Astrónomos señalan que debido a la precesión del eje de la Tierra, los signos zodiacales se alteran al punto de que casi todos estaríamos viviendo el destino (astrológico) de otra persona; introducen a Ofiuco, el signo del alquimista, el hombre con la serpiente en el cielo.
Circula por Internet un meme relacionado con un nuevo signo zodiacal (que en realidad es un viejo signo zodiacal): Ofiuco, el signo trece utilizado por Nostradamus,que ha sido resucitado por algunos astrónomos para reforzar su impresión de que la astrología se construye sin ningún rigor. Este nuevo signo, más el movimiento del eje de la Tierra conocido como precesión, alterarían radicalmente la concepción que se tiene de la astrología pasando de un sistema duodecimal a un sistema de trece signos o arquetipos a través de los cuales se mueve el hombre como reflejo del universo.
¿Es posible que toda tu vida creíste que eras Capricornio, cuando en realidad eras Sagitario, adoptando los atributos de la cabra con cola de delfín cuando tu origen era el centauro? Y como suele suceder en estas dimensiones mentales algunos ahora están diciendo “con razón” o “lo sabía”, identificándose con su nuevo signo. Aunque muchas personas podrían padecer de forma exponencial ese astrodesencantamiento que describe genialmente una canción de los Magnetic Fields que dice: «So I don’t really love you anymore ’Cos I’ve read your horoscope», o lamentándose por haberse tatuado un escorpión en el brazo.
¿Se generará una masiva crisis de identidad? ¿O se trata sólo de un poco de táctica de guerrilla desde la cúpula científica, que ataca un conocimiento milenario que se rige por otro tipo de paradigma y el cual amenaza su estrecha visión del mundo?
Teniendo en cuenta que el signo astrológico es determinado por la posición del Sol relativa a una serie de constelaciones, Joe Rao, del popular sitio de astronomía Space.com (citado en MSBC), escribe que el movimiento de precesión de la Tierra, causado por la atracción gravitacional que ejerce la Luna al ecuador de la Tierra, ha hecho que actualmente las constelaciones asociadas con los signos del zodiaco estén casi un mes desfasadas. Aparentemente esto se basa en cálculos del Minnesota Planetarium Society.
A esto se le añade la inclusión del signo Ofiuco (una constelación que acoge una estrella que está apenas a 6 años luz de la Tierra), también llamado el Serpentario, el portador de la serpiente. ¿El caminante del cielo con la serpiente del conocimiento? Médico-alquimista, relacionado con Imhotep y con Esculapio, el signo del hombre y del viaje chamánico del renacimiento, el cual habría sido despojado del sistema zodiacal original basado en el 13 (ante la preferancia babilónica por el 12; los mayas, por cierto, basaban sus sistema en el 13) y que se ha vuelto a incluir en este revisionismo de algunos astrónomos, según cálculos de los efectos de la precesión en la relación de las constelaciones con el Sol. De esta forma las personas que nacieron entre el 29 de noviembre y el 17 de diciembre nacieron con el Sol en Ofiuco, lo que sea que eso signifique (los escorpiones ahora se limitan al periodo del 23 al 29 de noviembre). Curiosamente, según la cartografía celeste, el Sol atraviesa durante medio día la constelación Cetus, la ballena ¿qué podríamos decir de las personas que nacen en esas horas? ¿Es Cetus también un signo zodiacal, según esta concepción?
Si tú eres una de esas personas que naciste entre el 29 de noviembre y el 17 de diciembre —el tiempo del hombre con la serpiente— según una síntesis horoscópica digital, eres un buen intérprete de sueños, tienes talento premonitorio, atraes buena suerte, tienes altos ideales y buscas el conocimiento, tienes una pasión natural para la alquimia y la sanación, te gustan los colores brillantes, te número es el doce y podrías ser un buen arquitecto (como Imhotep). Según el psiconauta de lo oculto Steve Wilner, Ofiuco está relacionado con la alineación con el centro de la galaxia, al estar alineado con la hendidura de la Vía Láctea cerca del solsticio de invierno.
En la entrada de Wikipedia de Ofiuco se dice: «También se hace referencia a esta constelación en las profecías de Nostradamus, en las que se le relaciona con predicciones para la fecha de 2012». Aparentemente Nostradamus, en el llamado Libro Perdido, habló de esta constelación como el signo secreto, el cual definiría el momento del Apocalipsis. ¿Tiene esta aparición viral de Ofiuco en el mainstream media una misteriosa relación con una agenda apocalíptica o simplemente se trata de una maniobra para alimentar una crisis masiva de identidad y fomentar así la confusión que para algunos ha sido históricamente rentable?
link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=bhXwDlbLpgw
¿Por qué?
Hace unos 2.600 años, los neobabilónicos fijaron el recorrido que se ve desde la Tierra, la línea que dibuja el Sol sobre el fondo fijo de las estrellas de la bóveda celeste mientras orbitamos alrededor del astro gigante.
Desde entonces hasta ahora, las cosas cambiaron, y en el medio quedó Ofiuco. De acuerdo con el astrólogo y futurólogo uruguayo Henry Francis, Ofiuco ocupa la mayor parte del antiguo signo solar de Sagitario, y bajo su influencia nacen médicos, humanistas, idealistas y aventureros.
Algunas personas han tomado esta ola informativa como una campaña anti astrología, un coup desde la ciencia. Curiosamente hace unas semanas salía un estudio científico que parece probar que el momento en el que se nace afecta el comportamiento de una persona, algo que ha sido llamado biología estacional y que los astrólogos vieron como una comprobación de la validez de su disciplina (aunque este estudio solo determina que las condiciones de luz en las que se nace afectan la conducta y el humor a largo plazo). Ahora esta revelación, desatada por las declaraciones de Parke Kunkle, miembro del Minnesota Planetarium Society, al Minneapolis Star Tribune y replicadas por el mainstream de los medios parecen dejar mal parada a la astrología.
Sin embargo, los astrólogos han salido al quite defendiendo su disciplina, diciendo que la astrología occidental “se basa en el zodiaco tropical, que está basado en las estaciones, no en los signos”, esto según el astrólogo Jeff Jawer, que añade que solamente las personas que sigan el zodiaco sideral tendrían que tomar en cuenta la precesión de la Tierra; en el zodiaco tropical los signos son fijos, por lo cual tú signo no habría cambiado. La ciencia podría estar ignorando la “ciencia” en la que se basa la astrología, como advierten en un blog del Washington Post, en el que se dice que los puntos de referencia no son las estrellas: «son los equinoccios y los solsticios que hacen entre sí los cuatro puntos cardinales que determinan los signos. Las estrellas solamente nos ayudan a localizar esos puntos que determinan los signos».
La popular astróloga Susan Miller le dijo a ABC que esta situación es ridícula: «Sabíamos de esto [la precesión] desde hace años. Las constelaciones no sugieren lo que está por venir, ¡son los planetas! Las constelaciones son un instrumento de medición».
Más allá de este anuncio, una forma de entender el zodiaco podría ser como un mapa simbólico, un mapa de los ciclos y procesos del ser humano como espejo del universo. Como un espejo mágico en el que el hombre proyecta su consciente y su inconsciente colectivo y, en esa operación mágica, el zodiaco refleja su consciencia bajo ciertos patrones. Por esta razón la astrología y sus signos pueden concebirse como un diagrama de psicología cósmica a través del cual los iniciados de la antigüedad estudiaban a los arquetipos de la mente humana y las diferentes cualidades del hombre en su flujo constante y en su interrelación con el cosmos; el sistema de 12 signos y las cualidades específicas de cada uno son definidos a través de conocimientos esotéricos que buscan reflejar de la mejor forma la armonía del universo tanto matemática como simbólicamente. En este sentido puede decirse que más que ser el parámetro del Sol, las constelaciones del zodiaco son el parámetro del hombre (pero en el hombre está el Sol).
El nuevo zodiaco quedaría así:
Capricornio: Enero 20 – Febrero 16
Acuario: Febrero 16 – Marzo 11
Piscis: Marzo 11- Abril 18
Aries: Abril 18- Mayo 13
Tauro: Mayo 13- Junio 21
Géminis: Junio 21- Julio 20
Cáncer: Julio 20- Agosto 10
Leo: Agosto 10- Septiembre 16
Virgo: Septiembre 16- Octubre 30
Libra: Octubre 30- Noviembre 23
Escorpión: Noviembre 23- Noviembre 29
Ofiuco: Noviembre 29- Diciembre 17
Sagitario: Diciembre 17- Enero 20
¿El nuevo modelo del zodiaco podría generar psicosis masiva?
“Los antiguos creían que la teoría de que el hombre había sido hecho a imagen de Dios debía de entenderse literalmente. Mantenían que el universo era un gran organismo no de forma distinta al cuerpo humano y que cada fase y función del Cuerpo Universal tenía una correspondencia en el hombre. La más preciosa Llave de la Sabiduría que los sacerdotes comunicaban a los iniciados era lo que llamaban la ‘ley de analogía’. De esta forma, para los antiguos, el estudio de las estrellas era un ciencia sagrada, ya que veían en los movimientos de los cuerpos celestes la actividad siempre presente del Padre Infinito”. -Manley P. Hall, The Secret Teachings of All Ages
Precesión de los equinoccios
El desplazamiento al que hacen referencia se conoce como precesión de los equinoccios. De acuerdo con los astrónomos, ese recorrido que dibuja el Sol sobre el fondo fijo de las estrellas, que es como una fotografía del momento, se repite cada 26 mil años. Eso quiere decir que para se repita el calendario original del zodíaco todavía faltan 23.400 años.
La gran estafa
Para el divulgador científico Javier Armentia, ex presidente de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, estos hechos son una prueba más de la “estafa” de los horóscopos, ya que se basan, dice, en simples abstracciones, completamente arbitrarias que los humanos proyectaron en el cielo para leer el firmamento.
“Las constelaciones no son más que una herencia cultural que hemos querido mantener para ayudarnos mediante referencias quienes nos dedicamos a observar las estrellas”, asegura este astrónomo, y agrega: “El desfase actual entre signos y constelaciones deja claro que lo que seamos o hagamos no tiene nada que ver con el cielo, que no marca el destino“.
Primera carta astral
La historia dice que en el año 410 antes de Cristo aparece la primera carta astral dedicada a un niño anónimo. Muchos años después, con la mezcla de la herencia egipcia y mesopotámica con el misticismo y la mitología griega, se comienza a relacionar la personalidad de la gente con los atributos de esos animales mitológicos.
“Se decidió que tales estrellas agrupadas eran un carnero del mismo modo que yo puedo decir que una nube tiene forma de nariz; es absolutamente arbitrario”, asegura la astrofísica y directora del Museo de la Ciencia de Valladolid, Inés Rodríguez. “Lo más absurdo”, cierra, “es que esta pseudociencia se basa en una concepción geocéntrica del universo, como si el Sol y los planetas giraran en torno a la Tierra”.
El juego de unir puntos en el cielo
Para muchos se trata de una visión del mundo totalmente superada. Para muchos otros es sólo un juego de unir puntos en el cielo. Lo cierto es que el último ajuste de las fronteras de las constelaciones fue realizado por la Unión Astronómica Internacional en 1930. Allí se fijaron las 88 constelaciones que completan el mapa actual. Esas fronteras son tan arbitrarias como las formas escogidas para definir las constelaciones (citando palabras del astrónomo Marcos Pérez). Del mismo modo que puede sonar absurdo que una parte importante de la población mundial vaya a tener un día parecido al citado para los sagitarianos al principio de este informe. El tema nos divide. Es cuestión de CREER O REVENTAR.