Danzig, Gdansk en polaco, hasta el fin de la Primera Guerra Mundial era una ciudad que pertenecía a Alemania pero en 1920, con el final de la “Gran Guerra” y la firma del Tratado de Versalles, y con el objetivo de que Polonia tuviera una salida al mar (concretamente al Báltico), se establecieron dos importantes medidas. Por un lado que Danzig dejara de pertenecer a Alemania y pasara a ser una ciudad autónoma (tutelada por la recién creada Sociedad de Naciones) en la que Polonia tendría ciertos privilegios aduaneros y económicos. Por otro lado, y no menos importante, se estableció lo que se denominó “el corredor polaco”, que consistía en quitar a Alemania una franja de territorio para dar a Polonia acceso terrestre a la zona de Danzig y por tanto al mar. De esta forma Alemania quedó dividida en dos, con la región oriental separada del territorio principal por dicho “corredor polaco”.

La situación de la ciudad autónoma y de dicho corredor se mantuvo así durante años, hasta que en Abril de 1939, en los albores de la II Guerra Mundial y con el nazismo llegando a sus cotas más altas, Hitler reclamó la devolución a Alemania de la soberanía sobre Danzig con el pretexto de que la mayoría de su población era de origen germano. Asimismo exigió también la construcción de una línea de ferrocarril y una carretera que cruzaran el corredor polaco y conectaran las dos regiones de Alemania. Ambas iniciativas fueron rechazadas con el consiguiente enfado del Führer, quien no esperaría mucho para tomarse la revancha.

Y es que el primer objetivo que atacaron las fuerzas nazis para invadir Polonia, y que a la postre supuso el estallido de la II G.M., fue la península Westerplatte de Danzig a manos del acorazado alemán Schleswig-Holstein. La ciudad fue devastada y miles de sus habitantes murieron.
Hacia el final de la guerra, en 1945, un 90% la ciudad estaba destruida por los combates. El ejército soviético entró en Dánzig el 30 de marzo. Para entonces, cerca del 90% de la población había muero o huido.

Años más tarde, una vez finalizada la guerra con la derrota de Alemania, en la Conferencia de Potsdam se decidió que la ciudad de Danzig (ahora de nuevo Gdansk), así como parte de la región oriental de Alemania, pasaran a formar parte definitivamente de Polonia, conformando la figura definitiva que ahora conocemos de este país.



