Durante la tarde del 8 de abril de 1915 la posición francesa de Bois Brulé estaba siendo aniquilada por los alemanes, en la época más sangrienta de la Primera Guerra Mundial. En una trinchera, aislada por el fuego enemigo, el Teniente Pericard resistía con unos cuantos hombres la posición mientras veía que el resto de su tropa caía muerta o tan mal herida que ya daba la misma impresión.
Pericard se dio cuenta que también había sido alcanzado por el fuego, empezando a perder la conciencia. Sabía que iba a morir. Entonces se arrastró a una trinchera vecina para protegerse, pero se horrorizó al no ver a nadie con vida. La profunda mirada de un soldado muerto hizo revivir el espíritu del teniente francés, y avergonzado por haber escapado de su lugar de combate, regresó a su trinchera.
Viendo a los pocos que quedaban luchando por sobrevivir, Pericard se dirigió con toda su alma a los heridos, mal heridos y a los que estaban cerca del más allá:
- "¡Arriba los muertos! ¡vamos a vencer!, ¡arriba los muertos! ¡vamos a vencer!".
Increíblemente los pocos que aún podían respirar se levantaron, y montados en coraje y sin miedo a lo que les podía ocurrir, lograron detener el avance de los alemanes.
¿Cómo un puñado de heridos y moribundos pudieron aguantar el ataque? Hasta ahora nadie lo sabe. Aunque tal vez Pericard sí, pero la respuesta se lo llevó a su tumba.
Espero les sea de su agrado.
Mil Disculpas por no conseguir imagenes es que hay un monton sobre la guerra pero yo quiero dar informacion verdadera y no imagenes que no corresponden a la historia relatada.
Saludos!