Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández destacó ayer “la pasión que ponía” el ex mandatario Néstor Kirchner en su labor política y aseguró que “siempre” estará con la gente “desde cualquier lugar”, aunque “muchas mañanas no tengamos ganas de levantarnos”.
Durante la inauguración de un complejo de viviendas en la “Villa Palito” del partido bonaerense de La Matanza, la Presidenta reveló que le gustaría “poder entrar a la historia”, para encontrarse con su marido ya fallecido.
“Cuando lo veo cómo se ponía (Kirchner) ahí uno advierte por qué pasó lo que le pasó”, señaló Cristina Fernández, que explicó que “cuando veo a otros rozagantes y tranquilos, no es que me ponga envidiosa o mala, pero me doy cuenta que no podía haber otro final que ese”, en referencia a la muerte de su esposo.
Erradicar la pobreza. La presidenta Cristina Fernández aseguró también que “todavía nos faltan construir muchas más `Villas Palito` en la Argentina, porque todavía falta erradicar pobreza y precariedad”, y afirmó que para alcanzar estos objetivos “tenemos que estar más unidos que nunca”.
Agregó además: “en esta Argentina los que más aportan son los que menos tienen; esos que no pueden evadir impuestos porque los pagan en cada kilo de pan, y precisamente por eso valoran lo construido en estos años”.
En ese marco, la Presidenta señaló que gracias a que a Néstor Kirchner se “le puso en la cabeza” que La Matanza tenía que tener agua potable, hoy la tienen 1.600.000 matanceros que representan el 94 por ciento de los habitantes de ese distrito bonaerense.
Cristina contrapuso la imagen de Kirchner con el de otros presidentes que lo precedieron, ya que hasta su llegada al Gobierno en 2003 “estábamos acostumbrados a presidentes fuertes con los débiles y débiles con los más poderosos”, remarcó.
Recordó que Villa Palito comenzó como asentamiento precario en 1957, cuando La Matanza “era casi una metáfora del país”, representaba “a una Argentina abandonada en la que nadie creía en nada ni en nadie”
Añadió que en esa Argentina del pasado “muchos habían dejado de creer hasta en ellos mismos”, y enfatizó que “no le puede pasar nada peor a un pueblo que no creer en su vida”.
Durante la inauguración de un complejo de viviendas en la “Villa Palito” del partido bonaerense de La Matanza, la Presidenta reveló que le gustaría “poder entrar a la historia”, para encontrarse con su marido ya fallecido.
“Cuando lo veo cómo se ponía (Kirchner) ahí uno advierte por qué pasó lo que le pasó”, señaló Cristina Fernández, que explicó que “cuando veo a otros rozagantes y tranquilos, no es que me ponga envidiosa o mala, pero me doy cuenta que no podía haber otro final que ese”, en referencia a la muerte de su esposo.
Erradicar la pobreza. La presidenta Cristina Fernández aseguró también que “todavía nos faltan construir muchas más `Villas Palito` en la Argentina, porque todavía falta erradicar pobreza y precariedad”, y afirmó que para alcanzar estos objetivos “tenemos que estar más unidos que nunca”.
Agregó además: “en esta Argentina los que más aportan son los que menos tienen; esos que no pueden evadir impuestos porque los pagan en cada kilo de pan, y precisamente por eso valoran lo construido en estos años”.
En ese marco, la Presidenta señaló que gracias a que a Néstor Kirchner se “le puso en la cabeza” que La Matanza tenía que tener agua potable, hoy la tienen 1.600.000 matanceros que representan el 94 por ciento de los habitantes de ese distrito bonaerense.
Cristina contrapuso la imagen de Kirchner con el de otros presidentes que lo precedieron, ya que hasta su llegada al Gobierno en 2003 “estábamos acostumbrados a presidentes fuertes con los débiles y débiles con los más poderosos”, remarcó.
Recordó que Villa Palito comenzó como asentamiento precario en 1957, cuando La Matanza “era casi una metáfora del país”, representaba “a una Argentina abandonada en la que nadie creía en nada ni en nadie”
Añadió que en esa Argentina del pasado “muchos habían dejado de creer hasta en ellos mismos”, y enfatizó que “no le puede pasar nada peor a un pueblo que no creer en su vida”.