Hoy por hoy la vida privada parece un privilegio. Si quieres encontrar a alguna persona solo necesitas su nombre y apellido, lo “googleas” y encuentras su dichosa, querida y popular cuenta de Facebook
29.03.10 34
La vida con (o sin) Facebook
Hoy por hoy la vida privada parece un privilegio. Si quieres encontrar a alguna persona solo necesitas su nombre y apellido, lo “googleas” y encuentras su dichosa, querida y popular cuenta de Facebook
tengofacebook.jpg
Desde hace unos días me he dado cuenta de que cuando prendo mi computadora, abro tres cosas casi automáticamente: MSN, Facebook y YouTube. De los tres me llama más la atención esto del Facebook, porque cuando yo me percaté de su existencia pensé que sería una moda y que luego de un tiempo desaparecería, pero ya van años de esto y a la gente de mi edad le gusta y lo usa cada día más.
Una de las cosas que me parecen enfermizas es la manía de la gente de hablar por comentarios en el muro cuando también están conectados vía MSN, cuando se supone que este último es más directo. Es decir, antes se privilegiaba la rapidez del mensaje, ahora pareciera que la gente busca la publicidad de su mensaje. Me explico: en vez de decirle a alguien por ‘messenger’: “Oye mañana nos vemos a las 5”, se lo pones en el muro del Facebook, en donde a los dos minutos aparece “A fulano de tal le gusta eso”.
Yo creo que este último es el punto clave de la fama del Facebook. Gracias a esta red social hemos podido expresar nuestras ansias de ser vistos y de ver a los demás, de molestarlos, de decir nuestra opinión para que otros la vean… en resumen, la publicidad de la vida privada es el atractivo principal.
Cuando entras a “inicio” en tu Facebook, te salen las actualizaciones de tus amigos. No es que me joda la felicidad ajena, pero no le encuentro sentido a leer las publicaciones en el muro de estupideces amorosas entre parejitas. O sea, está bien si por ejemplo un día no ves a tu enamorada, entonces le dejas alguna tontería en su muro para que cuando la lea diga: ¡ay, se acordó de mí, qué lindo! Está genial eso, pero hubo una época en que abría el Facebook y tenía como 100 actualizaciones con 30 comentarios que decían algo así como “la pasé lindo contigo hoy, te amo” y el otro idiota “ay sí, yo te amo más” y así hasta el infinito de la ñoñería.
Otra cosa que a mí se me hizo un vicio fue “hacerme fan” de páginas. Ponían cada página con la que me sentía identificado y ya me estaba haciendo fan. La mayoría de mis actualizaciones eran de ese tipo. Luego ya he comprendido que hay tantas páginas para hacerse fan que era una práctica muy poco productiva. Al principio estaba bien pero luego había páginas como “yo tampoco quiero que mi mamá se muera” (hazte fan) y eso ya era el colmo.
Entre las cosas positivas que encuentro en el Facebook está el hecho de nunca estar desconectado. Últimamente, si hay una reunión, es más fácil dejar algo en el muro de la persona y que te confirme a la hora y punto.
Otro punto positivo es que por el Facebook puedes saciar tus constantes ansias de información (seamos claros, de chisme) viendo las fotos, videos y comentarios alusivos en el perfil de tus amigos.
Y algo que acabo de descubrir es que en un intercambio de comentarios es muchísimo más fácil no ser cortés. Es decir, si alguien te habla por el msn y no le respondes, obviamente eres poco amable, pero si te dejan algo en el Facebook y no respondes, no hay mayor roche… ¿No les ha pasado que alguien les habla por msn y les dice su vida y a uno, aburrido, solo le queda decir “aaah, qué loco”?. En el Facebook eso es más fácil.
De cualquier modo, con ventajas, desventajas y con la dependencia casi patológica de mi generación a esta red creo que por el momento no podríamos vivir felices y tranquilos sin nuestro querido Facebook.
-------------------------------------- ♥♥♥Asela Facebook♥♥♥♥---------------------------- ---
29.03.10 34
La vida con (o sin) Facebook
Hoy por hoy la vida privada parece un privilegio. Si quieres encontrar a alguna persona solo necesitas su nombre y apellido, lo “googleas” y encuentras su dichosa, querida y popular cuenta de Facebook
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Desde hace unos días me he dado cuenta de que cuando prendo mi computadora, abro tres cosas casi automáticamente: MSN, Facebook y YouTube. De los tres me llama más la atención esto del Facebook, porque cuando yo me percaté de su existencia pensé que sería una moda y que luego de un tiempo desaparecería, pero ya van años de esto y a la gente de mi edad le gusta y lo usa cada día más.
Una de las cosas que me parecen enfermizas es la manía de la gente de hablar por comentarios en el muro cuando también están conectados vía MSN, cuando se supone que este último es más directo. Es decir, antes se privilegiaba la rapidez del mensaje, ahora pareciera que la gente busca la publicidad de su mensaje. Me explico: en vez de decirle a alguien por ‘messenger’: “Oye mañana nos vemos a las 5”, se lo pones en el muro del Facebook, en donde a los dos minutos aparece “A fulano de tal le gusta eso”.
Yo creo que este último es el punto clave de la fama del Facebook. Gracias a esta red social hemos podido expresar nuestras ansias de ser vistos y de ver a los demás, de molestarlos, de decir nuestra opinión para que otros la vean… en resumen, la publicidad de la vida privada es el atractivo principal.
Cuando entras a “inicio” en tu Facebook, te salen las actualizaciones de tus amigos. No es que me joda la felicidad ajena, pero no le encuentro sentido a leer las publicaciones en el muro de estupideces amorosas entre parejitas. O sea, está bien si por ejemplo un día no ves a tu enamorada, entonces le dejas alguna tontería en su muro para que cuando la lea diga: ¡ay, se acordó de mí, qué lindo! Está genial eso, pero hubo una época en que abría el Facebook y tenía como 100 actualizaciones con 30 comentarios que decían algo así como “la pasé lindo contigo hoy, te amo” y el otro idiota “ay sí, yo te amo más” y así hasta el infinito de la ñoñería.
Otra cosa que a mí se me hizo un vicio fue “hacerme fan” de páginas. Ponían cada página con la que me sentía identificado y ya me estaba haciendo fan. La mayoría de mis actualizaciones eran de ese tipo. Luego ya he comprendido que hay tantas páginas para hacerse fan que era una práctica muy poco productiva. Al principio estaba bien pero luego había páginas como “yo tampoco quiero que mi mamá se muera” (hazte fan) y eso ya era el colmo.
Entre las cosas positivas que encuentro en el Facebook está el hecho de nunca estar desconectado. Últimamente, si hay una reunión, es más fácil dejar algo en el muro de la persona y que te confirme a la hora y punto.
Otro punto positivo es que por el Facebook puedes saciar tus constantes ansias de información (seamos claros, de chisme) viendo las fotos, videos y comentarios alusivos en el perfil de tus amigos.
Y algo que acabo de descubrir es que en un intercambio de comentarios es muchísimo más fácil no ser cortés. Es decir, si alguien te habla por el msn y no le respondes, obviamente eres poco amable, pero si te dejan algo en el Facebook y no respondes, no hay mayor roche… ¿No les ha pasado que alguien les habla por msn y les dice su vida y a uno, aburrido, solo le queda decir “aaah, qué loco”?. En el Facebook eso es más fácil.
De cualquier modo, con ventajas, desventajas y con la dependencia casi patológica de mi generación a esta red creo que por el momento no podríamos vivir felices y tranquilos sin nuestro querido Facebook.
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