Lobotomizados
Se suele decir de alguien que está lobotomizado como sinónimo de tener escasas luces o de estar alienado y no molestarse en desarrollar opiniones propias. Al igual que tener un encefalograma plano, que significa exactamente lo mismo, se trata de uno de los términos del mundo de la medicina que han pasado al lenguaje común. Y de hecho, la lobotomía ya no existe más que en este sentido figurado, puesto que no se practica desde el año 1967.
Aunque la idea general acerca de la lobotomía es que consiste en la amputación de parte del cerebro, en realidad se trata solamente de eliminar las conexiones nerviosas entre las distintas partes del mismo. Sin embargo este término acabó utilizándose en lugar de lobectomía, que es como se designa correctamente a la extirpación total o parcial de los lóbulos frontales.
La lobotomía se hizo enormemente popular como panacea para resolver todo tipo de problemas psiquiátricos a raíz de su éxito con dos presos muy conflictivos en una cárcel portuguesa durante los años 30 del siglo pasado; tras la intervención quirúrgica, los convictos se mostraban mucho más tranquilos . El neurólogo Walter Freeman estudió este caso y decidió simplificar la complicada operación con la ayuda de un simple cincel que introducía justo encima de los ojos del enfermo para cortar las conexiones nerviosas de su cerebro. Este rápido y escalofriante procedimiento se aplicó en masa durante los años 40 hasta que en la década siguiente empezó a cuestionarse su eficacia.
Al parecer los estudios que apoyaban su uso estaban realizados por el mismo equipo de personas que aplicaba el procedimiento, algo muy poco científico. Y al pasar el tiempo se demostró además que un porcentaje alto de los lobotomizados no mejoraba su situación o incluso la empeoraba, por lo que se empezaron a escuchar cada vez más voces contrarias a la lobotomía, que acabaría por desaparecer con la aparición de los fármacos antipsicóticos.
Precisamente porque su hermana había sido víctima de esta operación, Tennessee Williams se inspiró en su caso para escribir su obra, llevada en pocos años al cine, De repente el último verano. La película planteaba si estos tratamientos psiquiátricos tan extremos se hacían por conveniencia del enfermo o por la de sus familiares y la sociedad en general. Estas mismas cuestiones surgieron también en Alguien voló sobre el nido del cuco, donde Jack Nicholson era lobotomizado para impedir una rebelión en el hospital donde se encontraba recluido.
Otra presunta víctima de la lobotomía bastante célebre fue la actriz norteamericana Frances Farmer; en su caso, por tratarse de una activista de izquierdas, surgen todavía más dudas acerca de si su internamiento psiquiátrico y su supuesta lobotomización, que nunca ha podido ser confirmada, se debió a cuestiones de salud mental o a intereses políticos. Existe una película sobre su vida, Frances, protagonizada por Jessica Lange, y además el músico Kurt Cobain estaba especialmente interesado en este personaje: le dedicó una canción, Frances Farmer will have her revenge on Seattle (Frances Farmer se vengará de Seattle) y además llamó Frances a su hija.
fuente
http://cienciavsficcion.blogspot.com/2008/10/lobotomizados.html
otros de mis post
los instrumentos de tortura mas dolorosos
Listado de procesos inactivos en Windows
Los cuentos de hadas originales no tenian Final feliz
El significado de los garabatos
superpoderes que nos dara la ciencia
Viajes en el Tiempo y sus paradojas
Lo matan los tics nerviosos [impresiona el video]]
El tiempo una ilusion
Estoy loco o que
Analiza tu escritura
Las mentiras que creiamos
Es posible viajar en el tiempo