Carlos Gardel: el mito y su misterio
Introducción a un mito
Durante su impresionante trayectoria, el hombre conocido como el "Zorzal Criollo" acaparó las dos industrias más importantes de principio de siglo: la radio y el cine.
Pese a que demostró su talento en una gran variedad de estilos, siempre será recordado como el principal exponente del tango, género al que le dio vida al co-escribir "Mi noche triste" junto al uruguayo José Razzano. La capacidad de Gardel como compositor quedó de manifiesto también en otros éxitos inolvidables como "Volver" y "El día que me quieras". Su imagen, símbolo de toda una época, le valió una carrera en la pantalla grande que lo catapultó hasta Hollywood.
Esa combinación de talento y carisma hacen que hoy, 70 años después de su muerte, Carlos Gardel continúe siendo una de las figuras artísticas más relevantes de nuestro continente. Pero hay otro motivo, nada menor, que ha aumentado la dimensión del mito gardeliano: el misterio sobre su origen.
Argentinos, franceses y uruguayos se han disputado durante casi tres cuartos de siglo el derecho de llamar a "el Mago" propio. Para el propio Estado uruguayo el cantante nació en Tacuarembó, como deja de manifiesto una ley promulgada en 1996 que hace del 24 de junio de cada año el "Día de Carlos Gardel" y fija a ése departamento como sede central de los festejos. Desde la otra orilla, la Justicia negó un examen de ADN que podría haber confirmado la tesis del origen francés de Gardel, pero aún así manifestó que es ésa la verdadera nacionalidad del artista. Además existe una importante cantera de libros avalando una u otra teoría que cada año suma un nuevo ejemplar.
No es correcto expresar que Gardel tenía nacionalidad oriental, apostrofaba muchos años después el Dr. Daniel Scheck, quien explicaba que como varios uruguayos, el "Mago" había optado por la nacionalidad con Argentina, en noble reconocimiento al país que lo había acogido y catapultado a la fama mundial. Y agregaba, de manera que "Gardel era uruguayo porque nació en Tacuarembó y era argentino porque asumió también esa nacionalidad, pero francés ni por el forro; lo que cualquiera puede comprobar sin documentación alguna escuchando el único tango que interpretó en ese idioma con la peor pronunciación que pueda imaginarse".
La tesis de Gardel uruguayo tuvo un punto de partida en 1958, cuando Erasmo Silva Cabrera confió a don Carlos Scheck, uno de los fundadores de El País, que el inolvidable Julio De Caro le había preguntado por qué los uruguayos nunca habíamos reivindicado el origen compatriota del gran cantor. De Caro no tenía ninguna duda que había nacido en Tacuarembó, pues el propio Gardel se lo había dicho varias veces de manera enfática.
Don Carlos inmediatamente decidió solventar la investigación y la confió a Erasmo Silva Cabrera, quien cumplió con creces el mandato. Como es usual, los más escépticos en un comienzo fueron los uruguayos, y los más colaboradores por ese entonces, resultaron muchos argentinos que sabían o desconfiaban de la hipótesis de un Gardel francés surgida de la nada poco después de su fallecimiento y propalada por Armando Delfino, sin duda relacionada con el cobro de haberes de derechos de autor del cantante.
La tesis francesa:
El libro de más de mil páginas editado por Alfaguara, revela aspectos polémicos y desconocidos de uno de los más grandes mitos populares del Río de la Plata
Según este libro, Charles Romuald Gardes nació en diciembre de 1894 -hijo de padre desconocido y de Berthe Gardes- en Toulouse, Francia. Debido al repudio familiar por ser madre soltera, Berthe se fue de la casa de su abuelo a la de una amiga y, dos años más tarde, gracias a la ayuda ofrecida por una mujer llamada Anaís Beaux que ya vivía en Buenos Aires, viajó hasta la capital argentina con el pequeño Charles.
FACETAS. Así, paso a paso, el libro documenta la vida entera del cantante, desde su partida de nacimiento en Francia hasta el momento de su muerte, en Medellín.
A través de testimonios y documentación rigurosa, se revelan datos desconocidos de Gardel, que aparece aquí en toda su dimensión humana: como un muchacho callejero que podía desaparecer días enteros de su casa matando de preocupación a su madre, como un joven amante de la juerga, como un señor preocupado por adelgazar, como alguien con mucha habilidad para rodearse de colaboradores eficientes, como eximio cantante y como aficionado a los amores, intensos pero fugaces, con mujeres conocidas y no tanto. Un mito vivo, sin la asfixia del bronce.
La amante que casi fue esposa
Años después de la muerte del cantor, la principal amante de Gardel – Peregrina Otero, alias "Loretta Darthés"–, proporcionará abundantes detalles hasta de sus relaciones sexuales, desde la primera vez en la suite de un hotel donde Carlos paraba. Un lugar para las escapadas de la pareja habría sido la casa quinta de un amigo de Gardel de apellido Bonetti, empleado de la firma Pedemonte.
"Allí nadie nos molestaba y la pasábamos bárbaro. (...) Con guindado y naranjada Carlos y yo nos pasábamos la noche como dos tortolitos." Según ella, Gardel habría ido dos veces a su encuentro "con un cura y dos testigos para casarnos, pero el matrimonio no se habría concretado porque ella "lo amaba demasiado como para cortarle una carrera tan brillante e intachable. La admiración que Carlos despertaba en las mujeres quizá se vería amputada con un matrimonio. Lo nuestro era tan maravilloso que yo estaba dispuesta a esperar".
(*) Nota publicada el 12 de diciembre de 2004 en El País
PARA el Uruguay, oficialmente, Carlos Gardel es de nacionalidad uruguayo. Por eso, llama la atención la demora del Poder Ejecutivo y del Ministerio de Relaciones Exteriores en considerar la Minuta de Comunicación que el 23 de abril pasado le dirigiera la Cámara de Representantes solicitando se promovieran las gestiones necesarias para la realización de un examen de ADN sobre los restos mortales de dos ciudadanos sepultados en el Cementerio de Tacuarembó y sobre los de Carlos Gardel.
Además de significar una falta de consideración con el órgano legislativo, ante una resolución votada por unanimidad, implica el desconocimiento de los antecedentes documentales de la política oficial del país sobre el tema.
Es así como la ley Nº16.742 de 2 de mayo de 1996 declara el 24 de junio de cada año "Día de Carlos Gardel" imponiendo a la vez que los actos centrales de carácter conmemorativo deberán realizarse en la ciudad de Tacuarembó.
Con el agregado de que quienes defienden la tesis de la nacionalidad uruguaya de Gardel, lo único que pretenden es probar su filiación mientras que los que se niegan al ADN, no se arriesgan ni a averiguarla.
Para complicar más el panorama, y mientras sigue asombrando que los argentinos prefieran que Gardel sea francés con tal de que no sea uruguayo, una jueza del vecino país ha incurrido en el disparate jurídico de proclamar que es indiscutible "el origen francés de El Mago".
Se ha informado así que, ante una solicitud del Centro de Estudios Gardelianos de Buenos Aires que certifique que era hijo de Berta Gardés y nació en la localidad francesa de Toulouse, para descartar la posibilidad de que hubiera nacido en Tacuarembó, la Magistrada sentenció que "la cuestión supuestamente atacada ya ha sido resuelta en sede judicial".
Ese juicio cae en el pecado de ignorar dos extremos: que la cuestión no es "supuestamente" sino realmente atacada, como lo prueba el hecho de que todavía continúa discutiéndose, y que lo que ha sido resuelto en las sedes judiciales, son asuntos sucesorios y hereditarios, de acuerdo a lo que surge de una documentación presentada tardíamente, pero que no hace cosa juzgada ni de perención de instancia trasladada a otra hipótesis, como lo es la de la nacionalidad.
Hacer valer también en ese terreno los términos de un archipolémico testamento hológrafo y desconoce de una plumada numerosos documentos oficiales emanados del propio Gardel, agrega dos errores de hecho al otro error de derecho que se ha configurado.
(*) Nota publicada el lunes 5 de julio de 2004 en El País
El año pasado el Parlamento uruguayo también pidió un estudio genético del cuerpo del militar Carlos Escayola y de María Leila Oliva, sepultados en Tacuarembó, que cree que podrían ser los verdaderos padres de Carlos Gardel.
La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una resolución que pidió a los gobiernos de Uruguay y Argentina que dispongan las pruebas de ADN de Escayola, Oliva, Gardel y Berta Gardés, estos dos últimos depositados en el cementerio de La Chacarita, en la capital argentina.
La magistrada se pregunta luego si "debemos hacernos eco de versiones, cuando la cuestión supuestamente atacada ya ha sido resuelta en sede judicial. Entiendo que la respuesta es negativa".
El caricaturista uruguayo Hermenegildo Sábat, que trabaja desde hace décadas en el diario Clarín, dijo ayer que lo único que le interesa de Gardel "es su voz y no su origen". "Si seguimos así, dentro de poco Gardel va a ser como Homero, que no sabemos si nació o si no nació", añadió el pintor y dibujante.
Lo que parece cierto es que el pretendido "punto final" a la controversia, impuesto por la sentencia de la jueza Schafrikde, no tendrá más efecto que el de alentar una nueva polémica.
Un poema de Sábat ( "El día que me naciste" ) publicado por Clarín, finaliza con una recomendación al Morocho para alargar su misterio: "Aguante en el Abasto esa sonrisa/ cuide la gola (garganta) empolve su pintuza/ siga cantando y no confiese nada".
(*) Nota publicada el 25 de junio de 2004 en El País
Investigación y documentación reveladoras sobre el origen uruguayo de Gardel
DANIEL LOPEZ MOROY | TACUAREMBO
DANIEL LOPEZ MOROY | TACUAREMBO
La Fundación Carlos Gardel realizó la conferencia de prensa (*) anunciada a pesar de la ausencia del investigador venezolano Dr. Israel Alvarez de Armas, quien a la brevedad vendrá a Tacuarembó a exhibir la documentación conseguida en Touluse sobre la identidad de Charles Romuald Gardés como una persona diferente a Carlos Gardel.
La poetiza de lunfardo Martina Iñiguez y el Dr. Juan Carlos Bieler, ambos investigadores argentinos, fueron también miembros informantes. Iñiguez aportó documentación complementaria a la ya publicada por el Dr. Juan Carlos Payseé sobre la existencia de Charles como estudiante aventajado del Colegio Salesiano de Buenos Aires, cuando paralelamente se ha aportado documentación del otro niño Carlos, mal estudiante y de conducta desajustada, coherente con la personalidad que conocemos de Carlos Gardel. La investigadora presentó varios estudios antropológicos realizados a nivel universitario. Uno de ellos, publicado por EL PAIS, resalta la similitud de Gardel con los Escayola, los otros muestran la semejanza de Gardel con los Oliva Sghirla, mientras el último estudio compara las características de Charles con los Gardés, a partir de fotografías identificadas en el ámbito judicial.
El Arq. Nelson Bayardo fue aludido en varias oportunidades por los informantes por haber obtenido información relevante, que acreditó en su momento fundamentar la tesis de la existencia de dos niños vinculados con Berta Gardés. Esta posición se reafirma ahora cuando Alvarez de Armas confirma verbalmente desde Venezuela ser poseedor de una carta escrita por una hermana de Berta Gardés donde narra un encuentro con Gardel en el cual él mismo le expresa su nacionalidad uruguaya y su descendencia de Escayola. Además, nombra a su madre María Leila Olivar que sin dudas es Oliva, error producto de la dificultad idiomática de la interlocutora.
Otra anécdota documentada es la amistad de Gardel con "Cielito" Traverso, quien a raíz de una muerte fue condenado en la República Argentina, pero el presidente Roca, presionado políticamente, cambió la condena por la extradición. Este fue visitado por Gardel que le ofreció albergue en Laureles de Queguay, cerca de Valle Edén, donde vivían dos primas suyas de la familia Escayola, una de las cuales mantuvo una prolongada relación con el exiliado de la cual existen pruebas en el ámbito judicial capitalino. Afirma Iñiguez que de no existir lazos familiares directos no se justificaría esta actitud de Gardel.
(*) Nota publicada el 20 de diciembre de 2003 en El País
Cantaba como los dioses, pero pronunciaba el francés en tacuaremboense. Imposible que una persona con esa pronunciación fuera francés. Tampoco pronunciaría así un hijo o nieto de francés. Gardel ni siquiera pudo ser vecino de un francés. Gardel era otro típico rioplatense: nacido en Uruguay; generosamente acogido y nacionalizado en Argentina.
Parlez moi d'amour (YouTube)
El día que me quieras
Por una cabeza:
Fuente: