Entrevista a un piloto kamikaze japones
Shigeyoshi Hamazono de 81años hoy en día (a la izquierda), y durante la guerra (derecha) como un piloto kamikaze japonés en la Segunda Guerra Mundial. Photograph: Jeremy Sutton-Hibbert Fotografía: Jeremy Sutton-Hibbert
¿Para qué, o quién hizo que 2,5 millones de japoneses sacrificaran sus vidas durante guerra?
De acuerdo con Taro Aso, el ministro de Relaciones Exteriores de Japón, lo hicieron por el emperador. El Sr. Aso, un conservador, anhela los días del imperio japones mientras paga sus respetos en Yasukuni, un santuario sintoísta controversial en Tokio, donde los japoneses honran a sus muertos durante la guerra(incluyendo 14 criminales de guerra).
En verdad, el Sr. Aso, y muchos otros no tienen ni la mas mínima idea de lo que pasó por las mentes de los hombres y mujeres que murieron en batalla durante las guerras del Japón de los siglos 19 y 20.
Para una explicación verdaderamente real, libre de polémica, se debe pasar una hora en compañía del Sr.Shigeyoshi Hamazono.
En la fotografía en blanco y negro nos encontramos a un piloto joven y apuesto.
Ahora, más de 60 años más tarde, se encuentra con de 8o años de edad -, pero su postura delata su pasado militar, y su rostro lleno de cicatrices se rompe con una sonrisa cuando recuerda los combates aéreos con aviones de EE.UU. en los últimos meses de la guerra del Pacífico.
Cuando la foto fue tomada, tenía 21 años y se preparaba para lo que iba a ser su despedida como miembro de la élite de la fuerza aerea japonesa: el Escuadrón de Ataque Especial - el "kamikaze".
Él se ofreció voluntariamente como piloto de la Armada poco después de que los japoneses bombardearan Peal Harbour en diciembre de 1941, y fue a finales de 1944 en las Filipinas cuando se preparaba para un ataque suicida contra un crucero británico.
Pero, por primera vez en su carrera de piloto, su caza Zero (que tanto amaba) sufrió problemas mecánicos. Cuando el avión tuvo problemas en el motor, el Sr. Hamazono fue obligado a regresar a otra base en Taiwán, donde los ingenieros deliberadamente perdían el tiempo en su reparación, posponiendo el día en que el joven piloto tendría que salir con su motor de combustible sólo para una viaje de ida.
En el momento de su regreso a Japón, fueron surgiendo dudas acerca del valor de los hombres de la Tokkotai: de los 2.000 aviones kamikaze despachados en la fase final de la guerra solo habían logrado hundir 34 buques. Aun así, los superiores del Sr. Hamazono otra vez lo enviaron a morir.
"Ellos salieron desde las nubes y los vi demasiado tarde", dijo de los aviones de EE.UU. que enfrentan, a continuación, su escuadrón se enfrasco en una "pelea de perros" de 35 minutos que lo dejó con el avión gravemente dañado y con cortes y quemaduras en su cara y manos.
"Al final de la "pelea de perros", pude ver que venían hacia mí de nuevo. Estaba seguro de que me iban a matar en cuestión de segundos. Pero a medida que se acercaban a mi salieron volando. Todavía no puedo comprender por qué lo hicieron. "
Al anochecer, el Sr. Hamazono iba de vuelta al continente japonés, hasta que pudo ver las luces de una base kamikaze en Kyushu. "Tenia muchas partes de mi cuerpo quemadas, y sólo tenia cinco de mis dientes en el lado izquierdo", dijo. Su misión había fracasado.
A sólo unas semanas de que la guerra finalizara se dedico a formar a jóvenes pilotos que - a diferencia de su maestro emocionalmente agotado - todavía estaban dispuestos a morir como héroes.
Ahora, a sus 81 años, el Sr. Hamazono dijo que su único pesar es que muchos de sus compañeros murieron. "Yo vivo mi vida por ellos, para mi esposa y por mis 11 nietos", agregó.
"Estábamos dispuestos a morir, para nuestras familias y para el Japón" dijo. "Era nuestra lealtad hacia el emperador".
"Era como cuando una madre deja todo por su hijo si lo necesita. Así era lo que los kamikazes sentían por su país".
En agosto pasado, al 60 º aniversario del fin de la guerra se despertó un interés renovado en el kamikaze.
El Sr. Hamazono goza de su estatus de celebridad en el museo de la paz de la ciudad, que alberga una impresionante colección de aviones, uniformes, fotografías, cartas y otros objetos que otorgan a los kamikaze el estado de semidioses.
Mientras hablábamos, se detuvo delante de los restos de un Zero que cayó fuera de la base kamikaze de Chiran en mayo 1945 y fue recuperado del fondo del mar en 1980. "Es un avión hermoso", dijo. "Se le dio ese toque extra de confianza y elegancia".
Él ve su viejo uniforme y sus gafas de protección por el vidrio- y él es un piloto joven otra vez, en la preparación de otra misión.
"Cuando veo mi uniforme, siento como vuelvo a meterme en ese avión", dijo. "Pero también creo que el tiempo de los pilotos,ha pasado. Ahora es sólo cuestión de lanzar bombas contra la población civil de una gran altura. Eso es terrible."
Los kamikazes han sido inevitablemente comparados con los terroristas de Al Qaeda que estrellaron unos aviones contra las torres gemelas en Septiembre 11 del 2001.
El Sr. Hamazono, sin embargo, se enfadó ante la sugerencia de que él y sus compañeros pilotos Kamikazes fueron los precursores de los actuales suicidas de hoy en día.
"Eramos completamente diferentes", dijo. "Hicimos lo que hicimos para nuestro país ... los terroristas matan por razones puramente egoístas. No me enojo mucho cuando oigo sobre los kamikazes de hoy en día, pero me preocupa que sea la religión,y no el amor, lo que los inspira a hacer estas cosas. "
Los terroristas suicidas de hoy pueden invocar el nombre de su dios cuando se autodestruyen,¿pero los kamikazes?
El Sr. Hamazono dice que, si hubiera sido capaz de realizar su mison, sus últimas palabras habrían tenido poco que ver con el Japón durante la guerra o del sintoísmo en su figura espiritual.
"Madre ... que es la única palabra. No hay más segundos," dijo. " "La idea de que nos hemos reído en la cara de la muerte es un mito".
Shigeyoshi Hamazono de 81años hoy en día (a la izquierda), y durante la guerra (derecha) como un piloto kamikaze japonés en la Segunda Guerra Mundial. Photograph: Jeremy Sutton-Hibbert Fotografía: Jeremy Sutton-Hibbert
En verdad, el Sr. Aso, y muchos otros no tienen ni la mas mínima idea de lo que pasó por las mentes de los hombres y mujeres que murieron en batalla durante las guerras del Japón de los siglos 19 y 20.
Para una explicación verdaderamente real, libre de polémica, se debe pasar una hora en compañía del Sr.Shigeyoshi Hamazono.
En la fotografía en blanco y negro nos encontramos a un piloto joven y apuesto.
Ahora, más de 60 años más tarde, se encuentra con de 8o años de edad -, pero su postura delata su pasado militar, y su rostro lleno de cicatrices se rompe con una sonrisa cuando recuerda los combates aéreos con aviones de EE.UU. en los últimos meses de la guerra del Pacífico.