Pastillas para despertar a la vida
Un "analgésico para el alma" pedía el poeta Hildebrando, cuando el dolor de la vida o el dulce filo de un adiós entristecían su alma de lírico, de bardo, de raposoda. En tanto otros miles de la ciudad perdida piden una pastilla para conciliar el sueño o en el sentido figurado, sus sueños.
De la misma manera que existe una variada suerte de pastillas para dormir, debieran existir pastillas para soñar la vida y el mañana… ¡Píldoras milagrosas para despertar a la vida!
El urbanita escapó por la puerta fácil de los sueños, ingestando una gragea sonmífera y ansiolítica. Ya en aquel apacible reino interior se vio a sí mismo y comprendió que su vida en realidad había sido un sueño sin despertar. Entonces buscó en el botiquín del baño de su sueño aquellas píldoras maravillosas: píldoras para despertar. En todo caso las mágicas grageas del despertar de la conciencia. Esas que nos hacen abrir los ojos a la vida y conciliar la dulce vigilia de nuestros anhelos y fantasías, de la felicidad perversa de los urbanitas. Todos esos desdichados insomnes recurriendo al sedante para aquietar el alma y dormir profundo. Porque profundo es el mundo de sus ansias…, de sus sueños aún sin despertar...
EL ESPEJO DE LA BELLEZA INTERIOR
La belleza física la refleja ese antiguo, maravilloso y mágico invento: el espejo. En tanto la belleza interior de las personas suele verse en sus actos o en sus sentimientos. Para ver su alma los humanos tienen que usar el otro espejo: el espejo de propio corazón.Suele el humano ser lo que "cree" ser. (Si se cree un héroe, tratará por lo menos de ser un héroe; si se cree poca cosa, pues será eso para los demás y para sí mismo).
Pero el espejo de nuestra consciencia puede mentirnos. Y a lo mejor nunca lleguemos a conocer nuestro verdadero rostro. Creer no es lo mismo que ser y verificar. Quizá cuando nos veamos al espejo sólo encontremos a ese cotidiano y gran desconocido que somos ante los demás y ante nosotros mismos. Más que ver nuestra superficie en el cristal, debemos ver al espejo interior de nuestra alma. Así como la vida es más esplendorosa si la vemos con los ojos del corazón…
Los griegos de la antigüedad crecían con el preciado credo de conocerse a sí mismos, a fin de conquistar su propio destino. El espejo --modelo, ejemplo, dechado-- que nos dejaron fueron sus ciudades eternas, su grandiosa filosofía y maravillosas esculturas, las cuales por un extraño sortilegio cobraron vida hasta nuestros
días…
Enigmas del corazón
Desde épocas remotas el hombre asoció al corazón con el alma humana. Los egipcios, por ejemplo, creían que el espíritu del ser humano vivía dentro del corazón. Esto explica la costumbre de colocar los sagrados escarabajos, de oro y piedras preciosas, exactamente sobre el corazón de las momias, cuando las personas morían. La espiritualidad y misticismo de la época era tan grande que el escarabajo --símbolo de eternidad para ellos-- se colocaba sobre el corazón, casa del alma.
Otro enigma del corazón es que necesita del sentimiento mágico del amor para vivir. Un corazón sin amor muere, ha descubierto la medicina moderna. Tristeza, soledad, esperanza, dicha, temor, pasión, alegría…Todos esos sentimientos impactan el corazón humano. Al parecer la ciencia no hace más que comprobar lo que los antiguos egipcios sabían sobre el corazón.
La moderna medicina declara que el amor es bueno para la salud cardíaca, pues disminuye el estrés, la depresión y la ansiedad. Recalca la importancia de adoptar un estilo de vida saludable y el efecto positivo que el amor puede tener sobre la salud cardíaca. Entre pacientes del corazón con riesgo de morir, sólo sobrevivieron --según los historiales clínicos-- aquellos que eran amados…Enigma de la vida que resolvió el amor…