ESTO LES SRIVE MUCHOS A LOS JOVENES TARINGUEROS PARA LA ESCUELA, A LOS TARINGUEROS MAYORES PARA SUS HIJOS O HERMANOS ESPERO Q LO UTILIZEN....
LOS INCAS
Un cierto misterio se extiende sobre los orígenes del pueblo Inca, al menos sobre sus orígenes históricos, porque las leyendas abundan.
Los datos que mejor concuerdan con los descubrimientos arqueológicos y antropológicos son los relatos que sitúan al nacimiento de los incas en las altas mesetas del Perú, al sur de Cuzco.
En el segundo ciclo (900 al 1200), se desarrolló junto al lago Titicaca la cultura Tiahuanaco. La ciudad, que poseía imponentes construcciones y relieves, fue destruida por bandas de saqueadores en el año 900. Un siglo después, una nueva civilización autóctona reanimó a Tiahuanaco, al borde de la cultura aymará sobre la ladera oriental de los Andes, mientras un pueblo nuevo, el de los incas, hacía su aparición.
LEYENDA: LOS HERMANOS AYAR.
Se cuenta que en épocas remotísimas aparecieron en Pacaritampu, por las tres grutas de la colina de Tampu Tocco ("la casa de las ventanas"
, cuatro hermanos llamados Ayar, con sus mujeres, y emprendieron, seguidos por sus primitivos "ayllus" (clanes) un largo peregrinaje hacia el norte. Tres de ellos se fueron quedando por el camino convertidos en peñascos.; y el otro, llamado Ayar Mauco, llegó al fin con el resto de su gente a un valle fértil, donde emprendió la construcción del Cuzco. Este fundador no era otro que Manco Cápac, y su mujer, Mama Ocllo: la pareja divina creada por el Sol.
Valcárcel ha ensayado una interpretación es esta leyenda como mito agrario de la quinua ("ayar) y la fecundación ("ojillo"
, en busca de la tierra fértil. Los hermanos Ayar, sus mujeres y sus ayllus sugieren el advenimiento de gente del sur que llega y domina el valle del Cuzco, aludiendo quizás a una remota invasión aymará que se enseñoreó entre las tribus de habla quichua (principio de si. XIII).A ello se deba, tal vez, que la ciudad haya sido divida en dos partes: Hanan Cuzco, ciudad alta, y Hanan Cuzco o ciudad baja. En la primera tenía el Inca sus palacios, en torno de una gran plaza.
LOS CONQUISTADORES DE LOS ANDES.
Manco Cápac, después de haber caminado a través de las montañas de Los Andes se detuvo en HUANACUARI, cerca del Cuzco. El favorito de los dioses solares, decidió que su clan se establecería en esta región, donde su cetro de oro se había clavado en toda su longitud en las tierras de aluciones cultivables.
Los incas pertenecían a un grupo colla del lago Titicaca, de lengua aymará; cultivadores de maíz y hábiles tejedores, demostrarían sus cualidades de edificadores haciendo de Cuzco una ciudad imperial. En poco tiempo los soberanos incas fueron consolidando un imperio, único en América precolombina, que se extendió de norte a sur en más de 4.000km, desde Colombia hasta Chile, comprendiendo la costa y el interior.
La política de edificación y la conquista en el exterior emprendidas simultáneamente por Manco Cápac, fue tarea incansablemente seguida por sus sucesores.
Desde el punto de vista cultural los incas sintetizaron las realizaciones de las civilizaciones que integraron en su imperio. Destacaron notablemente en la arquitectura, no solo en la ciudad de Cuzco sino también en poblaciones cercanas, (Pisac, Ollantaytambo, Machu - Pichu) o muy alejadas del centro del imperio (Tumipampa); imágenes de la grandeza de los reyes, palacios hechos de bloques ciclópeos, caracterizadas por el refinadísimo trabajo de la piedra, la uniformidad de los tipos arquitectónicos y la peculiar fusión entre arquitectura y naturaleza.
La Legendaria Dinastía del Sol.
A este le sucedió Sincha Roca, después Lloque Yupanqui, más tarde Mayta Cápac, y en quinto lugar Cápac Yupanqui.Parece ser que este expandió su dominio fuera del Cuzco y que habría sido el último rey del Hurin Cuzco. En adelante los soberanos de una nueva dinastía tomaron el nombre de "incas" y ya no habitarían el Templo del Sol, sino en palacios construidos en lo alto de la ciudad.
De allí se siguieron los reinados de Inca Roca, y Yáhuar Huacac ("el que llora sangre"
, que consolidaron la confederación incaica (Cuzco), frente a un peligroso rival: la confederación Chanca (Ayacucho).
Se cuentan doce grandes emperadores, repartidos en dos períodos: el Antiguo Imperio, hasta el siglo XIV, y el Nuevo Imperio, con el reinado de Viracocha Inca, nombre tomado de una divinidad, que inaugura en glorioso linaje, marca la expansión marítima de los incas hacia las islas del Océano Pacífico. Durante su reinado, los chanca emprendieron la conquista del Cuzco. Urco, el príncipe heredero - vicioso y cobarde - era e menos indicado para afrontar tan grave situación; y el viejo Inca tampoco podía hacerlo ya; así es que dispuso someterse a los invasores. En tan apremiantes circunstancias apareció el príncipe Cusi quien consiguió rechazar a los invasores.
La Fundación del Imperio.
El príncipe salvador sucedió al viejo Viracocha con el nombre Pachacútec Yupanqui (el rey que hacía temblar la tierra), hacia el año 1438 y desde entonces emprendió una serie de conquistas que expandieron y consolidaron su dominio imperial. Aniquilados los chancas, las fuerzas del Inca se dirigieron la cuenca del Titicaca y sometieron a los collas, de raza aymará. De allá volvieron hacia el norte y en rápidas campañas multitud de pueblos fueron reducidos, por fuerza o de grado, al vasallaje. Y aún el reino de Quito y la brillante civilización chimú fueron incorporados en ese tiempo por Túpac Yupanqui, hijo de Pachacútec, a quien sucedería en 1471.
Una prolija planificación aseguraba la victoria de los ejércitos. Se construían caminos y puentes, se instalaban puestos de abastecimiento y fortalezas para las guarniciones de ocupación. En caso de resistencia tenaz el Inca aplicaba el método de los "mitimaes" o (mitmaccuna), que consistía en el traslado en masa de poblaciones recién conquistadas a zonas "incaizadas" de mucho antes. A los pueblos sometidos se les implantaba el culto del Sol, y el runa - "sini" (lengua de los hombres), es decir el quichua, como idioma oficial obligatorio. Los hijos de las familias principales eran trasladados al Cuzco donde se los adoctrinaba durante años para ser leales colaboradores del Inca.
El Tahuantinsuyo.
En la máxima expansión de su imperio Túpac Yupanqui lo dividió administrativamente en cuatro partes ("suyos"
.
Norte: Chinchasuyo (Gran parte de Perú y Ecuador).
Oeste: Cuntisuyo (Cerca del Cuzco).
Noreste: Antisuyo
Sur: Collasuyo (Bolivia, Chile hasta el río Maule y región andina
Argentina).
Cada "suyo" estaba dividido en "huamanis" (provincias) y estas en "sayas" (partes), integradas a su vez por cierto número de "ayllus" (comunidades familiares o clanes) que estaban dirigidos por sus respectivos "curacas" (jefes).
En medio de este imperio, esta el Cuzco ("ombligo"
, con su gran plaza central, toda cuidadosamente embaldosada, y debajo de ella corría un arroya entubado, sus cales empedradas y sus palacios, en el quizás vivían 200.000 indios. La plaza era el centro del Imperio y por ello los incas habían construido cuatro colosales caminos que partiendo de allí llegaban a los confines del dominio.
En el Cuzco, la aristocracia tenía una escuela en la que el "amauta", (sabio) enseñaba el dominio del quichua, de la religión, de los quipos (cuerdas de nudos, como ayuda mnemotécnica) y de otras cosas que eran de saberse. Los discípulos se sometían a difíciles pruebas, y si salían airosos, quedaban iniciados en una minoría privilegiada a la que los españoles llamaron "orejones", por la deformación que les producían los pendientes que llevaban como signo de su grado. Estos eran los colaboradores de Inca.
Cada "suyo" estaba a cargo de un "apo" que integraba el consejo supremo del soberano. Los "quipucamayus" (guardadores de quipos) llevaban las estadísticas con sus cordeles convencionalmente anudados; y los "tucuirícuc" (el que todo lo ve) inspeccionaban las provincias del imperio recorriendo los caminos de tambo en tambo.
El pueblo, que conocía muy bien las técnicas agrícolas del cultivo en terrazas, instaladas sobre desniveles de más de 3.000 m, cultivaba los mismos frutos ecuatoriales y tropicales que los de climas templados, según las altitudes de las plantaciones; este pueblo estaba igualmente dotado para la artesanía, de la que nos han quedado la alfarería y el trabajo en oro como preciosos testimonios.
El Sol era la principal divinidad, así como su esposa, Mama Quilla, la luna, madre de las reinas; estas dos divinidades astrológicas tenían por servidores al planeta Venus y a la constelación de las Pléyades. El dios Pacha - Camac ocupaba la cúspide del panteón del Inca. Los dioses de los países vencidos eran encerrados como rehenes en un anejo del Gran Templo del Sol, en Cuzco.
Bajo de reinado de Viracocha (1395) fue instaurado el culto del emperador y de la emperatriz, su hermana mayor. El culto imperial servía de unión entre todos los pueblos.
De tal modo el absolutismo del hijo del Sol imprimía es esta imperial estructura política, social, militar u económica, una inexorable y eficiente disciplina.
Pero en este estado totalitario existía ya la debilidad que le arrastraría a su caída definitiva.
EL OCASO DEL SOL.
Viejas leyendas anunciaban, en efecto que un día el Sol se oscurecería...
En 1493 el Cuzco celebró la asunción de Hauyra Cápac, su undécimo Inca, cuyo reinado habría de verse perturbado por los alzamientos quiteños. Partió, pues el soberano, a pacificar aquellos pueblos del norte y, después de hacerlo, estimó conveniente establecerse en Quito, donde los sorprendió la muerte en 1525. Uno de sus hijos, Huáscar, que había quedado en Cuzco, se consideró legítimo heredero; y en Quito el otro, Atahualpa, nacido de una princesa quiteña, se creyó con mejor derecho. Esta rivalidad de hermanos derivó en una guerra civil que, si bien le dio el triunfo a Atahualpa, constituyéndose en duodécimo Inca, debilitó la estructura imperial, haciéndola vulnerable a eventuales enemigos.
Mientras Atahualpa (1532) empezaba a disfrutar de su victoria - sin advertir hasta qué punto suelen ser efímeros los triunfos de la fuerza, y que unos hombres procedentes del este lejano serían dueños del país durante siglos y siglos. Cuando España desembarcó en las playas peruanas, los incas estaban divididos entre partidarios de la resistencia y partidarios de la no-violencia. Pizarro se aprovecharía de esta situación y ofrecería al Rey Católico su más bella joya: una colonia cuyo oro habría de enriquecer al viejo continente. Así acabaría el pueblo del Imperio del Sol.
LOS MAYAS
En la actualidad, todavía existe mucha gente que relaciona a los mayas con México; esto, no es del todo falso, pero debemos ser conscientes que esta cultura es bastante amplia (no en balde el nombre de "Gran Imperio"
y no es absolutamente mexicana, pero eso sí, también debe reconocerse que México cuenta con la fortuna de haber sido (y ser actualmente) parte geográfica de esta cultura.
Bien, pues introduzcámonos al fascinante mundo de la historia maya que ha dado mucho de que hablar, conociendo las etapas, lugares y formas de vida de esta gente, que aún siendo muy antigua, es muy sabia.
Alrededor del año 1000 a.C. florece en México, siendo mas exactos en los estados de Tabasco y Veracruz la cultura Olmeca, que debe ser considerada como la cultura madre de América Central, a ellos se debe el desarrollo del calendario de 365 días, así como la escritura jeroglífica: según leyendas, parte de esta cultura pasó la barrera del tiempo y las zonas geográficas y se fundaron las raíces de la cultura maya.
Preclásico en el área maya: Kaminaljuyú, Uaxactún y Dzibilchaltún.Existieron cuatro focos culturales de gran importancia: los dos primeros se encuentran en Guatemala: uno en la región de Los Altos (Kaminaljuyú) y otro en la de El Petén (Uaxactún); el tercero en la península de Yucatán (Maní, Xtampak-Dzibilnocac, Dzibilchaltún), y el cuarto en Chiapas (Chiapa de Corzo). En el Preclásico Inferior se encuentran en Kaminaljuyú, las fases Charcas y Arévalo, correspondientes a El Arbolillo I, Tlatílco y Zacatenco Inferiores. El estrato Majadas y parte del de Providencia caen ya dentro del período Medio, y Miraflores, Arenal y Santa Clara se colocan dentro del Preclásico Superior, época en que abundan los montículos piramidales de los cuales, uno de ellos ha sido fechado aproximadamente en 550 A. C.
En Uaxactún, la fase Mamom parece corresponder al Preclásico Medio y la Chicanel al Superior. Durante esta última se advierte en El Petén una influencia importante que procedía de La Venta y que se percibe en el estilo de los mascarones de sus pirámides.
En Yucatán, las tres fases llamadas "Formativo temprano, medio y tardío", corresponden a los períodos del Preclásíco, y tienen su foco característico: Maní, Xtampak-Dzíbílnocac y Dzibilchaltún, respectivamente.
Chiapa de Corzo se destaca como intermediario entre el área maya y Monte Albán.
En los períodos Medio y Superior parece haber existido una continuidad cultural desde La Huasteca hasta el norte de Centroamérica y se advierte una gran influencia de La Venta en Uaxactún y Kaminaljuyú; en cambio, en el momento de la transición del Preclásico Superior al Clásico inicial, la dirección de las influencias se invierte, y es el área maya la que empieza a difundir influjos culturales hacia el norte. La desintegración de la cultura de La Venta, algo antes del principio de la Era Cristiana, se debió, probablemente, a las
Características geográficas de la zona del llamado "Viejo Imperio".
Los antiguos mayas vivieron, como ya se había mencionado, en una basta zona geográfica, que comprende, en la región de México, lo que actualmente son los estados de Yucatán, Campeche y Tabasco, la parte oriental de Chiapas y territorio de Quintana Roo; mientras que en Centroamérica, casi toda el área que ocupa Guatemala, incluyendo El Petén y la región de los Altos, salvo la costa del Pacífico; la zona occidental de Honduras y todo lo que hoy comprende Belice.
El territorio que ocuparon los mayas se divide en tres regiones naturales:
La del sur, integrado por las cadenas montañosas y mesetas intermedias que forman un gran semicírculo hacía el suroeste, sur y sureste.
La del centro, formada por la cuenca interior del Departamento de El Petén, junto con los valles exteriores, que incluye la mitad sur de la península de Yucatán, y
La del norte, constituida por la llanura caliza, baja y tendida, que forma la mitad norte de la Península.
La distinción de estas tres divisiones naturales tiene suma importancia para la comprensión de la historia del pueblo maya, porque probablemente el desarrollo de la agricultura, base de la civilización maya, ocurrió en las tierras altas de Guatemala (sur); también es probable que su cultura se originara en la cuenca interior (centro); y que tanto el renacimiento maya como su decadencia tuvieran lugar en el norte de la Península. La segunda región natural fue la cuna del "Viejo Imperio".
Origen de los mayas.
A ciencia cierta, se desconoce en absoluto el origen de los mayas. Sus antepasados, según se cree, formaron parte de una inmigración que entró al continente americano en una fecha bastante lejana o quizás formen parte de la cultura olmeca. Este grupo, quizás reforzado por nuevas oleadas migratorias, logró imponerse y dominar a la población aborigen.
La familia lingüística maya está formada por un conjunto de lenguas emparentadas entre sí que ascienden quizá a unas veinte, habladas por cerca de dos millones de personas. Según estudios recientes las lenguas mayas se clasifican en diez divisiones distintas. Sin embargo, el conocimiento imperfecto que aún se tiene de estos idiomas y la delimitación imprecisa entre las lenguas y los dialectos a ellas pertenecientes, hace que surjan discrepancias en cuanto al número de idiomas que comprende la familia y los grupos en que ésta se subdivide.
Los idiomas que en México tienen mayor importancia por el número de hablantes que todavía
El desarrollo de la cultura maya (fases Tzakol y Tepeuh) y su zona de influencia.
La época denominada "Viejo Imperio maya" comprendía, según algunos especialistas, desde 317 hasta 987 D. C. y se dividía en tres períodos: l) el Antiguo (317 a 633); 2) el Medio (633 a 73l); y 3) Grande (731 a 987).
A estos tres períodos precedió la fase Matzanel (0 a 250 D. C.) considerada como el comienzo de la civilización maya.
El período Antiguo era aquel en que la experiencia cultural acumulada por los mayas durante el Horizonte Formativo se manifestaba con la presencia de las estelas de piedra esculpidas, la bóveda de piedras saledizas o el techado de bóveda angular en su Período I y la fase cerámica Tzakol.
El período Medio era la época del afirmamiento de los logros culturales alcanzados (escultura, escritura jeroglífico, construcciones, etc.) y de la consolidación de las ganancias territoriales hechas en el período anterior. Continuó el techado de bóveda angular, pero en su Período II, y apareció la fase cerámica Tepeuh. Los centros ceremoniales se multiplicaron en el período Medio y el "Viejo Imperio" creció en todas direcciones.El período Grande era propiamente la Edad de Oro de la cultura maya, el tiempo en que alcanzó el "Viejo Imperio" su máxima extensión: Guatemala, Chiapas, Campeche, Yucatán (Chichén ltzá) y Honduras. Continúa la fase cerámica Tepuh y el Período II de la bóveda de piedras saledizas. El "Viejo Imperio" alcanzó entonces (790) su expansión máxima.
Según estudios recientes, el principio de Tzakol debe colocarse por 250 D. C. y la fase Tepeuh abarca de 600 a 1000 D. C.Los mayas adoptaron la costumbre de erigir monumentos conmemorativos, conocidos con el nombre de estelas, al fin de cada período de su era cronológica. Al principio sólo unas cuantas ciudades lo hacían pero su número aumentó a medida que se fortaleció y expandió su cultura; tal práctica empezó a decaer poco a poco después de 790.
Notable adelanto en la pintura mural. Banampak.La pintura mural alcanzó un prestigio considerable entre los mayas. La usaban en la decoración de muros y de cerámica y en la ilustración de códices. Empleaban colores de origen vegetal y mineral y la gama de ellos debe haber sido bastante extensa. Frescos interiores existen en varios centros mayas, como el caso de Uaxactún, Palenque y Chichén Itzá. Esta pintura logra su máxima fuerza y expresión en Bonampak, hacía el año 800, época del apogeo cultural del "Viejo Imperio". Se consideran, sin embargo, como las mejores manifestaciones pictóricas de entonces las encontradas en los vasos y cajetes policromos de Uaxactún, Holmul y Chamá.
Durante el "Nuevo Imperio" destacan en forma muy especial las pinturas de los códices, cuyo exponente más notable es el Códice Dresde.
Progreso de las matemáticas, astronomía y cronología.
Poblamiento de la península de Yucatán.
Hasta hace relativamente poco tiempo se pensaba que el poblamiento de la península de Yucatán por los mayas había comenzado durante la quinta centuria; sin embargo, descubrimientos recientes muestran que dicho poblamiento tuvo lugar en fechas mucho más tempranas, con seguridad, anteriores en muchos siglos a nuestra Era.
La ocupación parece haberse efectuado por oleadas sucesivas de colonización. El estudio de los monumentos arqueológicos permite establecer tres sub-provincias, surgidas quizá de diferentes colonizaciones: la que está al norte de El Petén, con prolongación hacia Campeche y Quintana Roo, es decir, la región de los Chenes; la que le sigue más al norte, o sea la Puuc, y la que rodea a la capital itzá de Chíchén Itzá.
Para mediados del siglo X las ciudades del "Viejo Imperio" probablemente habían sido abandonadas en su mayoría y la colonización del norte de Yucatán había concluido. Es entonces cuando se presenta en escena un nuevo grupo, el tolteca, encabezado por Topiltzin Quetzalcóatl, que viene a vigorizar la antigua cultura, origina el renacimiento maya con la cultura "maya-tolteca" y da principio el "Nuevo Imperio". Este abarca aproximadamente desde comienzos del siglo XI hasta fines del XVII y quedó limitado a sólo la mitad norte de la península. Se divide en tres períodos: el "Nuevo lmperio" I, época del renacimiento maya en que se constituyó la Liga de Mayapan (987 a 1194); el "Nuevo Imperio" II, que corresponde a la Hegemonía de Mayapan (1194 a 1441 ); y el "Nuevo Imperio" III, el período de Desintegración (1441 a 1697).
La confederación de Chichén Itzá - Mayapan - Uxmal. La supremacía de Mayapan. La Desintegración.
El recién llegado grupo tolteca introdujo innovaciones culturales diversas: religiosas, artísticas, políticas, sociales, etc. Una muy importante de orden político fue la creación de una confederación, la Liga de Mayapan, organizada entre 987 y 1007 e integrada por: 1 ) los itzáes establecidos en Chakanputún (Champotón), 2) los cocomes de Mayapan y 3) los xiúes de Uxmal.
Cerca de 200 años tuvo de vida la Liga del Mayapan. Duró hasta que, por rivalidades políticas y económicas, surgió la lucha entre el oriente (Chichén ltzá) y el poniente (Mayapan) de la Península, absteniéndose de tomar parte en la contienda el miembro xiú. Mayapan salió vencedora y tuvo la preponderancia política durante los dos y medio siglos siguientes (1194-1441), constituyendo una verdadera tiranía cocom.
Por fin, en 1441, los jefes mayas sometidos a los cocomes, no soportaron más la tiranía de éstos y, aliados a los xiúes, atacaron Mayapan y terminaran con el gobierno centralizado. Se produjo entonces una desorganización política completa. Los grandes centros fueron abandonados y Yucatán se dividió en muchas provincias pequeñas que vivieron en pugna constante. Este fue el principio del período de Desintegración: a los conflictos internos se añadieron en el siglo siguiente calamidades naturales que empeoraron cada vez más la situación: huracán (1464), epidemia de peste (1480), mortandad debida a guerras (1496) y plaga (1516).
Después de la caída de Mayapan, el jefe itzá de Chichén ltzá se retiró hacia el sur, a orillas del Lago del Petén y estableció allí su nueva capital Ta Itzá o Tayasal.
Causas de la decadencia.Mucho se ha especulado sobre cuáles pudieron ser las causas de la decadencia y extinción del "Viejo Imperio" maya, pero hasta ahora ninguna ha llegado a imponerse. Entre las principales aducidas están: l) los frecuentes y fuertes temblores que experimenta la región: 2) un cambio climático que trajo consigo una alteración en el régimen pluvial, el cual dificultó los cultivos y volvió menos sana la comarca; 3) las epidemias de paludismo y de fiebre amarilla; 4) el fracaso del sistema agrícola maya por el abuso del desmonte; 5) las luchas del pueblo contra el grupo minoritario de sacerdotes y nobles.
Resurgimiento arquitectónico. Escultura.
Arquitectónicamente se destacan con claridad dos estilos: el maya puro, cuyos edificios datan de los siglos VI al X y el maya-tolteca que floreció entre las centurias XI y XIV. El principal exponente de este último es Chichén ltzá, meca del "Nuevo Imperio", en donde se encuentran los templos-pirámides con columnas de serpientes emplumadas, dedicadas a Kukulcán (Quetzalcóatl). De las siete construcciones en que aparecen esas columnas, las más importantes son el Castillo, por sus dimensiones, y el Templo de los Guerreros, por su grandiosidad. Llaman también la atención la magnitud de los varios juegos de pelota que existen en Chichén ltzá y las grandes columnatas, hasta de 120 metros de largo, como las que rodean el Patio de las Mil Columnas. Otra estructura notable es la torre del Caracol u observatorio astronómico. En Chíchén ltzá se han descubierto también numerosas pinturas murales y esculturas.
En el "Nuevo Imperio", la escultura queda más bien subordinada a la arquitectura, limitada casi sólo al embellecimiento de las fachadas. Las producciones escultóricas, en su mayoría, son más bien pesadas, demasiado rígidas, inexpresivas y, en muchos casos, toscas. Ejemplos de ellas son los chac-mooles, las cariátides, los porta-estandartes, los tronos de jaguares, etc.
La cerámica.
El renacimiento maya produjo también un cambio en la cerámica durante el "Nuevo Imperio", si bien hay que reconocer que la alfarería no llegó a alcanzar la calidad que tuvo en el "Viejo Imperio". Se identifican entonces tres fases o períodos cerámicas: Puuc, "Mexicano" (tolteca) y Decadente.
Vida económica del pueblo maya.
La economía de los mayas se basó principalmente en el cultivo del maíz, para el que emplearon un método muy simple practicado aún hoy en día, que consiste en derribar árboles y quemarlos junto con la maleza, sembrar el grano y cambiar el sitio de las milpas después de unos dos o tres años con objeto de obtener siempre un rendimiento alto de la tierra.
Además del maíz, los mayas cultivaban el frijol, algunas variedades de calabaza, la batata o camote, el tomate, y la yuca o cazabe y completaban su alimentación con animales que cazaban o pescaban y con hierbas comestibles y frutos propios de la región (chayote, jícama, diversas zapotáceas, aguacate, papaya, guayaba, etc.). La caza del jaguar y del venado proporcionó a los mayas pieles para hacer capas y sandalias, y la caza de las aves una gran diversidad de plumajes que utilizaban como adorno.
Nada mas fascinante que realizar un viaje por las tierras que albergaron a las ciudades mayas, ¿no? Pues este viaje existe y es llamado "La Ruta Maya", existen varias agencias que lo promueven, pero he aquí algunas recomendaciones para la realización de este viaje, con una descripción del mismo.
LOS AZTECAS
Para poder hablar de los Aztecas, debemos remontarnos un poco de tiempo atrás de ellos, de tal forma que, al menos, encontremos algunas de sus raíces. No es posible establecer nada seguro acerca de estos antecedentes, pero nos podrá dar una idea clara y una perspectiva de que la historia, aún cuando existen diferentes opiniones en las fuentes de información, únicamente difieren en fechas y pequeños acontecimientos que realmente no son de gran trascendencia comparados con lo que sucedió después de la fundación de la gran Tenochtitlan.
Cholula estuvo habitada, aproximadamente hasta el año 800 d. C., por gente teotihuacana que fue desalojada de allí por los Olmecas (de origen popolocamixteco) que dominó durante unos 500 años y que pronto extendió su influencia hasta el centro de Veracruz; bajo su empuje cayeron la provincia cultural de Cerro de las Mesas y la región de los Tuztlas. Los habitantes nahuas de ambos lugares junto con los teotihuacanos (recientemente expulsados de Cholula), iniciaron una migración en masa, llamada de los pipiles, y se establecieron en la región chiapaneca del Soconusco, de donde más tarde se movieron hacía Centroamérica, quedándose la mayoría en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua; pequeños grupos radicaron en Costa Rica y Panamá. Algo antes del año 900, una parte de los pipiles inició un movimiento migratorio hacía el norte y llegó a Tula, donde, bajo el nombre de nonoalca colaboró con los tolteca-chichimeca en la formación del imperio tolteca.
Hacía 900 d. C., se produjeron cambios en el clima de la región donde floreció la cultura proto-tolteca, cuyo centro fue probablemente La Quemada, al sur de Zacatecas, y esto originó la invasión de las tribus tolteca-chichimecas al Valle de México, se apoderó de Acolman y Teotihuacán y estableció su capital en el Cerro de la Estrella (cerca de Iztapalapa). Desde ahí realizó conquistas como la de las Siete Cuevas (Chicomóztoc), región situada entre Tula y Jilotépec, (antes propiedad de los otomíes) quizá a la caída de Teotihuacán. Esos tolteca-chichimecas que dominaron a los otomíes y se mezclaron con ellos constituyeron más tarde el imperio tolteca.
Un señor (rey) llamado Topiltzin decidió cambiar la capital de su imperio (tal vez a causa de la presión que desde Cholula ejercían los Olmecas), primero temporalmente, a Tulancingo y después a Tula, sitio estratégico que le permitía dominar los valles del Mezquital y de México y que por su proximidad a la frontera con los indios bárbaros, le facilitaba detener sus incursiones.
Topiltzin tuvo un reinado muy próspero; fomentó la cultura y las artes, desterró los sacrificios humanos y trató de afianzar en su pueblo el culto a su dios "Quetzalcóatl" (Serpiente emplumada), pero esto disgustó a los tolteca-chichimecas que veneraban a Tezcatlipoca, deidad que exigía sacrificios.
Al producirse el colapso de Tula, bandas de bárbaros irrumpieron desde el sur de Texas hasta entrar al Valle de México en el siglo XIII, y sólo se detuvo ante la barrera montañosa del Ajusco, que vino a ser la nueva frontera mesoamericana entre los sedentarios y los nómadas, entonces los toltecas fueron desplazados del centro de México y se diseminaron.
Poco después los acolhuas fundaron el señorío de Huejotzingo, se fortalecieron y derrotaron a Cholula, fundaron la "República de Tlaxcala" (no el estado, sino el conjunto de cuatro señoríos: Tepetícpan, Ocotelolco, Tizatlán y Quiahuiztlan). Mientras tanto, los chichimecas fundaban un señorío en la región tetzcocana, donde la civilización aumentó, tomando el idioma nahua y se volvieron sedentarios. Todo lo anterior, nos da una gran idea de lo que sucedía en el valle de México antes de la llegada de los Aztecas.
Los mexicas, nacimiento de los Aztecas y su viaje:
Los mexicas procedían, según parece, de un lugar llamado Aztatlan o Aztlán, que según varias leyendas significa "lugar de garzas", por lo cual, se les conoce mejor bajo el nombre de aztatecas o aztecas, aún cuando ellos preferían denominarse culhuas-mexicas.
Se dice que Aztatlan estaba situado en una isla de la laguna de Mexcaltitlan en la costa de Nayarit y que el grupo salió de ahí entre el año 890 y el 1111, atravesaron primero algunas regiones del norte de Jalisco y después, siguiendo el curso del río Lerma, partes de Guanajuato y Michoacán.
Los mexicas eran, atlacachichimeca, es decir, "pescadores y cazadores", y no es posible reconstruir en detalle el itinerario que habían seguido hasta que llegaron a las inmediaciones de San Juan del Río, desde donde se cuenta con mas información hasta su llegada al Valle de México. Tenían por costumbre encender cada 52 años (duración de un ciclo en su calendario), un fuego nuevo; el primero celebrado después de iniciada su peregrinación fue el de Coatépec, en la región nor-oriental del Valle de México, en el año 2 caña (1163). Allí nació, según un mito, el dios Huitzillopochtli (Colibrí del Sur), hijo de Coatlicue que era un hechicero que rendía culto a Tezcatlipoca, era su caudillo y su dios más venerado. Después de él tuvieron otros caudillos-sacerdotes hasta Ténoch, el último, quien auspició la fundación de Tenochtitlan y quién le dio su nombre; aunque también recibió el nombre de México, en honor de Huitzillopochtli o también conocido como Mexitlí.
A raíz de encender el fuego nuevo de 1163, los mexicas se trasladaron a Tula, y posteriormente se desplazaron a Apazco, por donde celebraron el siguiente fuego nuevo en 1215. Penetraron otra vez al Valle de México y se establecieron temporalmente en diversos sitios como Zumpango y Cuauhtitlan. Continuando su peregrinación llegaron a Ecatépec, bordearon el sur de la sierra de Guadalupe y arribaron a Tecpayocan, el actual cerro de Santa Isabel, cerca de los "Indios Verdes", en donde encendieron su tercer fuego nuevo en 1267. De allí, penetraron a tierras del señorío de Azcapotzalco, gobernado entonces por Acolnahuacatzin, quien les permitió avecindarse en sus dominios como tributarios, hasta que, cuando les gobernaba su primer rey Huitzilihuitl, entre 1273 y 1276, se establecieron en Chapultépec.
Acamapichtli falleció en 1396; le sucedió su hijo Huitzilihuitl (1397-1417), quien engendró un vástago, Moteczuma llhuicamina, con la hija del señor de Cuernavaca, en 1398.
Huitzilíhuitl derrotó a los xaltocameca en 1400, a los de Chalco-Atenco en 1410 y combatió a los de Texcoco en compañía del señor de Tlatelolco y de otros vasallos de Tezozómoc. Se convirtió en un auxiliar tan valioso para Tezozómoc, que éste le dio en matrimonio una hija suya, unión de la que nació Chimalpopoca, quien sucedió a su padre en el trono de Tenochtitlan en 1417, cuando apenas tenía 12 años.
A medida que Tezozómoc asoció más estrechamente en sus empresas a sus vasallos mexicas, fueron disminuyendo los onerosos tributos que al comienzo les impuso hasta que, cuando Chimalpopoca subió al trono, por afecto a él, suprimió esas cargas y permitió que los Tenochcas gozaran de una situación de privilegio, cosa que disgustó a una parte considerable de los tepanecas.
En 1418 Tezozómoc y sus aliados mexicas conquistaron Texcoco, ciudad que entregó aquél dos años después a Chimalpopoca. El tirano de Azcapotzalco, que murió en 1427, parece haber escogido como sucesor a su hijo Tayatzin, pero un hermano mayor de éste, Maxtla, le usurpó el trono. Poco después, al saber el usurpador que Chimalpopoca conspiraba, junto con otros señores, para derrocarlo y restablecer a Tayatzin, mandó encarcelarlo. Consideró esto el señor de Tenochtitlan como una terrible afrenta que lo indujo a darse la muerte. Entonces los Tenochcas eligieron rey a Itzcóatl, hijo de Acamapichtli y medio hermano de Huitzilihuitl.
Mientras tanto, Nezahualcóyotl que, tras la pérdida de su trono de Texcoco en 1418, había vivido exiliado entre los huejotzingas y tlaxcaltecas, con cuyos señores trabó amistad, consiguió ayuda militar de ellos y celebró una alianza con ltzcóatl. Luego, aprovechando el resentimiento que guardaban los Tenochcas por los agravios que Maxtla infirió a Chimalpopoca, emprendió una lucha contra Maxtla en 1427. Logró, con sus aliados, vencer a Azcapotzalco en 1428, merced a la ocupación previa de Tacuba que sirvió como "cabeza de playa" para el ataque de la capital tepaneca. Entonces parece que Maxtla huyó a Coyoacán, lugar donde había gobernado antes de convertirse en señor de Azcapotzalco, luego a Cuauhximalpan y después a Tasco, sitio en que murió en 143l.
Las guerras Floridas:
Después de sojuzgado Azcapotzalco, los señoríos más poderosos del Valle de México fueron Tenochtitlan y Texcoco, gobernados por Itzcóatl y Nezahualcóyotl, respectivamente. Ambos emprendieron, en colaboración, una serie de conquistas. Ante todo prosiguieron la lucha contra los pequeños señoríos que habían dependido de Azcapotzalco y después ltzcóatl concentró sus esfuerzos en dominar las regiones occidental y meridional del Valle de México, gran parte del de Morelos y las tierras guerrerenses situadas al norte del Balsas, sometiendo a Tasco, Iguala y Tepecuacuilco.
Todo parecía sonreír a los tetzcocanos y Tenochcas cuando precisamente en ese año de 1450, comenzó una terrible hambre, provocada quizá por prolongadas sequías y cierta probable inexperiencia en las técnicas agrícolas, que los orilló a adoptar medidas desesperadas: la introducción de los sacrificios humanos en gran escala. Muchos mexicas se vendieron como esclavos a mercaderes totonacos por sólo 20 mazorcas.
Estimando los sacerdotes que tan terrible crisis se debía a que la tierra desfallecía porque le faltaba vigor para producir frutos y que el sol tampoco era capaz de infundirle vida, decidieron que ambos no estaban debidamente fortalecidos con la especie de vino generoso que era la sangre humana y que, en consecuencia, había que derramar ésta con mayor profusión multiplicando el número de víctimas.
Como sí se hubiese acertado con la solución verdadera, en 1455 hubo frecuentes lluvias y cosechas abundantes. Los mexicas se sintieron más fuertes que nunca y se arrojaron impetuosos sobre las tierras más fértiles como si quisieran asegurar la obtención de tributos y evitar otra crisis como la sufrida.
Cuando al fin Moteczuma I, tras dos décadas de lucha, sometió a Chalco-Amecameca, surgió una cierta hostilidad entre Tenochtitlan y Huejotzingo que quedaban convertidos en estados vecinos, y se agudizó cuando los Tenochcas sometieron en 1466 al señorío de Tepeaca, el más fiel aliado de los huejotzinga. Atacando desde aquí y desde Cuauhtochco, se apoderaron los mexicas de Orizaba, estrechando aún más el cerco que rodeaba a huejotzingas y totonacas.
Las conquistas realizadas por Moteczuma le convirtieron en un soberano muy poderoso que recibía toda clase de tributos de los pueblos avasallados, entre ellos oro, jades, turquesas y ricas plumas, principalmente de la provincia de Tuxtépec, importante encrucijada comercial a donde llegaban desde el sudeste productos quizá hasta entonces casi desconocidos por los mexicas, como el cacao.
Moteczuma tuvo especial predilección por el valle de Morelos y escogió Huaxtépec como lugar de recreo. Aclimató ahí toda clase de árboles y arbustos traídos del centro y sur de Veracruz. En las peñas de Chapultépec hizo grabar su efigie, costumbre continuado por sus sucesores. llhuicamina dio al estado tenochca su forma política definitiva y bajo su reinado debió surgir el arte característicamente mexica cuyos mejores logros fueron de índole escultórica.
Al morir Moteczuma en 1469 fue elegido para sucederle Axayácatl, el primero de tres hermanos que reinaron uno tras otro. Ya éste se había distinguido al final del gobierno de Ilhuicamina en las campañas hechas en las comarcas de Cotaxtla Y Orizaba. Habiéndose sublevado esta última región, Axayácatl la reconquistó imponiendo un duro castigo a los rebeldes.
Esplendor del Imperio Azteca:
En 1473 tuvo una guerra con Moquíhulx, último soberano de Tlatelolco, quien había estado conspirando para formar una coalición contra los Tenochcas integrado por varios señores de los valles de México y Toluca. Denunció el complot a Axayácatl una hermana suya casada con Moquíhuix, ofendida por el abandono en que éste la tenía a causa de la preferencia que daba a otras mujeres. Sabedor de lo que contra él se tramaba, el rey tenochca atacó de improviso a los tlatelolcas, que se defendieron obstinadamente en su último reducto, el templo mayor. Moquíhuix pereció en la lucha y los tlatelolca quedaron sin soberano propio, obedeciendo desde entonces al de Tenochtitlan, hasta que se restauró la monarquía tlatelolca en 1515 con Cuauhtémoc, quien, años después, gobernó también en Tenochtitlan.
Resentido Axayácatl, por haber conspirado con Moquíhuix algunos de los señoríos independientes matlatzincas, otomíes y mazahuas del valle de Toluca, corno los de Toluca, Xocotitlan y Xiquipílco, los atacó y conquisto tras ardua contienda en 1480. Enseguida se enfrentó a los tarascos en los confines de los Estados de México y Michoacán, pero éstos acometieron con tal ímpetu desde las fortificaciones hechas de madera que tenían en Tajimaroa (Ciudad Hidalgo), que derrotaron al ejército mexica. Por primera vez encontraban los Tenochcas un enemigo irreductible. Para atajar la expansión de los tarascos en Guerrero, que ocupaban ya las tierras bajas de Michoacán y de la cuenca del Balsas, se adueñó Axayácatl de Oztuma en el noroeste de dicho Estado y estableció allí una guarnición. Realizó también otras conquistas de regiones situadas al norte del Balsas, cuya subyugación, iniciada por ltzcóatl, había sido proseguida por Moteczuma.
Aunque alguna fuente histórica atribuye a Axayácatl la conquista de Oaxaca, en realidad esta codiciada prenda cayó en poder de los mexicas bajo el reinado de Ahuízotl.
En 1479 se dedicó la "Piedra del Sol" o "Calendario Azteca", porque en ese año, equivalente en la cuenta indígena a 13 ácatl, se conmemoraba la creación del quinto sol, ocurrida en ese mismo signo.
Dos años después falleció Axayácatl y le sucedió su hermano Tizoc quien sólo gobernó cinco años, ya que murió envenenado en 1486. A pesar de que se le ha pintado como un rey cobarde, emprendió conquistas importantes, como la de la región de Nauhtla, Veracruz, efectuada coordinadamente con Nezahualpilli, hijo y sucesor de Nezahualcóyotl y también la reconquista de Yanhuitlan, Oaxaca. Además, en la "Piedra de Tízoc" aparecen otras victorias suyas, solo que en su lugar, como vencedor, figura el dios Tezcatlipoca.
Bajo Ahuízotl, sucesor y hermano de los anteriores, alcanzó el imperio mexica su máxima expansión. Como después de la gran hambre de 1450-54 cada nuevo soberano tenochca, al ascender al trono, iniciaba una campaña contra señoríos aún sin someter, para agregar más territorios al imperio y obtener suficientes cautivos con qué propiciar a los dioses, y como se acercaba además la dedicación del Templo Mayor, erigido en honor a Huitzillopochtli, se requerían numerosas víctimas. Para obtenerlas Ahuízotl hizo la guerra a los huastecos de la provincia de Xiuhcóac o Tziuhcóac (llamado por los españoles "Cicoaque"
, y después a los zapotecas, logrando conquistar todo el valle de Oaxaca. De ambos sitios obtuvo innumerables prisioneros. Con el holocausto de no menos de 20,000 se solemnizó en 1487 la dedicación del Templo Mayor de Tenochtitlan. Aterrorizados ante el relato de esta hazaña inaudita, los habitantes de los más remotos confines de Mesoamérica, temblaron ante la posibilidad de que de entre ellos se reclutasen las próximas víctimas y el nombre del fiero monarca tenochca inspiró un pavor tal que todavía hoy se llama "ahuizote" a alguien a quien se teme constantemente o que produce una molestia continua.
Ahuízotl se lanzó de nuevo sobre los paraísos veracruzanos arrasando y diezmando pueblos que se habían rebelado. A las provincias asoladas se llevaron colonias mexicas que reforzaron el predominio de la lengua nahua. Sojuzgó también este rey la mayor parte del Estado de Guerrero, extendiendo los dominios de su imperio hasta la desembocadura del Balsas.
En 1486 las huestes mexicas se apoderaron del valle de Oaxaca y, siguiendo la ruta de la actual carretera, sometieron a Tehuantépec en 1498. Continuaron su marcha victoriosa por la costa del Soconusco hasta apoderarse de la actual población guatemalteco de Ayutla. La penetración de los "pochtecas" o comerciantes por tierras centroamericanas es prueba de que preparaban una próxima agresión, y es seguro que el sucesor de Ahuízotl se proponía conquistar a los quichés y cakohíqueles cuando llegaron los españoles. Un golpe en la cabeza contra un dintel de piedra al tratar de escapar de una inundación que se produjo en Tenochtitlan en 1502 causó la muerte al más temible conquistador mexica. Con él terminó la etapa de los grandes caudillos militares y se inició la de un monarca a punto de ser divinizado.
Le sucedió Moteczuma II Xocoyotzin, originalmente sacerdote modesto y humilde muy versado en su religión, a quien el poder ensoberbeció pronto y convirtió en una especie de sátrapa oriental. A él tocó sofocar serias rebeliones en La Míxteca y conquistar allí regiones que nunca antes habían sido sometidas. También bajo su reinado disminuyó aún más el poder de Texcoco que había empezado a declinar a la muerte de Nezahualcóyotl. El hijo de éste, Nezahualpilli, que heredó el trono a los ocho años de edad, quedó bajo la tutela de Axayácatl, y desde entonces los Tenochcas se consideraron como tutores de los tetzcocanos. Cuando llegó el momento de elegir sucesor, Moteczuma impuso a Cacamatzin, en 1516.
Moteczuma murió en 1520. Su imperio abarcó casi todo Veracruz, Puebla, Hidalgo, México, Morelos, gran parte de Guerrero y Oaxaca y las costas de Chiapas. Todo este territorio -más el reino tarasco- constituyó el núcleo de lo que fue la Nueva España y es hoy la República Mexicana. Dentro de aquél estaban enclavados, como señoríos independientes, Tlaxcala, Meztítlan, Yopitzingo y Tututépc.
Cuauhtemoc ante Hernán Cortés
Moctezuma
El Calendario Azteca:
El Calendario es evidencia de los conocimientos de Matemáticas y Astrología que los Aztecas tenían, el calendario contiene las figuras o imágenes de sus Días, Meses y Soles (ciclos Cósmicos).
El calendario es 3.6 metros de diámetro y pesa al rededor de 24 toneladas métricas, tomo 52 años para completarlo de 1427-1479; se cree que este periodo duró debido al uso de herramientas de piedra. El calendario Azteca es 103 años más viejo que el Calendario Gregoriano, que es usado en el ámbito mundial hoy. El calendario estaba colocado en el tope del Templo Principal en Tenochitlan, Capital del Imperio Azteca. El Calendario estaba colocado al Sur en posición vertical y estaba pintado en rojo vibrante, Azul, Amarillo y blanco.
El calendario fue enterrado por los Españoles cuando Conquistaron Tenochitlan, el calendario estuvo perdido por 250 años; hasta diciembre de 1790 cuando fue encontrado por accidente cuando se realizaban reparaciones a la Catedral (que se encuentra asentada en el lugar que antes fuera la Capital de Imperio Azteca en el centro de Tenochitlan). Hoy se encuentra en el Museo Nacional de Antropología en México. La Cara de Tonatiuh esta en el centro del calendario, al rededor de la cara se encuentran cuatro cuadros que representan los cuatro Movimientos (conocidos también como los Cuatro Soles, o Cuatro Mundos), que representan los diferentes Fines (la Forma en que los Mundos terminaron), primero por Animales salvajes, después por Vientos, por Fuego y por ultimo por Inundaciones. Los Aztecas creían que vivan en el último Mundo.
El siguiente círculo muestra Veinte recuadros, cada uno contiene el nombre de los Veinte días del mes Azteca:
Coatl , Cuetzpallin, Calli, Ehecatl, Cipactli, Xochitl, Quiahuatl, Tecpatl, Ollin, Cozcacuauhtli, Cuauhtle, Ocelotl, Acatl, Malinalli, Ozomantli, Itzquintli, Atl, Tochtli, Mazatl, Miquiztli
Calendario Azteca
El Año azteca consiste de 18 meses, cada uno contiene 20 días, y cada mes tenia un nombre propio; así que esto cubre los 360 días (18*20). Cinco puntos fueron adheridos al circulo, que son conocidos como: Nemontemi y que son los días de Sacrificio.
Dioses:
Huitzilopochtli:
Etimológicamente quiere decir pájaro mosca izquierdo. Debe tenerse en cuenta que el lado izquierdo, en la concepción cósmica de los aztecas correspondía al Sur. Sin duda, además Huitzilopochtli era una forma del sol, puesto que cuando se le sacrificaban víctimas los corazones eran expuestos al sol.
Lo de pájaro mosca venía de la siguiente leyenda, la cual parece indicar que antes de llegar a ser el dios de la guerra fue un dios totémico, un colibrí:
Huitzilopochtli había sido concebido por la Virgen - Madre Coatlicue (la del traje tejido con serpientes), que era ya madre de una hija y de numerosos hijos, llamados los Centzon-Huitznahuas (los cuatrocientos meridionales). Coatlicue, estando un día orando en el templo del Sol, recibió del Cielo una corona de plumas de colibrí. La puso sobre su seno y quedó encinta del dios de la guerra. La hija, furiosa, pues creía deshonrada a su madre, instigó a los Cuatrocientos Meridionales (es decir, las estrellas meridionales, enemigas del Sol) para que la matasen. Pero Cuatlicue pudo librarse de ellos y dar a luz a Huitzilopochtli, que por cierto, nació enteramente armado, como la Atena griega; revestido con una armadura azul, con la cabeza y la pierna izquierda adornadas con plumas de colibrí y una jabalina azul también en la diestra (signo de habilidad).
Al punto, precipitándose sobre su hermana, la mató; luego y sirviéndose de Xiuhcoaltl, la serpiente de fuego, su atributo distintivo, exterminó a los Centzon-Huitznahuas y a cuantos habían complotado contra su madre.
Se solía representar a este dios como un guerrero con la parte alta de la cara pintada de negro, cubierto con una armadura de plumas y llevando en la mano izquierda un escudo y en la derecha el xiuhcoaltl. En su calidad de dios tribal, le estaba dedicado el templo de México. Los corazones de las víctimas que eran sacrificadas en su honor, eran puestos en recipientes de piedra llamados quanhxicalli, recipientes del águila, alusión a una de las formas del dios. Tal vez una divinidad más antigua que él (cuyo hermano era Tezcatlipoca, espejo brillante, dios del invierno y no se sabe el porqué, también de la justicia) era sin duda Quetzalcoaltl, la serpiente emplumada, que los aztecas debieron de encontrar ya al conquistar México.
Se decía que esta serpiente había tenido que retirarse ante el ataque de los aztecas, acabando por embarcarse para ir hacia los países del Este, al otro lado del Atlántico. Pero que un día volvería a tomar el desquite. Esta antigua creencia no dejó de ayudar mucho a Cortés, que al tener noticia de la tradición, la empleó y la explotó para sus alianzas con las tribus enemigas de Moctezuma cuando su prodigiosa conquista de México.
La religión siempre ha sido un factor muy importante en las culturas de Mesoamérica
Tezcatlipoca (espejo humeante):
Era el dios del Sol; personificaba el sol del verano, que madura las cosechas, pero que trae también la sequedad y la esterilidad. Como dios de la tarde, era asimilado a la Luna. Recibía diversos nombres, según las fiestas en que era invocado, algunas de las cuales le estaban consagradas en su calidad de dios de la música y de la danza. Era invisible e impalpable, apareciendo, a veces, a los hombres, bajo la forma de una sombra fugitiva, de un monstruo espantoso o de un jaguar.
Según una leyenda, Tezcatlipoca erraba por las noches bajo la forma de un gigante, envuelto en un velo ceniciento y llevando su cabeza en la mano. Cuando los temerosos le veían morían, pero el hombre bravo le agarraba y le decía que no le soltaría hasta por la mañana. El gigante suplicaba que le soltase y maldecía. Si el hombre conseguía retener al monstruo hasta el alba, éste entonces cambiaba de humor, le ofrecía riquezas y poderes invencibles con tal de que le dejase partir antes del amanecer. El hombre victorioso recibía entonces, del vencido cuatro espinas como prenda de su victoria. Luego el hombre valiente le arrancaba el corazón y se lo llevaba a su casa. Pero al desdoblar la tela en que lo había metido no encontraba sino plumas blancas o una espina, o ceniza, o harapos. Los aztecas le temían más que a todo otro dios y le ofrecían también sacrificios sangrientos. Cada año, el más hermoso de entre los jóvenes cautivos era escogido para personificarle. Le enseñaban a cantar, a tocar la flauta, a llevar flores y a fumar. Le vestían suntuosamente y ponían ocho pajes a su servicio. Durante todo el año le prodigaban toda clase de honores y placeres. Veinte días antes de la fecha dispuesta para el sacrificio le daban como mujeres a cuatro jóvenes, que personificaban a cuatro diosas. Luego empezaban una serie de fiestas y danzas. Llegado el día fatal, el joven dios era conducido con gran pompa fuera de la ciudad y sacrificado en la última plataforma del templo. De un solo golpe con un cuchillo de obsidiana, el sacerdote le abría el pecho y le sacaba el corazón palpitante, que ofrecía al Sol.
Tezcatlipoca era el gran enemigo de Quetzalcoatl, cuyo mito parece evocar una gran lucha étnica. Tezcatlipoca no pensaba sino en la destrucción de los de Tula, es decir, de los toltecas, de los que Quetzalcoatl era el dios más importante antes de llegar a ser, luego de la caída de los toltecas, una de las principales divinidades aztecas.
Un día los de Tula vieron entrar en la ciudad tres brujos, uno de los cuales no era otro que Tezcatlipoca bajo la apariencia de un hermoso joven. Este consiguió seducir a la sobrina de Quetzalcoatl, hija del rey Uemac, lo que le permitió extender el Tula el gusto a la desobediencia a las leyes y el vicio. En una gran fiesta bailó y entonó un cántico mágico. Pronto fue imitado por un gran número de toltecas, a los que condujo a un puente, que hundiéndose bajo su peso, hizo caer a la mayor parte al río, donde fueron convertidos en piedras. Poco después se mostró a los toltecas haciendo bailar mágicamente en su mano a un muñeco. Maravillados se amontonaron de tal modo para ver mejor el espectáculo prodigioso, que muchos murieron asfixiados. Entonces les dijo que debían matarle por los males que había ocasionado. Le mataron, en efecto, mas al punto su cuerpo empezó a exhalar tal olor, que muchísimos de los toltecas morían. En fin, tras muchas pérdidas, consiguieron sacarle fuera de la ciudad cuando ya casi la había arruinado.
Tezcatlipoca era representado con cabeza de oso y ojos muy brillantes. Llevaba en la cara rayas amarillas y negras. Su cuerpo era negro también y sus tobillos estaban llenos de campanillas, provocaba discordias y la guerra. Pero también era dispensador de riquezas. Los aztecas le atribuían el poder de destruir el Mundo si le placía. Como la mayor parte de los otros dioses, resucitó y volvió del cielo a la tierra.
Quetzalcoatl (El dios el Viento):
Quetzalcoatl fue conocido desde tiempos anteriores y era considerado como una divinidad del Viento, en la leyenda Tolteca se le dio una mezcla de características humanas y sobrenaturales. Y su nombre fue usado por Reyes y Sacerdotes, por ello se deben hacer distinciones precisas. En la Leyenda Tolteca Quetzalcoatl fue un reformador religioso que predico con una conducta diferente, por lo cual entro en choque con el Sacerdocio de Tezcatlipoca, el cual lo venció y lo expulso de Tula.
Se cree también que esta lucha se produjo por las diferencias que existían entre el mismo pueblo, las diferencias se cree que eran sociales y económicas; ya que los Olmecas eran quienes poseían la mejor situación y cultura, mientras que los Nahuas eran más pobres y su tradición religiosa era más primitiva. Se supone que Quetzalcoatl se marcho de Tula en compañía de sus discípulos y prometio según la Leyenda que algún día regresaría por el Oriente. Llegando a la costa se convirtió en la Estrella matutina. Otra leyenda mas cuenta que al retorno del mismo (en la cual se decía Blanco y Barbado) influyo en la mentalidad después al tiempo de la Conquista, ya que decía que Cortes era la reencarnación de Quetzalcoatl.
Después que un pequeño grupo de Toltecas emigraron hacia el sudeste y su influencia se registro en el área Maya, en donde Quetzalcoatl fue nombrado con el nombre de Kukulcan. Pero no solo fue este el nombre con el cual se le conoció, si no que es solo uno de los nombres que se le dieron con el paso de el tiempo y las culturas que lo adoraban.
Entre los nombres que se le atribuyen están:
Dios del Viento, Dios de la Vida, El planeta Venus y el Dios de los Gemelos, Quetzalcoatl, Ehecatl, Tlahuizcalpantecuhtli y Ce Acatl
Filosofía:
Las concepciones de los aztecas, relativas al Universo reflejaban sus gustos trágicos y su inclinación a los sacrificios y prácticas sangrientas. La creación del Mundo había empezado por el sacrificio voluntario del dios Nanahutzin (dios de la sífilis, como Amimitl lo era de la disentería), que se arrojó a una hoguera. Quetzalcoatl había sacrificado a su hijo, que tras ello tornóse en Sol. Cuatro edades o soles se habían sucedido, cada una de ellas terminaba por un cataclismo. Al final de la primera los hombres habían sido destruidos por los jaguares. La segunda, por el viento. La tercera acabó mediante una lluvia de fuego. La cuarta, en diluvio.
Nuestra Era, colocada bajo el signo de Nahui Ollín (Cuatro Movimientos), perecerá mediante temblores de tierra. Los primeros sacrificios los habían hecho los dioses para alimentar al Sol con sangre de corazón.
El mundo subterráneo comprendía nueve pisos; los cielos, trece, superpuestos. En fin, práctica esencial en la religión de los aztecas era, como ya he indicado varias veces, los sacrificios humanos, costumbre que fue en aumento a medida que la civilización progresaba. Esto, la abundancia de dioses y su complicado ritual dio nacimiento a un cuerpo sacerdotal muy numeroso, a cuya cabeza estaban dos grandes sacerdotes, que llevaban el nombre de Quetzalcóatl. A sus órdenes se escalonaban una jerarquía complicada y una escuela encargada de la formación de novicios. Había, además, brujos y magos que, mediante remuneración, predecían el porvenir, curaban las enfermedades y hacían otros servicios análogos.
Los Aztecas creían en la Creación del Hombre basados en los Dioses Ometecutli y Omecihuatl creadores de la vida e inicio de todo, los cuales a su vez tuvieron cuatro hijos: Tezcatlipoca, Xipe totec,Quetzalcoatl y Hutzilopochtli. Los Aztecas creían que el mundo estaba destinado a ser creado y destruido Cinco veces, así que los Aztecas que Cortes encontró creían que estaban viviendo en el Quinto y final periodo de creación. Los Aztecas no tenían nada que se refiriera a la Eternidad, no tenían noción de la misma. Las edades que los Aztecas denotaban eran de la siguiente forma:
Naui Ocelot:
La primera edad que estaba precedida por Tezcatlipoca, en la cual vivían Gigantes que fueron eventualmente devorados por Jaguares, en esta edad se creía que el Sol estaba solo a la mitad de su Brillo. Esta edad duró 676 Años.
Naui Ehecatl:
La Segunda edad precedida por Quetzatlcoatl, el mundo estaba habitado por humanos que se alimentaban de comida de un Mezquite; que a su vez fueron convertidos en Monos para sobrevivir ante los grandes vientos que eran ocasionados por Huracanes que destruyeron el mundo. El Sol fue también destruido por estos vientos, esta edad duró 364 Años.
Naui Quihuitl:
La tercera edad precedida por Tlaloc, el mundo estaba habitado por humanos que se alimentaban de Semillas Acuáticas. Los Humanos fueron convertidos en Perros, Guajolotes(pavos), Pájaros y Mariposas, que fueron destruidos por lluvias Volcánicas caídas del Cielo. Esta edad duró 312 Años.
Naui Atl:
Precedida por Chalchiuhtlicue, los Humanos se alimentaban de Semillas Salvajes y fueron trasformados en Peces; esta edad fue destruida por grandes Inundaciones y el Cielo se despedazo. Esta edad duró 676 Años.
Los Sacrificios:
Un elemento fundamental en el culto religioso eran los sacrificios humanos, que para los Aztecas eran una especie de compensación o pago que los hombres daban a los dioses. Huitzilopochtli y todas las demás deidades, recibían su parte en la vida del pueblo:
"Como dios que es, desdeña los alimentos groseros de los hombres y solo puede mantenerse con la vida misma, la substancia mágica que se encuentra en la sangre del hombre. Así, la guerra, la conquista y el sometimiento de otros pueblos, tenían motivos económicos y políticos, pero también razones religiosas de búsqueda de prisioneros para su Inmolación".
El sacrificio más común consistía en arrancar el corazón a la víctima, ofreciéndolo enseguida al Dios, para ello, cuatro Sacerdotes sujetaban al sacrificado, que colocado sobre una piedra (llamada Techcath) por sus extremidades, y un quinto Sacerdote ejecutaba la operación con un cuchillo de pedernal, con el que le daba un golpe en el pecho para arrancarle el Corazón; que era después, ofrecido a los dioses. La sangre era dada a gustar a los Idolos, la carne, tenida por divina, era comida y el corazón era depositado en un recipiente llamado: Cuauxicalli. En otras ocasiones, durante la fiesta en honor a Xiutecuchtlil, dios del Fuego, la víctima era arrojada con intervalos sobre un montón de brasas. Otras formas de sacrificio consistían en tener al prisionero atado en un sitio para después lanzarle flechas hasta que este muriese, y la sangre que caía a la tierra se suponía la hacia fértil. En honor de la tierra y de Xipe, a la víctima se le desollaba después de matarla y el sacerdote se vestía con la piel de aquella. Y no dejaba de haber, para algún valiente Guerrero enemigo, antes de aplicársele la muerte común, sobre todo en la fiesta del "Tlacaxipehualiztli" que era el simulacro de un combate contra varios guerr
LOS INCAS
Un cierto misterio se extiende sobre los orígenes del pueblo Inca, al menos sobre sus orígenes históricos, porque las leyendas abundan.
Los datos que mejor concuerdan con los descubrimientos arqueológicos y antropológicos son los relatos que sitúan al nacimiento de los incas en las altas mesetas del Perú, al sur de Cuzco.
En el segundo ciclo (900 al 1200), se desarrolló junto al lago Titicaca la cultura Tiahuanaco. La ciudad, que poseía imponentes construcciones y relieves, fue destruida por bandas de saqueadores en el año 900. Un siglo después, una nueva civilización autóctona reanimó a Tiahuanaco, al borde de la cultura aymará sobre la ladera oriental de los Andes, mientras un pueblo nuevo, el de los incas, hacía su aparición.
LEYENDA: LOS HERMANOS AYAR.
Se cuenta que en épocas remotísimas aparecieron en Pacaritampu, por las tres grutas de la colina de Tampu Tocco ("la casa de las ventanas"

, cuatro hermanos llamados Ayar, con sus mujeres, y emprendieron, seguidos por sus primitivos "ayllus" (clanes) un largo peregrinaje hacia el norte. Tres de ellos se fueron quedando por el camino convertidos en peñascos.; y el otro, llamado Ayar Mauco, llegó al fin con el resto de su gente a un valle fértil, donde emprendió la construcción del Cuzco. Este fundador no era otro que Manco Cápac, y su mujer, Mama Ocllo: la pareja divina creada por el Sol.
Valcárcel ha ensayado una interpretación es esta leyenda como mito agrario de la quinua ("ayar) y la fecundación ("ojillo"

, en busca de la tierra fértil. Los hermanos Ayar, sus mujeres y sus ayllus sugieren el advenimiento de gente del sur que llega y domina el valle del Cuzco, aludiendo quizás a una remota invasión aymará que se enseñoreó entre las tribus de habla quichua (principio de si. XIII).A ello se deba, tal vez, que la ciudad haya sido divida en dos partes: Hanan Cuzco, ciudad alta, y Hanan Cuzco o ciudad baja. En la primera tenía el Inca sus palacios, en torno de una gran plaza.
LOS CONQUISTADORES DE LOS ANDES.
Manco Cápac, después de haber caminado a través de las montañas de Los Andes se detuvo en HUANACUARI, cerca del Cuzco. El favorito de los dioses solares, decidió que su clan se establecería en esta región, donde su cetro de oro se había clavado en toda su longitud en las tierras de aluciones cultivables.
Los incas pertenecían a un grupo colla del lago Titicaca, de lengua aymará; cultivadores de maíz y hábiles tejedores, demostrarían sus cualidades de edificadores haciendo de Cuzco una ciudad imperial. En poco tiempo los soberanos incas fueron consolidando un imperio, único en América precolombina, que se extendió de norte a sur en más de 4.000km, desde Colombia hasta Chile, comprendiendo la costa y el interior.
La política de edificación y la conquista en el exterior emprendidas simultáneamente por Manco Cápac, fue tarea incansablemente seguida por sus sucesores.
Desde el punto de vista cultural los incas sintetizaron las realizaciones de las civilizaciones que integraron en su imperio. Destacaron notablemente en la arquitectura, no solo en la ciudad de Cuzco sino también en poblaciones cercanas, (Pisac, Ollantaytambo, Machu - Pichu) o muy alejadas del centro del imperio (Tumipampa); imágenes de la grandeza de los reyes, palacios hechos de bloques ciclópeos, caracterizadas por el refinadísimo trabajo de la piedra, la uniformidad de los tipos arquitectónicos y la peculiar fusión entre arquitectura y naturaleza.
La Legendaria Dinastía del Sol.
A este le sucedió Sincha Roca, después Lloque Yupanqui, más tarde Mayta Cápac, y en quinto lugar Cápac Yupanqui.Parece ser que este expandió su dominio fuera del Cuzco y que habría sido el último rey del Hurin Cuzco. En adelante los soberanos de una nueva dinastía tomaron el nombre de "incas" y ya no habitarían el Templo del Sol, sino en palacios construidos en lo alto de la ciudad.
De allí se siguieron los reinados de Inca Roca, y Yáhuar Huacac ("el que llora sangre"

, que consolidaron la confederación incaica (Cuzco), frente a un peligroso rival: la confederación Chanca (Ayacucho).
Se cuentan doce grandes emperadores, repartidos en dos períodos: el Antiguo Imperio, hasta el siglo XIV, y el Nuevo Imperio, con el reinado de Viracocha Inca, nombre tomado de una divinidad, que inaugura en glorioso linaje, marca la expansión marítima de los incas hacia las islas del Océano Pacífico. Durante su reinado, los chanca emprendieron la conquista del Cuzco. Urco, el príncipe heredero - vicioso y cobarde - era e menos indicado para afrontar tan grave situación; y el viejo Inca tampoco podía hacerlo ya; así es que dispuso someterse a los invasores. En tan apremiantes circunstancias apareció el príncipe Cusi quien consiguió rechazar a los invasores.
La Fundación del Imperio.
El príncipe salvador sucedió al viejo Viracocha con el nombre Pachacútec Yupanqui (el rey que hacía temblar la tierra), hacia el año 1438 y desde entonces emprendió una serie de conquistas que expandieron y consolidaron su dominio imperial. Aniquilados los chancas, las fuerzas del Inca se dirigieron la cuenca del Titicaca y sometieron a los collas, de raza aymará. De allá volvieron hacia el norte y en rápidas campañas multitud de pueblos fueron reducidos, por fuerza o de grado, al vasallaje. Y aún el reino de Quito y la brillante civilización chimú fueron incorporados en ese tiempo por Túpac Yupanqui, hijo de Pachacútec, a quien sucedería en 1471.
Una prolija planificación aseguraba la victoria de los ejércitos. Se construían caminos y puentes, se instalaban puestos de abastecimiento y fortalezas para las guarniciones de ocupación. En caso de resistencia tenaz el Inca aplicaba el método de los "mitimaes" o (mitmaccuna), que consistía en el traslado en masa de poblaciones recién conquistadas a zonas "incaizadas" de mucho antes. A los pueblos sometidos se les implantaba el culto del Sol, y el runa - "sini" (lengua de los hombres), es decir el quichua, como idioma oficial obligatorio. Los hijos de las familias principales eran trasladados al Cuzco donde se los adoctrinaba durante años para ser leales colaboradores del Inca.
El Tahuantinsuyo.
En la máxima expansión de su imperio Túpac Yupanqui lo dividió administrativamente en cuatro partes ("suyos"

.
Norte: Chinchasuyo (Gran parte de Perú y Ecuador).
Oeste: Cuntisuyo (Cerca del Cuzco).
Noreste: Antisuyo
Sur: Collasuyo (Bolivia, Chile hasta el río Maule y región andina
Argentina).
Cada "suyo" estaba dividido en "huamanis" (provincias) y estas en "sayas" (partes), integradas a su vez por cierto número de "ayllus" (comunidades familiares o clanes) que estaban dirigidos por sus respectivos "curacas" (jefes).
En medio de este imperio, esta el Cuzco ("ombligo"

, con su gran plaza central, toda cuidadosamente embaldosada, y debajo de ella corría un arroya entubado, sus cales empedradas y sus palacios, en el quizás vivían 200.000 indios. La plaza era el centro del Imperio y por ello los incas habían construido cuatro colosales caminos que partiendo de allí llegaban a los confines del dominio.
En el Cuzco, la aristocracia tenía una escuela en la que el "amauta", (sabio) enseñaba el dominio del quichua, de la religión, de los quipos (cuerdas de nudos, como ayuda mnemotécnica) y de otras cosas que eran de saberse. Los discípulos se sometían a difíciles pruebas, y si salían airosos, quedaban iniciados en una minoría privilegiada a la que los españoles llamaron "orejones", por la deformación que les producían los pendientes que llevaban como signo de su grado. Estos eran los colaboradores de Inca.
Cada "suyo" estaba a cargo de un "apo" que integraba el consejo supremo del soberano. Los "quipucamayus" (guardadores de quipos) llevaban las estadísticas con sus cordeles convencionalmente anudados; y los "tucuirícuc" (el que todo lo ve) inspeccionaban las provincias del imperio recorriendo los caminos de tambo en tambo.
El pueblo, que conocía muy bien las técnicas agrícolas del cultivo en terrazas, instaladas sobre desniveles de más de 3.000 m, cultivaba los mismos frutos ecuatoriales y tropicales que los de climas templados, según las altitudes de las plantaciones; este pueblo estaba igualmente dotado para la artesanía, de la que nos han quedado la alfarería y el trabajo en oro como preciosos testimonios.
El Sol era la principal divinidad, así como su esposa, Mama Quilla, la luna, madre de las reinas; estas dos divinidades astrológicas tenían por servidores al planeta Venus y a la constelación de las Pléyades. El dios Pacha - Camac ocupaba la cúspide del panteón del Inca. Los dioses de los países vencidos eran encerrados como rehenes en un anejo del Gran Templo del Sol, en Cuzco.
Bajo de reinado de Viracocha (1395) fue instaurado el culto del emperador y de la emperatriz, su hermana mayor. El culto imperial servía de unión entre todos los pueblos.
De tal modo el absolutismo del hijo del Sol imprimía es esta imperial estructura política, social, militar u económica, una inexorable y eficiente disciplina.
Pero en este estado totalitario existía ya la debilidad que le arrastraría a su caída definitiva.
EL OCASO DEL SOL.
Viejas leyendas anunciaban, en efecto que un día el Sol se oscurecería...
En 1493 el Cuzco celebró la asunción de Hauyra Cápac, su undécimo Inca, cuyo reinado habría de verse perturbado por los alzamientos quiteños. Partió, pues el soberano, a pacificar aquellos pueblos del norte y, después de hacerlo, estimó conveniente establecerse en Quito, donde los sorprendió la muerte en 1525. Uno de sus hijos, Huáscar, que había quedado en Cuzco, se consideró legítimo heredero; y en Quito el otro, Atahualpa, nacido de una princesa quiteña, se creyó con mejor derecho. Esta rivalidad de hermanos derivó en una guerra civil que, si bien le dio el triunfo a Atahualpa, constituyéndose en duodécimo Inca, debilitó la estructura imperial, haciéndola vulnerable a eventuales enemigos.
Mientras Atahualpa (1532) empezaba a disfrutar de su victoria - sin advertir hasta qué punto suelen ser efímeros los triunfos de la fuerza, y que unos hombres procedentes del este lejano serían dueños del país durante siglos y siglos. Cuando España desembarcó en las playas peruanas, los incas estaban divididos entre partidarios de la resistencia y partidarios de la no-violencia. Pizarro se aprovecharía de esta situación y ofrecería al Rey Católico su más bella joya: una colonia cuyo oro habría de enriquecer al viejo continente. Así acabaría el pueblo del Imperio del Sol.
LOS MAYAS
En la actualidad, todavía existe mucha gente que relaciona a los mayas con México; esto, no es del todo falso, pero debemos ser conscientes que esta cultura es bastante amplia (no en balde el nombre de "Gran Imperio"

y no es absolutamente mexicana, pero eso sí, también debe reconocerse que México cuenta con la fortuna de haber sido (y ser actualmente) parte geográfica de esta cultura.
Bien, pues introduzcámonos al fascinante mundo de la historia maya que ha dado mucho de que hablar, conociendo las etapas, lugares y formas de vida de esta gente, que aún siendo muy antigua, es muy sabia.
Alrededor del año 1000 a.C. florece en México, siendo mas exactos en los estados de Tabasco y Veracruz la cultura Olmeca, que debe ser considerada como la cultura madre de América Central, a ellos se debe el desarrollo del calendario de 365 días, así como la escritura jeroglífica: según leyendas, parte de esta cultura pasó la barrera del tiempo y las zonas geográficas y se fundaron las raíces de la cultura maya.
Preclásico en el área maya: Kaminaljuyú, Uaxactún y Dzibilchaltún.Existieron cuatro focos culturales de gran importancia: los dos primeros se encuentran en Guatemala: uno en la región de Los Altos (Kaminaljuyú) y otro en la de El Petén (Uaxactún); el tercero en la península de Yucatán (Maní, Xtampak-Dzibilnocac, Dzibilchaltún), y el cuarto en Chiapas (Chiapa de Corzo). En el Preclásico Inferior se encuentran en Kaminaljuyú, las fases Charcas y Arévalo, correspondientes a El Arbolillo I, Tlatílco y Zacatenco Inferiores. El estrato Majadas y parte del de Providencia caen ya dentro del período Medio, y Miraflores, Arenal y Santa Clara se colocan dentro del Preclásico Superior, época en que abundan los montículos piramidales de los cuales, uno de ellos ha sido fechado aproximadamente en 550 A. C.
En Uaxactún, la fase Mamom parece corresponder al Preclásico Medio y la Chicanel al Superior. Durante esta última se advierte en El Petén una influencia importante que procedía de La Venta y que se percibe en el estilo de los mascarones de sus pirámides.
En Yucatán, las tres fases llamadas "Formativo temprano, medio y tardío", corresponden a los períodos del Preclásíco, y tienen su foco característico: Maní, Xtampak-Dzíbílnocac y Dzibilchaltún, respectivamente.
Chiapa de Corzo se destaca como intermediario entre el área maya y Monte Albán.
En los períodos Medio y Superior parece haber existido una continuidad cultural desde La Huasteca hasta el norte de Centroamérica y se advierte una gran influencia de La Venta en Uaxactún y Kaminaljuyú; en cambio, en el momento de la transición del Preclásico Superior al Clásico inicial, la dirección de las influencias se invierte, y es el área maya la que empieza a difundir influjos culturales hacia el norte. La desintegración de la cultura de La Venta, algo antes del principio de la Era Cristiana, se debió, probablemente, a las
Características geográficas de la zona del llamado "Viejo Imperio".
Los antiguos mayas vivieron, como ya se había mencionado, en una basta zona geográfica, que comprende, en la región de México, lo que actualmente son los estados de Yucatán, Campeche y Tabasco, la parte oriental de Chiapas y territorio de Quintana Roo; mientras que en Centroamérica, casi toda el área que ocupa Guatemala, incluyendo El Petén y la región de los Altos, salvo la costa del Pacífico; la zona occidental de Honduras y todo lo que hoy comprende Belice.
El territorio que ocuparon los mayas se divide en tres regiones naturales:
La del sur, integrado por las cadenas montañosas y mesetas intermedias que forman un gran semicírculo hacía el suroeste, sur y sureste.
La del centro, formada por la cuenca interior del Departamento de El Petén, junto con los valles exteriores, que incluye la mitad sur de la península de Yucatán, y
La del norte, constituida por la llanura caliza, baja y tendida, que forma la mitad norte de la Península.
La distinción de estas tres divisiones naturales tiene suma importancia para la comprensión de la historia del pueblo maya, porque probablemente el desarrollo de la agricultura, base de la civilización maya, ocurrió en las tierras altas de Guatemala (sur); también es probable que su cultura se originara en la cuenca interior (centro); y que tanto el renacimiento maya como su decadencia tuvieran lugar en el norte de la Península. La segunda región natural fue la cuna del "Viejo Imperio".
Origen de los mayas.
A ciencia cierta, se desconoce en absoluto el origen de los mayas. Sus antepasados, según se cree, formaron parte de una inmigración que entró al continente americano en una fecha bastante lejana o quizás formen parte de la cultura olmeca. Este grupo, quizás reforzado por nuevas oleadas migratorias, logró imponerse y dominar a la población aborigen.
La familia lingüística maya está formada por un conjunto de lenguas emparentadas entre sí que ascienden quizá a unas veinte, habladas por cerca de dos millones de personas. Según estudios recientes las lenguas mayas se clasifican en diez divisiones distintas. Sin embargo, el conocimiento imperfecto que aún se tiene de estos idiomas y la delimitación imprecisa entre las lenguas y los dialectos a ellas pertenecientes, hace que surjan discrepancias en cuanto al número de idiomas que comprende la familia y los grupos en que ésta se subdivide.
Los idiomas que en México tienen mayor importancia por el número de hablantes que todavía
El desarrollo de la cultura maya (fases Tzakol y Tepeuh) y su zona de influencia.
La época denominada "Viejo Imperio maya" comprendía, según algunos especialistas, desde 317 hasta 987 D. C. y se dividía en tres períodos: l) el Antiguo (317 a 633); 2) el Medio (633 a 73l); y 3) Grande (731 a 987).
A estos tres períodos precedió la fase Matzanel (0 a 250 D. C.) considerada como el comienzo de la civilización maya.
El período Antiguo era aquel en que la experiencia cultural acumulada por los mayas durante el Horizonte Formativo se manifestaba con la presencia de las estelas de piedra esculpidas, la bóveda de piedras saledizas o el techado de bóveda angular en su Período I y la fase cerámica Tzakol.
El período Medio era la época del afirmamiento de los logros culturales alcanzados (escultura, escritura jeroglífico, construcciones, etc.) y de la consolidación de las ganancias territoriales hechas en el período anterior. Continuó el techado de bóveda angular, pero en su Período II, y apareció la fase cerámica Tepeuh. Los centros ceremoniales se multiplicaron en el período Medio y el "Viejo Imperio" creció en todas direcciones.El período Grande era propiamente la Edad de Oro de la cultura maya, el tiempo en que alcanzó el "Viejo Imperio" su máxima extensión: Guatemala, Chiapas, Campeche, Yucatán (Chichén ltzá) y Honduras. Continúa la fase cerámica Tepuh y el Período II de la bóveda de piedras saledizas. El "Viejo Imperio" alcanzó entonces (790) su expansión máxima.
Según estudios recientes, el principio de Tzakol debe colocarse por 250 D. C. y la fase Tepeuh abarca de 600 a 1000 D. C.Los mayas adoptaron la costumbre de erigir monumentos conmemorativos, conocidos con el nombre de estelas, al fin de cada período de su era cronológica. Al principio sólo unas cuantas ciudades lo hacían pero su número aumentó a medida que se fortaleció y expandió su cultura; tal práctica empezó a decaer poco a poco después de 790.
Notable adelanto en la pintura mural. Banampak.La pintura mural alcanzó un prestigio considerable entre los mayas. La usaban en la decoración de muros y de cerámica y en la ilustración de códices. Empleaban colores de origen vegetal y mineral y la gama de ellos debe haber sido bastante extensa. Frescos interiores existen en varios centros mayas, como el caso de Uaxactún, Palenque y Chichén Itzá. Esta pintura logra su máxima fuerza y expresión en Bonampak, hacía el año 800, época del apogeo cultural del "Viejo Imperio". Se consideran, sin embargo, como las mejores manifestaciones pictóricas de entonces las encontradas en los vasos y cajetes policromos de Uaxactún, Holmul y Chamá.
Durante el "Nuevo Imperio" destacan en forma muy especial las pinturas de los códices, cuyo exponente más notable es el Códice Dresde.
Progreso de las matemáticas, astronomía y cronología.
Poblamiento de la península de Yucatán.
Hasta hace relativamente poco tiempo se pensaba que el poblamiento de la península de Yucatán por los mayas había comenzado durante la quinta centuria; sin embargo, descubrimientos recientes muestran que dicho poblamiento tuvo lugar en fechas mucho más tempranas, con seguridad, anteriores en muchos siglos a nuestra Era.
La ocupación parece haberse efectuado por oleadas sucesivas de colonización. El estudio de los monumentos arqueológicos permite establecer tres sub-provincias, surgidas quizá de diferentes colonizaciones: la que está al norte de El Petén, con prolongación hacia Campeche y Quintana Roo, es decir, la región de los Chenes; la que le sigue más al norte, o sea la Puuc, y la que rodea a la capital itzá de Chíchén Itzá.
Para mediados del siglo X las ciudades del "Viejo Imperio" probablemente habían sido abandonadas en su mayoría y la colonización del norte de Yucatán había concluido. Es entonces cuando se presenta en escena un nuevo grupo, el tolteca, encabezado por Topiltzin Quetzalcóatl, que viene a vigorizar la antigua cultura, origina el renacimiento maya con la cultura "maya-tolteca" y da principio el "Nuevo Imperio". Este abarca aproximadamente desde comienzos del siglo XI hasta fines del XVII y quedó limitado a sólo la mitad norte de la península. Se divide en tres períodos: el "Nuevo lmperio" I, época del renacimiento maya en que se constituyó la Liga de Mayapan (987 a 1194); el "Nuevo Imperio" II, que corresponde a la Hegemonía de Mayapan (1194 a 1441 ); y el "Nuevo Imperio" III, el período de Desintegración (1441 a 1697).
La confederación de Chichén Itzá - Mayapan - Uxmal. La supremacía de Mayapan. La Desintegración.
El recién llegado grupo tolteca introdujo innovaciones culturales diversas: religiosas, artísticas, políticas, sociales, etc. Una muy importante de orden político fue la creación de una confederación, la Liga de Mayapan, organizada entre 987 y 1007 e integrada por: 1 ) los itzáes establecidos en Chakanputún (Champotón), 2) los cocomes de Mayapan y 3) los xiúes de Uxmal.
Cerca de 200 años tuvo de vida la Liga del Mayapan. Duró hasta que, por rivalidades políticas y económicas, surgió la lucha entre el oriente (Chichén ltzá) y el poniente (Mayapan) de la Península, absteniéndose de tomar parte en la contienda el miembro xiú. Mayapan salió vencedora y tuvo la preponderancia política durante los dos y medio siglos siguientes (1194-1441), constituyendo una verdadera tiranía cocom.
Por fin, en 1441, los jefes mayas sometidos a los cocomes, no soportaron más la tiranía de éstos y, aliados a los xiúes, atacaron Mayapan y terminaran con el gobierno centralizado. Se produjo entonces una desorganización política completa. Los grandes centros fueron abandonados y Yucatán se dividió en muchas provincias pequeñas que vivieron en pugna constante. Este fue el principio del período de Desintegración: a los conflictos internos se añadieron en el siglo siguiente calamidades naturales que empeoraron cada vez más la situación: huracán (1464), epidemia de peste (1480), mortandad debida a guerras (1496) y plaga (1516).
Después de la caída de Mayapan, el jefe itzá de Chichén ltzá se retiró hacia el sur, a orillas del Lago del Petén y estableció allí su nueva capital Ta Itzá o Tayasal.
Causas de la decadencia.Mucho se ha especulado sobre cuáles pudieron ser las causas de la decadencia y extinción del "Viejo Imperio" maya, pero hasta ahora ninguna ha llegado a imponerse. Entre las principales aducidas están: l) los frecuentes y fuertes temblores que experimenta la región: 2) un cambio climático que trajo consigo una alteración en el régimen pluvial, el cual dificultó los cultivos y volvió menos sana la comarca; 3) las epidemias de paludismo y de fiebre amarilla; 4) el fracaso del sistema agrícola maya por el abuso del desmonte; 5) las luchas del pueblo contra el grupo minoritario de sacerdotes y nobles.
Resurgimiento arquitectónico. Escultura.
Arquitectónicamente se destacan con claridad dos estilos: el maya puro, cuyos edificios datan de los siglos VI al X y el maya-tolteca que floreció entre las centurias XI y XIV. El principal exponente de este último es Chichén ltzá, meca del "Nuevo Imperio", en donde se encuentran los templos-pirámides con columnas de serpientes emplumadas, dedicadas a Kukulcán (Quetzalcóatl). De las siete construcciones en que aparecen esas columnas, las más importantes son el Castillo, por sus dimensiones, y el Templo de los Guerreros, por su grandiosidad. Llaman también la atención la magnitud de los varios juegos de pelota que existen en Chichén ltzá y las grandes columnatas, hasta de 120 metros de largo, como las que rodean el Patio de las Mil Columnas. Otra estructura notable es la torre del Caracol u observatorio astronómico. En Chíchén ltzá se han descubierto también numerosas pinturas murales y esculturas.
En el "Nuevo Imperio", la escultura queda más bien subordinada a la arquitectura, limitada casi sólo al embellecimiento de las fachadas. Las producciones escultóricas, en su mayoría, son más bien pesadas, demasiado rígidas, inexpresivas y, en muchos casos, toscas. Ejemplos de ellas son los chac-mooles, las cariátides, los porta-estandartes, los tronos de jaguares, etc.
La cerámica.
El renacimiento maya produjo también un cambio en la cerámica durante el "Nuevo Imperio", si bien hay que reconocer que la alfarería no llegó a alcanzar la calidad que tuvo en el "Viejo Imperio". Se identifican entonces tres fases o períodos cerámicas: Puuc, "Mexicano" (tolteca) y Decadente.
Vida económica del pueblo maya.
La economía de los mayas se basó principalmente en el cultivo del maíz, para el que emplearon un método muy simple practicado aún hoy en día, que consiste en derribar árboles y quemarlos junto con la maleza, sembrar el grano y cambiar el sitio de las milpas después de unos dos o tres años con objeto de obtener siempre un rendimiento alto de la tierra.
Además del maíz, los mayas cultivaban el frijol, algunas variedades de calabaza, la batata o camote, el tomate, y la yuca o cazabe y completaban su alimentación con animales que cazaban o pescaban y con hierbas comestibles y frutos propios de la región (chayote, jícama, diversas zapotáceas, aguacate, papaya, guayaba, etc.). La caza del jaguar y del venado proporcionó a los mayas pieles para hacer capas y sandalias, y la caza de las aves una gran diversidad de plumajes que utilizaban como adorno.
Nada mas fascinante que realizar un viaje por las tierras que albergaron a las ciudades mayas, ¿no? Pues este viaje existe y es llamado "La Ruta Maya", existen varias agencias que lo promueven, pero he aquí algunas recomendaciones para la realización de este viaje, con una descripción del mismo.
LOS AZTECAS
Para poder hablar de los Aztecas, debemos remontarnos un poco de tiempo atrás de ellos, de tal forma que, al menos, encontremos algunas de sus raíces. No es posible establecer nada seguro acerca de estos antecedentes, pero nos podrá dar una idea clara y una perspectiva de que la historia, aún cuando existen diferentes opiniones en las fuentes de información, únicamente difieren en fechas y pequeños acontecimientos que realmente no son de gran trascendencia comparados con lo que sucedió después de la fundación de la gran Tenochtitlan.
Cholula estuvo habitada, aproximadamente hasta el año 800 d. C., por gente teotihuacana que fue desalojada de allí por los Olmecas (de origen popolocamixteco) que dominó durante unos 500 años y que pronto extendió su influencia hasta el centro de Veracruz; bajo su empuje cayeron la provincia cultural de Cerro de las Mesas y la región de los Tuztlas. Los habitantes nahuas de ambos lugares junto con los teotihuacanos (recientemente expulsados de Cholula), iniciaron una migración en masa, llamada de los pipiles, y se establecieron en la región chiapaneca del Soconusco, de donde más tarde se movieron hacía Centroamérica, quedándose la mayoría en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua; pequeños grupos radicaron en Costa Rica y Panamá. Algo antes del año 900, una parte de los pipiles inició un movimiento migratorio hacía el norte y llegó a Tula, donde, bajo el nombre de nonoalca colaboró con los tolteca-chichimeca en la formación del imperio tolteca.
Hacía 900 d. C., se produjeron cambios en el clima de la región donde floreció la cultura proto-tolteca, cuyo centro fue probablemente La Quemada, al sur de Zacatecas, y esto originó la invasión de las tribus tolteca-chichimecas al Valle de México, se apoderó de Acolman y Teotihuacán y estableció su capital en el Cerro de la Estrella (cerca de Iztapalapa). Desde ahí realizó conquistas como la de las Siete Cuevas (Chicomóztoc), región situada entre Tula y Jilotépec, (antes propiedad de los otomíes) quizá a la caída de Teotihuacán. Esos tolteca-chichimecas que dominaron a los otomíes y se mezclaron con ellos constituyeron más tarde el imperio tolteca.
Un señor (rey) llamado Topiltzin decidió cambiar la capital de su imperio (tal vez a causa de la presión que desde Cholula ejercían los Olmecas), primero temporalmente, a Tulancingo y después a Tula, sitio estratégico que le permitía dominar los valles del Mezquital y de México y que por su proximidad a la frontera con los indios bárbaros, le facilitaba detener sus incursiones.
Topiltzin tuvo un reinado muy próspero; fomentó la cultura y las artes, desterró los sacrificios humanos y trató de afianzar en su pueblo el culto a su dios "Quetzalcóatl" (Serpiente emplumada), pero esto disgustó a los tolteca-chichimecas que veneraban a Tezcatlipoca, deidad que exigía sacrificios.
Al producirse el colapso de Tula, bandas de bárbaros irrumpieron desde el sur de Texas hasta entrar al Valle de México en el siglo XIII, y sólo se detuvo ante la barrera montañosa del Ajusco, que vino a ser la nueva frontera mesoamericana entre los sedentarios y los nómadas, entonces los toltecas fueron desplazados del centro de México y se diseminaron.
Poco después los acolhuas fundaron el señorío de Huejotzingo, se fortalecieron y derrotaron a Cholula, fundaron la "República de Tlaxcala" (no el estado, sino el conjunto de cuatro señoríos: Tepetícpan, Ocotelolco, Tizatlán y Quiahuiztlan). Mientras tanto, los chichimecas fundaban un señorío en la región tetzcocana, donde la civilización aumentó, tomando el idioma nahua y se volvieron sedentarios. Todo lo anterior, nos da una gran idea de lo que sucedía en el valle de México antes de la llegada de los Aztecas.
Los mexicas, nacimiento de los Aztecas y su viaje:
Los mexicas procedían, según parece, de un lugar llamado Aztatlan o Aztlán, que según varias leyendas significa "lugar de garzas", por lo cual, se les conoce mejor bajo el nombre de aztatecas o aztecas, aún cuando ellos preferían denominarse culhuas-mexicas.
Se dice que Aztatlan estaba situado en una isla de la laguna de Mexcaltitlan en la costa de Nayarit y que el grupo salió de ahí entre el año 890 y el 1111, atravesaron primero algunas regiones del norte de Jalisco y después, siguiendo el curso del río Lerma, partes de Guanajuato y Michoacán.
Los mexicas eran, atlacachichimeca, es decir, "pescadores y cazadores", y no es posible reconstruir en detalle el itinerario que habían seguido hasta que llegaron a las inmediaciones de San Juan del Río, desde donde se cuenta con mas información hasta su llegada al Valle de México. Tenían por costumbre encender cada 52 años (duración de un ciclo en su calendario), un fuego nuevo; el primero celebrado después de iniciada su peregrinación fue el de Coatépec, en la región nor-oriental del Valle de México, en el año 2 caña (1163). Allí nació, según un mito, el dios Huitzillopochtli (Colibrí del Sur), hijo de Coatlicue que era un hechicero que rendía culto a Tezcatlipoca, era su caudillo y su dios más venerado. Después de él tuvieron otros caudillos-sacerdotes hasta Ténoch, el último, quien auspició la fundación de Tenochtitlan y quién le dio su nombre; aunque también recibió el nombre de México, en honor de Huitzillopochtli o también conocido como Mexitlí.
A raíz de encender el fuego nuevo de 1163, los mexicas se trasladaron a Tula, y posteriormente se desplazaron a Apazco, por donde celebraron el siguiente fuego nuevo en 1215. Penetraron otra vez al Valle de México y se establecieron temporalmente en diversos sitios como Zumpango y Cuauhtitlan. Continuando su peregrinación llegaron a Ecatépec, bordearon el sur de la sierra de Guadalupe y arribaron a Tecpayocan, el actual cerro de Santa Isabel, cerca de los "Indios Verdes", en donde encendieron su tercer fuego nuevo en 1267. De allí, penetraron a tierras del señorío de Azcapotzalco, gobernado entonces por Acolnahuacatzin, quien les permitió avecindarse en sus dominios como tributarios, hasta que, cuando les gobernaba su primer rey Huitzilihuitl, entre 1273 y 1276, se establecieron en Chapultépec.
Acamapichtli falleció en 1396; le sucedió su hijo Huitzilihuitl (1397-1417), quien engendró un vástago, Moteczuma llhuicamina, con la hija del señor de Cuernavaca, en 1398.
Huitzilíhuitl derrotó a los xaltocameca en 1400, a los de Chalco-Atenco en 1410 y combatió a los de Texcoco en compañía del señor de Tlatelolco y de otros vasallos de Tezozómoc. Se convirtió en un auxiliar tan valioso para Tezozómoc, que éste le dio en matrimonio una hija suya, unión de la que nació Chimalpopoca, quien sucedió a su padre en el trono de Tenochtitlan en 1417, cuando apenas tenía 12 años.
A medida que Tezozómoc asoció más estrechamente en sus empresas a sus vasallos mexicas, fueron disminuyendo los onerosos tributos que al comienzo les impuso hasta que, cuando Chimalpopoca subió al trono, por afecto a él, suprimió esas cargas y permitió que los Tenochcas gozaran de una situación de privilegio, cosa que disgustó a una parte considerable de los tepanecas.
En 1418 Tezozómoc y sus aliados mexicas conquistaron Texcoco, ciudad que entregó aquél dos años después a Chimalpopoca. El tirano de Azcapotzalco, que murió en 1427, parece haber escogido como sucesor a su hijo Tayatzin, pero un hermano mayor de éste, Maxtla, le usurpó el trono. Poco después, al saber el usurpador que Chimalpopoca conspiraba, junto con otros señores, para derrocarlo y restablecer a Tayatzin, mandó encarcelarlo. Consideró esto el señor de Tenochtitlan como una terrible afrenta que lo indujo a darse la muerte. Entonces los Tenochcas eligieron rey a Itzcóatl, hijo de Acamapichtli y medio hermano de Huitzilihuitl.
Mientras tanto, Nezahualcóyotl que, tras la pérdida de su trono de Texcoco en 1418, había vivido exiliado entre los huejotzingas y tlaxcaltecas, con cuyos señores trabó amistad, consiguió ayuda militar de ellos y celebró una alianza con ltzcóatl. Luego, aprovechando el resentimiento que guardaban los Tenochcas por los agravios que Maxtla infirió a Chimalpopoca, emprendió una lucha contra Maxtla en 1427. Logró, con sus aliados, vencer a Azcapotzalco en 1428, merced a la ocupación previa de Tacuba que sirvió como "cabeza de playa" para el ataque de la capital tepaneca. Entonces parece que Maxtla huyó a Coyoacán, lugar donde había gobernado antes de convertirse en señor de Azcapotzalco, luego a Cuauhximalpan y después a Tasco, sitio en que murió en 143l.
Las guerras Floridas:
Después de sojuzgado Azcapotzalco, los señoríos más poderosos del Valle de México fueron Tenochtitlan y Texcoco, gobernados por Itzcóatl y Nezahualcóyotl, respectivamente. Ambos emprendieron, en colaboración, una serie de conquistas. Ante todo prosiguieron la lucha contra los pequeños señoríos que habían dependido de Azcapotzalco y después ltzcóatl concentró sus esfuerzos en dominar las regiones occidental y meridional del Valle de México, gran parte del de Morelos y las tierras guerrerenses situadas al norte del Balsas, sometiendo a Tasco, Iguala y Tepecuacuilco.
Todo parecía sonreír a los tetzcocanos y Tenochcas cuando precisamente en ese año de 1450, comenzó una terrible hambre, provocada quizá por prolongadas sequías y cierta probable inexperiencia en las técnicas agrícolas, que los orilló a adoptar medidas desesperadas: la introducción de los sacrificios humanos en gran escala. Muchos mexicas se vendieron como esclavos a mercaderes totonacos por sólo 20 mazorcas.
Estimando los sacerdotes que tan terrible crisis se debía a que la tierra desfallecía porque le faltaba vigor para producir frutos y que el sol tampoco era capaz de infundirle vida, decidieron que ambos no estaban debidamente fortalecidos con la especie de vino generoso que era la sangre humana y que, en consecuencia, había que derramar ésta con mayor profusión multiplicando el número de víctimas.
Como sí se hubiese acertado con la solución verdadera, en 1455 hubo frecuentes lluvias y cosechas abundantes. Los mexicas se sintieron más fuertes que nunca y se arrojaron impetuosos sobre las tierras más fértiles como si quisieran asegurar la obtención de tributos y evitar otra crisis como la sufrida.
Cuando al fin Moteczuma I, tras dos décadas de lucha, sometió a Chalco-Amecameca, surgió una cierta hostilidad entre Tenochtitlan y Huejotzingo que quedaban convertidos en estados vecinos, y se agudizó cuando los Tenochcas sometieron en 1466 al señorío de Tepeaca, el más fiel aliado de los huejotzinga. Atacando desde aquí y desde Cuauhtochco, se apoderaron los mexicas de Orizaba, estrechando aún más el cerco que rodeaba a huejotzingas y totonacas.
Las conquistas realizadas por Moteczuma le convirtieron en un soberano muy poderoso que recibía toda clase de tributos de los pueblos avasallados, entre ellos oro, jades, turquesas y ricas plumas, principalmente de la provincia de Tuxtépec, importante encrucijada comercial a donde llegaban desde el sudeste productos quizá hasta entonces casi desconocidos por los mexicas, como el cacao.
Moteczuma tuvo especial predilección por el valle de Morelos y escogió Huaxtépec como lugar de recreo. Aclimató ahí toda clase de árboles y arbustos traídos del centro y sur de Veracruz. En las peñas de Chapultépec hizo grabar su efigie, costumbre continuado por sus sucesores. llhuicamina dio al estado tenochca su forma política definitiva y bajo su reinado debió surgir el arte característicamente mexica cuyos mejores logros fueron de índole escultórica.
Al morir Moteczuma en 1469 fue elegido para sucederle Axayácatl, el primero de tres hermanos que reinaron uno tras otro. Ya éste se había distinguido al final del gobierno de Ilhuicamina en las campañas hechas en las comarcas de Cotaxtla Y Orizaba. Habiéndose sublevado esta última región, Axayácatl la reconquistó imponiendo un duro castigo a los rebeldes.
Esplendor del Imperio Azteca:
En 1473 tuvo una guerra con Moquíhulx, último soberano de Tlatelolco, quien había estado conspirando para formar una coalición contra los Tenochcas integrado por varios señores de los valles de México y Toluca. Denunció el complot a Axayácatl una hermana suya casada con Moquíhuix, ofendida por el abandono en que éste la tenía a causa de la preferencia que daba a otras mujeres. Sabedor de lo que contra él se tramaba, el rey tenochca atacó de improviso a los tlatelolcas, que se defendieron obstinadamente en su último reducto, el templo mayor. Moquíhuix pereció en la lucha y los tlatelolca quedaron sin soberano propio, obedeciendo desde entonces al de Tenochtitlan, hasta que se restauró la monarquía tlatelolca en 1515 con Cuauhtémoc, quien, años después, gobernó también en Tenochtitlan.
Resentido Axayácatl, por haber conspirado con Moquíhuix algunos de los señoríos independientes matlatzincas, otomíes y mazahuas del valle de Toluca, corno los de Toluca, Xocotitlan y Xiquipílco, los atacó y conquisto tras ardua contienda en 1480. Enseguida se enfrentó a los tarascos en los confines de los Estados de México y Michoacán, pero éstos acometieron con tal ímpetu desde las fortificaciones hechas de madera que tenían en Tajimaroa (Ciudad Hidalgo), que derrotaron al ejército mexica. Por primera vez encontraban los Tenochcas un enemigo irreductible. Para atajar la expansión de los tarascos en Guerrero, que ocupaban ya las tierras bajas de Michoacán y de la cuenca del Balsas, se adueñó Axayácatl de Oztuma en el noroeste de dicho Estado y estableció allí una guarnición. Realizó también otras conquistas de regiones situadas al norte del Balsas, cuya subyugación, iniciada por ltzcóatl, había sido proseguida por Moteczuma.
Aunque alguna fuente histórica atribuye a Axayácatl la conquista de Oaxaca, en realidad esta codiciada prenda cayó en poder de los mexicas bajo el reinado de Ahuízotl.
En 1479 se dedicó la "Piedra del Sol" o "Calendario Azteca", porque en ese año, equivalente en la cuenta indígena a 13 ácatl, se conmemoraba la creación del quinto sol, ocurrida en ese mismo signo.
Dos años después falleció Axayácatl y le sucedió su hermano Tizoc quien sólo gobernó cinco años, ya que murió envenenado en 1486. A pesar de que se le ha pintado como un rey cobarde, emprendió conquistas importantes, como la de la región de Nauhtla, Veracruz, efectuada coordinadamente con Nezahualpilli, hijo y sucesor de Nezahualcóyotl y también la reconquista de Yanhuitlan, Oaxaca. Además, en la "Piedra de Tízoc" aparecen otras victorias suyas, solo que en su lugar, como vencedor, figura el dios Tezcatlipoca.
Bajo Ahuízotl, sucesor y hermano de los anteriores, alcanzó el imperio mexica su máxima expansión. Como después de la gran hambre de 1450-54 cada nuevo soberano tenochca, al ascender al trono, iniciaba una campaña contra señoríos aún sin someter, para agregar más territorios al imperio y obtener suficientes cautivos con qué propiciar a los dioses, y como se acercaba además la dedicación del Templo Mayor, erigido en honor a Huitzillopochtli, se requerían numerosas víctimas. Para obtenerlas Ahuízotl hizo la guerra a los huastecos de la provincia de Xiuhcóac o Tziuhcóac (llamado por los españoles "Cicoaque"

, y después a los zapotecas, logrando conquistar todo el valle de Oaxaca. De ambos sitios obtuvo innumerables prisioneros. Con el holocausto de no menos de 20,000 se solemnizó en 1487 la dedicación del Templo Mayor de Tenochtitlan. Aterrorizados ante el relato de esta hazaña inaudita, los habitantes de los más remotos confines de Mesoamérica, temblaron ante la posibilidad de que de entre ellos se reclutasen las próximas víctimas y el nombre del fiero monarca tenochca inspiró un pavor tal que todavía hoy se llama "ahuizote" a alguien a quien se teme constantemente o que produce una molestia continua.
Ahuízotl se lanzó de nuevo sobre los paraísos veracruzanos arrasando y diezmando pueblos que se habían rebelado. A las provincias asoladas se llevaron colonias mexicas que reforzaron el predominio de la lengua nahua. Sojuzgó también este rey la mayor parte del Estado de Guerrero, extendiendo los dominios de su imperio hasta la desembocadura del Balsas.
En 1486 las huestes mexicas se apoderaron del valle de Oaxaca y, siguiendo la ruta de la actual carretera, sometieron a Tehuantépec en 1498. Continuaron su marcha victoriosa por la costa del Soconusco hasta apoderarse de la actual población guatemalteco de Ayutla. La penetración de los "pochtecas" o comerciantes por tierras centroamericanas es prueba de que preparaban una próxima agresión, y es seguro que el sucesor de Ahuízotl se proponía conquistar a los quichés y cakohíqueles cuando llegaron los españoles. Un golpe en la cabeza contra un dintel de piedra al tratar de escapar de una inundación que se produjo en Tenochtitlan en 1502 causó la muerte al más temible conquistador mexica. Con él terminó la etapa de los grandes caudillos militares y se inició la de un monarca a punto de ser divinizado.
Le sucedió Moteczuma II Xocoyotzin, originalmente sacerdote modesto y humilde muy versado en su religión, a quien el poder ensoberbeció pronto y convirtió en una especie de sátrapa oriental. A él tocó sofocar serias rebeliones en La Míxteca y conquistar allí regiones que nunca antes habían sido sometidas. También bajo su reinado disminuyó aún más el poder de Texcoco que había empezado a declinar a la muerte de Nezahualcóyotl. El hijo de éste, Nezahualpilli, que heredó el trono a los ocho años de edad, quedó bajo la tutela de Axayácatl, y desde entonces los Tenochcas se consideraron como tutores de los tetzcocanos. Cuando llegó el momento de elegir sucesor, Moteczuma impuso a Cacamatzin, en 1516.
Moteczuma murió en 1520. Su imperio abarcó casi todo Veracruz, Puebla, Hidalgo, México, Morelos, gran parte de Guerrero y Oaxaca y las costas de Chiapas. Todo este territorio -más el reino tarasco- constituyó el núcleo de lo que fue la Nueva España y es hoy la República Mexicana. Dentro de aquél estaban enclavados, como señoríos independientes, Tlaxcala, Meztítlan, Yopitzingo y Tututépc.
Cuauhtemoc ante Hernán Cortés
Moctezuma
El Calendario Azteca:
El Calendario es evidencia de los conocimientos de Matemáticas y Astrología que los Aztecas tenían, el calendario contiene las figuras o imágenes de sus Días, Meses y Soles (ciclos Cósmicos).
El calendario es 3.6 metros de diámetro y pesa al rededor de 24 toneladas métricas, tomo 52 años para completarlo de 1427-1479; se cree que este periodo duró debido al uso de herramientas de piedra. El calendario Azteca es 103 años más viejo que el Calendario Gregoriano, que es usado en el ámbito mundial hoy. El calendario estaba colocado en el tope del Templo Principal en Tenochitlan, Capital del Imperio Azteca. El Calendario estaba colocado al Sur en posición vertical y estaba pintado en rojo vibrante, Azul, Amarillo y blanco.
El calendario fue enterrado por los Españoles cuando Conquistaron Tenochitlan, el calendario estuvo perdido por 250 años; hasta diciembre de 1790 cuando fue encontrado por accidente cuando se realizaban reparaciones a la Catedral (que se encuentra asentada en el lugar que antes fuera la Capital de Imperio Azteca en el centro de Tenochitlan). Hoy se encuentra en el Museo Nacional de Antropología en México. La Cara de Tonatiuh esta en el centro del calendario, al rededor de la cara se encuentran cuatro cuadros que representan los cuatro Movimientos (conocidos también como los Cuatro Soles, o Cuatro Mundos), que representan los diferentes Fines (la Forma en que los Mundos terminaron), primero por Animales salvajes, después por Vientos, por Fuego y por ultimo por Inundaciones. Los Aztecas creían que vivan en el último Mundo.
El siguiente círculo muestra Veinte recuadros, cada uno contiene el nombre de los Veinte días del mes Azteca:
Coatl , Cuetzpallin, Calli, Ehecatl, Cipactli, Xochitl, Quiahuatl, Tecpatl, Ollin, Cozcacuauhtli, Cuauhtle, Ocelotl, Acatl, Malinalli, Ozomantli, Itzquintli, Atl, Tochtli, Mazatl, Miquiztli
Calendario Azteca
El Año azteca consiste de 18 meses, cada uno contiene 20 días, y cada mes tenia un nombre propio; así que esto cubre los 360 días (18*20). Cinco puntos fueron adheridos al circulo, que son conocidos como: Nemontemi y que son los días de Sacrificio.
Dioses:
Huitzilopochtli:
Etimológicamente quiere decir pájaro mosca izquierdo. Debe tenerse en cuenta que el lado izquierdo, en la concepción cósmica de los aztecas correspondía al Sur. Sin duda, además Huitzilopochtli era una forma del sol, puesto que cuando se le sacrificaban víctimas los corazones eran expuestos al sol.
Lo de pájaro mosca venía de la siguiente leyenda, la cual parece indicar que antes de llegar a ser el dios de la guerra fue un dios totémico, un colibrí:
Huitzilopochtli había sido concebido por la Virgen - Madre Coatlicue (la del traje tejido con serpientes), que era ya madre de una hija y de numerosos hijos, llamados los Centzon-Huitznahuas (los cuatrocientos meridionales). Coatlicue, estando un día orando en el templo del Sol, recibió del Cielo una corona de plumas de colibrí. La puso sobre su seno y quedó encinta del dios de la guerra. La hija, furiosa, pues creía deshonrada a su madre, instigó a los Cuatrocientos Meridionales (es decir, las estrellas meridionales, enemigas del Sol) para que la matasen. Pero Cuatlicue pudo librarse de ellos y dar a luz a Huitzilopochtli, que por cierto, nació enteramente armado, como la Atena griega; revestido con una armadura azul, con la cabeza y la pierna izquierda adornadas con plumas de colibrí y una jabalina azul también en la diestra (signo de habilidad).
Al punto, precipitándose sobre su hermana, la mató; luego y sirviéndose de Xiuhcoaltl, la serpiente de fuego, su atributo distintivo, exterminó a los Centzon-Huitznahuas y a cuantos habían complotado contra su madre.
Se solía representar a este dios como un guerrero con la parte alta de la cara pintada de negro, cubierto con una armadura de plumas y llevando en la mano izquierda un escudo y en la derecha el xiuhcoaltl. En su calidad de dios tribal, le estaba dedicado el templo de México. Los corazones de las víctimas que eran sacrificadas en su honor, eran puestos en recipientes de piedra llamados quanhxicalli, recipientes del águila, alusión a una de las formas del dios. Tal vez una divinidad más antigua que él (cuyo hermano era Tezcatlipoca, espejo brillante, dios del invierno y no se sabe el porqué, también de la justicia) era sin duda Quetzalcoaltl, la serpiente emplumada, que los aztecas debieron de encontrar ya al conquistar México.
Se decía que esta serpiente había tenido que retirarse ante el ataque de los aztecas, acabando por embarcarse para ir hacia los países del Este, al otro lado del Atlántico. Pero que un día volvería a tomar el desquite. Esta antigua creencia no dejó de ayudar mucho a Cortés, que al tener noticia de la tradición, la empleó y la explotó para sus alianzas con las tribus enemigas de Moctezuma cuando su prodigiosa conquista de México.
La religión siempre ha sido un factor muy importante en las culturas de Mesoamérica
Tezcatlipoca (espejo humeante):
Era el dios del Sol; personificaba el sol del verano, que madura las cosechas, pero que trae también la sequedad y la esterilidad. Como dios de la tarde, era asimilado a la Luna. Recibía diversos nombres, según las fiestas en que era invocado, algunas de las cuales le estaban consagradas en su calidad de dios de la música y de la danza. Era invisible e impalpable, apareciendo, a veces, a los hombres, bajo la forma de una sombra fugitiva, de un monstruo espantoso o de un jaguar.
Según una leyenda, Tezcatlipoca erraba por las noches bajo la forma de un gigante, envuelto en un velo ceniciento y llevando su cabeza en la mano. Cuando los temerosos le veían morían, pero el hombre bravo le agarraba y le decía que no le soltaría hasta por la mañana. El gigante suplicaba que le soltase y maldecía. Si el hombre conseguía retener al monstruo hasta el alba, éste entonces cambiaba de humor, le ofrecía riquezas y poderes invencibles con tal de que le dejase partir antes del amanecer. El hombre victorioso recibía entonces, del vencido cuatro espinas como prenda de su victoria. Luego el hombre valiente le arrancaba el corazón y se lo llevaba a su casa. Pero al desdoblar la tela en que lo había metido no encontraba sino plumas blancas o una espina, o ceniza, o harapos. Los aztecas le temían más que a todo otro dios y le ofrecían también sacrificios sangrientos. Cada año, el más hermoso de entre los jóvenes cautivos era escogido para personificarle. Le enseñaban a cantar, a tocar la flauta, a llevar flores y a fumar. Le vestían suntuosamente y ponían ocho pajes a su servicio. Durante todo el año le prodigaban toda clase de honores y placeres. Veinte días antes de la fecha dispuesta para el sacrificio le daban como mujeres a cuatro jóvenes, que personificaban a cuatro diosas. Luego empezaban una serie de fiestas y danzas. Llegado el día fatal, el joven dios era conducido con gran pompa fuera de la ciudad y sacrificado en la última plataforma del templo. De un solo golpe con un cuchillo de obsidiana, el sacerdote le abría el pecho y le sacaba el corazón palpitante, que ofrecía al Sol.
Tezcatlipoca era el gran enemigo de Quetzalcoatl, cuyo mito parece evocar una gran lucha étnica. Tezcatlipoca no pensaba sino en la destrucción de los de Tula, es decir, de los toltecas, de los que Quetzalcoatl era el dios más importante antes de llegar a ser, luego de la caída de los toltecas, una de las principales divinidades aztecas.
Un día los de Tula vieron entrar en la ciudad tres brujos, uno de los cuales no era otro que Tezcatlipoca bajo la apariencia de un hermoso joven. Este consiguió seducir a la sobrina de Quetzalcoatl, hija del rey Uemac, lo que le permitió extender el Tula el gusto a la desobediencia a las leyes y el vicio. En una gran fiesta bailó y entonó un cántico mágico. Pronto fue imitado por un gran número de toltecas, a los que condujo a un puente, que hundiéndose bajo su peso, hizo caer a la mayor parte al río, donde fueron convertidos en piedras. Poco después se mostró a los toltecas haciendo bailar mágicamente en su mano a un muñeco. Maravillados se amontonaron de tal modo para ver mejor el espectáculo prodigioso, que muchos murieron asfixiados. Entonces les dijo que debían matarle por los males que había ocasionado. Le mataron, en efecto, mas al punto su cuerpo empezó a exhalar tal olor, que muchísimos de los toltecas morían. En fin, tras muchas pérdidas, consiguieron sacarle fuera de la ciudad cuando ya casi la había arruinado.
Tezcatlipoca era representado con cabeza de oso y ojos muy brillantes. Llevaba en la cara rayas amarillas y negras. Su cuerpo era negro también y sus tobillos estaban llenos de campanillas, provocaba discordias y la guerra. Pero también era dispensador de riquezas. Los aztecas le atribuían el poder de destruir el Mundo si le placía. Como la mayor parte de los otros dioses, resucitó y volvió del cielo a la tierra.
Quetzalcoatl (El dios el Viento):
Quetzalcoatl fue conocido desde tiempos anteriores y era considerado como una divinidad del Viento, en la leyenda Tolteca se le dio una mezcla de características humanas y sobrenaturales. Y su nombre fue usado por Reyes y Sacerdotes, por ello se deben hacer distinciones precisas. En la Leyenda Tolteca Quetzalcoatl fue un reformador religioso que predico con una conducta diferente, por lo cual entro en choque con el Sacerdocio de Tezcatlipoca, el cual lo venció y lo expulso de Tula.
Se cree también que esta lucha se produjo por las diferencias que existían entre el mismo pueblo, las diferencias se cree que eran sociales y económicas; ya que los Olmecas eran quienes poseían la mejor situación y cultura, mientras que los Nahuas eran más pobres y su tradición religiosa era más primitiva. Se supone que Quetzalcoatl se marcho de Tula en compañía de sus discípulos y prometio según la Leyenda que algún día regresaría por el Oriente. Llegando a la costa se convirtió en la Estrella matutina. Otra leyenda mas cuenta que al retorno del mismo (en la cual se decía Blanco y Barbado) influyo en la mentalidad después al tiempo de la Conquista, ya que decía que Cortes era la reencarnación de Quetzalcoatl.
Después que un pequeño grupo de Toltecas emigraron hacia el sudeste y su influencia se registro en el área Maya, en donde Quetzalcoatl fue nombrado con el nombre de Kukulcan. Pero no solo fue este el nombre con el cual se le conoció, si no que es solo uno de los nombres que se le dieron con el paso de el tiempo y las culturas que lo adoraban.
Entre los nombres que se le atribuyen están:
Dios del Viento, Dios de la Vida, El planeta Venus y el Dios de los Gemelos, Quetzalcoatl, Ehecatl, Tlahuizcalpantecuhtli y Ce Acatl
Filosofía:
Las concepciones de los aztecas, relativas al Universo reflejaban sus gustos trágicos y su inclinación a los sacrificios y prácticas sangrientas. La creación del Mundo había empezado por el sacrificio voluntario del dios Nanahutzin (dios de la sífilis, como Amimitl lo era de la disentería), que se arrojó a una hoguera. Quetzalcoatl había sacrificado a su hijo, que tras ello tornóse en Sol. Cuatro edades o soles se habían sucedido, cada una de ellas terminaba por un cataclismo. Al final de la primera los hombres habían sido destruidos por los jaguares. La segunda, por el viento. La tercera acabó mediante una lluvia de fuego. La cuarta, en diluvio.
Nuestra Era, colocada bajo el signo de Nahui Ollín (Cuatro Movimientos), perecerá mediante temblores de tierra. Los primeros sacrificios los habían hecho los dioses para alimentar al Sol con sangre de corazón.
El mundo subterráneo comprendía nueve pisos; los cielos, trece, superpuestos. En fin, práctica esencial en la religión de los aztecas era, como ya he indicado varias veces, los sacrificios humanos, costumbre que fue en aumento a medida que la civilización progresaba. Esto, la abundancia de dioses y su complicado ritual dio nacimiento a un cuerpo sacerdotal muy numeroso, a cuya cabeza estaban dos grandes sacerdotes, que llevaban el nombre de Quetzalcóatl. A sus órdenes se escalonaban una jerarquía complicada y una escuela encargada de la formación de novicios. Había, además, brujos y magos que, mediante remuneración, predecían el porvenir, curaban las enfermedades y hacían otros servicios análogos.
Los Aztecas creían en la Creación del Hombre basados en los Dioses Ometecutli y Omecihuatl creadores de la vida e inicio de todo, los cuales a su vez tuvieron cuatro hijos: Tezcatlipoca, Xipe totec,Quetzalcoatl y Hutzilopochtli. Los Aztecas creían que el mundo estaba destinado a ser creado y destruido Cinco veces, así que los Aztecas que Cortes encontró creían que estaban viviendo en el Quinto y final periodo de creación. Los Aztecas no tenían nada que se refiriera a la Eternidad, no tenían noción de la misma. Las edades que los Aztecas denotaban eran de la siguiente forma:
Naui Ocelot:
La primera edad que estaba precedida por Tezcatlipoca, en la cual vivían Gigantes que fueron eventualmente devorados por Jaguares, en esta edad se creía que el Sol estaba solo a la mitad de su Brillo. Esta edad duró 676 Años.
Naui Ehecatl:
La Segunda edad precedida por Quetzatlcoatl, el mundo estaba habitado por humanos que se alimentaban de comida de un Mezquite; que a su vez fueron convertidos en Monos para sobrevivir ante los grandes vientos que eran ocasionados por Huracanes que destruyeron el mundo. El Sol fue también destruido por estos vientos, esta edad duró 364 Años.
Naui Quihuitl:
La tercera edad precedida por Tlaloc, el mundo estaba habitado por humanos que se alimentaban de Semillas Acuáticas. Los Humanos fueron convertidos en Perros, Guajolotes(pavos), Pájaros y Mariposas, que fueron destruidos por lluvias Volcánicas caídas del Cielo. Esta edad duró 312 Años.
Naui Atl:
Precedida por Chalchiuhtlicue, los Humanos se alimentaban de Semillas Salvajes y fueron trasformados en Peces; esta edad fue destruida por grandes Inundaciones y el Cielo se despedazo. Esta edad duró 676 Años.
Los Sacrificios:
Un elemento fundamental en el culto religioso eran los sacrificios humanos, que para los Aztecas eran una especie de compensación o pago que los hombres daban a los dioses. Huitzilopochtli y todas las demás deidades, recibían su parte en la vida del pueblo:
"Como dios que es, desdeña los alimentos groseros de los hombres y solo puede mantenerse con la vida misma, la substancia mágica que se encuentra en la sangre del hombre. Así, la guerra, la conquista y el sometimiento de otros pueblos, tenían motivos económicos y políticos, pero también razones religiosas de búsqueda de prisioneros para su Inmolación".
El sacrificio más común consistía en arrancar el corazón a la víctima, ofreciéndolo enseguida al Dios, para ello, cuatro Sacerdotes sujetaban al sacrificado, que colocado sobre una piedra (llamada Techcath) por sus extremidades, y un quinto Sacerdote ejecutaba la operación con un cuchillo de pedernal, con el que le daba un golpe en el pecho para arrancarle el Corazón; que era después, ofrecido a los dioses. La sangre era dada a gustar a los Idolos, la carne, tenida por divina, era comida y el corazón era depositado en un recipiente llamado: Cuauxicalli. En otras ocasiones, durante la fiesta en honor a Xiutecuchtlil, dios del Fuego, la víctima era arrojada con intervalos sobre un montón de brasas. Otras formas de sacrificio consistían en tener al prisionero atado en un sitio para después lanzarle flechas hasta que este muriese, y la sangre que caía a la tierra se suponía la hacia fértil. En honor de la tierra y de Xipe, a la víctima se le desollaba después de matarla y el sacerdote se vestía con la piel de aquella. Y no dejaba de haber, para algún valiente Guerrero enemigo, antes de aplicársele la muerte común, sobre todo en la fiesta del "Tlacaxipehualiztli" que era el simulacro de un combate contra varios guerr