Se cuenta que en una ciudad del interior de Argentina, un grupo de personas se divertían con el pelotud* del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y recibiendo limosnas.
Diariamente, algunos hombres llamaban al pelotud* al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 centavos y otra de tamaño menor, pero de 1 peso.
Él siempre agarraba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió:
- Lo sé, no soy tan pelotud*…, vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el jueguito se acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece pelotud*, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos pelotud*s de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar
cortando tu fuente de ingresos
La cuarta: (pero la conclusión más interesante)
Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
MORALEJA: El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser pelotud* delante de un pelotud* que aparenta ser inteligente’…
Mis comentarios: Quien nunca se ha cruzado con un pelotud* en su vida?? Los hay de todas clases:
El pelotud* con baja autoestima: El que no se rinde y no se da cuenta que no querés saber nada con él.
El pelotud* cool: El que se cree mil, el que cree que tiene toda la onda y es una bolsa de aire.
El pelotud* con el Edipo no resuelto: El mamero, el que no mueve un dedo sin que su madre no lo apruebe.
El pelotud* meloso: El que cree ser romántico y es un denso, cargoso, molesto e irrita!
El pelotud* infantil: El que se hace el niño y el que no va a madurar nunca.
El pelotud* laboral: El que piensa que lo único importante es el trabajo.
El pelotud* remador: El que quiere ponerle onda, hacerse el canchero, ser aceptado…pero no deja de ser pelotud*.
El pelotud* intelectual: El que te mete una frase filosófica cada dos palabras y cree que con eso va a ser admirado.
El pelotud* “on fire”: El que tiene la idea fija y ni siquiera lo intenta disimular.
El pelotud* deportista: El que solo piensa en el gimnasio y hacer crecer su pechito y endurecer sus abdominales.
El pelotud* negador: El que cree que se las sabe todas, el más vivo de todos según él. Pero a la vista de todos es un tremendo pelotud*.
El pelotud* sobre ruedas: El que ama tanto a su auto que lo trata como una persona. (este soy yo)
y aca te dejo un flor de pelotud*!!
Diariamente, algunos hombres llamaban al pelotud* al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 centavos y otra de tamaño menor, pero de 1 peso.
Él siempre agarraba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió:
- Lo sé, no soy tan pelotud*…, vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el jueguito se acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece pelotud*, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos pelotud*s de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar
cortando tu fuente de ingresos
La cuarta: (pero la conclusión más interesante)
Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
MORALEJA: El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser pelotud* delante de un pelotud* que aparenta ser inteligente’…
Mis comentarios: Quien nunca se ha cruzado con un pelotud* en su vida?? Los hay de todas clases:
El pelotud* con baja autoestima: El que no se rinde y no se da cuenta que no querés saber nada con él.
El pelotud* cool: El que se cree mil, el que cree que tiene toda la onda y es una bolsa de aire.
El pelotud* con el Edipo no resuelto: El mamero, el que no mueve un dedo sin que su madre no lo apruebe.
El pelotud* meloso: El que cree ser romántico y es un denso, cargoso, molesto e irrita!
El pelotud* infantil: El que se hace el niño y el que no va a madurar nunca.
El pelotud* laboral: El que piensa que lo único importante es el trabajo.
El pelotud* remador: El que quiere ponerle onda, hacerse el canchero, ser aceptado…pero no deja de ser pelotud*.
El pelotud* intelectual: El que te mete una frase filosófica cada dos palabras y cree que con eso va a ser admirado.
El pelotud* “on fire”: El que tiene la idea fija y ni siquiera lo intenta disimular.
El pelotud* deportista: El que solo piensa en el gimnasio y hacer crecer su pechito y endurecer sus abdominales.
El pelotud* negador: El que cree que se las sabe todas, el más vivo de todos según él. Pero a la vista de todos es un tremendo pelotud*.
El pelotud* sobre ruedas: El que ama tanto a su auto que lo trata como una persona. (este soy yo)
y aca te dejo un flor de pelotud*!!