Desde pequeños nos han enseñado que existen determinados temas de los cuales es mejor no hablar,
Pero ya desde la cuna todos sentimos ese “algo” que nos acompañaría toda la vida
Así los años fueron pasando y pasando y a medida que crecíamos siempre estabamos, de alguna manera, experimentando con nuestro cuerpo
Y de esa manera comenzamos a escondernos, a buscar privacidad
Aunque nos quedaba siempre el miedo de que haya alguien mirandonos
O que simplemente nos descubran por equivocación
A medida que nos adentrabamos en el maravilloso mundo del placer autoconcedido, relacionabamos cada aspecto de la vida con aquella pecaminosa practica
Buscabamos grupos a los cuales unirnos para sentir que pertenecíamos a algún lugar y, por que no, compartir experiencias,
Como eramos muy inocentes y lo era tambien nuestro entorno, debíamos imaginarnos todo a cada momento
Y a partir de entonces cualquier agujero nos servía de trinchera
Y cuando nada parecía poder mejorar nuestras vidas, el mercado, base del sistema capitalista, nos atropella con las más variadas ofertas destinadas a satisfacer nuestras necesidades
Y fuimos tambien influidos por modas impuestas por otros grupetes a los que, precisamente, no pertenecíamos
(Algunos nos rehusamos)
Y justo cuando no entendíamos mas nada
Fue cuando nos enteramos de lo que una buena pajita
Podía lograr en una persona
Y sabiendo ya que estábamos en lo correcto, pues estaba científicamente comprobado,
Comenzamos a ejercitar hasta el hartazgo,
La fatiga,
Y la deshidratación
Y luego de tanto, tanto, pero tanto, nos enteramos que por ello nos iríamos al infierno
Pero ya desde la cuna todos sentimos ese “algo” que nos acompañaría toda la vida
Así los años fueron pasando y pasando y a medida que crecíamos siempre estabamos, de alguna manera, experimentando con nuestro cuerpo
Y de esa manera comenzamos a escondernos, a buscar privacidad
Aunque nos quedaba siempre el miedo de que haya alguien mirandonos
O que simplemente nos descubran por equivocación
A medida que nos adentrabamos en el maravilloso mundo del placer autoconcedido, relacionabamos cada aspecto de la vida con aquella pecaminosa practica
Buscabamos grupos a los cuales unirnos para sentir que pertenecíamos a algún lugar y, por que no, compartir experiencias,
Como eramos muy inocentes y lo era tambien nuestro entorno, debíamos imaginarnos todo a cada momento
Y a partir de entonces cualquier agujero nos servía de trinchera
Y cuando nada parecía poder mejorar nuestras vidas, el mercado, base del sistema capitalista, nos atropella con las más variadas ofertas destinadas a satisfacer nuestras necesidades
Y fuimos tambien influidos por modas impuestas por otros grupetes a los que, precisamente, no pertenecíamos
(Algunos nos rehusamos)
Y justo cuando no entendíamos mas nada
Fue cuando nos enteramos de lo que una buena pajita
Podía lograr en una persona
Y sabiendo ya que estábamos en lo correcto, pues estaba científicamente comprobado,
Comenzamos a ejercitar hasta el hartazgo,
La fatiga,
Y la deshidratación
Y luego de tanto, tanto, pero tanto, nos enteramos que por ello nos iríamos al infierno