Deja que cargue.

El Manicomio General de La Castañeda fue instituido en el año de 1910 con la doble función de hospital y asilo para la atención psiquiátrica de enfermos mentales de ambos sexos, de cualquier edad, nacionalidad y religión. Un objetivo secundario fue proporcionar enseñanza médica mediante la participación de las clínicas de psiquiatría en sus pabellones.
¿Quiénes eran los ciudadanos que llegaban a esa institución? Este moderno hospital estuvo poblado de niños, delincuentes, ancianos, alcohólicos, drogadictos y prostitutas. De acuerdo con el Reglamento de 1913, los enfermos estuvieron distribuidos en las siguientes secciones: el Pabellón de las Distinguidos recibió a pensionistas de primera clase, sin distinción de padecimientos; el Pabellón de Observación, era destinado a indigentes y pensionistas de segunda y tercera clase, que permanecían el tiempo necesario para su clasificación; una sección especial se reservaba a los toxicómanos; el Pabellón de Peligrosos albergó a los asilados violentos, impulsivos o agitados, también resguardaba a los presos cuya seguridad no podía garantizar.
Además existían los pabellones de Epilépticos, de Imbéciles y de Infecciosos; en esta última sala fueron canalizadas las prostitutas. Tal parece que el manicomio de los años revolucionarios de México albergó a los homosexuales, enfermos venéreos y toso aquellos que postergaban la razón en aras a las demandas de la pasión. (González, 1995:64-65)
Las autoridades definieron la locura como una enfermedad que distorsionaba el funcionamiento de la mente, quienes la padecían manifestaban incoherencia en el lenguaje y desequilibrio humoral expresado en los desórdenes físicos del cuerpo. Un caso es el de Sara Santos detenida en la calle de Mesones, en 1910:
Mujer de 18 años de edad, mexicana, detenida por vestir de rojo y medias acanaladas negras, blusa de satín blanco, desgarrado por el frente, dando un espectáculo inmoral pues se asomaban los pechos. (AHSS Manicomio General Expedientes Clínicos, 1910:58-59)
Para distinguir la locura las autoridades se distinguieron del funcionamiento mental y la forma de expresarse de las pacientes, que resultaron ser de suma importancia para a las autoridades porque si algo caracterizó a todos los pacientes fue la ausencia de razón (Sacristán,1992:99-102). Los médicos en su intento de discernir la locura, observaban, ya no la mente de la acusada, sino su aspecto externo, como ocurrió en el caso de Serafina de la Peña, prostituta de 25 años de edad, acusada de escupir a dos agentes en la cara en el año de 1919, quien murió de infección intestinal. La paciente presentaba los siguientes síntomas: ojos caídos, el color de pálido, falta de apetito y del dormir, carácter violento y asocial; el diagnóstico, locura. (AHSS, Ibidem., 51)
Los encargados de la salud mental tenían, en principio, la intención de ayudar a aquella mujeres que necesitaran comprensión, apoyo, y quizás, asesoramiento. Esta actitud, válida y humana aunque paternalista, encontró escollos con demasiada frecuencia.
Con frecuencia nos damos cuenta de que a lo que podía hacerse a favor de una paciente se oponía un poderoso sistema, el cual generaba precisamente los problemas que trataba de solucionar (un sistema que engendraba enfermos mentales de la misma manera en que los prisioneros engendraban la delincuencia y el crimen.)
Hay hechos que no pueden ser ignorados: el estigma y la discriminación que pesaban sobre las que hubieran sido catalogadas como prostitutas y además como enfermas mentales, la debilidad provocada por los fármacos que se administraban, la falta de apoyo de la sociedad, el poco deseo de buscar ayuda profesional, la controversia constante a propósito de la efectividad del personal médico y administrativo, la negación de los derechos y de los pacientes contribuyeron a empeorar la salud de las pacientes
Debido a las pésimas condiciones en que se encontraban las internas en La Castañeda, el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz decidió, en 1967, inaugurar granjas-hospitales ubicadas en las afueras de la ciudad, a donde fueron trasladados los 5 000 habitantes del antiguo manicomio.

¿Habías oído hablar de este psiquiátrico?
Yo estoy muy interesada en comprar dicho libro, y estuve indagando en google donde encontré imágenes y una página con bastantes comentarios que ahora comparto con ustedes, de personas que al parecer vivieron cerca o conocieron a personas internas en ese hospital, espero que les guste.

Mi madre guarda bonitos recuerdos de este lugar pues cuando tenía 6 años visitaba a su tía Víctoria Balboa quien trabajaba allí. y dice nunca sintió miedo . Por cierto si tienen algun dato sobre Victoria me gustaría conocerlo pues nunca supo más de ella si alguien sabe de familiares reportense . gracias.
Hylda.

Mi tío abuelo, que aún vive, estuvo internado en La Castañeda por su obsesión con la arqueología y las leyendas de tesoros, quería encontrar tesoros en la ciudad de México y en los años 80 encontró efectivamente muchas piezas arqueológicas en Tenayuca que aún conservamos. La ignorancia y la moral en turno llevaron a muchos inocentes a sufrir tremendos tratamientos y experimentar un sufrimiento atroz. La locura se hace visible para todos hoy en día en el hambre de poder de nuestros gobernantes y candidados. Locos de verdad nos gobiernan. Arcano.

hace unos dias vi el comentario de el libro de la castañeda, me movio el alma. yo cuando tenia 6 años o mas , no recuerdo bien , yo iba al cine de alli , de la castañeda . nos cobraban 15 centavos , iba con unos amigos de mi edad ella se llamaba marta y el reyes. de verdad. fue algo que marco mi vida , por que ahora no se donde estaban mis papas. nos metiamos a ver peliculas de tres creo que eran. y alli andaban los enfermos. yo creo que me da tristeza , cuando veo a la gente enferma mental. recuerdo que oia gritos desde los pavellones. me guataba por que eran unos jarines hermosos, quise compartir esto . todavia siento mi pecho , inflamado.. Yolanda Franco

mi mamá me platicaba cuando pasabamos por ese rumbo que ahi estaba un manicomio, y que ella que venia de provincia a trabajar de empleada domestica cuando salia se venia a observar alos internos, suponga que por lo que dice el articulo tambien admiraba dichos jardines. Tita Tellez.

tengo la fortuna de haber sido el Hijo Menor de Don Arturo Quintana A. y estar en el proceso de Demolicion de LA CASTAÑEDA y Ver como se Consrtuyo Nuevamente como un gran rompecabezas cada piedra de cantera estaba Numerada hoy se localiza en Ameca Meca Edo de Mex en las Faldas de la Mujer Dormida en medio de bosque hermosisimo fue casa de campo en los 70`’s y 80's . Con muebles antiguos de la epoca del edificio En el mismo lugar esta la primera cerveceria de Mexico me agradaria enviar Fotos de como se ve Actualmente el Edificio de la LA CASTAÑEDA Quiero suponer que el Sr. Paolo Triego conocio a mi padre por que su comentarios son muy acertados Siempre e estado muy interesado de la historia del manicomio de la castañeda Gracias a la Sr. Cristina Garcia Pozo por promober un Edificio tan representativo de la Cd. de Mexico Que los jovenes no pudieron Admirar su Belleza y Arqitectura Javier Quintana.

Aprox. en el año de 1960, siendo estudiantes de 2o. de Secundaria, un compañero y yo logramos autorización para entrar y recorrer los pabellones, fué tal nuestra impresión que aun recuerdo metro por metro,cara por cara,y grito por grito de ese lugar. Pero lo extraño es que nunca sentimos miedo…sino una profunda tristeza. Guillermo Alvarez.

Compartí los jardínes y el auditorio de cine junto con los enfermos que por supuesto no eran violentos, eran como niños, nos llevaban de mi escuela primaria a las funciones de cine, que se llamaba “Manuel Cervantes Imaz”, (recuerdo que el Director de la escuaela en aquellos tiempos se llamaba Nemesio) tal vez una vez al mes, lindos jardines, mucha limpieza, estaba a un paso de la via del Ferrocarril hacia Cuernavaca, un recuerdo triste era ver a algunos que estaban mas enfermos a la orilla de un gran patio detras de las rejas, pidiendo comida o dinero o tal vez una mirada o una caricia. Recuerdos con sentimientos encontrados. Y sí,.. Mixcoac
era muy bonito entonces, su río, verde, era lo que veíamos por todos lados. Además de torear al tren mis hermanos y yo, inconscientes del peligro, que tiempos aquellos. Beatriz.

mi padre estudio en prepa 8 en el periodo 1969- 1972 y me relata qe estando en clases se escuchaban gritos y sollozos procedentes de los pasillos del ex manicomio y agradeceria si alguien pudiera darme mas detalles acerca de estos extraños sucesos, ya qe planeo hacer mi tesis acerca de leyendas sobre este tipo de lugares, san juan de ulua, el palacio negro de lecumberri, etc… Julieta Rosales.
Soy hija de una de la enfermera (maria anaya martinez) y sobrina de la enfermera que inaguro la castañeda y entrego en su clausura (concepcion anaya trejo) quiero saber si alguien tiene fotos y me intesa tenerlas y ya que yo tengo muy bonitos recuerdos y historias vividos ahi que fue durante mi infancia y mi adolecencia Ma. Victoria Trejo.

Asi es, en efecto este hospital Psiquiatrico se encontraba aproximada mente en lo que en nuestra actualidad es periferico-walmart plateros-torres de mixcoac-preparatoria 8 UNAM, es verdad que parte de sus bardas originales son las que rodean torres de mixcoac, es verdad que fue antes de la construcción del manicomio una hacienda de produccion del pulque y qu eparte de las casas originales de esta epoca en la que los trabajadores vivian en zonas aledañas al hospital se localizan a un costado derecho de la av. centenario y se aprecian sus bardas originales y lo mas raro si se escuchan lamentos por las noches de muejeres, gritos, voces y hay una trsitesa permeable en la Unidad Palteros impresionante, alguien que viva alli lo puede referir, yo recuerdo una voz de una mujer que dijo: “Ya dejala en paz” como si fuera una gravación disminuyendo impresionante de verdad, esto es lo que yo se por cierto el hospital contaba conjardines enormes y la vegetacion no ha cambiado en nada a la vegentacion actual en la zona de los edificios “F” Julio Rosales.

Mi Padre fué trabajador de ese centro psiquiatrico(Fogonero) y toda mi familia vivio ahi desde 1950 a 1967, pues había áreas habilitadas como casas habitacion para trabajadores de ese lugar y conformamos una comunidad muy suigeneris,pues la mayoría de nuestras amistades y familiares se sorprendian de que vivieramos ahí.Se habla de que era un centro terrible y espantoso, la verdad habia de todo y la mayoría de mis recuerdos son agradables y hasta felices y formo parte seguramente de mi orientación vocacional,pues soy medico cirujano y que yo sepa ninguno de mis hermanos o conocidos que vivimos ahí nos volvimos locos.Y el haber vivido ahí por mas de 17 años tengo suficiente informacion de lo que verdaderamente era ese maravilloso lugar.
Rocio Quevedo

Mi mama y su familia vivieron alli por varios años pues mi abuelo era velador de La Castañeda, y ahi dentro de sus terrenos en pequeños cuartos de adobe nació mi madre y mas hermanos de ella, asi como tios y abuelos incluso, todos vivian ahi, espantados los pretendientes de las hijas de mi abuelo por que pensaban que estaban locas por vivir ahi, mi mama crecio y conocio a varios locos que no eran peligrosos y ayudaban a cosechar las hortalizas que el abuelo de mi mama sembraba, mi abuelo fue asustado varias veces en la noche cuando se empezaba a quedar dormido y alguien le jalaba su gabardina, o una vez que entro a un cuarto y vio a un soldado de pie en el escritorio al que nunca pudo mirar el rostro pues desaparecio, veia los maltratos a los pacientes y mucho tiempo mi madre tuvo miedo de volverse loca y ser recluida a un lugar asi, los embarazos entre trabajadores y pacientes y los hijos que muchas veces tambien nacian enfermos, los niños locos que comian del suelo, todo eso lo vio mi abuelo trabajando ahi.
Andrea Ferré.

Las autoridades definieron la locura como una enfermedad que distorsionaba el funcionamiento de la mente, quienes la padecían manifestaban incoherencia en el lenguaje y desequilibrio humoral expresado en los desórdenes físicos del cuerpo. Un caso es el de Sara Santos detenida en la calle de Mesones, en 1910:
Mujer de 18 años de edad, mexicana, detenida por vestir de rojo y medias acanaladas negras, blusa de satín blanco, desgarrado por el frente, dando un espectáculo inmoral pues se asomaban los pechos. (AHSS Manicomio General Expedientes Clínicos, 1910:58-59)

Hay hechos que no pueden ser ignorados: el estigma y la discriminación que pesaban sobre las que hubieran sido catalogadas como prostitutas y además como enfermas mentales, la debilidad provocada por los fármacos que se administraban, la falta de apoyo de la sociedad, el poco deseo de buscar ayuda profesional, la controversia constante a propósito de la efectividad del personal médico y administrativo, la negación de los derechos y de los pacientes contribuyeron a empeorar la salud de las pacientes

Además existían los pabellones de Epilépticos, de Imbéciles y de Infecciosos; en esta última sala fueron canalizadas las prostitutas. Tal parece que el manicomio de los años revolucionarios de México albergó a los homosexuales, enfermos venéreos y toso aquellos que postergaban la razón en aras a las demandas de la pasión.
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