En el principio, se creó el Filofax, un gigantesco desorden anillado de notas, calendarios y otras herramientas. Luego, en 1984, llegó el Psion Organiser, un asistente personal digital con tapa y teclado que era el segundo aparato electrónico favorito de los yuppies (después de un teléfono móvil del tamaño de un ladrillo). Después, en 1993, vino el Apple Newton, el primer organizador con pantalla táctil que ofrecía reconocimiento de escritura manual y el primer dispositivo electrónico en recibir el nombre de "asistente personal digital".
Desafortunadamente para Apple, el Palm Pilot (lanzado en 1996) resultó ser mucho más popular, por su menor tamaño y su precio más bajo. El primer intento de Apple de comercializar un asistente personal digital terminó en fracaso cuando dejó de fabricar el producto en 1998.
El primer 'teléfono inteligente' fuel el IBM Simon, que salió a la venta en 1993, el mismo año que hizo su debut el Newton. Era un teléfono móvil que también tenía calendario, calculadora, correo electrónico y hasta pantalla táctil. Poco después, Nokia se subió al carro de los teléfonos inteligentes con el 9000 Communicator. Tenía teclado QWERTY y simplemente combinaba un teléfono con una funcionalidad y una forma similares a las del Psion Organiser.
Pero no fue sino hasta el año 2000, con el lanzamiento del Ericsson R380 (foto) que se publicitó a un teléfono como 'inteligente'. En 2007, el Nokia N95 se convirtió en el ícono de los primeros teléfonos inteligentes.
Al mismo tiempo que el Ericsson R380 iluminaba el mundo de la navegación móvil, Apple estaba preparando el iPod. Su icónico reproductor de música, que hizo su aparición a fines de 2001, no dominó de inmediato el mercado existente. Pero su simplicidad y su facilidad de uso sedujeron a los consumidores. Apple vendió 600,000 iPods en 2002, pero fueron ya dos millones en 2003 y diez millones en 2004.
En apenas tres años, Apple había pasado a dominar el mercado de reproductores de música. Y lo que es más importante, su tienda iTunes Store le dio una plataforma desde la cual vender contenido multimedia y que era casi universal.
Un año después, en 2005, se inició el desarrollo del iPhone. Se dio a conocer el 9 de enero de 2007 en MacWorld; Steve Jobs dijo: 'Estamos presentando tres productos revolucionarios. El primero es un iPod con pantalla ancha y controles táctiles. El segundo es un teléfono móvil revolucionario. El tercero es un dispositivo para comunicarse por internet que rompe barreras. No se trata de tres dispositivos distintos. Se trata de uno solo. Y lo llamamos iPhone. Hoy Apple va a reinventar el teléfono'. ¿Y saben qué? Tenía razón.
Su interfaz de usuario multitouch, que se puede operar con toques y deslizamientos de los dedos, su fusión impecable del navegador, los contactos, el calendario y muchos accesorios más, y su facilidad de uso siguen siendo el modelo de excelencia de los teléfonos inteligentes.
Poco después del iPhone original, llegó el 3G. Este fue un paso fundamental hacia delante, ya que los usuarios del iPhone habían cambiado la forma de usar datos en teléfonos móviles y esperaban que el correo electrónico y el navegador funcionaran tan bien como el resto del teléfono, sin importar dónde se encontraran. Con la llegada del 3G, las cifras de Apple para su gama de iPhones dieron un salto enorme, a la vez que el teléfono se comenzó a vender en todo el mundo. Para fines de 2009, Apple tenía el 17% de todo el mercado de teléfonos inteligentes.
Era mediados de 2009 cuando Apple presentó el 3GS. Se duplicó la velocidad de transmisión de datos con la introducción de HSDPA de 7.2 MBps full y se perfeccionó el manejo de energía del procesador. También se duplicó la memoria disponible y se mejoró la cámara, finalmente (aunque no estuvo ni cerca de ser mejorada todo lo que era necesario). Para entonces, Apple había prácticamente destruido a su competidor histórico, Nokia (hasta el relanzamiento de este último con el Windows Phone). Pero había surgido una nueva amenaza: Android.
El sistema operativo de Google, lanzado en octubre de 2008, estaba dando paso a la creación de teléfonos inteligentes más económicos que no sólo hicieron crecer el mercado de los aparatos con pantalla táctil en los países en vías de desarrollo, sino que también estaban comenzando a rivalizar con Apple en la gama más alta...
El iPhone 4 se lanzó en junio de 2010 y al comienzo sus reseñas fueron fabulosas. Era, nuevamente, un gran cambio, en respuesta a la creciente amenaza de los rivales Android. ¿Cuál era la gran característica diferencial? Su pantalla Retina: una pantalla táctil de calidad increíblemente alta con 326 píxeles por pulgada cuadrada y una resolución de 960 x 640 en pantallas de 3.5 pulgadas de tamaño. El agregado de una cámara en el frente (además de las nuevas mejoras a la cámara trasera) dio lugar a la aparición de FaceTime, el chat de video de Apple.
Y se mejoraron aún más el sistema operativo y el procesador del teléfono (pasó a 1 GHz). Pero luego llegó el problema de la recepción, conocido como 'Antennagate': los usuarios se quejaron de que las conexiones eran de mala calidad y se cortaban. Apple se vio obligada a hacer una serie de correcciones.
Las ventas del iPhone 4 subieron, pese a las opiniones negativas de los usuarios, pero el 4S, lanzado en octubre de 2011, las reforzó todavía más. No sólo se rediseñó la antena para solucionar los inconvenientes del 4, sino que el 4S presentó un procesador de núcleo doble, mayor capacidad gráfica, mayor velocidad de transmisión de datos y una cámara muy mejorada con captura de video Full HD. También tenía control por voz, con el asistente Siri. El 4S se ha vendido muy bien, según la mayoría de los analistas, pero hay signos de que en los mercados desarrollados, como Europa y los EE. UU., existe una tendencia a adquirir teléfonos con prestaciones aún más avanzadas.
Hasta (probablemente) septiembre, estos son los rumores más difundidos acerca del iPhone 5: tendrá una pantalla más grande, quizá de cuatro pulgadas, con formato 16:9; iOS 6, con listas comerciales de Siri en el Reino Unido y mapas de Apple no pertenecientes a Google; una cámara mejor, posiblemente can alto rango dinámico aplicado a los videos además de a las fotos; un mejor procesador de dos núcleos, o quizá de cuatro; conectividad 4G o LTE (es probable que se tiendan redes 4G en el Reino Unido para 2013); comunicación de campo cercano (NFC), la función de pago tap-to-pay, carga inalámbrica y enchufe rediseñado.
Si lucirá como la imagen conceptual de arriba, creada por Frederico Ciccarese, sólo el tiempo lo dirá...
A menos que Apple revele algún cambio radical para el próximo iPhone, la porción de mercado de Google seguirá creciendo. En cinco años, Apple ha vendido 250 millones de iPhones por 150,000 millones de dólares. Pero el 59% de los teléfonos inteligentes que se venden ahora tienen el sistema operativo Android, en comparación con el 35% del iOS. Y con HTC y los Samsung Galaxy SII y SIII, los teléfonos de Android no sólo están conquistando los países en vías de desarrollo, sino también Europa y los EE. UU.
¿Qué queremos ver en el iPhone 5 ideal? Que Apple regrese a la simplicidad de los orígenes del iPhone: que la batería dure mucho más, que la cámara sea mucho mejor y más rápida (a la altura de las compactas), que la tienda de aplicaciones sea más inteligente y pueda detectar lo que a uno le gustaría hacer... esto es lo que soñamos para el iPhone.
Saludos!!!