Según un informe publicado en EE.UU. en 1992 por Brenda Love con el título The Enciclopedia of Unusual Sex Practices, un afrodisíaco es un producto que aumenta o intensifica el deseo y la potencia sexual. La palabra viene de Afrodita, la diosa griega madre del mar, de la fecundidad y de la naturaleza en su estado más salvaje...
Sangre
Muchas culturas han creído en el poder de la sangre para aumentar la virilidad e incluso, para prolongar la vida. Los historiadores de la época nos relatan cómo los ciudadanos romanos se lanzaban a la arena del circo para beber la sangre de los gladiadores muertos en el combate y así recuperar su propia virilidad. En realidad, sus efectos son nulos y si se bebe sin hervir es un alimento muy difícil de digerir.
Testículos
A lo largo de toda la historia, los hombres han consumido testículos de animales o de otros hombres para captar el poder de la reproducción y la potencia sexual del difunto.
En efecto, es verdad que los testículos contienen testosterona, que es la hormona que favorece el desarrollo de los espermatozoides, el impulso sexual y la agresividad. Por lo tanto, consumir criadillas de toro o de cordero puede ser un buen método para aumentar el nivel de esta hormona en la sangre.
Todas las vísceras de animales y en especial las criadillas, aumentan los niveles de colesterol negativo en la sangre, y las de vacuno transmiten la enfermedad de las Vacas Locas.
Vigorex
Es un producto que se comercializa con distintos nombres o se añade a refrescos energéticos. Se extrae de la avena. Unas investigaciones llevadas a cabo por el Institute for the Advance Study of Human Sexuality, descubrieron que incrementa el desempeño en los hombres favoreciendo la erección y prolongando el orgasmo.
A través de unos análisis de sangre, se pudo comprobar que favorecía el aumento de los niveles de testosterona en sangre. La dosis recomendada son 300 mg. al día.