El dueño del comercio de Avellaneda al 3900 se entregó harto del asedio que sufrió su negocio.
El súper de Avellenada al 3900. El robo continuó esta mañana. Se llevaron hasta las ventanas y tanque de agua.
"Llévense todo, el súper es de ustedes". Esas palabras brotaron de la boca del dueño del supermercado Del Sol, ubicado en Avellaneda 3942, en el sudoeste de la ciudad, tras soportar varias horas de asedio. Era la medianoche cuando cientos de vecinos avanzaron sobre el negocio, mientras el propietario, de nacionalidad china, junto con su familia y los empleados se retiraba. La faena duró cinco horas y, además del robo de mercadería, las ventanas y hasta un tanque de agua, los agresores no dudaron en incendiar la camioneta importada del dueño.
"Fue un desastre. No quedó nada. Se llevaron todo", contó esta mañana uno de los habitantes de la zona. Los vecinos del barrio comenzaron a concentrarse frente al negocio al caer la tarde ayer. Hubo mucha tensión. La policía se presentó en el lugar e intentó dispersar a quienes pretendían llevarse todo.
El robo comenzó a la medianoche y siguió con firmeza hasta las cinco de la madrugada. Los vándalos incendiaron la camioneta Honda CBR que quedó calcinada. Pero los intrusos seguían ingresando en la mañana de hoy. Ya no quedaba nada de valor desde lo estrictamente necesario para vivir.
La tarea de la mañana consistió en desmontar las góndolas, anaqueles, exhibidores, ventanas y hasta el tanque de agua. El lugar lucía devastado. No había custodia policial y, según contaron los vecinos, sus propietarios ya habrían decidido cerrar y mudarse a otro lado.