Aca mi septima posteada de creepypastas, disfruten, comenten y dejen puntos
TORN EL PELUCHE
Los peluches son muy lindos ¿No creen? Son lindos y suaves compañeros a la hora de dormir que te acompañan durante el sueño y dejan que los abrazes cuando tienes miedo…..te sientes bien cuando sientes su pelaje en tu piel….bueno eso creía…..ya que yo siempre e sido fanática de los peluches suaves y de colores, mayormente de animales como tigres, monitos, osos, aves y uno que otro perrito y gatito muy adorables, siempre me gusto tenerlos en mi cama a la hora de dormir…bueno eso antes de cumplir los 7 años, ya que ahora tengo 16 años pero no quería revivir aquel momento en mi vida…..Verán ese día era mi cumpleaños mis papás llamaron a mis tíos que vinieron a festejarme junto con algunos de mis primos y mi abuela, todo fue muy lindo me dieron muchos regalos como una bicicleta, unas muñecas y otras cosas. Me la pase muy bien con mi familia todos estaban excepto mi hermana que tenía que trabajar como maestra en la tarde y parte de la noche……cuando ella llego ya casi todos se habían ido a sus casas exceptuándose a mí y mis padres, ella se disculpo conmigo cuando me vio y dijo que no pudo regresar a casa a tiempo por un de los profesores necesitaba su ayuda para preparar su materia…..el caso es que cuando la vi tenía algo tras de ella y le pregunte que era, ella me vio feliz y dijo que era mi regalo de cumpleaños……ella me mostró un peluche de conejo un poco raro. Era de color gris, no tenía ojos más bien tenía unas “X´´ en sus ojos formadas por hilo de costura color blanco al igual que su pancita, tenía un corazón en el centro agarrado por sus patitas y sus manos que no tenían palma o un dedo alguno pero lo raro es que no parecía estar cosido el corazón a sus manos ni patas, sino que en realidad lo sostuviera, en ese corazón estaba escrito un“Lo siento,pero tú eres mi corazón´´ y tenía algunas aberturas y rasguños en su cuerpo y una de sus orejas estaba arrancada pero parecía costurada con un hilo rojo extraño……ella intentaba disculparse porque dijo que uno de sus alumnos se lo regalo a ella y que no tuvo tiempo de comprarme algo, así que se sentía culpable por darme algo que era para ella y no sé que más ya que no le preste atención porque de alguna extraña manera……ese peluche me pedía que lo abrazara, no sé porque pero lo acepte con gusto y me fui a mi cuarto directo adormir junto a mi nuevo peluche ignorando a mi hermana que me vio rara al ver como acepte un peluche tan raro. Lo llame Torn exactamente por eso……porque casi todo su cuerpo estaba muy roto pero me parecía lindo……me acosté para dormir abrazando mi nuevo peluche juntó los demás…..de repente sentí que algo me presionaba el pecho y abrí los ojos, pero no encontré nada, ni siquiera a Torn……de repente oí un ruido cerca de la cocina y no sabía qué hacer…..decidí ir a avisarle a mis padres como buena niña que era….me acerque a su cuarto y cuando abrí la puerta, no había nadie en la cama. Lo único que había encima de la cama era una especie de bulto dentro de las sabanas y las quite…………me asuste al encontrar dos brazos cortados desde los hombros, sangrando y en forma de cruz, lo peor era que eran de mi mamá y estaban rasguñados con cortes como de navajas que llegaban muy cerca de su hueso, me asuste y grite….pero nadie vino por mi así que solo me pude quedar allí viéndolos, no sentía mis brazos como si se me hubieran congelado y tenía mucho frío………..En esemo deseaba que alguien me abrazara pero no podía moverme….lentamente recupere el sentido y fui a buscar a alguien, pero cuando llegue a la sala encontré algo más cerca del sillón era otro bulto encima cubierto por una bolsa para basura…..tenía mucho miedo no quería abrirlo puesto que olía muy mal y podía observar algo que escurría y manchaba parte del sillón…lentamente me acerque y con mis brazos temblando quite la bolsa de encima y mi horror al encontrar las piernas de mi padre, cortadas en varias partes y sangrando….pero….lo más extraño era el hecho de que tenía una especie de rasguños, pero estos estaban más a fondo y se notaba parte del hueso de las piernas de mi papá estaban todo desgarrado…junto con el hecho de que tenía algunas rasgaduras y perforaciones como sí hubieran estado atados con púas desde hace un tiempo…..ya no lo soporte comencé a llorar….Empecé a gritar el nombre de mi hermana no soportaba mis piernas….se petrificaron….era imposible para mí moverme…gritaba y gritaba pero nadie venía…..con mucha dificultad me pare y camine hasta el cuarto de mi hermana con lentos pasos……Mis piernas me pesaban y juraría se hicieron más largos los pasillos……mis brazos estaban colgados y mis manos algo ensangrentadas por agarrar aquellas partes de mis padres cortadas descaradamente……llegue al cuarto de mi hermana y ella tampoco estaba….no había ningún bulto ni nada pero se sentía muy pesado el ambiente y vi una foto de hace algunos años cuando estábamos los cuatro juntos y yo era un poco más pequeña, note que los brazos de mi mama que me abrazaba estaban todos rasguñados, las piernas de mi padre en las que me sentaba estaban arrancadas y junto mi hermana que me miraba a mi……………temí lo peor…deje caer esa foto y fui directo a mi cuarto, pero cuando abrí la puerta tenía ganas de vomitar y gritar….porque encima de mi cama estaba su cabeza….sangrando, sin sus ojos y orejas cortadas, además que parte de su labio era desgarrado y parecía que gritaba ya que tenía una expresión deterror en su rostro y la boca abierta mostrando que no tiene lengua y sangraba mucho manchando toda mi cama……me sentía morir…..ya no estaba mi familia, algunos de mis peluches estaban todos desgarrados y manchados de sangre, pero cuando mire más de cerca me percate de algo escrito en las paredes con sangre, me acerque a ver que decían….. “Aquellos brazos que te aman, resguardan y calientan,esas piernas que soportan todo con tal de ver feliz y protegida a su familia,esos ojos y oídos que ven por ti y te escuchan, por último aquella boca que te consuela y cura con sus besos, todo esto será mío….porque….Lo siento,pero tú eres mi corazón´´ No sabía qué hacer….estaba muy asustada…..todo esto era muy extraño y estaba a punto de morir de tristeza y miedo, de seguro mi corazón explotaría..…entonces me percate de que ya no estaba la cabeza de mi hermana…..rápidamente corrí al cuarto de mis padres y después a la sala para darme cuenta de que ya no estaban los brazos de mi madre, ni las piernas de mi padre….entonces volví a escuchar algo en mi cuarto….subí y me encontré con los cuerpos desmembrados, sangrantes, llenos de cortes y rasguños…….En el centro del pecho de cada podía ver que era donde más sangraba ya que les faltaba su corazón y lo único que pude ver en su lugar unos corazones hechos de vidrio,alambre y algo que parecían clavos y agujas doblados…..daba mucho miedo ya que toda mi familia estaba unido por hilos como si los hubieran sido costurados para evitar que sangraran más…..junto a ellos lo que más mi congelaba y causo todo ese miedo en mi…..era Torn con una aguja en su mano, todo sangrado y con las partes faltantes de los cuerpos de mis padres y mi hermana junto a él que parecía guardar………solo se limito a mirarme por unos minutos y después continuo con su “trabajo” …..me moría….era mi límite…..al fin sentí que estaría sola y llore nuevamente sentí un dolor indescriptible y podía sentir sangrar mi interior…..entonces él me volvió a mirar y se acerco a mí para limpiar mis lágrimas y abrazarme que….de alguna forma se sentía cálido…..de alguna manera sabía que no quería hacerme nada……después sentí algo raro como si estuviera siendo rodeada por mi familia…….entonces se aparto de mí y me mostró su corazón y al abrirlo note que estaba lleno de vidrios rotos, clavos oxidados, partes de navajas y agujas, en fin un montón de cosas punzantes y cortantes……me dio mucha tristeza, peor aún le tengo mucho terror ya que puso los corazones de mi familia en mis manos….sin darme cuenta me desmaye y cuando desperté estaba de nuevo con mi familia……ellos me abrazaron de repente y me dijeron que tuve mucha fiebre después de mi cumple y dormí mucho…..entonces rápidamente les pregunte por Torn y me vieron raro….dijeron que no sabían que era y mi hermana me dijo que cuando llego ayer me dio una jirafa que estaba junto a mi…..me dijeron que descansara y durmiera más……pero antes de dormí sentí algo mojado sobre mi blusa…entonces note una nota sobre mi corazón y llena de sangre….la tome rápido y decía: “Lo siento, pero tú eres mi corazón y nunca te dejare….te veré en tus sueños…pero recuerda que hay una gran diferencia entre amar y ser amado…espero que entiendas cual soy yo…de lo contrario me verás de nuevo pero…esta vez solos tú y yo´´ Me congele y guarde la nota….sigo soñando con él y se ve un poco más lindo, pero aún tiene algunas enmendaduras que supongo pronto se abran….y de aún me da temor que salga y tenga que revivir aquel suceso que viví, no se a que se refería lo de “Amar y ser amado´´ y tampoco que es lo que haría con los miembros de mi familia, pero sé que mientras este con él nada malo le pasara a mi familia, les escribo esto para que ustedes tengan conciencia al encontrárselo…ya que el siguiente en convertirse en su corazón podrías ser tú…me despido ya que de seguro me verá esta noche por contarles esto y espero que les llegue este mensaje antes de que él llegue con ustedes con su corazón roto…
Espero que comprendan el concepto entre “Amar y ser amado´´ puesto que hay una diminuta línea que los divide que los llevara a su mayor felicidad o…….. a su peor pesadilla…….en una les causara dicha y protección pero……en la otra….él peor sufrimiento y dolor que puedan imaginarse……
EL CASO POKEMON
-Buenas tardes doctor.
-Buenas tardes. Pase usted, acuéstese y digamé que tiene.
-Terror, doctor. Eso es lo que tengo. Una sensación de angustia y de desesperación.
-Pues dígame, que fue lo que sucedió.
-Pues mire: no sé si fue un sueño, algo que me cayó mal, una experiencia bajo los efectos del alcohol, o quizás una broma muy bien hecha. No tengo ni idea, pero eso si, es algo que jamás olvidaré.
Bueno pues explíqueme mejor porfavor
-Johan, a sus órdenes. Soy psicólogo. Vaya ironía, ¿no? Que un psicólogo analize a un psicólogo jaja. Pero bueno.
-¿Qué recuerda de ese día, que hizo, que comió, que bebió, que?
-Pues, de hecho, nada. Nada fuera de mi rutina diaria. Recuerdo que fui con mi esposa a comprar un ataúd para mi bebé recién fallecido. Ella estaba desconsolada, estaba perdida, sentía que también ella se me iba a ir. Ella me dijo que si ella también se iba, que me volviera a casar, que tuviera una nueva vida, donde no recordase todo lo vivido. Ella se estaba muriendo de tristeza. De pronto, así de la nada, ella se desmayó. La llevé al hospital enseguida. La dejé ahí para que estuviera tranquila. Recordé en ese momento que debía regresar a mi oficina por mis llaves. Seguramente por las prisas las olvidé por accidente. Recuerdo que estaba lloviendo. Las calles estaban tan peligrosas, y yo intentando manejar rápido para llegar a mi oficina y no dejar sola a mi mujer. Lo bueno es que llegué bien. Entré por la puerta trasera, no quería que pensaran que todavía estaba disponible para recibir gente. La entrada trasera de mi oficina es muy oscura y tétrica. Siempre me ha dado miedo pasar por ahí. Llegue a mi escritorio, tomé mis llaves y me dispuse a salir rápidamente, cuando una mujer con su hijo me detuvieron enfrente de la entrada a mi consultorio. Yo les dije que no tenía tiempo, y que me dejaran en paz, pero la mujer me dijo que le ayudara, pues el estaba muy grave. Él llevaba una consola portátil en sus manos. Se veía que estaba jugando algo como de aventuras. Su juego se veía en blanco y negro. Su madre, desesperada, le intentó arrebatar la consola de las pequeñas manos del niño. En respuesta, el niño gritó de una manera tan horrible y tan estruendosa que todos alrededor se nos quedaron viendo. Su madre insistió en que le hiciera una consulta. No tuve más remedio que decir que si. Lo pase a mi consultorio y él se sentó y siguió jugando en su consola. Le pregunte a que estaba jugando y el dijo:
-Estoy jugando mi juego favorito. Se llama Pokémon.
Le pregunté si podía ver lo que estaba haciendo y dijo que no. Dijo que su amigo rojo se enojaría con él si dejaba que yo lo viese. Le pregunté que quién era rojo y él me dijo:
-Es un amigo mío. Siempre está conmigo. Me dijo que no podía hablar de él, por que me puede lastimar. Seguramente lo hará ahora.
Después de eso, yo le dije que me dejara ver a rojo. El me dijo que no, y me golpeó muy fuerte. Yo me asusté, pues un niño no tiene esa fuerza a esa edad. Le arrebaté su consola y miré la pantalla. En ella estaba un personaje caminando por un pueblo pequeño con una gran torre a un costado. Habían muy pocos edificios en ese pequeño pueblo. La pantalla parpadeó y mostró una escena que decía:
-Un Pikachu salvaje ha aparecido! Ve Mew!
Después de eso, el tal “Mew” dijo:
-Mew usó maldición!
Y entonces, la pantalla se empezó a obscurecer. Al tal mew se le cayeron los ojos y perdió partes de su cuerpo. La pantalla dijo:
-Mew ha sacrificado parte de sí para maldecir a el Pikachu salvaje!
Luego, el Mew empezó a brotar sangre de las partes que había perdido. La pantalla se hizo más clara y la música de fondo cambió de golpe. Se empezó a revertir y empezó a sonar más oscura y tétrica. El tal Pikachu dijo:
-Por… favor… detente…
Y la figura empezó a temblar
-El Pikachu está muy asustado para moverse. Ha empezado a llorar!
Unas pequeñas lagrimas brotaron de los ojos del tal Pikachu
Y entonces, el tal Mew lo agarró con el brazo que le quedaba y lo comenzó a devorar violentamente. Le arrancó los ojos, su cola y sus orejas. La pantalla dijo:
-Mew está asesinando al Pikachu salvaje! Pikachu pide piedad!
Y luego, después de haber terminado, la pantalla terminó diciendo:
-El Pikachu salvaje ha muerto!
Y la pantalla se obscureció. Sono una música muy tétrica y el niño, al oirla, se empezó a golpear contra el suelo. Me arrebató su consola mientras leía que la pantalla decía: “TU DEBES SOMETERTE. DEBES SUFRIR”. El niño me miró antes de irse y dijo:
-¡Tu esposa no vivirá mucho!
Y el pequeño se fue llorando. Tras él, dejaba pequeños charquitos de sangre, seguramente por el hecho de que se golpeó contra el suelo. Me fijé por la ventana de mi consultorio y no vi a la mujer ni a su hijo. Seguramente se fueron corriendo. Yo estaba temblando por lo que me dijo el niño, y por lo que vi en su juego. Me fui a el hospital temblando. Entre y pregunté por mi esposa. Fui al cuarto al que me dijeron y cuando iba a abrir la puerta, vi una sombra que se salió del cuarto de mi esposa, y que se iba corriendo por el pasillo. Al entrar, vi a mi esposa pálida, cubierta por sábanas. Al levantar esa sábana, su pecho y su estomago estaban abiertos, brotando sangre. Sus órganos se veían claramente. Casi vomito. Mi esposa aún respiraba. Me veía a los ojos. Yo le pregunté que quién le había hecho eso, y ella solo me dijo:
.Él… está… aquí… nos… ve… tu… sabías… rojo…
Y entonces, cerró sus ojos. De pronto y de golpe, la puerta se abrió y vi a unos doctores que me veían fijamente. Yo estaba llorando. No entendía por qué me veían así. Vi mis manos, y estas estaban manchadas de sangre, al igual que mi camisa. Dije: No fui yo, y ellos solo llamaron a seguridad. Yo lloraba. Después de eso, me desmayé. Al despertar, estaba en una cama de hospital. Un par de doctores estaban conversando, y les pregunté que pasó. Ellos me dijeron que yo había sido acusado del asesinato de mi esposa, hasta que analizaron la sangre de mis manos y se dieron cuenta que no era su sangre… ni la mia. Me declararon inocente. Me dijeron que yo estaba herido de las manos, como si me hubieran rasguñado. Tenía las manos vendadas. Me dieron de alta ese mismo día. Revisé los bolsillos de mi ropa. Estaban mis llaves, mi cartera, un clip… y una consola como la del niño, solo que esta estaba manchada de sangre que aún parecía fresca. Pedí que la analizaran, y me dijeron que tenía 3 tipos de sangre: La mía, la que no concordaba con las de los análisis… y la de mi esposa.
-Eso que me dice usted es…
-Y eso no es todo doctor, desde ese día, no puedo dormir, no puedo comer, perdí peso, perdí amigos, perdí mi vida. Cada que intento dormir doctor, oigo la música de esa consola… y al oirla recuerdo ese día, eso que vi, eso que, creo yo, viví. No sé que hacer doctor… ah! Y además, aún conservo esa consola que encontré en mi bolsillo. ¿La quiere ver?
-Pues… si usted me lo permite… ¿De aquí se enciende?
-Si si…
–… dice “Game Freak”… y ahora dice… Pokémon edición Azul…. me pregunta si quiero “cargar” una partida. ¿Lo hago?
-No sé doctor. Yo solo la he encendido, pero no resisto oir esa música del principio. Me da escalofríos.
-Ok… ¿Qué es esto? ¿Pueblo Lavanda? ¿Qué significa? Parece ser que me puedo mover… ¿Pero qué es esto? “Un Pikachu salvaje ha aparecido”.
-Oh no… no doctor… no lo haga… esa música… ¡Deténgase porfavor!
-Pero por qu…
Después de esto, la cinta se corta. No hay más en la cámara de seguridad del consultorio de Adam Tomas. La cinta fue grabada el 13 de abril del 2000. El cuerpo del psicólogo Adam Tomas se encontró mutilado en su oficina. En su mano derecha, se encontraba la consola “Game Boy” con el cartucho del juego: “Pokémon Azul”. El paradero del psicólogo Johan Hills sigue sin conocerse
EL ESTUDIANTE Nº 5
Ha pasado mucho tiempo.
La verdad ya perdí la cuenta de los meses, aún si incluso ya son años. Pero ¿por qué?, mi escuela era un refugio para mí, tenía con quien hablar, amistades, no me quedaba callado, aún, si en mi casa todo iba bien prefería mil veces estar en la escuela, Je Je raro para un chico de preparatoria ¿no creen?.
Más llego el día, mis padres y yo nos teníamos que irnos de la ciudad, dijeron que era mejor y más saludable después de todo el aire limpio de algún pueblito rural es bueno para la salud, mas me sentía desolado, mis amigos, mis logros; todo quedaría en cero y quizás al final sería olvidado.
¡Nha!, que importaba solo tenía que esforzarme, el doble si era necesario en la nueva escuela, fuimos a un pueblo muy alejado de la ciudad, eran aproximadamente 13 horas desde la ciudad al pueblo, y la ciudad más cercana estaba a 2 horas en auto, no podía ser tan malo, mi padre era doctor y era muy necesario allí así que trabajo no le faltaba, mi madre era maestra de primaria, a mí me gustaba ir a su escuela a jugar con niños de vez en cuando, más no creí que eso fuera posible esta vez.
Pasó una semana, me dijeron mis padres que me tenía que inscribir a la escuela, lo haría mañana en la mañana, me dieron mis papeles y algo de dinero, la mañana siguiente era nublada y había neblina muy densa, supongo que por el clima tan húmedo y el frio que se sentía, aún así tomé mis cosas y me preparé para irme, mi padre había tomado el turno nocturno y mi madre seguía dormida, solo entre a su cuarto, me despedí de ella con un beso en la frente y me encaminé a la escuela.
El camino parecía ser más largo que antes, entre la neblina no podía ver nada, solo vi un edificio enorme, al acercarme más noté que la escuela estaba adentro de una gruesa pared rodeada con alambre de púas, lo único que pensaba era “no, esta no puede ser mi escuela, no, no puede ser”, vi grafitis alrededor de la misma pared, la mayoría eran insultos, “Mal nacidos mueran de una vez”, “Bastardos los veré en el infierno”, en la semana que estuve todo era normal no parecía a ver violencia ni delincuencia, supuse que había entrado a la parte baja o pobre del pueblo, me acerqué y vi la entrada, afuera de allí había un guardia, no parecía más viejo que yo, quizás 19 ó 20 años, me atendió gentilmente y me pidió el asunto, le dije sobre mi inscripción y le mostré mis papeles, él solo me miro con una cara confundía y me pregunto que si estaba seguro de entrar, “hay más escuelas al rededor que tendrían mejores instalaciones” me dijo, le conteste que no tenía opción, pues era la única escuela cercana a mi casa, me sería imposible asistir a otra escuela, solo rio y me dijo “apesta ser tú” me entrego los papeles devuelta y me dijo que la dirección se ubicaba en la tercera planta, y que tenía que usar las escaleras pues el elevador no funcionaba, entré a la escuela, el campo de receso por donde pasé era solo asfalto, una grada metálica enfrente de cada cancha, una para tennis, basquetbol, fútbol y justo hasta atrás había una cancha enorme de fútbol americano, la cual era también de asfalto, eso no tenía sentido. Había solo dos solitarios árboles que le daban color al costado del edificio, entré y subí hasta la tercera panta, todo normal, vi a chicos dentro de clases, uno que otro fuera, maestros hablando por los pasillos nada que no se viera en otras escuelas, al llegar entré a la oficina, me atendió una secretaria de aspecto un tanto extravagante: cabello en forma de coleta, lentes, camisa negra con lentejuelas y una falda muy recortada, bueno eso al menos alivió mi miedo por la hostilidad del lugar mientras reía a mis adentros, le entregué los papeles, dijo que se los entregaría al director, entró a la oficina y me dijo que me pusiera mi uniforme en lo que volvía. Le dije que no tenía ninguno, dijo que me daría uno, que lo tomara de la bodega que estaba al lado del expendedor de agua, entré, era un lugar estrecho y con poca iluminación, más aún así había un uniforme, me quedaba bien, mas no me sentía cómodo con el puesto, supongo que tenía la idea de que alguien más lo pudo haber usado, al salir, la señorita estaba sentada esperándome, me dió mis papeles de aceptación y me mandó a mi clase, el primer día fue completamente corriente mas notaba un cierto ambiente de hostilidad, no sólo conmigo sino entre todos al regresar a casa era extraño, seguía con la misma neblina y todo, no parecía que cambiara el clima, llegue a casa y mis padres me recibieron, me felicitaron por mi entrada a la escuela y me dijeron que le pusiera empeño, je je supongo que es algo normal en los padres, mas mi escuela no era normal.
Al llegar a la mañana siguiente se veía el sol, mas la neblina seguía, ahora veía a muchas personas y siluetas corriendo a la escuela, yo me lo tomaba con calma, al llegar todo era un poco más extraño, al guardia era más frio con todos, lo intenté saludar y establecer una plática, tras ese intento solo me dijo “entra se te ara tarde”, entré a la escuela la primera hora era matemáticas, pensé que no podía ser tan malo, es decir, es algo que se me da bien, mas el sistema era diferente, el profesor hizo una pregunta sencilla, dijo que quien se ofrecía todos se quedaron callados, yo levanté la mano y dije mi respuesta. Todos empalidecieron, algo no iba bien, el profesor sonrió y dijo que si había alguien mas, todos temblaban, suspiró y se giró hacia a la pizarra, “si nadie dice su resultado abra castigo colectivo”, esas palabras hicieron que varios empezaran a sollozar y soltar lágrimas, no tuve noción de la cosa tan terrible que había hecho, una chica levanto la mano, era de cabello largo y una piel pálida más supongo que era mas que por el miedo, dijo una respuesta similar exceptuando por una diferencia de decimal, el profesor la miró y se carcajeó, era demasiado raro, entre más reía todos temblaban, la chica comenzó a llorar, la tomó del brazo y la puso enfrente del pizarrón, fue muy brusco, me gritó, “¡eh tú! vuelve a decir la respuesta”, me puse tenso y sin dudar la dije, en cuanto acabé de decir el resultado le soltó una salvaje bofetada a la chica y tras eso le dio una patada en las costillas, la tumbo al suelo y les dijo a todos “párense, es hora de el castigo” todos se pararon aun entre lagrimeando y lamentándose, cada uno le dio una patada a la chica, quien se quedó inmóvil durante un tiempo mientras pequeños gemidos de dolor se escuchaban salir de ella, fue horrible, en ese momento todos me miraron con odio, el maestro tan salvajemente como la tomo del brazo la volvió a sentar, ella dió un gran grito de dolor, no lo podía soportar, tenía náuseas y rogué para irme al baño me dieron una tarjeta roja me dijeron que era el pase, no aguanté, salí corriendo al baño, al entrar al baño la escena empeoró, estuve a unos momentos de vomitar, cuando el conserje estaba limpiando sangre de la pared y el suelo mientras arrastraba un cuerpo tras de el, me dijo con una voz ronca ” si lo necesitas no hagas lo mismo que él, limítate a vomitar”, sentía como si me quemara por dentro, era mi ácido estomacal mientras se revolvía, me hinqué, salí del baño a gatas.
Ví al fondo el que parecía el teatro y del cual escuchaba música, esperaba entrar y hacerme pasar por algún chico que miraba para descansar, mas lo que presencié empeoró todo, unas chicas danzando con grandes sierras, chicas danzando con las sierras haciéndolas chocar en un punto, abriéndolas y cerrándolas, donde otra chica estaba en medio, ¿qué clase de escuela enferma era esta?, la muchacha de en medio dio un mal paso, se resbaló, le cortaron las piernas, no lo podía creer, mas aun así no pararon, la tipa en agonía seguía en medio, después de eso le cortaron sus rodillas, subieron a su vientre, ya era solo un cuerpo, sus brazos y abdomen se desprendieron, solo para finalizar cortando su cabeza por la mitad, las chicas posaron y el público les aplaudió, la sangre de la tipa se deslizaba por el escenario, perdí una hora allí traté de huir era la hora del receso, mi pesadilla solo había comenzado.
Una multitud enorme me empujó hasta las canchas donde habia personas azotándose la cabeza con la pared, otros mirando desde un rincón, más nadie tocaba las canchas, algo me ponía nervioso traté de cruzar el campo sin más, era como estar en una prisión, unas chicas actuaban como rameras por dinero y por comida ya que no había lugar donde comer ni comprar cosas para comer, toqué la puerta para salir, mas nadie me abrió, uno de los chicos de mi salón me tomo por detrás y me dio repetidos golpes en el vientre, me gritó “¡Por tu culpa bastardo por tu puta culpa está casi muerta!”, me empujó hacia dentro de la cancha de futbol, él solo se rio mientras corrió a la orilla, llegaron los maestros y metieron a varios chicos a la cancha a fuerzas, a algunos les quitaron la camisa para diferenciar un equipo de otro, más había algo, el partido usualmente en las escuelas son 5 contra 5 en este eran 6, llegó un maestro y nos sonrió mientras nos preguntó que escogíamos, yo dije sello el otro temblando dijo “cara”, al aventar la moneda callo cara él se hincó y soltó una risa estridente, el profesor saco una pistola de su bolsillo y le disparo al primer chico enfrente del de mi equipo que vió, el que parecía estar encabezando se retiró y me dijo que lo vería en el infierno, cayó una pelota incrustada con vidrios y clavos bruscamente pegados, dijo al equipo del otro lado mientras lloraba el que era el delantero: “la patada inicial niño”, él dió una patada, sus zapatos se deshicieron y vi como salpicó sangre de su pie, se cayó al piso y grito en dolor, el que estaba delante de ese equipo se calló y su expresión era completamente diferente ahora, el profesor con su misma pistola le apunto en la cara y le disparo dijo “tarjeta roja “, el grito del chico se escuchó y mientras gritaba “¡hermano! ¿Por qué tú, por qué tú?”, me decidí a patear, di una patada y sentí el punzante dolor de las heridas que me hice, estuve a punto de caerme, mas puse mis brazos y me levante al instante, la patada había sido tan fuerte que iba en camino a la portería, el portero recibió el balonazo en su vientre, murió al ser atravesado por los vidrios y clavos, los compañeros de equipo solo movían los cuerpos en un rincón donde no estorbaran, el otro equipo se esforzó, mas ganamos nosotros, mis pies estaban desechos, ganamos pero se veía la felicidad en los ojos de los perdedores mientras el profesor les clavaba un balazo en la frente uno a uno, traté de huir, el mismo maestro me detuvo y me dijo que tenía que ir con el director, la misma oficina, mas la secretaria en lugar de verse más relajada se veía con un aire demencial en su mirada, me sentía cansado, mi dolor me agotó y mis piernas y pies seguían sangrando, no aguanté y dormí.
Desperté atado a una silla, solo veía la luz a mí alrededor y una inmensa oscuridad rodeándome, la secretaria llegó y me dijo que me había portado mal, sacó un taladro eléctrico, ese sonido me hizo llorar, ya no sabía que hora era, se acercó con pasos torpes hacia mí, se me abalanzo enzima en cuanto estuvo a un metro de mí y me clavo el taladro en la palma de mis manos, ese ruido, ese metal, el calor del metal friccionándo contra mi piel y huesos era horrible, aún ahora no lo puedo olvidar, acabo de permitir que un chico entre a esta pesadilla con sus papeles de entrada, supongo que ignoraré los gritos de angustia y dolor que es lo que he estado haciendo durante tanto tiempo, receso y tocan la puerta no sé porque pero me muero de risa. Un sabio hace mucho tiempo dijo: “los sucesos olvidados están destinados a volver a ocurrir” je, quizás sea verdad, o solo es que ya disfruto oír los llantos de quienes tratan de salir…
¿SABES QUIEN ES MANDU?
Se recomienda leerla en la noche.
Respira profundo y ten paciencia, tranquilo, el no estará atrás de ti. En este mismo momento Mandú está en tu habitación, el esta a la vista desde donde estés leyendo esto; no trates de buscarlo, se molestaría. Mandú es el ser que trata de hacerte daño en tus pesadillas más terroríficas, por lo tanto es recomendable que trates de despertarte lo más rápido que puedas en una de ellas. También Mandú es el espíritu de las personas a las que alguna vez le hiciste daño, por lo que Mandú buscara venganza. Mandú es ese miedo que tratas de evitar, lo que no quieres ver, lo que no quieres sentir, Mandú es el fuego que tratas de evitar del infierno y el cuchillo del que evitas de ser víctima. En este momento Mandú se acerca lentamente a ti, “NO MIRES”, quédate quieto,repito, a Mandú no le gusta que lo busquen. Ese nerviosismo que sientes de pies a cabeza, indica que Mandú no debe de estar muy lejos, no trates de recordar traumas por que Mandú los revivirá, no pienses en tus peores miedo porque Mandú los hará realidad.
En lo que te pasas la saliva por la garganta y el escalofrío de tu nuca se hace presente, Mandú está pensando en que hacerte, en como saciar la venganza de las personas afectadas por tu persona. ¿Adivina que? Mandú esta justo arriba de ti pero NO MIRES ARRIBA y evita cualquier cosas que refleje tu espacio personal y no los mires(vidrios, espejos, vasos). Si sigues leyendo esto, tuviste suerte, Mandú sigue pensando en que hacerte en este momento, quizás te quite la lengua para que no lastimes a nadie más con tus palabras, te arranque las manos para que no golpees a nadie, te quite los ojos para que veas cosas ilícitas. Todas las personas, sin saberlo, pueden ser víctimas de Mandú, porque toda la humanidad se hace daño a si misma, y Mandú tiene que cumplir su trabajo. ¿Sabes de las personas que se suicidaron? nunca se hicieron daño a si mismas, fueron víctimas de Mandú. ¿Personas que murieron en accidentes? Mandú las mató.
Puede que en este momento o después, mueras ahogado, mueras asfixiado, sufras un accidente, o cualquiera de las peores muertes que puedas sufrir, Mandú habrá cumplido su venganza. Debiste haber sido un ser humano de bueno corazón hace mucho tiempo.
EL HOMBRE EN LA VENTANA
Cuando tenía 18 años vivía en un pequeño pueblo alejado de la ciudad, en el cual abundaban las historias de fantasmas. Muchos de los habitantes aseguraban ver apariciones de gente que se había suicidado en el río, algunos decían que se podían ver de noche, caminando lenta y penosamente por los campos.
La casa en la que vivía yo estaba bastante alejada del pueblo, había que recorrer al menos 30 kilómetros para llegar, y el camino era algo difícil de recorrer en auto o cualquier otro tipo de transporte. Era aburrido vivir allí, no había casi nada por hacer, aunque disfrutaba estar en contacto con la naturaleza. Era feliz allí, y no pensaba irme por nada del mundo. Hasta que un día todo cambió.
Solía sentarme en la ventana de mi cuarto, observar los árboles y el maravilloso paisaje. Podía pasar horas así, me inspiraba y me daba mucha tranquilidad. En frente de mi casa había otra, en mucho mejores condiciones que la mia, o al menos eso parecía. Jamás había visto a nadie entrar o salir de esa casa, y era raro porque estaba casi todo el día observando. Las ventanas estaban bajas, así que supuse que los dueños estaban de vacaciones.
Un día, la ventana se abrió. Automáticamente miré hacia la casa, y lo que ví me espantó y hasta hoy lo sigo recordando con lujo de detalles. Había algo allí, y no era un hombre. Era algo más. Tenía los ojos muy abiertos, de un tamaño anormal, y eran blancos. No tenía pupilas. Eran totalmente blancos. Tampoco parecía tener párpados o pestañas… sus ojos eran solamente dos pelotas blancas. No tenía nariz. Su boca era enorme, y sonreía. Era una sonrisa extraña, de oreja a oreja, y tenía dientes muy grandes. Era realmente horroroso… y me estaba mirando. Cerré la ventana inmediatamente y comencé a rezar. No sé que era lo que estaba allí, pero definitivamente no era humano.
Durante un tiempo dejé de ver por la ventana, pero de vez en cuando lo hacía. Al mismo tiempo que yo abría la mía, se abría la de mi “vecino”, y continuaba mirándome. Todas las veces que intentaba mirar hacia afuera, eso estaba allí. Y me miraba, podría estar mirándome durante días, jamás apartaba su mirada de mi. Intenté contarle a mi madre sobre esto pero fue inútil, no me creía. Ya que era la única persona con la que vivía, me sentía desprotegida. Esa cosa podía salir de su casa, y quién sabe lo que era capaz de hacer.
Decidí ir al pueblo, a visitar a una viejita que supuestamente sabía todo sobre las historias de terror del pueblo. Al principio se mostró amable, pero cuando le conté lo que estaba pasando se puso nerviosa, y sus manos comenzaron a temblar.
- Lo siento… suelo ponerme así. Aún no he tomado mi medicación – dijo sonriendo, dejando al descubierto cuatro dientes amarillos. Sabía que no era verdad: su reacción tenía algo que ver sobre lo que yo le había contado. Puso en su lengua dos pastillas rosas, y las tragó con un vaso de agua.
- ¿Podría decirme que es lo que está sucediendo? – insistí.
- ¿ Dónde me has dicho que vives?
Al darle las indicaciones del lugar, sonrió. No era una sonrisa de felicidad, sino una de lástima.
- Eres vecina del señor Heck – dijo aún sonriendo.
- No sabía que ese era su nombre. Si… su casa está justo en frente de la mía, y siempre me observa…
- Eso es imposible – me interrumpió – El señor Heck está muerto, y lo ha estado durante 23 años.
Inmediatamente recordé que mi madre estaba sola en la casa.
EL MARTILLERO
Nadia se levantaba todos los dias, puntual a las 8, para leer el periodico. La villa era tranquila y no pasaban muchas cosas por ahi. Pero Nadia ya llevaba algunos dias leyendo sobre extraños asesinatos rondando el lugarcito ese.
- ¡Hey Rob! Buenos días!
-¡Muy Buenos dias, vecina!
Robbie, o Rob para las amistades, era el vecino de enfrente, un tipo animoso y reservado.
- ¡Vas a tener que cuidarte del asesino, Nadia! – Le decia Rob entre sonrisas.
- Asi parece, jajaja…
Nadia entro y empezo a leer la noticia junto a una taza de café.
“Otras dos victimas han caido en las garras de ‘El Martillero’. Se tratan de una Madre y su Hija, las cuales fueron encontradas clavadas a sus camas en varias partes de su cuerpo. Se presume que las victimas murieron desangradas, no sin antes sufrir una agonica falla multiorganica, debido a las heridas producidas por los clavos…”
Nadia, horrorizada, cerro el periodico y se sento en el sofa.¿Como era posible que hubieran mentes tan perversas…?
…y la puerta sono. Nadia, recelosa, miro por la ventana, pero se calmo al ver que eran Rob y su esposa.
- Señorita Nadia! Solo venimos de paso.
- Digame, Rob, ¿que puedo hacer por usted?
- Nah, solo decirle que estamos en una campaña comunal de prevencion, por todo este cuento del asesino… si escucha algo o tiene informacion, no dude en llamarnos, si?
-¡¡ Claro que si, Muchas gracias!!
La conversacion llenaba de tranquilidad el aire tenso que se habia generado.
10 de la noche, television aburrida y cansancio despues de hacer las cosas de la casa. nadia yacía sentada viendo por inercia un programa de televentas. Cuando de pronto sintio un extraño ruido que venia de afuera. No se dejo exaltar, hasta que el sonidito ese se hizo mas tosco. Se levanto lento y tomo un fierro que habia al lado de la chimenea, solo por precaucion. “Viene ese ruido desde la casa de Rob?” se preguntaba. Miro por la ventana, la casa oscura del vecino le producia ciertos escalofrios… de pronto, un movimiento… alguien estaba dentro de la casa…
De inmediato penso tomar el telefono, pero ya este sonaba desde hace unos segundos.
-¿ …si?
- ¿Nadia? soy yo, Cynthia, la esposa de Rob!
- ¡Oh, gracias a Dios! Pense en llamarlos ya que vi unos movimientos extraños y escuche…
- Jaja ,no te preocupes, se revento un transformador y nos quedamos sin luz, justamente me estaba haciendo cargo de eso..
- Ams, ya veo, entonce-
- NADIA…
-¿ …si?
- …SIGUES TU.
Habiendo escuchado esto, el fugaz ataque con una pañuelo mojado en cloroformo fue lo ultimo que vio.
Nadia desperto desesperada, ahogada de dolor, sitiendose atada a su cama. Trato de moverse, pero le fue inutil, brazos y piernas clavadas con punzas de 5″, y unas cuantas empaladas clinicamentes en sus riñones, higado y estomago. La sangre se deslizaba por las blancas sabanas, la respiracion se hacia mas y mas corta, nada que hacer mas que ver como moria lentamente. En fretne de ella, Rob tomaba otra punza y la ponia delicadamente en el area yugular, mientras levantava el martillo, apuntando.
- ¿..Por… porque.. porque, Rob…?
- Porque admiro mi arte, Nadia. Mañana seras noticia y tu foto aparecera en el periodico, mi arte sera conocido, y lo mejor de todo, es que me mantengo en el anonimato…
Nadia soltó una lagrima, mientras el punzo se clavaba, lanzando un chorro de sangre. Rob sonrió en satisfacción. Debía irse de ahí y dormir, mañana tendría que levantarse temprano para leer el periódico…
TERROR EN EL BAUL
Transitaba por la ruta que me llevaría a la casa de mis padres, a los cuáles no veía desde hacía un largo tiempo. Era la primera vez que iba por este camino y me pareció bueno, pues había pocos autos y podía ir ligero. El único inconveniente era que las estaciones de servicios estaban muy alejadas unas de otras, y un problema con el vehículo me significarían muchas horas de espera.
Parecía una tarde que iba a ser soleada, sin embargo y sin previo aviso, comenzó a llover y un gran viento se levantó. Era tan fuerte que lograba mover el auto hacia un costado; incluso hasta tenía miedo de que me hiciera chocar con otro vehículo que viniera del lado contrario. También hacía agitar las hojas de los árboles de tal manera que me mareaban y lograban desconcertarme.
Pasaron los minutos; la lluvia se hizo más fuerte y ya no podía ver los letreros que pasaban a los costados. El manejar se me hacía cada vez más dificultoso e incluso el volante se me escapaba de las manos, como si el viento mismo condujera el auto hacia mi destino.
El caer de las gotas de lluvia sobre el auto era tan intenso que no me dejaban escuchar ni siquiera el motor, entonces encendí la radio. Oí en las noticias que los vientos superaban los ciento veinte kilómetros por hora y por esto, decidí disminuir la velocidad. Creía que yendo más lento no tendría ningún problema conduciendo, pero me equivoqué. De repente un golpe seco se sintió sobre el parabrisas y un alarido retumbó, pero fue acallado rápidamente por la lluvia. El miedo me invadió, pues había atropellado a alguien. Frené y detuve el motor. Me quedé inmóvil en el auto; me pareció que pasaron unos minutos y miré hacia el parabrisas: había sangre, pero ninguna marca de un golpe…
Mi mirada permanecía sobre la sangre. Parecía que la fuerte lluvia no quería que olvidara que agonizaba alguien afuera, pues no lavaba la mancha.
Abrí la guantera muy nervioso, tomé el impermeable y me lo puse. Jamás había tardado tanto en abrir la puerta del auto… tenía miedo de enfrentarme a la realidad.
Ya afuera comencé a buscar a quien había atropellado, pero ni siquiera había rastros de que algo hubiera pasado allí. Estuve unos minutos recorriendo el lugar, pero no encontraba nada. ¿Podía ser que lo que atropellé se haya escapado? Regresé al automóvil y sorprendido, vi manchas de sangre sobre el asiento; pero rápidamente me tranquilicé, pues seguramente cuando abrí la puerta del auto las gotas sobre el parabrisas habían entrado.
Encendí el vehículo y continué con mi camino. Me autoconvencí de que no podía haber sido una persona lo que había atropellado, pues nadie en su sano juicio estaría a merced de esta tormenta infernal ni tampoco en una ruta completamente vacía. Ya me sentía mejor, casi no estaba nervioso, pero no sabía que esto recién comenzaba…
El auto se detuvo justamente cuando un aterrador rayo se disparó desde las nubes. Había combustible, las baterías estaban cargadas, el auto era nuevo… ¿Cómo es que se detuvo? Tampoco había forma de que arrancara, los intentos por hacerlo eran en vano.
Me bajé del auto sin impermeable, pues no me importaba, igualmente estaba todo mojado. Logré llevar el auto fuera de la ruta y luego entré nuevamente. En ese momento decidí quedarme a dormir allí, pues ya oscurecía.
Comenzaba a dormirme, pero un extraño ruido me despertó. La lluvia había parado y ya era de noche. Miré hacia el asiento trasero, pero no había nada, entonces me quedé atento, esperando otra vez ese ruido. Pasaron varios minutos y nuevamente se repitieron. Estaba desconcertado, me intrigaba saber de dónde provenían los ruidos y entonces decidí salir del vehículo.
Miré el auto desde todos los ángulos, no parecía haber nada anormal, hasta que noté que de la cajuela un hilo de sangre se desprendió. En voz alta me dije “¿Todavía quedó sangre de lo que atropellé?” Era imposible, pues la colisión había sido de frente. Vi algo que se movió dentro del auto, y no tuve dudas, alguien estaba allí. Abrí la cajuela para buscar un hacha que siempre llevaba, pero no se encontraba.
Mantuve los ojos abiertos y dirigidos al coche; nuevamente vi un movimiento en el interior e instantáneamente el corazón comenzó a latirme fuertemente. Tomé un palo del suelo para pegarle a lo que hubiera dentro del vehículo y sin esperar, abrí la puerta trasera, pero alguien saltó sobre mí, tirándome al suelo. Lo pateé y logré verlo. Tenía el rostro horriblemente desfigurado, pero lo que más me aterró fue que en sus manos sostenía el hacha que me faltaba.
Conseguí desprenderme alejarme de él y corrí hacia el campo desierto. Llegué al alambrado, pero la desesperación hizo que me quedara enganchado entre sus púas. Intentaba liberarme, mientras miraba cómo el maniático se acercaba con el hacha en sus manos. Finalmente me libré, y corriendo de un lado hacia otro, esquivándolo, llegué hasta el auto. Saqué de la caja de herramientas un martillo grande y me dirigí hacia el sujeto.
Me encontraba frente a frente con el maniático. Él con su hacha y yo con mi martillo. Estábamos solos los dos, sin nadie a nuestro alrededor. De un salto trató de llegar a mí, pero le arrojé el martillo sobre su cabeza y el golpe lo desplomó. Estaba inmóvil y creí que lo había desmayado.
Me acerqué lentamente. Tenía una gran marca amoratada en su frente. Parecía un hombre de unos cuarenta años y estaba desfigurado, pero no era por el choque. Salté cuando vi que sus ojos se abrieron, pero parecía que no podía moverse demasiado. Me quedé observándolo un rato, esperaba que muriera.
Recordé que tenía un recipiente con gasolina en la cajuela y fui a buscarlo, pero cuando regresé, el sujeto ya no estaba tirado. Giré y miraba hacia todas partes; parecía que se había perdido o que se lo había tragado la tierra, hasta que al fin lo vi bajo el auto, y todavía sostenía el hacha en su mano.
Sentía el agudo silbido del viento, el cual parecía que aconsejaba deshacerme del tipo. Entonces me agaché y tomé el hacha sin mayor resistencia, pues él ya había muerto. Arrastré el cuerpo hacia la zanja y lo rocié con gasolina. Encendí un fósforo y se lo arrojé. Me quedé mirando cómo el cuerpo ardía y cada parte se chamuscaba. Era tan intenso el calor, que las hojas húmedas por la lluvia igualmente se encendían. Trataba de tranquilizarme, pero sabía que a esta hora de la noche cualquiera podía ver este gran fuego desde lejos.
El cuerpo se calcinó y, con ayuda de algunas ramas, logré hundirlo en un gran charco de lodo que había unos metros más adelante. Regresé al coche y después de dos intentos, encendió.
Continué mi camino. Estaba totalmente agotado y llegué a una gasolinera. Llené el tanque, pues quedaban muchos kilómetros por recorrer todavía.
Transcurrió el tiempo, ya era de mañana, y llegué a un cruce, donde los agentes de Recursos Naturales estaban haciendo un control, pues en esa época, estaba prohibida la caza de algunos animales. Como pocos venían por ese camino, estuvieron un rato largo observando el vehículo, incluso revisaron la cajuela y dialogaron entre ellos, mientras yo leía un catálogo que me habían entregado. Finalmente, después de diez minutos uno de ellos me dijo:
– ¿Estuvo cazando?
– No, ¿porqué lo dice?
– Es que veo manchas de sangre en su vehículo.
– Ahh… Sucede que en la tormenta atropellé algún pequeño animal, pero no le hizo daño al auto.
Pasaron segundos, el agente me miró fijamente a los ojos y yo a él. Finalmente me dijo con frialdad:
– Queda usted detenido.
Al sentir esas palabras el cuerpo se me heló, y sólo me preguntaba para mí ¿qué sucedía?. Y en unos segundos, más palabras me destruyeron por completo:
– Hallamos un cuerpo carbonizado en la cajuela.
y con esto finalizamos la septima posteada de creepypastas, espero que les guste, comenten y compartanla con sus amigos

