Eland Elliot tiene 2 años y padece el síndrome de Angelman que es un trastorno que causa dificultades de aprendizaje y una sonrisa permanece en su cara. Así que no puede parar de reír.
La madre del niño dijo que cuando están desanimados, el pequeño los anima con solo mirarlo. El único problema es que Elliot ríe hasta en los momentos más tensos, como cuando le hace daño a su hermano y este no entiende porque se “burla”.