En días pasados me enteré de una leyenda muy antigua ocurrida en la ciudad de Tizimín y data de la época de la Colonia. Es conocida popularmente como "La dama elegante del panteón”.
La persona que me narró la historia, incluyó estos datos:
“Cuando éramos niños, mi papá nos contaba, a mis hermanos y a mí, diversas historias de terror por las noches. Una de mis favoritas y de la cual confieso me daba mucho miedo, era sobre "La dama elegante del panteón”, de hecho, con el paso de los años, conforme me hice adolescente y adulto, pensé que sólo se trataba de una historia ficticia, sin embargo, para mi sorpresa, mi abuelo y tiempo después, unos compadres de mi papá, me dijeron que el caso fue real.
“En el siglo XVIII vivía una familia adinerada y de abolengo en Tizimín, eran épocas en donde las clases sociales estaban muy marcadas y aunque recientemente se había abolido la esclavitud, aún muchos hacendados trataban como tal a sus empleados.
“La única hija de ese matrimonio, cuyo nombre era Minelia, acostumbraba ir con su madre a misa todos los domingos. Decenas de miradas, sobre todo masculinas, seguían a la joven, pues aparte de su belleza, siempre vestía de forma muy elegante acorde con la época. Era muy pretendida por muchachos adinerados pero no le hacía caso a ninguno de ellos.
“Tal y como en las clásicas historias de amor, se enamoró de un joven pobre y herrero de oficio, quien, aunque era honrado y trabajador, nunca contaría con la venia de los padres de Minelia para formalizar un noviazgo.
“Se veían a escondidas hasta que un día fueron descubiertos por el papá de ella, quien tras reprenderla ampliamente, la mandó a vivir un tiempo a Veracruz, con unos parientes que tenía ahí.
Esta es una parte de la historia, pero hay más en el enlace que agrego.
La persona que me narró la historia, incluyó estos datos:
“Cuando éramos niños, mi papá nos contaba, a mis hermanos y a mí, diversas historias de terror por las noches. Una de mis favoritas y de la cual confieso me daba mucho miedo, era sobre "La dama elegante del panteón”, de hecho, con el paso de los años, conforme me hice adolescente y adulto, pensé que sólo se trataba de una historia ficticia, sin embargo, para mi sorpresa, mi abuelo y tiempo después, unos compadres de mi papá, me dijeron que el caso fue real.
“En el siglo XVIII vivía una familia adinerada y de abolengo en Tizimín, eran épocas en donde las clases sociales estaban muy marcadas y aunque recientemente se había abolido la esclavitud, aún muchos hacendados trataban como tal a sus empleados.
“La única hija de ese matrimonio, cuyo nombre era Minelia, acostumbraba ir con su madre a misa todos los domingos. Decenas de miradas, sobre todo masculinas, seguían a la joven, pues aparte de su belleza, siempre vestía de forma muy elegante acorde con la época. Era muy pretendida por muchachos adinerados pero no le hacía caso a ninguno de ellos.
“Tal y como en las clásicas historias de amor, se enamoró de un joven pobre y herrero de oficio, quien, aunque era honrado y trabajador, nunca contaría con la venia de los padres de Minelia para formalizar un noviazgo.
“Se veían a escondidas hasta que un día fueron descubiertos por el papá de ella, quien tras reprenderla ampliamente, la mandó a vivir un tiempo a Veracruz, con unos parientes que tenía ahí.
Esta es una parte de la historia, pero hay más en el enlace que agrego.