Todo comenzó el pasado martes 20 de junio, cuando el polémico portal web especializado en misterio Gaia.com publicó un desconcertante vídeo. En él, se mostraba al mundo una inquietante momia de aspecto humanoide conservada en posición fetal.
Al margen del lógico interés arqueológico generado por el descubrimiento de cualquier momia, este espécimen presentaba varias particularidades que desatarían un inmenso revuelo en los días posteriores: la momia, de unos 5.6 pies de alto, presentaba tan sólo 3 dedos en cada mano y un cráneo exageradamente alargado, además de ausencia de orejas, nariz y ojos. Supuestos análisis en carbono 14 habrían datado su antigüedad entre los años 245 a 410 DC.
Fue encontrada por el periodista mexicano Jaime Maussan, quien, junto con académicos como el doctor Konstantin Korotkov, el experto forense José de Jesús Zalce Benítez y la jefa de análisis de imágenes Natalia Zaloznaja, inició las investigaciones en tan fascinante ejemplar.
Y es que, por si no fuera lo suficientemente intrigante, la momia fue descubierta en las inmediaciones de Nazca. Nada menos que el enclave mundialmente conocido por sus enigmáticas y gigantescas representaciones simbólicas que algunos consideran mensajes a los dioses o pistas de aterrizaje extraterrestres, ya que tan sólo pueden discernirse desde las alturas.
El misterio resultaba, sencillamente, demasiado irresistible como para dejarlo pasar.