InicioHumorlas distintas versiones de la caperucita

las distintas versiones de la caperucita

Humor4/9/2010
original

Erase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero no porque lo considerara una labor propia de mujeres, atención, sino porque ello representaba un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad. Además, su abuela no estaba enferma; antes bien, gozaba de completa salud física y mental y era perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que era. Así, Caperucita Roja cogió su cesta y emprendió el camino a través del bosque.

Muchas personas creían que el bosque era un lugar siniestro y peligroso, por lo que jamás se aventuraban en él. Caperucita Roja, por el contrario, poseía la suficiente confianza en su incipiente sexualidad como para evitar verse intimidada por una imaginería tan obviamente freudiana.

De camino a casa de su abuela, Caperucita Roja se vio abordada por un lobo que le preguntó qué llevaba en la cesta.
-Un saludable tentempié para mi abuela quien, sin duda alguna, es perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que es -respondió.
-No sé si sabes, querida -dijo el lobo-, que es peligroso para una niña pequeña recorrer sola estos bosques.

Respondió Caperucita:
-Encuentro esa observación sexista y en extremo insultante, pero haré caso omiso de ella debido a tu tradicional condición de proscrito social y a la perspectiva existencial -en tu caso propia y globalmente válida- que la angustia que tal condición te produce te ha llevado a desarrollar. Y ahora, SÍ me perdonas, debo continuar mi camino.

Caperucita Roja enfiló nuevamente el sendero. Pero el lobo, liberado por su condición de segregado social de esa esclava dependencia del pensamiento lineal tan propia de Occidente, conocía una ruta más rápida para llegar a casa de la abuela. Tras irrumpir bruscamente en ella, devoró a la anciana, adoptando con ello una línea de conducta completamente válida para cualquier carnívoro. A continuación, inmune a las rígidas nociones tradicionales de lo masculino y lo femenino, se puso el camisón de la abuela y se acurrucó en el lecho. Caperucita Roja entró en la cabana y dijo: -Abuela, te he traído algunas chucherías bajas en calorías y en sodio en reconocimiento a tu papel de sabia y generosa matriarca.

-Acércate más, criatura, para que pueda verte -dijo suavemente el lobo desde el lecho.
-¡Oh! -repuso Caperucita-. Había olvidado que visualmente eres tan limitada como un topo. Pero, abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes!
-Han visto mucho y han perdonado mucho, querida.
-Y, abuela, ¡qué nariz tan grande tienes!... relativamente hablando, claro está, y a su modo indudablemente atractiva.
-Ha olido mucho y ha perdonado mucho, querida.
-Y... ¡abuela, qué dientes tan grandes tienes! Respondió el lobo:
-Soy feliz de ser quien soy y lo que soy -y, saltando de la cama, aferró a Caperucita Roja con sus garras, dispuesto a devorarla.
Caperucita gritó; no como resultado de la aparente tendencia del lobo hacia el travestismo, sino por la deliberada invasión que había realizado de su espacio personal.
Sus gritos llegaron a oídos de un operario de la industria maderera (o técnico en combustibles vegetales, como él mismo prefería considerarse) que pasaba por allí. Al entrar en la cabana, advirtió el revuelo y trató de intervenir. Pero apenas había alzado su hacha cuando tanto el lobo como Caperucita Roja se detuvieron simultáneamente.
-¿Puede saberse con exactitud qué cree usted que está haciendo? -inquirió Caperucita.
El operario maderero parpadeó e intentó responder, pero las palabras no acudían a sus labios.
-¡Se cree acaso que puede irrumpir aquí como un Neandertalense cualquiera y delegar su capacidad de reflexión en el arma que lleva consigo! -prosiguió Caperucita-. ¡Sexista! ¡Racista! ¿Cómo se atreve a dar por hecho que las mujeres y los lobos no son capaces de resolver sus propias diferencias sin la ayuda de un hombre?
Al oír el apasionado discurso de Caperucita, la abuela saltó de la panza del lobo, arrebató el hacha al operario maderero y le cortó la cabeza. Concluida la odisea, Caperucita, la abuela y el lobo creyeron experimentar cierta afinidad en sus objetivos, decidieron instaurar una forma alternativa de comunidad basada en la cooperación y el respeto mutuos y, juntos, vivieron felices en los bosques para siempre.



flogger

"La niña con chupines rojos"
Esta, es la historia jamas contada de esta famosa niñita. Todo comenzo en el barrio Tres Cerritos de Salta càpital,un dia la mamà de una niña que recientemente se habia unido a la onda "floggers" le pidio que se llegue a villa mitre a yevarle un parde mangos a su abuela que estaba enferma y casi ciega y que urgentemente nesesitaba el dinero para las gotitas y el talco para la baranda de los pies.
Ella renegando mucho se tomo el 1A con su nueva tarjeta magnetica y tuvo la mala suerte de bajarse muy lejos de la casa de su pobre abuela que vivia a la entrada de la villa, y el lobo feroz que anda vagabundeando por hay se dio con que en una casa en la que se veia a una pobre anciana fabricando opio (ya que la vieja era una traficante colombiana de opio, y estaba casi ciega por el consumo del mismo) entonses se avivo y le toco la puerta, apenas la dulce viejecita la abrio se le tiro ensima y se la morfo, y al cabo de comerse a la vieja empezo a sonar su celular, y era su ñeta!!! disiendole que se bajo unas paradas despues de su casa y que tardaria en yegar, entonses hay nomas el lobo se vistio con la ropa de la abuela y espero impaciente a su sobrina.
Al cabo de unos 45 minutos llego la pobre niña con su carterita de cuero negro, toco la puerta "toc, toc, toc", y salio el lobo entonses ella dijo :-abuela!! que te paso? porque esos ojos tan dilatados??- y el lobo respondio:- son las gotitas para mi problema de cataratas!!- y ella entones le dijo:- y esos nariz tan grande!?-el lobo nuevamente le dice:- para aspirar mejor!- ella mas tranquila entro a la casa y no pasaron 2 minutos que el lobo se la morfo de un brinco.
Como el habìa dejado su bici estacionada afuera de la casa de la vieja, pao un yutito por hay se la quiso robar , y el viendo por la ventana que tendria que volverse a pata salio a kgrlo a pedos al yutito y entonses el sacha pelo 2 fierros y lo mato al lobo, y de la nada aparecieron la niña de chupines rojos que se lo chapo al cumbierito y la vieja que le regalo un poco de opio.
FIN



contada por el lobo

el bosque era mi hogar.yo vivia alli y me gustaba mucho. siempre trataba de mantenerlo ordenado y limpio.
un dia soleado,mientras estaba recogiendo las basuras dejadas por unos excursionistas, senti pasos.me escondi detras de un arbol y vi venir a una niña vestida en forma muy divertida: toda de rojo y si cabeza cubierta,como si no quisieran que la vieran. andaba feliz y comenzo a cortar las flores de nuestro bosque, sin pedir permiso a nadie, quizas ni se le ocurrio que estas flores no le pertenecian.naturalmente,me puse a investigar. le pregunte quien era,de donde venia,a donde iba,a lo q ella me contesto,cantando y bailando,que iba a la casa de su abuelita con una canasta para el almuerzo.me parecio una persona honesta,pero estaba en mi bosque,cortando flores. de repente,sin ningun remordimiento,mato a un mosquito que volaba libremente, pues tambien el bosque era para el,asi que decidi darle una leccion y enseñarle lo serio que es meterse en el bosque sin anunciarse antes y comenzar a maltratar a sus habitantes. le deje seguir su camino y corri a la casa de su abuelita . cuando llegue me abrio la puesta una simpatica viejecita, le explique la situacion y ella estuvo de acuerdo que su nieta merecia una leccion .la abuelita acepto permanecer fuera de la viste hasta que yo la llamara y se escondio debajo de la cama.
cuando llego la niña la invite a entrar al dormitorio donde estaba yo acostado vestido con la ropa de la abuelita. la niña, sonrojada me dijo algo desagradable acerca de mis grandes orejas. he sido insultado antes ,asi q trate de ser amable y le dije q mis grandes orejas eran para oirla mejor. ahora bien , me agrada la niña y trate de prestarle atencion, pero ella hizo otra observacion insultante acerca de mis ojos. ustedes comprenderan q empeze a sentirme enojado. la niña tenia bonita apariencia , pero empezaba a serme antipatica. sin embargo, pense q debia poner la otra mejilla y le dije q mis ojos me ayudaban a verla mejor.pero su siguiente insulto si me encolerizo.siempre he tenido problemas con mis grandes y feos dientes y esa niña hizo un comentario realmente grosero. se que debi haberme controlado , pero salte de la cama y le gruñi , enseñando toda mi dentadura y diciendole q eran para comerla mejor.
ahora , piensen ustedes :ningun lobo puede comerse una niña. todo el mundo lo sabe. pero esa niña empezo a correr por toda la habitacion gritando y yo corria detras de ella tratando de calmarla. como tenia puesta la ropa de la abuelita y me molestaba para correr, me la quiete , pero fue mucho peor. la niña grito aun mas . de repente la puesta se abrio y aparecio un leñador con un hacha enorme y afilada.yo lo mire y comprendi que corria peligro, asi que salte por la ventana y escape .
me gustaria decirles que este es el final de la historia , pero desgraciadamente no es asi . abuelita jamas conto mi parte de la historia y no paso mucho tiempo sin que se corriera la voz de que yo era un lobo malo y peligroso.
todo el mundo comenzo a evitarme.no se que le pasaria a esa niña antipatica y vestida en forma tan rara, pero si les puedo decir q yo nunca pude contar mi historia. ahora ustedes ya lo saben



otra

Había una vez en un pueblo algo lejano y alejado de cualquier otra ciudad o civilización una pobre ancianita .Ella vivía en una casa que, a pesar de ser muy antigua, era de apariencia habitable. Tenía una nieta llamada Caperucita roja. La llamaban así a causa de que siempre llevaba puesta una caperuza roja hecha por su querida madre. La niña vivía en un pueblo a cientos de kilómetros de su abuela, por lo que nunca la iba a visitar.
Un día estaba la ancianita pensando sobre eso y se le ocurrió algo: fingir estar enferma y así hacer que su nieta la visitara. Escribió una carta a Caperucita pidiéndole medicamentos para su enfermedad, porque en su pueblo no había.
Al recibir esta carta la pequeña se puso rápidamente en camino al pueblo donde vivía su abuela, y, como en ese tiempo no existían los transportes, solo caballos y algunas carretas, debió ir caminando a través de un bosque que parecía no tener fin.
El puma había escuchado por la ventana de la casa de Caperucita como su mama le leía la carta enviada por la abuela, entonces ideo un plan para comer a la pobre niña y dejar morir a la desdicha abuela: llegar antes a la casa de la viejecita, atarla, ponerse su ropa y fingirse enfermo y, cuando la jovencita estuviera distraída, comérsela de un bocado. Después de pensar detalladamente cada parte de su plan se puso en marcha.
Después de una agotadora caminata el puma llego a casa de la abuela. Al llegar forzó la corroída puerta de la casa, amordazo, ato y metió dentro del armario a la anciana. Ya en la cama vestido como la abuela, esperaba ansioso a su presa.
Después de algunas horas de espera, por fin alguien toco a la puerta:
-¿Quién es?- pregunto el puma imitando la voz de la ancianita.
-Soy tu nieta caperucita. Te he traído los remedios que tanto necesitabas- respondió la pobre niñita.
-Pasa querida te he estado esperando- le dijo el puma astutamente.
-Hola abuela. Hace tiempo que no te veo- dijo caperucita roja abriendo la puerta.
-Ven mas cerca para verte un poco mejor- ordeno el puma preparándose para devorar a la jovencita.
Al acercarse Caperucita noto algo extraño en el rostro y cuerpo de su abuela, lo que le produjo mucha curiosidad.
-¡Abuela, que uñas tan largas tienes!- dijo por fin la niña.
-Son para rascarme mejor, nietita- dijo el puma.
-¡Abuela, que ojos tan grandes tienes!- dijo Caperucita.
-¡Son para encontrar las agujas de tejer que se me caen caperucita!-exclamo el puma.
-¡Abuela, que pelaje tan tupido tienes!- dijo Caperucita.
-Es para abrigarme mejor en invierno- dijo el puma acurrucándose entre las sabanas.
-¡Abuela que dientes tan grandes tienes!- dijo Caperucita.
-Es para masticar la carne tan dura que cocino, mi hija- dijo el puma.
-¡¡Abuela que piernas larguisimas tienes!!- exclamo impresionada Caperucita.
-¡Son para correr mejor!- dijo el puma arrancándose la ropa de la abuela y persiguiendo a la jovencita por toda la casa.
-¡Tu no eres mi abuelita, eres un malvado puma!- dijo Caperucita escapando del depredador.
-¡Si Caperucita adivinaste no soy esa viejecita! ¡Y te digo otra cosa, mis grandes dientes no son para comer la dura carne que preparo! ¡Son para comerte a vos!- diciendo esto el puma devoró a Caperucita y luego se puso en camino al bosque pues allí estaba la cueva donde vivía.
En cuanto la abuela logro desatarse, ya era tarde, el puma había escapado un par de horas antes. Al darse cuenta de lo que le paso a su nieta entro en pánico y se desmayo.
Cuando abrió los ojos ya no estaba tirada en el piso de la sala, sino en su cama. Todo había sido una pesadilla.


explicada


“Caperucita Roja”. Así le decían a aquella niña, de unos 10 años, que vivía con su madre en un pueblito.. Este apodo, se explica por la simple y chota razón de que la virginal pequeña, usaba una caperuza de ese color..
Que te digan “Caperucita roja” por usar una caperuza roja, es lo mismo que a mi me conozcan en el barrio por “bucito azul de manga larga, con rayas blancas, escote en “V”"..
“Mirá Marta…”, le dice una vecina a la otra, “…allá va bucito azul de manga larga, con rayas blancas, escote en “V” al almacen a comprar longaniza” o “Che, bucito azul de manga larga, con rayas blancas, escote en “V”, no me das una mano para empujar el auto que se me quedó!?”..
Tremendo..
Yo pienso que algo groso pasó en la hisotria, por eso no dan nombres.. Si se percataron, no se sabe el nombre de ninguno de los personajes.. Ni de la madre, ni del leñador… ni siquiera de la abuelita!!!! que todos, ABSOLUTAMENTE TODOS cuando nombramos a nuestra abuela decimos “la abuela Elvira” (no es que todas las abuelas se llamen Elvira, vos le pones el nombre de la tuya.. nabo)

En fin, un día, mamá Caperuza (no me refiero al verbo “mamar”) y caperucita, se pusieron a concinar boludeces.. Es acá cuando a la madre de Cape (apodo para los conocidos más intimos), se le ocurre la brillante idea de mandarle algo a la abuelita..
Como era domingo, alrededor de las 4 de la tarde, y mamá Caperuza se iba a perder la comedia.. Le dijo a su hija: “Nena, anda a llevarle unas tortas fritas a la abuela que debe estar cagada de hambre la vieja.. Pero no seas boluda, anda por el camino de siempre, no te hagas la loca ni te vayas a la mierda. No hables con nadie extraño, no gilées..”
Es en este preciso momento donde la madre hizo cagadas.. ¿A quién se le ocurre mandar a su indefensa y colegiala hija de 15 añitos a andar por el bosque lleno de
malandras, árboles y borrarchos? (ya se, dije que caperucita tenia 10, pero te quedaste pensando en la imagen igual que yo… depravado hijodeputa)… Unicamente a una madre que se droga.. la madre de caperucita se drogaba.. no la juzgo..

Entonces, Caperucita accede, y se va a la mierda con una canasta a lo de la abuelita..

La abuelita vivía en la loma del orto… lejos. SOLA, en el medio del bosque, sin una casa alrrededor, ni un almacén, ningún kiosquito, NADA!!!.. ¿Qué deducimos de eso?.. Que la madre de Caperucita era una hija de puta.. No le hace un espacio en su casa, ni siquiera la mandó a un jeriátrico. La vieja vive con hambre, no tiene elecricidad, no tiene teléfono, se caga de frio, y si mal no me acuerdo estaba enferma, si se muere nadie se entera…

Camiando, corriendo, boludeando, iba Caperucita por el bosque.. juntaba flores, se tiraba pedos, jugaba con los pajaritos, etc… Cuando de repente… Aparece EL VENOSO Y PELUDO LOBO FERÓZ…
La ve a la niña, huele su ingenuidad.. Se acerca y le dice:

Lobo: - Qué contás?
Caperucita: …
Lobo: - Todo tranqui?
Caperucita: …
Lobo: - Daaaaale!!! No me hagas remar la conversación, no seas puta.. Me encanta tu caperuza verde..
Caperucita: - Mi mamá me dijo que no tengo que hablar con gente extraña.. Daltónico hijodeputa
Lobo: - Tu madre se puede ir a cagar… aparte yo soy un lobo, no pasa nada..
Caperucita: - Pero si sos un lobo… no podés hablar…
Lobo: - Es que si no hablo la historia termina acá, no pasa todo el resto, entendés? Perfectamente te podría comer ahora, pero sería un cuento de mierda.. Hay que darle color… voy a la casa de tu abuela, después llegas vos, te cago a mentiras y se arma terrible quilombo, entendés?.. Dale, contame cómo te llamas, a dónde vas y todo eso así la hacemos corta..
Caperucita: - Bueno. Me dicen Caperucita roja, y voy a la casa de mi abuela a llevarle comida y volver al futuro III en DVD…
Lobo: - ah miraquebueno, quebueno, miraquebueno… Dónde vive la vieja?
Caperucita: - pffff! allá, en la loma de orto..
Lobo: - ah.. no, no es tan lejos, pasa que vos agarras por este camino largo (como esssta), seguí por aca, mirá, ves ese cartel que dice “si queres ir a la casa de la abuelita de Caperucita roja no agarres por aca porque vas a tener que caminar como un hijo de puta, gracias”?, bueno, mandate por ahí..
Caperucira: - Bueno, te creo… soy mogólica..

El lobo, que tenía un hambre de puta madre, se quería encajar a la abuela, a Caperucita y a todo el que se cruzara, y salió corriendo como loco para llegar antes a la casa de la Abuelita..
Llega, toca la puerta.. y la vieja dice:

Abuela: Quieeeeeeen?
Lobo: El cableeeeee!!!
Abuela: vaaaaaaaa!!

chrk chrk chrk (ruido de llave abriendo)

Abuela: Siiiii??

PUM!! (cabezaso en la nariz)

La abuelita cae desmayada, el lobo le saca el camisón, le ve las tetas por la rodilla a la vieja, se lo pone, y se la come… (a la abuela, no es que sea puto).. Eso de que la esconde en el ropero es la versión para niños de 3 años.. La que yo estoy contando es la posta, la sangrienta.. para niños ya grandes, como de 5..
En fin, el lobo va, y se acuesta en la cama a esperar a que llegue la pendeja..

Caperucita, por su parte, ya no cantaba, PUTEABA!!, porque ya hacía 3 horas y 23 minutos que venía caminando…
Finalmente llega..
“¡¡TOC TOC TOC!!”, dice Caperucita, ya que no le daban las manos para golpear (en una mano tenía la canasta y en la otra las zapatillas; hacia rato se habia descalzado porque tenia los pies hechos mierda..)

Lobo (voz de camionero): Quiéeeeeen?
Caperucita: Estás con un macho abuela? te dejo tranqui, me voy..
Lobo (voz de camionero fina): no no no no.. ¡¡ésta girpe!!.. pasá m’hija.. está abierto!!

Entra, y lo ve..

Acá no puede ser que no se da cuenta que en la cama hay un lobo en camisón… Es como no darse cuenta que Florencia de la V tiene un lobo entre las gambas..
O me vas a decir que le pongo corbata a un perro y te digo “Mirá, mi tío Mario”, me crees..
¿¡ QUE LE HIZO PENSAR AL LOBO QUE SEMEJANTE BOLUDEZ LE IBA A SALIR !?

Y ya sabemos lo que viene.. Entran a conversar, aprareciendo aquí unos de los diálogos más recordados de la historia:
Caperucita: - Abuelita, que ojos tan grandes tienes
Lobo: - Si… son para verte mejor..
Caperucita: - Abuelita, que orejas tan grandes tienes
Lobo: - Si, para escucharte mejor..

Y asi con varias partes del cuerpo del lobo… (algunas fueron censuradas)
Hasta que…

Caperucita: - … y que boca tan grande tienes!!
Lobo: - Si, bien, VENÍ!!!

Le salta la térmica al lobo, se pone rojo, rompe todo y la empieza a corretear a la guacha, que empieza a gritar como loca..
Hasta que, finalmente, la agarra, y se la come (no voy a hacer el chiste de nuevo)..

Dato importante, el lobo se encajo a la Abuela y a Caperucita de una, sin masticar.. ¿Cómo tenia el estómago? HECHO MIERDA… Y GRANDE!

A todo esto DE LA NADA, cae el venosos leñador, con sus brazos, acha, y venas… Tira la puerta a la mierda de una patada.. lo ve al lobo con cara de “acabé”.. y sin preguntar, le mete un achazo transversal en el medio del estómago, del cual salen despedidas, nuestra amiga Caperusita, y la abuela…. en bolas.. (limpitas las 2, sin una gotita de sangre o caca) (vean los dibujitos de los libros, es así)
Se abrazan, se quieren, la vieja se viste, el leñador le toca el culo a la guacha… y arrancan todos para la casa de mamá Caperuza, que en pantuflas, y tranquila, esperaba que su hija llegase para contarle si la abuela ya se habia muerto o no (esa era la verdadera intención de la madre)..
Finalmente llegan, felices y contentos, y cuentan toda la aventura como una anécdota más de la vida, como quien cuenta que se entontró $100 pesos en la calle, mientran comen bizcochos..

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.. Caperucita, la abuelita, el leñador y mamá Caperuza, se enfiestaron e hicieron una flor de partuza.




ahora unas imagenes:



















Datos archivados del Taringa! original
0puntos
1,022visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

l
lmax🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts13
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.