Osvaldo Andrés Cacciatore (Buenos Aires, 1924 - Buenos Aires, 28 de julio de 2007) fue un militar argentino perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina que alcanzó el rango de brigadier. Gobernó la Ciudad de Buenos Aires entre 1976 y 1982, designado por el llamado Proceso de Reorganización Nacional. Con él en 1977 surgió el proyecto de construir un parque zoo-fitogeográfico y otro de diversiones, similar a parques temáticos de Estados Unidos. Se pensó en el Parque Almirante Brown, comprendido en Villa Lugano y Villa Soldati, siendo un inmenso baldío, rodeado de algunas casillas, que visto los procederes de la época, fueron desalojadas, y otro sector era destinado a un basural. Con una superficie de 1434 ha, el Parque Almirante Brown abarcaba un 7 % de la superficie de la Capital Federal. Su recuperación había comenzado en 1960, siendo inauguradas algunas obras de envergadura en 1965 por el Intendente Rabanal.
Osvaldo Cacciatore
A fines de la década del ’70 seguía siendo un terreno virgen en su mayoría. A mediados de 1978 el proyecto tomó forma y se decidió llamar a licitación para la construcción de los parques. Se decidió que el futuro parque fito-zoogeográfico reemplazara al Jardín Zoológico de Palermo, terreno que se mantendría como espacio verde de uso público, con la idea de convertirlo en un Museo de Bellas Artes. Para el "Parque Zoo-fitogeográfico" de Buenos Aires se eligió un terreno limitado por las avenidas Francisco Fernández de la Cruz, Lacarra, Castañares y Escalada, en el sector oeste del Parque Almirante Brown en el barrio de Villa Soldati.
En el terreno contiguo se levantaría el parque de diversiones más grande de Sudamérica, que en un primer momento inclusive se soñó a semejanza del "Disneyland" de California, siendo incluso el diseñador del parque el mismo representante de Disney. La Municipalidad inscribió el proyecto como propio, aunque resolvió derivar la construcción de los mismos a empresas privadas.
Ambos parque temáticos causaron gran impacto en la opinión pública e incluso su construcción se dio como un hecho consumado. El diario Clarín el 16 de julio de 1978 afirma que "ha quedado definitivamente resuelto el traslado del actual Jardín Zoológico de Palermo a un predio de 300 hectáreas ubicado en el Parque Almirante Brown. El proyecto incluye la idea de extender la ciudad de Buenos Aires hacia el sur, así como en 1874, Domingo Faustino Sarmiento lo hizo hacia el norte. El nuevo Jardín se denominará Parque Zoo-fitogeográfico aunque podría corresponder la denominación Parque de la Naturaleza Viva. Será zoológico, botánico, geológico y posiblemente, aquarium. Todo ello en por lo menos 130 hectáreas de extensión. Las restantes 170 serán destinadas a uno o dos parques de diversiones."
En septiembre de 1978 la licitación para la construcción de los parques fue ganada por la empresa "Parques Interama S.A.", originada para conseguir la concesión. La misma incluía las obras de los parques y su uso por 35 años, es decir hasta 2013
El "Parque de Diversiones Interama" fue diseñado para ocupar una superficie de casi 100 ha en el predio limitado por las avenidas Francisco Fernández de la Cruz, Lacarra, Cnel. Roca y Escalada, en Villa Soldati. También se determinó que fuera dividido en cinco sectores: "Carnaval", "Fantasía", "Futuro", "Internacional" y "Latino". Según el proyecto original

fueron planificados 60 juegos y una torre observatorio de 200 metros de altura, a la que se le dio el nombre de "Torre Espacial". Esta idea no era extraña para la época, estableciendo similitudes con la torre CN de Canadá, ya que supuestamente la torre espacial contaría con una confitería.
Su construcción comenzó en mayo de 1980, demorándose la misma casi un año. La Torre Espacial, más conocida como "Torre de Interama", se dio por concluida el 1° de mayo de 1981. Con un total de 200 metros de altura, sigue siendo hoy día la construcción más alta de Buenos Aires y del país. Posee, además, el mirador panorámico más alto de Sudamérica, a casi 176 metros de altura.
A pesar de la construcción de la Torre Espacial, a comienzos de 1982 la terminación del parque todavía era incierta. Ocurrió que a mediados de 1979 la mayoría del paquete accionario de Parques Interama S.A. fue transferida al Banco Sidesa, institución con la que la empresa había contraído obligaciones financieras que no había podido cumplir. Posteriormente, el Banco Central dispuso la liquidación del banco, debiendo hacerse cargo de las acciones.
El Parque Zoo-fitogeográfico nunca se construyó, siendo en la actualidad su único recuerdo el puente cerrado que atraviesa la avenida Cruz, que conectaría el actual Indoamericano con el Parque de la Ciudad.
El Parque de Diversiones Interama quedó abierto al público en diciembre de 1982. Aunque el conjunto solo fue terminado en un 50 %, pudieron inaugurarse los cinco sectores preestablecidos y un estacionamiento enorme para 14.000 autos. La Torre Espacial, fue habilitada después. Tras la caída de la dictadura, el 16 de diciembre de 1983 el Intendente Julio Saguier suspendió la concesión a Interama por irregularidades. A partir de ese momento, la Municipalidad debió hacerse cargo del parque, llamándolo "Parque de la Ciudad" el 18 de febrero de 1984, entrando en un largo juicio resuelto en el 2007, siendo ganador el Gobierno de la Ciudad.

En 1997 el Gobierno de la Ciudad lo decidió entregar en concesión, para lo cual se previó un llamado a licitación pública nacional e internacional, con el objeto de que una empresa se hiciera cargo del predio a partir de 1999. Sin embargo nadie quiso asumir el costo de un nuevo fracaso y el llamado a licitación fracasó. En 2000 se refaccionó el 80 % del Parque de la Ciudad, pero finalmente se terminó cerrando durante el gobierno de Ibarra en octubre de 2003 por falta de seguridad en los juegos. Supuestamente las reformas durarían 6 meses.
Fue reabierto en el gobierno de Jorge Telerman el sábado 3 de febrero de 2007. La nueva administración asumió para iniciar el proceso de recuperación del Parque de la Ciudad con el objetivo de mejorar el espacio público para el uso de la comunidad, reabriendo únicamente los juegos infantiles, y algunos de vértigo, orientados a un público adolescente, con un precio simbólico de un peso, con los juegos incluidos, que aún se mantiene, pero solo como paseo. Con Mauricio Macri en el gobierno, los juegos recientemente refaccionados fueron cerrados sin motivo aparente, aduciendo condiciones de seguridad insuficientes, sin prueba alguna.
Situación del parque por estos días
El parque funciona parcialmente como paseo sábados, domingos y feriados, de 10.30 a 6 ó 7 de la tarde, dependiendo los ánimos de la administración. Ha recuperado utilidades como tener un kiosco (importante, ya que es una zona sin negocios), una biblioteca infantil, espacios lúdicos y un embellecimiento de espacios verdes dentro del parque, como lagos y el césped.
Se puede apreciar una maqueta de la planificación nacional en los últimos 40 años. Obras faraónicas, inversiones desmesuradas, un abandono del que se podría volver con el presupuesto anual que se le destina al parque (12 millones de pesos anuales), una desidia que enceguece a las autoridades, administrando el parque como un gran parque infantil, rechazando estar al frente del parque de diversiones más grande de Argentina, y uno de los más grandes de Sudamérica.
Luego de varios años, se restauró la torre espacial, que sin embargo, sigue ocupada por antenas de radios y cadenas televisivas, emitiendo una radiación mayor a la permitida, consumiendo recursos energéticos del parque, y sin pagar más que un pequeño canon anual. La entrada es de 20 pesos por 15 minutos. La vista es realmente sensacional, pudiendo llegar a ver la costa de Colonia en un día despejado.
Hay puntos a destacar: es un sitio excelente para sacar fotos, es realmente tranquilo (por largos momentos uno camina solo) convarias especies de árboles y aves distintas, muy familiar, con actividades para niños, es sumamente económico (1 peso por persona, al igual que el estacionamiento), ideal para organizar picnics y actividades deportivas.
La zona es un gran pulmón verde, entre el Indoamericano y Parque Roca, por lo que la vista del paisaje es mucho más apetecible de ver, ya que casi no hay edificaciones que tapen.
Para los fanáticos de las montañas rusas, hay dos bastante interesantes. La primera es Vertigorama, atrás de la torre espacial, en el momento de su construcción la montaña rusa más larga del mundo, que nunca se puso en funcionamiento al público por motivos un tanto confusos, y que seguiría siendo de las mejores montañas rusas americanas si estuviera en funcionamiento.
La segunda es Aconcagua, que apareció en una Moebius (1996). Se destaca su diseño exterior al estilo Gaudi, con azulejos multicolores, su considerable altura y sus rulos que llevan a la velocidad más alta de una montaña rusa en Argentina (58 mph contra los casi 50 mph de la montaña rusa "El desafío" del Parque de la Costa). Además es la montaña de circuito cerrado más alta de América Latina.
El contenido del post es de mi autoría, y/o, es un recopilación de distintas fuentes.
fin del post
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