Sabado aburrido...que hago?? research en las entrañas del fucking interminable internet!!
Aca les dejo los resultados...
PD: no se si va en la categoria de humor...pero bue...
7 piercings que de mirarlos duelen...
Sonrisa de felicidad...aros en el pezon...que podria ir mal?...
Jodido para afeitarse...
Indio guatemalteco adicto a las ranas venenosas...
Indio toba after peyote
toc toc...quien es? aaahhh!!!!
mama mama! a que no sabes lo que pesque??
ehh....sin comentarios...
7 tatuajes que harian que tus padres te desheredaran
Ultra archi conocido mordedor de orejas
linda para hacerla en 4x4 y ponerla en un CV
B-182
mira el tattoo que me hice mamaa!!
que dice mi tatuajee?? ray! y el mio? fuck me!!
" I LOVE CARCEL DE DEVOTO"
I LOVE...i don't love him anymore
7 marcas que dudarias en comprar/usar
COMPILADO "10 TIPS PARA..."
11 platos que jamas debes pedir en la primera cita
Las primeras citas son delicadas. Tu compañero/a registra todo lo que hacés, lo analiza y saca conclusiones que pueden hacer que la noche termine a los besos, o con un "se me hace tarde y mañana tengo que madrugar". En una primera cena, lo que comés y bebés dice mucho sobre vos y es necesario evitar riesgos innecesarios.
1. Hamburguesa completa
La mayonesa que cae por los costados, el tomate que se desliza junto con la lechuga y los dedos aferrados a las dos rebanadas de pan para evitar la destrucción absoluta. Ni hablar de las migas que adheridas a los labios, la salsa que cae sobre el escote y los dedos pegote. Pedir la hamburguesa sólo con queso es una buena alternativa.
2. Fideos con tuco
Plato que presenta muchos inconvenientes. Ante todo, no tiene onda. Después, no es fácil comer tallarines con elegancia. Siempre hay un fideo rebelde que se desliza fuera de la boca y que se debe que succionar poniendo cara de yo no fui. Además, está el riesgo de mancharte la ropa. Y ni se te ocurra mojar el pan en la salsa.
3. Pizza canchera (o cualquier otro plato con mucho ajo)
Nada menos seductor que un aliento de perros que no desaparece ni siquiera después de un lavado de dientes con pasta Noc hiperconcentrada. No hay Tic Tac, Halls, ni Odol que puedan con el fatal efecto ajo. Si te ilusionás con terminar a los besos, empezá por cambiar de plato.
4. Ensalada verde
Evitala. Siempre te va a quedar entre los dientes algún cachito de hoja de rúcula, espinaca o radicheta. Frente a una dentadura multicolor, tu cita optará por el silencio para evitar incomodidades. Cuando llegues a tu casa preguntándote por qué no pasó nada y te mires en el espejo, te vas a querer matar.
5. Guiso de lentejas
El efecto es evidente: gases. No queremos, ni necesitamos ser más gráficos. Que cada uno pida lo que quiera, mientras tenga claro los riegos a los que se atiene.
6. Mondongo
¡Qué lindo! Estamos en el año del bicentenario y vamos a festejar con platos bien criollos y tradicionales. Ahora, incluso si tu primera cita cae un 25 de mayo, no da que te pidas mondongo, locro o puchero. Todo bien con el sentimiento patriótico y tu onda gaucha, pero no lo olvides: estás en una date, no en lo de tu abuela.
7. Postre bomba atómica
Todo restaurante tiene su "postre de la casa". Y cuando ves que un mozo la lleva a otra mesa, te enamorás: flan, crema, helado, chocolate, frutas, todo en una torre de veinte centímetros de alto. ¡Contenete! Vas a quedar como un gordo/a desesperado/a. Guardate las ganas para compartirlo en la segunda o tercera salida (si es que llegan a esa instancia). El consejo aplica también a brownies, panqueques y a todo postre que incluya chocolate, crema y dulce de leche a la vez.
8. Platos picantes
En Argentina ni los platos más picantes son taaaan picantes como para agujerearte el estómago, pero si la querés jugar segura, evitá algunas recetas indias, vietnamitas y thai, generosas en chiles y ajíes. Por hacerte el exótico corrés el riesgo de pasarte media hora en el baño del restaurante clamando por una pastilla de carbón.
9. Pollo
Si la comida plantea una lucha encarnizada con la porción que te espera sobre el plato, mejor, pensalo dos veces. Desarmar un muslo de pollo, quitarle la piel, hincar el tenedor entre los cartílago para rescatar un mínimo pedacito de carne es muy poco fino. Y después el plato queda hecho un enchastre. Lo mismo se aplica a la tira de asado y los pescados a la parrilla que uno debe caranchear. Por el contrario, un bife o un filet nunca fallan.
10. La tercera botella de vino
Claramente, un buen tinto es la mejor opción para relajarse y descontracturar la cena. Pero si se te va la mano perdés, en todo sentido. Además de volcar la copa y llevarte cosas por delante, te queda la boca pastosa y la lengua violeta. ¿La solución? Siempre pedir agua para acompañar.
11. Gaseosas light
En una primera cita, nada menos sexy que una gaseosa light o un agua finamente gasificada. Es una forma de decirle al otro: "esta noche no me voy a relajar; voy a seguir haciendo lo mismo que hago el resto de la semana". Pedite una cerveza, una copa de vino, o un trago con poco alcohol. De última, un buen licuado. La idea es romper el hielo y ponerle un poco de onda a la noche.
10 recetas para evitar la resaca
Es hora de admitirlo: ya no tenemos quince años. Los excesos de una noche, si bien ampliamente justificados y valederos, pueden hacernos sufrir más allá de los límites del fin de semana. Resaca, cruda, goma, caña: son los nombres para ese momento en el cual querés dormir hasta que todo pase, pero no podés dormir; el más mínimo ruido molesta, y no se puede ni mover la cabeza en la almohada. A continuación, 10 tips para levantar la copa toda la noche y poder levantarte el día después.
1. Just add water
Un clásico universal, recomendado por todo ser viviente y bebiente. Agua, mucha agua. Antes, durante, y después de las otras bebidas. El agua diluye el alcohol en la sangre, lo ahoga. Hay sustento científico y todo: el alcohol deshidrata, y es la deshidratación la que genera la mayor parte de esos desagradables efectos colaterales. Se recomienda dejar una botella grande al lado de la cama e ir regándose.
2. La película estomacal
Todos los que sobrevivimos a la adolescencia lo sabemos: si no comiste, pega más, pega más, pega más. Hasta cuatro veces que con el estómago entretenido. O sea, si te invitan a la fiesta, más vale picar algo antes de acercarse a la barra. Los hidratos de carbono funcionan muy bien, porque ayudan a absorber el alcohol. Así que derecho a la mesa de pastas. Ah, también caminan las grasas y aceites: la fórmula del éxito es la pizza. Si el brindis se te viene encima y sos valiente, clavate una cucharada de aceite de oliva. La idea es que forme una película estómago-protectora.
3. Tiempo al tiempo
Aunque sientas que el cuerpo se apaga sin pedir permiso, tratá de aguantar un ratito más. Date un vuelta afuera, comé algo, tomá más agua, distraete. Cuantas más horas pasen entre el último trago y el fade out, mejor vas a estar la próxima vez que abras los ojos.
4. Bombones, chocolates, caramelos
No es momento de hacer dieta. Mientras esperás que pase el tiempo, localizá la próxima fuente de glucosa y absorbela. Nada como una torta de chocolate, pero en caso de emergencia, hasta podés vaciarte un sobrecito de azúcar en la lengua. El alcohol produce pérdida de glucosa, y hay que recuperarla como sea. Además, la glucosa tira las neuronas para arriba, aunque sea por un ratito; te ayuda a despertarte y llegar mejor a puerto seguro.
5. Dame un limón
Todos hablan del limón: solo, con coca cola, con agua y sal. Lo mejor con un té de limón. Cortá uno en rodajas y ponelo a hervir diez minutos en una ollita con dos tazas de agua. Si por casualidad tenés un limonero a mano, incluí también un par de hojitas. Si te resulta intragable, agregale un poquito de azúcar, y adentro.
6. La variante energética
La vitamina B también ha sido damnificada durante la noche. Un licuado de banana con leche y frutas secas, al mejor estilo fisicoculturista, puede ayudar.
7. Con farmacia y aguante
El día que mi madre vino a predicarme las virtudes del Falgos ("una pastilla antes y otra después", clavé el último clavo en el ataúd de mi adolescencia. Va en gustos, pero para mí, funciona un poquito mejor que el Re-saca, el Alka Seltzer o el Uvasal. El gran problema de estas soluciones químicas es el formato: una verdadera resaca machaza no admite tragar pastillones así como así. Que tengas suerte.
8. Hidroterapia
Si ya estás jugado/a, una ducha caliente ayuda a transpirar y eliminar las toxinas. Terminala con un golpe de agua fría, que estimula la circulación.
9. Ventilate
Está claro: si el brindis fue un martes, como suele suceder en el impúdico diciembre, no hay muchas chances de dormir hasta el mediodía y quedarse después tranquilito, a la sombra y abajo del ventilador. Sin embargo, sería lo ideal. El cuerpo queda muy débil y necesita reposo, dentro de lo posible al aire libre, para evitar mareos. Si hay que trabajar sí o sí, tratá de quedar cerca de una ventana abierta, y tomátelo con calma.
10. Como un atleta
La manera más rápida de recuperar sales, potasio y vitaminas es la de los deportistas: las bebidas isotónicas, léase Gatorade y sucedáneos. También son muy útiles los jugos de frutas (el famoso jugo de tomate frío es un clásico atemporal), el mate y las sopas.
10 cosas que debés decir para que todos crean que sabés de vinos
Para vos, el vino es blanco o tinto. Y punto. Pero para muchos expertos (entre ellos, los que escriben las etiquetas de las botellas), detrás de esa bebida hay un mundo que intentan describir con frases que parecen versos de un poeta trasnochado.
1. “La torrefacción me tapa a la fruta”. Muchos creerán que la torrefacción tiene que ver con un modelo de ropa interior que nos tapa las partes pudendas, siendo la fruta una metáfora vulgar pero siempre efectiva. No. La cosa es vínica y más profunda. Es típico de muchos vinos cuyos aromas de humo y tostado (la famosa torrefacción) son dominantes y abrumadores, de forma que esconden la fruta roja. Pronunciar esta máxima es atinado, y más ahora, cuando los vinos ligeros ganan la escena.
2. “Lo que a mí me cabe, es la prefermentativa con nieve carbónica”. Juramos que hemos oído esta frase en muchas catas realizadas por periodistas expertos que no estaban drogados ni borrachos al momento de degustar. A lo que se referían es a una técnica empleada para hacer grandes vinos en poco tiempo: al momento de empezar la molienda de la uva, se le agrega hielo seco en forma de espuma (la famosa nieve carbónica) que la enfría y protege de las oxidaciones. Luego se los deja reposar uno o dos días, y así se realzan los aromas y se beneficia el color del vino. Arrojá la frase, guardá silencio y seguí bebiendo. Que ellos discutan.
3. “Tenían la canopia bien ordenada”. No, no están hablando del faaaaso. Esto se aplica a los viñedos (que por supuesto visitaste la semana pasada), e indirectamente al vino que estás probando. Los grandes ejemplares nacen de viñedos que están en equilibrio y parte de ese balance corresponde a la relación entre superficie de hojas y cantidad de racimos. A esa relación refiere la canopia; que esté ordenada es un punto esencial para la buena sanidad de la uva y piedra angular de los buenos vinos. Decilo, y fumá.
4. “Se nota que este vino pasó por piletas de mampostería”. Bebé un trago corto, hacé un buche, tragá y soltá esta frase: más de uno va a quedar descolocado. El tema es así: hasta hace no mucho las bodegas dejaban fermentar el vino en higiénicos tanques de acero inoxidable. Ahora pegó la onda retro y vuelven a las piletas de hormigón armado. ¿Si le aportan algún aroma al vino? Probablemente no, pero si los demás pueden encontrar aromas de lechuga frita, ¿por qué vos no vas a poder percibir ese suave dejo a cemento?
5. “En este vino se nota la mano de Durigutti”. Seguramente no tenés idea de quién catzo es Durigutti. No importa. Vos decilo que queda bárbaro. Héctor Durigutti es uno de los enólogos más en boga del momento; uno de esos cracks a los que quienes están en la movida conocen como Héctor, a secas. Algo parecido pasa con Mauricio (Lorca), y con la pareja que forman (Luis) Barraud y (Andrea) Marchiori. Como asesoran y elaboran en varias bodegas que nadie tiene muy presente, la sola mención de su nombre te dará la pátina de conocedor que estás buscando y hasta por ahí le pegás y justo estás probando uno de sus vinos.
6. “Uhmm, qué bien le sienta la Brett a este tinto”. Te parecerá un delirio, pero así como hay vinos de moda, también hay hongos de moda. Uno de ellos es la Brettanomyces, que está en la boca de todos los críticos snob, que la apodan amigablemente Brett. Pero lo más cool no es sólo detectarla, sino también afirmar que en ciertos casos sienta de maravillas (como los que dicen que un queso azul es mejor cuanto más olor a podrido tiene). Por si te interesa, la Brett, se detecta como un delicioso olor a témpera, o como un poco atractivo efluvio a riñón pasado. Un asco, la verdad.
7. “Los Tokaji me gustan con cinco putonyos”. Ni los Tokajis son un grupo teen pop japonés onda Miranda, ni los putonyos tienen algo que ver con las preferencias sexuales de sus integrantes. Estos vinos dulces son unos de los más prestigiosos del mundo. Elaborados en Hungría con uvas atacadas por la podredumbre noble, la escala de su dulzura se mide en Putonyos que van de 3 a 5. Si la vas de tipo cool y entendido, al pedir un vino tardío decí que está bueno, pero que mucho más te gustaría un Tokaji de 5 putonyos, y ya tenés la atención de todos.
8. “Qué buenas piracinas las de este Cabernet”. Cada vez que escuchamos una palabra desconocida, femenina, y en plural, pensamos en eso, pero no: el vino no tiene tetas. En comparación, el significado de “piracinas” es un embole: así se conoce al grupo aromático que destaca al Cabernet Sauvignon, responsable de su carácter de morrón verde tan ponderado por la crítica cuando aparece. Si olés un Cabernet y tirás un bocado sobre piracinas, quedás como un rey.
9. “Se nota que fue criado en barricas de tercer uso”. Hasta hace algunos años, la gracia estaba en detectar la madera en los vinos. Cuánto tiempo había estado el vino dentro de las barricas, de qué madera estaban hechas dichas barricas, o cosas tan específicas como si eran vírgenes o si habían sido rellenadas una, dos o hasta tres veces. Parece joda, pero todavía hoy hay gente considerada muy seria que arriesga el uso de las barricas con sólo acercarle la nariz a una copa. Si lo dicen ellos, también tranquilamente lo podés decir vos.
10. “En boca es sobrio y está bien acomodado”. Acá no podemos ayudarte demasiado. Leímos esto en una conocida revista de vinos y la verdad que no tenemos ni puta idea de a qué se refiere. Suena lindo, así que tené el latiguillo siempre a mano cuando quieras blablear sobre una etiqueta.
SECTOR HUMOR!!
Deudor Caradura...(BUENISIMOO!!)
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La Voz Del Pueblo
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=faUfW5L0wa4
Puesto Nº1 del Top Five 13-4-2009
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=_cV3EWDKKvw
Por ultimo...aunque se que no se permite el humor escrito, esto me parecio una buena excusa para omitir esa regla
CIENTÍFICOS NORTEAMERICANOS EXCAVARON 50 METROS BAJO TIERRA Y DESCUBRIERON PEQUEÑOS HILOS DE COBRE. DESPUÉS DE ESTUDIAR ESOS TROZOS DE HILO POR MUCHO TIEMPO, LLEGARON A LA CONCLUSIÓN DE QUE LOS INDÍGENAS NORTEAMERICANOS TENÍAN UNA RED NACIONAL DE TELÉFONOS HACE YA 2.500 AÑOS.
POR SUPUESTO, A LOS RUSOS NO LE PARECIÓ NADA BIEN Y LE PIDIERON A SUS PROPIOS CIENTÍFICOS QUE EXCAVARAN MÁS HONDO. A 100 METROS BAJO TIERRA ENCONTRARON PEQUEÑOS HILOS DE CRISTAL QUE, SEGÚN ELLOS, FORMABAN PARTE DEL SISTEMA DE FIBRA ÓPTICA NACIONAL QUE TENÍAN LOS COSACOS HACE 3.500 AÑOS.
LOS ARGENTINOS NO SE DEJARON IMPRESIONAR. Y LE PIDIERON A SUS CIENTÍFICOS QUE EXCAVARAN 150 METROS BAJO TIERRA, PERO NO ENCONTRARON NADA, ENTONCES EXCAVARON A 200 METROS Y AUN NADA. SIGUIERON EXCAVANDO HASTA 250 METROS SIN ENCONTRAR NI UN PUTO HILO, ENTONCES LLEGARON A LA MUY LÓGICA CONCLUSIÓN DE QUE, HACE YA MÁS DE 5.000 AÑOS, LOS INDIGENAS DE ESTAS PAMPAS TENÍAN Wi-Fi!!
Para el cierre...a los nacidos entre 1970 y 1985...
El objeto de este texto es el de reivindicar a una generación, la de todo
aquellos que nacimos en los 70 Y 85 la de los que estamos siendo actores de
algo que nuestros progenitores ni podían soñar, la que vemos que la casa que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que
tomarán las decisiones importantes en un futuro no muy lejano.
Somos la última generación que aprendimos a jugar en la calle y en los
recreos del colegio a las canicas, quemados, a las escondidas, al resorte, al avioncito… PERO ADEMÁS somos la primera generación que jugó con
videojuegos, fuimos a parques de atracciones o vimos caricaturas a color.
Fuimos los últimos en grabar canciones de la radio en casettes y ver
películas versión Beta y VHS PERO orgullosos pioneros del walkman, el chat y los CD’s.
Se nos ha etiquetado de GENERACION X y tuvimos que tragarnos, Salvado por la Campana (con todo y Screech), Beverly Hills 90210,(te gustaron en su
momento, velas ahora…) y Friends.
Lloramos con Carrusel Cirilo y Maria Joaquina, El abuelo y yo y nos moríamos si no llegábamos a ver TVO, Nubeluz o Corre GC corre
Nosotros hemos aprendido lo qué es el terrorismo y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre de la caída de dos torres, pero también de la justicia mundial vimos caer el muro de Berlín
Aprendimos a utilizar las computadoras antes que nuestros padres y abuelos, y sobre todo antes de todos esos niños cerebritos de hoy en dia y nunca vimos a los que no sabian usar las computadoras como una especie de “retardados” como sucede hoy.
Jugamos con el Spectrum, el tetris, el Mario Bross, vimos los anuncios de los
primeros celulares (que parecían ladrillos) y creímos que Internet sería un
mundo libre.
Somos la Generación de Xuxa, Robotech, Gi Joe, Los Halcones Galácticos, los
ThunderCats, los Transformers, He-Man y las Tortugas Ninja, Del
Correcaminos, ‘Oliver y Benjí’, Rainbow Brighty, Rosita Fresita, de los Pitufos, La Pantera Rosa, Los Picapiedras, El pájaro loco, Candi Candi, Sandy Bell
Los que crecieron escuchando a Soda, Madonna, Michael Jackson y Guns N’
Roses, Nacha Pop, Hombres G y por supuesto en ver y vivir los primeros VIDEOS MUSICALES y que luego presenciaron el apogeo y desplome del grunge junto con la muerte por sobredosis de su mayor exponente. También estaban Timbiriche, Parchis, La Onda Vaselina, Las Azúcar Moreno, Los Locomía y sus abanicos, el los inicios de la música grupera desde Los Temerarios y los eternos Tigres del Norte hasta hoy el Duranguence
La última generación de las botellas de a litro, de la Coca-Cola familiar
de vidrio y la ultima en hacer mandados en la bolsa de cuadritos para ganarnos una lana
La última en tirar las tortillas en plena calle y ponerlas con todo el
remordimiento del mundo en la mesa a la hora de la comida, hoy ningún niño
en su sano juicio lo haría, pensaría que tiene mil bacterias.
Este correo está dedicado a las personas que nacieron entre 1970 y 1985. La
verdad es que no sé cómo hemos sobrevivido nuestra infancia!!!!
Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos: viajábamos en autos sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta o patines sin casco, ni protectores para rodillas y
codos. Los columpios eran de metal y resbaladilla y con esquinas en punta oxidada .
No había celulares!!!!. Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo
metido en una mochila o bolsón que rara vez tenía refuerzo para los hombros
y mucho menos, ruedas!! Cuantos no recogimos del suelo nuestros útiles al
romperse la mochila.
Comíamos dulces y tomábamos juguitos o “bolis”, pero no éramos obesos. Si
acaso alguno era gordo y punto. Compartimos botellas de bebidas y nadie se
contagio de nada, excepto de los piojos, cosa que se solucionaba lavándose la cabeza con vinagre caliente, rezábamos para contagiarnos de gripa o sarampión de nuestro mejor amigo para disfrutar de las “vacaciones”.
No tuvimos PlayStation, no había 99 canales de televisión, pantallas
planas, sonido surround, mp3s, ipods, computadores e Internet, pero nos lo
pasábamos de lo lindo tirándonos globos con agua, o jugando con los playmobil. Y nunca escuchamos sobre el calentamiento global.
Ligábamos jugando a la botella o a “verdad o castigo”, no en un chat !!POR
FAVOR!!!! No era necesario tener fotoblog, Hi5 o MySpace, para saber si existíamos, bastaba con chiflar la tonada de la pandilla o gritar como Tarzán para que toda la cuadra saliera de sus casas, ni nos catalogábamos como dark’s, otakus, skatos, emos, etc.
Éramos el apio, la china, la flaca, la pecosa, el negro o cosas asi,
pero todos pertenecíamos al mismo grupo.
Éramos responsables de nuestras acciones y acarreábamos con las
consecuencias, no había nadie para resolver eso. Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
¡FELICIDADES!
Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, recordemos
lo bueno de la vida. Lo fácil que es ser felices, la grandeza de lo sencillo.
No necesitamos todas esas etiquetas, todas esas superficialidades, cosas,
celulares, ropa… recordemos cómo ser niños, pero sobre todo, cómo ser
LIBRES!!!
Fuentes : Google, Planeta JOY, ReiteUnRato...
Aca les dejo los resultados...
PD: no se si va en la categoria de humor...pero bue...
7 piercings que de mirarlos duelen...
Sonrisa de felicidad...aros en el pezon...que podria ir mal?...
Jodido para afeitarse...
Indio guatemalteco adicto a las ranas venenosas...
Indio toba after peyote
toc toc...quien es? aaahhh!!!!
mama mama! a que no sabes lo que pesque??
ehh....sin comentarios...
7 tatuajes que harian que tus padres te desheredaran
Ultra archi conocido mordedor de orejas
linda para hacerla en 4x4 y ponerla en un CV
B-182
mira el tattoo que me hice mamaa!!
que dice mi tatuajee?? ray! y el mio? fuck me!!
" I LOVE CARCEL DE DEVOTO"
I LOVE...i don't love him anymore
7 marcas que dudarias en comprar/usar
COMPILADO "10 TIPS PARA..."
11 platos que jamas debes pedir en la primera cita
Las primeras citas son delicadas. Tu compañero/a registra todo lo que hacés, lo analiza y saca conclusiones que pueden hacer que la noche termine a los besos, o con un "se me hace tarde y mañana tengo que madrugar". En una primera cena, lo que comés y bebés dice mucho sobre vos y es necesario evitar riesgos innecesarios.
1. Hamburguesa completa
La mayonesa que cae por los costados, el tomate que se desliza junto con la lechuga y los dedos aferrados a las dos rebanadas de pan para evitar la destrucción absoluta. Ni hablar de las migas que adheridas a los labios, la salsa que cae sobre el escote y los dedos pegote. Pedir la hamburguesa sólo con queso es una buena alternativa.
2. Fideos con tuco
Plato que presenta muchos inconvenientes. Ante todo, no tiene onda. Después, no es fácil comer tallarines con elegancia. Siempre hay un fideo rebelde que se desliza fuera de la boca y que se debe que succionar poniendo cara de yo no fui. Además, está el riesgo de mancharte la ropa. Y ni se te ocurra mojar el pan en la salsa.
3. Pizza canchera (o cualquier otro plato con mucho ajo)
Nada menos seductor que un aliento de perros que no desaparece ni siquiera después de un lavado de dientes con pasta Noc hiperconcentrada. No hay Tic Tac, Halls, ni Odol que puedan con el fatal efecto ajo. Si te ilusionás con terminar a los besos, empezá por cambiar de plato.
4. Ensalada verde
Evitala. Siempre te va a quedar entre los dientes algún cachito de hoja de rúcula, espinaca o radicheta. Frente a una dentadura multicolor, tu cita optará por el silencio para evitar incomodidades. Cuando llegues a tu casa preguntándote por qué no pasó nada y te mires en el espejo, te vas a querer matar.
5. Guiso de lentejas
El efecto es evidente: gases. No queremos, ni necesitamos ser más gráficos. Que cada uno pida lo que quiera, mientras tenga claro los riegos a los que se atiene.
6. Mondongo
¡Qué lindo! Estamos en el año del bicentenario y vamos a festejar con platos bien criollos y tradicionales. Ahora, incluso si tu primera cita cae un 25 de mayo, no da que te pidas mondongo, locro o puchero. Todo bien con el sentimiento patriótico y tu onda gaucha, pero no lo olvides: estás en una date, no en lo de tu abuela.
7. Postre bomba atómica
Todo restaurante tiene su "postre de la casa". Y cuando ves que un mozo la lleva a otra mesa, te enamorás: flan, crema, helado, chocolate, frutas, todo en una torre de veinte centímetros de alto. ¡Contenete! Vas a quedar como un gordo/a desesperado/a. Guardate las ganas para compartirlo en la segunda o tercera salida (si es que llegan a esa instancia). El consejo aplica también a brownies, panqueques y a todo postre que incluya chocolate, crema y dulce de leche a la vez.
8. Platos picantes
En Argentina ni los platos más picantes son taaaan picantes como para agujerearte el estómago, pero si la querés jugar segura, evitá algunas recetas indias, vietnamitas y thai, generosas en chiles y ajíes. Por hacerte el exótico corrés el riesgo de pasarte media hora en el baño del restaurante clamando por una pastilla de carbón.
9. Pollo
Si la comida plantea una lucha encarnizada con la porción que te espera sobre el plato, mejor, pensalo dos veces. Desarmar un muslo de pollo, quitarle la piel, hincar el tenedor entre los cartílago para rescatar un mínimo pedacito de carne es muy poco fino. Y después el plato queda hecho un enchastre. Lo mismo se aplica a la tira de asado y los pescados a la parrilla que uno debe caranchear. Por el contrario, un bife o un filet nunca fallan.
10. La tercera botella de vino
Claramente, un buen tinto es la mejor opción para relajarse y descontracturar la cena. Pero si se te va la mano perdés, en todo sentido. Además de volcar la copa y llevarte cosas por delante, te queda la boca pastosa y la lengua violeta. ¿La solución? Siempre pedir agua para acompañar.
11. Gaseosas light
En una primera cita, nada menos sexy que una gaseosa light o un agua finamente gasificada. Es una forma de decirle al otro: "esta noche no me voy a relajar; voy a seguir haciendo lo mismo que hago el resto de la semana". Pedite una cerveza, una copa de vino, o un trago con poco alcohol. De última, un buen licuado. La idea es romper el hielo y ponerle un poco de onda a la noche.
10 recetas para evitar la resaca
Es hora de admitirlo: ya no tenemos quince años. Los excesos de una noche, si bien ampliamente justificados y valederos, pueden hacernos sufrir más allá de los límites del fin de semana. Resaca, cruda, goma, caña: son los nombres para ese momento en el cual querés dormir hasta que todo pase, pero no podés dormir; el más mínimo ruido molesta, y no se puede ni mover la cabeza en la almohada. A continuación, 10 tips para levantar la copa toda la noche y poder levantarte el día después.
1. Just add water
Un clásico universal, recomendado por todo ser viviente y bebiente. Agua, mucha agua. Antes, durante, y después de las otras bebidas. El agua diluye el alcohol en la sangre, lo ahoga. Hay sustento científico y todo: el alcohol deshidrata, y es la deshidratación la que genera la mayor parte de esos desagradables efectos colaterales. Se recomienda dejar una botella grande al lado de la cama e ir regándose.
2. La película estomacal
Todos los que sobrevivimos a la adolescencia lo sabemos: si no comiste, pega más, pega más, pega más. Hasta cuatro veces que con el estómago entretenido. O sea, si te invitan a la fiesta, más vale picar algo antes de acercarse a la barra. Los hidratos de carbono funcionan muy bien, porque ayudan a absorber el alcohol. Así que derecho a la mesa de pastas. Ah, también caminan las grasas y aceites: la fórmula del éxito es la pizza. Si el brindis se te viene encima y sos valiente, clavate una cucharada de aceite de oliva. La idea es que forme una película estómago-protectora.
3. Tiempo al tiempo
Aunque sientas que el cuerpo se apaga sin pedir permiso, tratá de aguantar un ratito más. Date un vuelta afuera, comé algo, tomá más agua, distraete. Cuantas más horas pasen entre el último trago y el fade out, mejor vas a estar la próxima vez que abras los ojos.
4. Bombones, chocolates, caramelos
No es momento de hacer dieta. Mientras esperás que pase el tiempo, localizá la próxima fuente de glucosa y absorbela. Nada como una torta de chocolate, pero en caso de emergencia, hasta podés vaciarte un sobrecito de azúcar en la lengua. El alcohol produce pérdida de glucosa, y hay que recuperarla como sea. Además, la glucosa tira las neuronas para arriba, aunque sea por un ratito; te ayuda a despertarte y llegar mejor a puerto seguro.
5. Dame un limón
Todos hablan del limón: solo, con coca cola, con agua y sal. Lo mejor con un té de limón. Cortá uno en rodajas y ponelo a hervir diez minutos en una ollita con dos tazas de agua. Si por casualidad tenés un limonero a mano, incluí también un par de hojitas. Si te resulta intragable, agregale un poquito de azúcar, y adentro.
6. La variante energética
La vitamina B también ha sido damnificada durante la noche. Un licuado de banana con leche y frutas secas, al mejor estilo fisicoculturista, puede ayudar.
7. Con farmacia y aguante
El día que mi madre vino a predicarme las virtudes del Falgos ("una pastilla antes y otra después", clavé el último clavo en el ataúd de mi adolescencia. Va en gustos, pero para mí, funciona un poquito mejor que el Re-saca, el Alka Seltzer o el Uvasal. El gran problema de estas soluciones químicas es el formato: una verdadera resaca machaza no admite tragar pastillones así como así. Que tengas suerte.
8. Hidroterapia
Si ya estás jugado/a, una ducha caliente ayuda a transpirar y eliminar las toxinas. Terminala con un golpe de agua fría, que estimula la circulación.
9. Ventilate
Está claro: si el brindis fue un martes, como suele suceder en el impúdico diciembre, no hay muchas chances de dormir hasta el mediodía y quedarse después tranquilito, a la sombra y abajo del ventilador. Sin embargo, sería lo ideal. El cuerpo queda muy débil y necesita reposo, dentro de lo posible al aire libre, para evitar mareos. Si hay que trabajar sí o sí, tratá de quedar cerca de una ventana abierta, y tomátelo con calma.
10. Como un atleta
La manera más rápida de recuperar sales, potasio y vitaminas es la de los deportistas: las bebidas isotónicas, léase Gatorade y sucedáneos. También son muy útiles los jugos de frutas (el famoso jugo de tomate frío es un clásico atemporal), el mate y las sopas.
10 cosas que debés decir para que todos crean que sabés de vinos
Para vos, el vino es blanco o tinto. Y punto. Pero para muchos expertos (entre ellos, los que escriben las etiquetas de las botellas), detrás de esa bebida hay un mundo que intentan describir con frases que parecen versos de un poeta trasnochado.
1. “La torrefacción me tapa a la fruta”. Muchos creerán que la torrefacción tiene que ver con un modelo de ropa interior que nos tapa las partes pudendas, siendo la fruta una metáfora vulgar pero siempre efectiva. No. La cosa es vínica y más profunda. Es típico de muchos vinos cuyos aromas de humo y tostado (la famosa torrefacción) son dominantes y abrumadores, de forma que esconden la fruta roja. Pronunciar esta máxima es atinado, y más ahora, cuando los vinos ligeros ganan la escena.
2. “Lo que a mí me cabe, es la prefermentativa con nieve carbónica”. Juramos que hemos oído esta frase en muchas catas realizadas por periodistas expertos que no estaban drogados ni borrachos al momento de degustar. A lo que se referían es a una técnica empleada para hacer grandes vinos en poco tiempo: al momento de empezar la molienda de la uva, se le agrega hielo seco en forma de espuma (la famosa nieve carbónica) que la enfría y protege de las oxidaciones. Luego se los deja reposar uno o dos días, y así se realzan los aromas y se beneficia el color del vino. Arrojá la frase, guardá silencio y seguí bebiendo. Que ellos discutan.
3. “Tenían la canopia bien ordenada”. No, no están hablando del faaaaso. Esto se aplica a los viñedos (que por supuesto visitaste la semana pasada), e indirectamente al vino que estás probando. Los grandes ejemplares nacen de viñedos que están en equilibrio y parte de ese balance corresponde a la relación entre superficie de hojas y cantidad de racimos. A esa relación refiere la canopia; que esté ordenada es un punto esencial para la buena sanidad de la uva y piedra angular de los buenos vinos. Decilo, y fumá.
4. “Se nota que este vino pasó por piletas de mampostería”. Bebé un trago corto, hacé un buche, tragá y soltá esta frase: más de uno va a quedar descolocado. El tema es así: hasta hace no mucho las bodegas dejaban fermentar el vino en higiénicos tanques de acero inoxidable. Ahora pegó la onda retro y vuelven a las piletas de hormigón armado. ¿Si le aportan algún aroma al vino? Probablemente no, pero si los demás pueden encontrar aromas de lechuga frita, ¿por qué vos no vas a poder percibir ese suave dejo a cemento?
5. “En este vino se nota la mano de Durigutti”. Seguramente no tenés idea de quién catzo es Durigutti. No importa. Vos decilo que queda bárbaro. Héctor Durigutti es uno de los enólogos más en boga del momento; uno de esos cracks a los que quienes están en la movida conocen como Héctor, a secas. Algo parecido pasa con Mauricio (Lorca), y con la pareja que forman (Luis) Barraud y (Andrea) Marchiori. Como asesoran y elaboran en varias bodegas que nadie tiene muy presente, la sola mención de su nombre te dará la pátina de conocedor que estás buscando y hasta por ahí le pegás y justo estás probando uno de sus vinos.
6. “Uhmm, qué bien le sienta la Brett a este tinto”. Te parecerá un delirio, pero así como hay vinos de moda, también hay hongos de moda. Uno de ellos es la Brettanomyces, que está en la boca de todos los críticos snob, que la apodan amigablemente Brett. Pero lo más cool no es sólo detectarla, sino también afirmar que en ciertos casos sienta de maravillas (como los que dicen que un queso azul es mejor cuanto más olor a podrido tiene). Por si te interesa, la Brett, se detecta como un delicioso olor a témpera, o como un poco atractivo efluvio a riñón pasado. Un asco, la verdad.
7. “Los Tokaji me gustan con cinco putonyos”. Ni los Tokajis son un grupo teen pop japonés onda Miranda, ni los putonyos tienen algo que ver con las preferencias sexuales de sus integrantes. Estos vinos dulces son unos de los más prestigiosos del mundo. Elaborados en Hungría con uvas atacadas por la podredumbre noble, la escala de su dulzura se mide en Putonyos que van de 3 a 5. Si la vas de tipo cool y entendido, al pedir un vino tardío decí que está bueno, pero que mucho más te gustaría un Tokaji de 5 putonyos, y ya tenés la atención de todos.
8. “Qué buenas piracinas las de este Cabernet”. Cada vez que escuchamos una palabra desconocida, femenina, y en plural, pensamos en eso, pero no: el vino no tiene tetas. En comparación, el significado de “piracinas” es un embole: así se conoce al grupo aromático que destaca al Cabernet Sauvignon, responsable de su carácter de morrón verde tan ponderado por la crítica cuando aparece. Si olés un Cabernet y tirás un bocado sobre piracinas, quedás como un rey.
9. “Se nota que fue criado en barricas de tercer uso”. Hasta hace algunos años, la gracia estaba en detectar la madera en los vinos. Cuánto tiempo había estado el vino dentro de las barricas, de qué madera estaban hechas dichas barricas, o cosas tan específicas como si eran vírgenes o si habían sido rellenadas una, dos o hasta tres veces. Parece joda, pero todavía hoy hay gente considerada muy seria que arriesga el uso de las barricas con sólo acercarle la nariz a una copa. Si lo dicen ellos, también tranquilamente lo podés decir vos.
10. “En boca es sobrio y está bien acomodado”. Acá no podemos ayudarte demasiado. Leímos esto en una conocida revista de vinos y la verdad que no tenemos ni puta idea de a qué se refiere. Suena lindo, así que tené el latiguillo siempre a mano cuando quieras blablear sobre una etiqueta.
SECTOR HUMOR!!
Deudor Caradura...(BUENISIMOO!!)
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La Voz Del Pueblo
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=faUfW5L0wa4
Puesto Nº1 del Top Five 13-4-2009
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=_cV3EWDKKvw
Por ultimo...aunque se que no se permite el humor escrito, esto me parecio una buena excusa para omitir esa regla
CIENTÍFICOS NORTEAMERICANOS EXCAVARON 50 METROS BAJO TIERRA Y DESCUBRIERON PEQUEÑOS HILOS DE COBRE. DESPUÉS DE ESTUDIAR ESOS TROZOS DE HILO POR MUCHO TIEMPO, LLEGARON A LA CONCLUSIÓN DE QUE LOS INDÍGENAS NORTEAMERICANOS TENÍAN UNA RED NACIONAL DE TELÉFONOS HACE YA 2.500 AÑOS.
POR SUPUESTO, A LOS RUSOS NO LE PARECIÓ NADA BIEN Y LE PIDIERON A SUS PROPIOS CIENTÍFICOS QUE EXCAVARAN MÁS HONDO. A 100 METROS BAJO TIERRA ENCONTRARON PEQUEÑOS HILOS DE CRISTAL QUE, SEGÚN ELLOS, FORMABAN PARTE DEL SISTEMA DE FIBRA ÓPTICA NACIONAL QUE TENÍAN LOS COSACOS HACE 3.500 AÑOS.
LOS ARGENTINOS NO SE DEJARON IMPRESIONAR. Y LE PIDIERON A SUS CIENTÍFICOS QUE EXCAVARAN 150 METROS BAJO TIERRA, PERO NO ENCONTRARON NADA, ENTONCES EXCAVARON A 200 METROS Y AUN NADA. SIGUIERON EXCAVANDO HASTA 250 METROS SIN ENCONTRAR NI UN PUTO HILO, ENTONCES LLEGARON A LA MUY LÓGICA CONCLUSIÓN DE QUE, HACE YA MÁS DE 5.000 AÑOS, LOS INDIGENAS DE ESTAS PAMPAS TENÍAN Wi-Fi!!
Para el cierre...a los nacidos entre 1970 y 1985...
El objeto de este texto es el de reivindicar a una generación, la de todo
aquellos que nacimos en los 70 Y 85 la de los que estamos siendo actores de
algo que nuestros progenitores ni podían soñar, la que vemos que la casa que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que
tomarán las decisiones importantes en un futuro no muy lejano.
Somos la última generación que aprendimos a jugar en la calle y en los
recreos del colegio a las canicas, quemados, a las escondidas, al resorte, al avioncito… PERO ADEMÁS somos la primera generación que jugó con
videojuegos, fuimos a parques de atracciones o vimos caricaturas a color.
Fuimos los últimos en grabar canciones de la radio en casettes y ver
películas versión Beta y VHS PERO orgullosos pioneros del walkman, el chat y los CD’s.
Se nos ha etiquetado de GENERACION X y tuvimos que tragarnos, Salvado por la Campana (con todo y Screech), Beverly Hills 90210,(te gustaron en su
momento, velas ahora…) y Friends.
Lloramos con Carrusel Cirilo y Maria Joaquina, El abuelo y yo y nos moríamos si no llegábamos a ver TVO, Nubeluz o Corre GC corre
Nosotros hemos aprendido lo qué es el terrorismo y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre de la caída de dos torres, pero también de la justicia mundial vimos caer el muro de Berlín
Aprendimos a utilizar las computadoras antes que nuestros padres y abuelos, y sobre todo antes de todos esos niños cerebritos de hoy en dia y nunca vimos a los que no sabian usar las computadoras como una especie de “retardados” como sucede hoy.
Jugamos con el Spectrum, el tetris, el Mario Bross, vimos los anuncios de los
primeros celulares (que parecían ladrillos) y creímos que Internet sería un
mundo libre.
Somos la Generación de Xuxa, Robotech, Gi Joe, Los Halcones Galácticos, los
ThunderCats, los Transformers, He-Man y las Tortugas Ninja, Del
Correcaminos, ‘Oliver y Benjí’, Rainbow Brighty, Rosita Fresita, de los Pitufos, La Pantera Rosa, Los Picapiedras, El pájaro loco, Candi Candi, Sandy Bell
Los que crecieron escuchando a Soda, Madonna, Michael Jackson y Guns N’
Roses, Nacha Pop, Hombres G y por supuesto en ver y vivir los primeros VIDEOS MUSICALES y que luego presenciaron el apogeo y desplome del grunge junto con la muerte por sobredosis de su mayor exponente. También estaban Timbiriche, Parchis, La Onda Vaselina, Las Azúcar Moreno, Los Locomía y sus abanicos, el los inicios de la música grupera desde Los Temerarios y los eternos Tigres del Norte hasta hoy el Duranguence
La última generación de las botellas de a litro, de la Coca-Cola familiar
de vidrio y la ultima en hacer mandados en la bolsa de cuadritos para ganarnos una lana
La última en tirar las tortillas en plena calle y ponerlas con todo el
remordimiento del mundo en la mesa a la hora de la comida, hoy ningún niño
en su sano juicio lo haría, pensaría que tiene mil bacterias.
Este correo está dedicado a las personas que nacieron entre 1970 y 1985. La
verdad es que no sé cómo hemos sobrevivido nuestra infancia!!!!
Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos: viajábamos en autos sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta o patines sin casco, ni protectores para rodillas y
codos. Los columpios eran de metal y resbaladilla y con esquinas en punta oxidada .
No había celulares!!!!. Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo
metido en una mochila o bolsón que rara vez tenía refuerzo para los hombros
y mucho menos, ruedas!! Cuantos no recogimos del suelo nuestros útiles al
romperse la mochila.
Comíamos dulces y tomábamos juguitos o “bolis”, pero no éramos obesos. Si
acaso alguno era gordo y punto. Compartimos botellas de bebidas y nadie se
contagio de nada, excepto de los piojos, cosa que se solucionaba lavándose la cabeza con vinagre caliente, rezábamos para contagiarnos de gripa o sarampión de nuestro mejor amigo para disfrutar de las “vacaciones”.
No tuvimos PlayStation, no había 99 canales de televisión, pantallas
planas, sonido surround, mp3s, ipods, computadores e Internet, pero nos lo
pasábamos de lo lindo tirándonos globos con agua, o jugando con los playmobil. Y nunca escuchamos sobre el calentamiento global.
Ligábamos jugando a la botella o a “verdad o castigo”, no en un chat !!POR
FAVOR!!!! No era necesario tener fotoblog, Hi5 o MySpace, para saber si existíamos, bastaba con chiflar la tonada de la pandilla o gritar como Tarzán para que toda la cuadra saliera de sus casas, ni nos catalogábamos como dark’s, otakus, skatos, emos, etc.
Éramos el apio, la china, la flaca, la pecosa, el negro o cosas asi,
pero todos pertenecíamos al mismo grupo.
Éramos responsables de nuestras acciones y acarreábamos con las
consecuencias, no había nadie para resolver eso. Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
¡FELICIDADES!
Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, recordemos
lo bueno de la vida. Lo fácil que es ser felices, la grandeza de lo sencillo.
No necesitamos todas esas etiquetas, todas esas superficialidades, cosas,
celulares, ropa… recordemos cómo ser niños, pero sobre todo, cómo ser
LIBRES!!!
Fuentes : Google, Planeta JOY, ReiteUnRato...