
La independencia de la Nueva España, nunca fue concebida como tal, sino que Hidalgo, Aldama, Allende, y demás, buscaban, la composición de un gobierno virreinal con participación criolla, menores impuestos, más autonomía, el acceso a cargos públicos a cualquier novohispano, y no solo a peninsulares, diputados en las cortes, y sobre todo, desconocimiento a Napoleón y reconocimiento a Fernando VII, tan es así que el grito de guerra de Hidalgo fue “Viva La virgen de Guadalupe, Viva Fernando Séptimo, Muera el Mal Gobierno”.


En 1812, es ejecutado el Padre Morelos, al tiempo en que en la Metrópoli las Cortes de Cádiz aprueban la Constitución de Cádiz de 1812, la cual suprimía privilegios y fueros, a la aristocracia, al clero, y al ejército, dotaba de mayor autonomía a los Virreinatos, entre otras cosas. Esto, obvio a las cúpulas de poder no les gustaba nada, por lo que Fernando VII, guarda bajo llave la constitución de Cádiz, y es hasta 1821, que a punta de pistola Su Majestad el Rey Jura la Constitución, es decir la hace vigente.

Esta situación puso a temblar a muchos rufianes grandes de la época, incluido Agustín de Iturbide, que viendo esa situación se le ocurre, LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO, desconocer al Rey Español, y encabezar un vasto imperio, “EL IMPERIO MEXICANO” así evitarían sufrir el pesado yugo de la Constitución de Cádiz, esa idea les gustó a los trinchones de la Nueva España, Generales, Clérigos, y hasta Vicente Guerrero, todos fueron invitados y seducidos por Iturbide, la idea les gustó, por lo que pillaron a Don Juan De O’Donojú último Virrey, cuando iba a México y le Obligaron a Firmar la Declaración de Independencia de México, los llamados tratados de Córdoba.

Este dato es muy importante:
Tanto españoles como criollos se negaron a reconocer a Bonaparte, pero los criollos vieron la oportunidad de hacer a la colonia independiente con el pretexto de guardar el reino para el rey Fernando VII. Francisco Primo Verdad y Ramos y Juan Francisco Azcárate encabezados por Fray Melchor de Talamantes piden que se tengan por nulas las renuncias echas por los reyes de España, argumentando que ante la falta de reyes la soberanía había vuelto al pueblo y por lo tanto había la necesidad de crear un gobierno temporal apoyado por el pueblo, Primo Verdad y Ramos termino su propuesta pidiendo al virrey y a la junta del ayuntamiento que juraran por el rey de España y de la Indias Fernando VII. Iturrigaray entonces virrey apoyo la propuesta de crear por los votos de los ayuntamientos de la Nueva España, una Junta Suprema de México en donde él dirigiría conservando la soberanía mientras Fernando VII estuviera preso. Los españoles realistas vieron esto como un paso que conduciría hacia la liberación política total y tenían que impedirlo. El 15 de septiembre dirigidos por Gabriel Yermo unos 300 españoles entraron al palacio y tomaron preso al virrey y a sus asesores. A partir de ese momento instauraron un gobierno militar cerrado a cualquier cambio. Primo Verdad y Ramos uno de los criollos más renombrados de la junta del ayuntamiento fue tomado preso y luego muerto como ejemplo de lo que les esperaba a los que intentaran promover un cambio en el orden del poder del virreinato. Esto no intimidó ni asustó a los grupos opositores a los realistas, todo lo contrario los motivó a juntarse y planear algo para tomarse el poder a cualquier precio.
La Conspiración.

Luego la historia nos dicta que en la madrugada del 15 de septiembre de 1810 Miguel Hidalgo desde el pueblo de Dolores, Hidalgo parte con un grupo de campesinos a iniciar la Independencia de México, pero.....
No es necesario mencionar a los caudillos y jefes militares, esa historia ya la sabemos,
Los Realistas Divididos.
Calleja envió al coronel José Gabriel de Armijo con un poderoso ejército en contra de Guerrero quien siguió resistiendo en el sur. Los enfrentamientos entre las tropas de realistas e insurgentes continuaron pero limitados a la zona que Guerrero tenia controlada. Guerrero se percató que podía seguir resistiendo los ataques pero que no lograría extender la lucha, por otra parte los realistas no lograron vencer a las fuerzas insurgentes, esto desesperó a ambos bandos. Al ser virrey Apodaca sucesor de Calleja decidió entablar relaciones a través de contactos con Guerrero para presionarlo a que abandone lucha a lo cual Guerrero se negó. Apodaca continuó insistiendo secretamente a Guerrero, mientras que oficialmente tubo a Armijo combatiendo. Guerrero se dio cuenta que el gobierno de la capital no estaba tan unida ya que Apodaca parecía no confiar en sus militares y le ofrecía secretamente el perdón bajo condiciones atrayentes, y en el otro lado Armijo le ofrecía el perdón pero bajo las condiciones más represivas.
La verdad del gobierno estaba desquebrajándose y ya no funcionaba como en los tiempos de Calleja. Desde el virrey hacia abajo todos desconfiaban dando lugar a la formación de un sin fin de intrigas, por ello Apodaca temió terminar con la misma suerte de Iturrigaray (ser destituido del poder por un golpe de estado) Vio que el régimen realista perdía confianza en sí mismo, Guerrero decidió seducir a uno de los jefes realistas, de esta forma quitar al régimen uno de los cuerpos en que se apoyaba. Primero lo intentó con Armijo siendo el mas indicado pues era el más cercano y dado sus altos cargos tuvo un alto número de tropas bajo su mando. Armijo no acepto y continuó siendo fiel al gobierno. Guerrero entonces fijó su atención en el coronel Carlos Moya dependiente de Armijo, después de sondear por medio de intermediarios le envió una carta el 17 de agosto de 1820.
En esa carta Guerrero le pidió que se uniera a su lucha siguiendo el ejemplo de los revolucionarios de la historia española y que tomó su ejemplo para independizarse no solo del absolutismo de Fernando VII, sino del gobierno de los españoles constitucionales, convirtiéndose en jefe de las fuerzas americanas y que observara que el panorama de político les permitiría sacar ventaja ya que dentro de poco Apodaca seria remplazado por Francisco Espoz y Mina quien tuvo cierto resentimiento a los realistas y de ideas liberales. En esa carta Guerrero creó las bases sobre las que se desarrolló la independencia de México. Carlos Moya rechazó la propuesta aunque no furiosamente y se la presentó a Armijo quien a su vez la llevó al virrey. Apodaca no se escandalizó ante la carta y extrañamente no rompió su contacto secreto con Guerrero, lo que forzó a la renuncia de Armijo pues no pudo vencer a Guerrero y nombra jefe de las comandancias del sur a Agustín de Iturbide a quien informó de las ideas de Guerrero.
La Profesa.
Mientras Guerrero preparaba sus planes en el mismo seno de la capital se formuló otro plan idéntico pero que rechazaba todo lo que pudiese sonar a insurgentismo, populismo y constitucionalismo. Esta fue la "Conspiración de la Profesa" nombrada así por la iglesia en donde se llevó acabo las reuniones de este grupo dirigido por el canónigo Matías de Monteagudo quien como todos los comprometidos tuvo acceso a la corte virreinal, por lo que no se dudó que Apodaca tuviera conocimiento de ella. Los miembros de la Profesa al igual que Guerrero, necesitaron de apoyo militar para llevar a cabo sus planes y por supuesto un jefe que los encabezara, en ello se encontraron a Iturbide un militar realista con sonados triunfos, (uno de ellos contra las tropas de Morelos), quien atrajo la atención del grupo. Iturbide no tuvo un historial muy limpio pero debido a las presiones de Monteagudo y otros gestores Apodaca decidió darle, aunque no sin ciertas dudas la comandancia del sur.
Al aceptar la comandancia Iturbide tuvo la misión de eliminar a las fuerzas insurgentes de Guerrero, pero esto se vio impedido primero porque Iturbide no tuvo la capacidad para cumplir con esta misión, segundo el compromiso que había contraído con la Profesa y tercero los planes que el mismo había comenzado a formular. No pensó desaprovechar la oportunidad si la tenia de dar un golpe a Guerrero ya que aún rechazaba las ideas de los insurgentes. Pero no fue su principal interés ya que tenia pensado negociar con Guerrero lo que convendría más a sus intereses, además supo por el propio Apodaca que Guerrero estaba dispuesto a negociar.
Iturbide llegó al cuartel general de la comandancia en Teloloapan cerca de Iguala el 1 de diciembre. Comenzó a establecer contactos con un gran número de aliados civiles y militares en varias partes del virreinato, en tanto inició una operación por la serranía de Temascaltepec para limpiar de "bandidos" el área.
Pedro Ascencio segundo jefe de Guerrero cerca de Tlatlaya capturó a la retaguardia de Iturbide, eliminando a casi todos sus componentes y a los cinco días Guerrero ganó otro combate frente a la sección de Carlos Moya.
Iturbide alarmado se percato que la insurgencia era más fuerte de lo que se pensaba en México y de lo que el mismo creía. El 10 de mayo envió su primera carta al Jefe insurgente, Guerrero no contestó con sobrados motivos. Iturbide volvió a escribir, y Guerrero contestó recelosamente.
El 27 de enero antes de que se diera un claro entendimiento entre Guerrero e Iturbide se desarrolló el último enfrentamiento entre realistas e insurgentes en un lugar llamado La Cueva de Diablo, donde venció Guerrero.
Iturbide sin más paciencia escribió la tercera y definitiva carta a Guerrero, esta más política y concreta se dirigió al el insurgente en términos de "Estimado amigo" y le propuso una entrevista, Guerrero pospuso la reunión pero se llego a un acuerdo a través de comisionados.
Iturbide informó los detalles de su plan y los medios por los que pensaba ponerlo en marcha.
Lo único que molestó a Guerrero fue que se ofreciera la corona de México a Fernando VII, pero Iturbide debe haberlo tranquilizado diciéndole que era solo una maniobra política para obtener confianza pero que nunca se llevaría acabo. Los insurgentes participaron cubriendo las espaldas de Iturbide en el sur mientras él avanzó por el centro y occidente.

“Influyó mucho sobre la aristocracia y la mesocracia mexicanas desde mediados del siglo XVIII. Rousseau y Montesquieu fueron muy leídos, y los claros y sistemáticos principios de aquél, a saber, el del contrato social, el de la voluntad general y el de la soberanía popular, se difundieron mucho y llegaron a todos, incluso a los iletrados.”
La independencia norteamericana.
Dentro del movimiento de independencia norteamericano hubo una revolución política y una lucha emancipadora. Y aunque triunfaran las dos, en México produjo mayor impresión la libertad alcanzada. Y es que ésta interesaba a los mexicanos más que aquella.
Lo ocurrido a sus puertas les alentaba y servía de ejemplo. Por eso, a partir de la ruptura de las colonias inglesas con su metrópoli, los criollos mexicanos comenzarán a adoptar una actitud desafiadora, a hablar claramente de independencia y a coligarse para intentarla.
Además, de muchas colonias se introdujo mucha propaganda revolucionaria en la Nueva España, y ellas sirvieron de refugio a los perseguidos aquí por motivos políticos.
La Revolución Francesa.
Fue su influjo el que se sintió con más fuerza en nuestro país. Debióse esto sin duda al imperio que sobre el mundo urbano de México ejerció durante el siglo XVIII todo lo francés: ideas, modas, costumbres, etc. Desde que la revolución estalló en Francia, comenzó la agitación política en la Colonia. Un grupo algo numeroso de franceses y mexicanos se mostró muy activo en la defensa del proceder de los revolucionarios y en la difusión de sus principios. Existía una propaganda dirigida desde la misma Francia, consistente en escritos o en objetos de moda que llevaban grabados lemas revolucionarios en lugares escondidos. Aunque el Rey Branciforte persiguió denodadamente a los franceses y partidarios de la revolución francesa, siguió cundiendo y agitando a los mexicanos la gran conmoción política del siglo.
Con la toma de La Bastilla, el 14 de julio de 1789, por el pueblo de París, se inicia el gran movimiento conocido con el nombre de revolución francesa, que vino a transformar el orden político-económico de Francia.
Las aspiraciones de la burguesía francesa a desenvolverse, a elevar las condiciones de su industria a defenderse de la competencia de Inglaterra, pero sobre todo su pretensión de derechos políticos, fueron factores que determinaron esta lucha.
La revolución francesa proclamó el régimen republicano, los derechos del hombre y la soberanía del pueblo. Pero en noviembre de 1799 Napoleón Bonaparte se convirtió en dictador y más tarde en emperador de Francia, lo cual tuvo repercusiones insospechadas en España y sus Colonias.
La invasión de España por Napoleón.
En 1808, con el pretexto de hacer frente al bloqueo económico de Inglaterra. Napoleón invadió España y ocupó militarmente sus principales plazas. El ministro Godoy quiso entonces poner a salvo a la familia real trasladándola a la Nueva España.
“Pero el pueblo español, se opuso a la realización del proyecto por medio de motines populares en Aranjuez, donde residían los monarcas dando como resultado que Godoy fuera destituido y que Carlos IV abdicara la corona a favor de su Hijo Fernando.”
Pero al volver a Madrid, Carlos IV quiso anular su renuncia y acudió a Napoleón; lo mismo hizo Fernando VII para no perder la corona. Padre e Hijo fueron a Bayona a solicitar su respectivo reconocimiento, y allí Napoleón hizo que Fernando renunciara en favor de su padre, y que éste abdicara a favor de Napoleón, mediante un tratado en que le cedía España y las Indias.
Entonces el emperador nombró rey de España a su hermano José Bonaparte, quien sólo pudio sostenerse en el trono por la fuerza de las armas.
Influencia de los Filósofos y Economistas.
“Tuvo su origen en las ideas de los filósofos y enciclopedistas, que sustentaban la doctrina de la soberanía de la soberanía popular como fuente del poder público en contra del derecho divino de los reyes.”
El pensamiento de Locke y Voltaire en filosofía, de Adam Smith y Quasnay en economía y de Montesquieu y Rousseau en derecho, representaban las corrientes fundamentales del pensamiento revolucionario de la burguesía, que trataba de destruir el régimen feudal y reemplazarlo por el régimen capitalista.
Ese pensamiento era irradiado por los enciclopedistas hacia otros países como España, donde su influencia se marcó no sólo en la política económica y administrativa, sino que se transmitió a sus colonias.
Los libros de de Rousseau, de Voltaire y de Montesquieu eran introducidos en la Nueva España, y en ellos bebían los criollos las inspiraciones de libertad.
A raiz de la obtención de la ahora si Independencia de México, quedo un país pobre, desorganizado, sin ya entonces un fundamento, pero eso si, LIBRE al fin, y empezó a regar ideas de Libertad en la América hispana, un despertar que repercutió a la la liberación paulatina de todas las demás naciones que hoy día, están libres del esclavismo de el yugo de la monarquía Española, por desgracia las repercusiones que dejaron, siguen presentes aún hoy día, pero eso, es tema para otro post más, algo seguro, nuestra constitución dicta:
