El jefe de la Iglesia argentina deberá dejar su cargo a fin de año y la Conferencia Episcopal deberá cambiar de autoridades.
Buenos Aires (NA) > El papa Benedicto XVI recibió ayer a la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, encabezada por el cardenal primado de la Argentina, Jorge Bergoglio, con quien analizó los inminentes cambios previstos en la conducción de la Iglesia argentina.
Si bien no trascendieron los pormenores de la reunión, oficialmente se informó que conversaron durante treinta minutos acerca de “temas pastorales e institucionales vinculados a la vida de la Iglesia en Argentina”, esencialmente a la sucesión de Bergoglio como arzobispo de Buenos Aires y titular de la Conferencia Episcopal, pautadas para fines de 2011.
El cardenal primado finalizará en noviembre próximo su segundo mandato al frente de la CEA, casi en simultáneo con la primera gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y, como no puede ser reelecto para un tercer período, deberá ser reemplazado.
Asimismo, cuando el 17 de diciembre de 2011 cumpla sus 75 años, Bergoglio tendrá que jubilarse por ley católica y dejar también el Arzobispado de Buenos Aires, la diócesis más importante de Argentina.
La reunión se llevó a cabo en medio de versiones sobre enfrentamientos internos en la Iglesia argentina derivados de la aprobación por parte del parlamento de la Ley de Matrimonio Igualitario, que la institución rechaza.
Relaciones personales
“Bergoglio tiene una relación casi personal con el Papa, no es un cardenal más dentro de todo el conglomerado, hay que tener en cuenta lo que representa él para América Latina”, explicaron desde el entorno del Arzobispo.
Desde la Conferencia Episcopal informaron que los temas tratados fueron “compartir los frutos del año sacerdotal y manifestarle la importancia que tiene para la Iglesia en Argentina y los sacerdotes en particular, la pronta beatificación del cura Brochero” y “agradecer sus enseñanzas y su magisterio, en especial la última exhortación apostólica Verbum Dei”.
También hablaron sobre “cómo se está trabajando en la misión continental y conversar sobre su relación con el Nuevo Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización, creado por el Santo Padre” y compartieron su “alegría y la del pueblo argentino por la cercana beatificación de Juan Pablo II”.
Finalmente, se le expresó al pontífice “el clima de fraternidad y comunión episcopal de la Iglesia en Argentina” y se confirmó “el vínculo filial con él y la Santa Sede”.
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