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En 1987, el director ejecutivo de Apple por aquel entonces, John Sculley, describió en su libro Odyssey un epílogo en el que planetaba cómo serían los dispositivos del futuro. Esa idea se plasmó en un vídeo en el que se muestran las bondades de un ordenador táctil en forma de libro, que años más tarde vería la luz en forma de 'tablet', el iPad.Pero, ¿cuántas de las previsiones que Sculley auguraba en su libro se han cumplido?.El 'Knowledge Navigator' presentaba conceptos muy innovadores que en la época no dejaban de ser pura ciencia ficción. El dispositivo que nos enseñaba Apple constaba de una pantalla flexible, algo que aún no se comercializa pero que ya está en desarrollo. No ocurrirá con el iPad Mini, pero no es descabellado pensar en un iPad flexible en el futuro.La idea de Sculley incluía un asistente virtual con el que podríamos interactuar. De esta manera podríamos usar el dispositivo sin necesidad de tocarlo. Pese a que esta herramienta tiene ya unos años, Apple la implementó con éxito en sus iPhones y iPads con 'Siri'. Esta tecnología sin duda tendrá que evolucionar y mejorar, pero ya es lo suficientemente madura para afirmar que en esta predicción, Apple acertó de lleno.Otra característica del 'Knoledge Navigator' es la videoconferencia y las llamadas telefónicas. Desde el primer iPad se ha contemplado la posibilidad de realizar llamadas de vídeo, algo realmente cómodo en las 'tablets' por su ligereza y sus cámaras integradas. El iPad mini continuará con estas opciones haciéndolo más cómodo si cabe, debido a su menor tamaño y peso.Las capacidades multimedia que enseña el vídeo, gráficos, vídeos, sonidos e imágenes son una idea que está completamente superada. Las capacidades multimedia actuales de un iPad superan con mucho lo soñado por Apple en los ochenta, ofreciendo una calidad y una variedad de aplicaciones que otorgan a este aparato unas capacidades solo limitadas por la imaginación de los programadores.Sin embargo la idea principal no era el disposiivo en sí, sino el uso que se le quería dar. En los ochenta el uso de la informática en los negocios estaba todavía en sus inicios, pero Sculley ya proponía, a través de este dispositivo conceptual, integrar la tecnología en el ámbito laboral, algo que sin duda ha ocurrido. El iPad se ha convertido en una herramienta de trabajo tan necesaria como imprescindible en millones de negocios de todo el mundo, y cada vez más las empresas tenderán a informatizar sus servicios y tareas con el fin de ganar en efectividad y eficiencia.