InicioLinuxProbando OpenSuse 12.2

Probando OpenSuse 12.2

Linux9/8/2012



La última vez que había probado openSuse, en su versión 11.04, tuve varios problemas. No porque la distribución haya sido mala, fue más bien un problema de adaptación al manejo de zypper, Yast, y principalmente a KDE, que en aquel tiempo no terminaba por convencerme.

Siguiendo la evolución de esta distro, y luego de haber utilizado KDE en la última Fedora, me decidí esta semana a instalar OpenSuse 12.2, y qué les puedo decir, una maravilla.

En primer término la instalación, si eres de los que tienen Linux como único sistema y su /home en una partición separada, olvídate de tener que andar seleccionando, eliminando, creando y editando las demás. Yast te sugerirá el esquema de particiones tal como lo tenías: /; /home; swap; respetando los tamaños; si aceptás el esquema lo hará todo por ti, y al iniciar el SO tus archivos personales estarán intactos. Como diría un amigo tucumano, los de openSuse “están pasaaados”.

En openSuse tenemos cuatro entornos para elegir: KDE 4.8.4.; Gnome 3.4; Xfce y LXDE; y, por supuesto, en la distribución orientada a KDE por excelencia no vamos a estar eligiendo otro entorno, así que con ese fuí. Por una cuestión de tiempo instalé desde un Live, y, como siempre digo, si puedes bajarte el DVD hazlo, el tiempo que lleva estar descargando actualizaciones y aplicaciones después de la instalación (que dicho sea de paso me resultó gratamente veloz), más si tu conexión a Internet no es muy rápida, es realmente insoportable.

Como a veces las comparaciones son necesarias, y hablando de distros RPM que son las que más me gustan, Anaconda al lado de Yast2 es un “bebe de pecho”; es más, después de usar el instalador de openSUSE, y si eres usuario de Fedora como yo (o como “era” yo según estoy viendo), no querrás saber de Anaconda nunca más en tu vida. Incluso una vez instalado el SO, notarás que Yast es una, sino la mejor, ayuda que puedes tener en una distribución Linux. Todo puedes hacerlo desde Yast, tanto instalar aplicaciones como actualizar tu sistema y configurarlo. Sin dudas una excelente contribución al mundo linuxero por parte de Suse.

Una vez que inicias tu sistema te encontrarás con las aplicaciones tradicionales de KDE, salvo su suite ofimática, que para mi gusto muy inteligentemente viene con LibreOffice por defecto; en manejo de imágenes tiene a Gimp; Kaffeine para tus videos y, por supuesto, Amarok. Esto solo a grandes rasgos, ya que hacer una lista de programas y sus versiones me resulta repetitivo en Linux.

Sobre el rendimiento de openSuse, no se me ocurren más que alabanzas: tres páginas de Firefox; Amarok reproduciendo; Gimp; Choqok; el consumo de CPU no pasa del 12 %; el de Ram no llega a un Gb; temperatura del sistema no supera los 42º C; y las cosas se mueven realmente rápido.

Para terminar, openSuse 12.2 viene con importantes novedades, como ser: kernel Linux 3.4; Plymouth y GRUB 2, y un systemd actualizado, que en conjunto ofrecen un arranque suave y más veloz.

Muy bien, hasta aquí mis primeras impresiones con dos días de uso, aclaro, antes que piensen que el artículo está “pobre”. Eso sí, descarguen y prueben, no se van a quedar con una mala impresión, eso se los puedo asegurar.



Requerimientos de hardware:

Procesador: Pentium* III 500 MHz o superior (Pentium 4 a 2.4 GHz o superior o cualquier AMD64 o Intel64)

Memoria: 1 GB RAM (2 GB recomendado)

Disco duro: 3 GB para instalación mínima, 5 GB para instalar escritorio.



Más detalles del sistema: http://es.wikipedia.org/wiki/OpenSUSE







Datos archivados del Taringa! original
25puntos
1,082visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

A
AleQwerty🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts1,314
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.