Si bien asociamos a la palabra "droga" con algo negativo y destructivo, hay que recordar que los fármacos que consumimos para curarnos hasta de los dolores más comunes también lo son.
En este caso la Clomipramina, utilizada habitualmente para tratar la depresión, fobias, crisis de angustia, síndromes obsesivos, enuresis nocturna y ciertos tipos de narcolepsia, tiene un efecto secundario que a muchos les gustaría sufrir: provoca orgasmos cada vez que la persona bosteza.
Claro que esto no le pasa a todos aquellos que tienen que hacer uso de un medicamento que contenga este fármaco, un gran porcentaje ha manifestado haber "padecido" este síntoma poco común.
Aunque este remedio se compra bajo receta, algunas personas intentaron conseguirlo para elevar su placer sexual.