Hola compañeros de T!
Por curiosidad y ocio estuve buscando en internet la historia de algunas comidas que comemos cotidianamente incluso algunas preparaciones parecen provenir de lugares en los que no parecian provenir.
los invito a leer esta informacion.
¿De donde viene la pizza?
La historia de la pizza comienza probablemente con la historia del empleo y elaboración del pan por parte de la humanidad. El pan y el queso son alimentos ciertamente antiguos ...
La historia de la pizza comienza probablemente con la historia del empleo y elaboración del pan por parte de la humanidad. El pan y el queso son alimentos ciertamente antiguos en la historia de la alimentación. El pan acompaña la humanidad desde el 8000 a. C., y el queso se remonta a tiempos más remotos. Muchas civilizaciones que vivían en las áreas mediterráneas, como los egipcios, los griegos y los romanos estaban acostumbrados a comer panes o bollos planos elaborados a partir de granos de cebada, agua y diferentes sazonadores. Desde luego, estos panes planos pueden considerarse como los “ancestros” de la pizza. En el antiguo Egipto, los bollos planos sazonados con hierbas eran consumidos para celebrar los cumpleaños de Faraones. Por su parte en la antigua Grecia, en la época de Darío el Grande (521-486 a. C.) los soldados persas consumían panes planos con cubiertos con queso fundido y dátiles en su parte superior. El ingrediente final; el tomate, aparece en Europa ya en el siglo XVI (proveniente de Sudamérica), no es aceptado por la población como un alimento hasta finales del siglo XVII. Es decir, el origen de la pizza entendida actualmente, no puede datar de antes del siglo XVII. Sea como sea muchos autores afirman que la pizza, tal y como se conoce en la actualidad procede de la ciudad de Nápoles (Italia) y aparece como plato popular entre los napolitanos: en algún instante como ya mencionábamos a finales del siglo XVII. Es en las áreas pobres de los arrabales de Nápoles es donde se añade el tomate al pan plano. Posiblemente el deseo de innovación, o incluso la simple necesidad, fue lo que impulsó la idea de añadir salsa de tomate al pan, lo que a su vez concluyó con la creación de la pizza moderna. La palabra pizza, se cree que proviene de PINSA, participio pasado del verbo latino PINSERE, que significa “machacar”, “presionar”, “aplastar”. Esta descripción etimológica hace referencia a la forma de elaborar la masa de la pizza, así como a su origen en una forma de pan plano, aplastado sobre el piso del horno.
El origen de las pastas
Los historiadores no logran ponerse de acuerdo sobre cual es el verdadero origen de la pasta, aquí te presentaremos algunas de las diferentes versiones. Se dice que Marco Polo pudo haber sido el primero en traer la pasta desde China, durante el siglo XIII. Otros historiadores sugieren que las pastas en realidad nacieron en Etiopía, donde crece una de las variedades de trigo aptas para su elaboración: tritucum durum. Una versión diferente sostiene que el término “maccheroni” proviene de la palabra griega “makar”, que significa bendito y que en sus orígenes era una comida sacramental. Otra teoría asegura que los rastros de los orígenes de la pasta se pierden en algún lugar de Arabia. Al parecer, se trata de un alimento ideal para transportar en los camellos durante los largos viajes de las caravanas, y relativamente fácil de prepara en los oasis. Más allá de las diferentes versiones sobre su verdadero origen, la Pasta continúa elaborándose con los mismos ingredientes desde hace cientos de años. Antiguamente se consideraba una comida de reyes. Pero a comienzos de nuestro siglo, por tratarse de un alimento económico, sabroso y nutritivo, las Pastas se hicieron populares. Se tiene registro de la primera elaboración industrial en Nápoles en el siglo XV. En ese entonces no existía un método de conservación ideal y recién en el siglo XVIII se descubrió el procedimiento que permitió transformar la pasta en “asciuta”, es decir, seca. Hervir la pasta no ha sido la única forma de preparación. En diversas recetas de la Antigüedad y la Edad Media se muestra que las Pastas se preparaban también fritas. Las Pastas hervidas no eran en ese entonces un plato muy popular, ya que se consideraba muy frugal, se complementaba con la fritura o el horneado. Una preparación muy común era la fritura junto con cebollas, según libros de cocina del siglo XIV. La pasta no era un plato típico del Río de la Plata, pero con las oleadas emigratorias del siglo pasado, gran cantidad de italianos y españoles se asentaron en nuestro país trayendo consigo sus costumbres, incluídos sus platos preferidos. De ahí que las pastas estén tan afianzadas en nuestra región.
Gracias al descubrimiento por parte de unos arqueólogos de la Academia de Ciencias de Pekín, hablan con certeza de que el origen de la pasta es chino. Sin duda, la disputa que existía por el origen de la pasta por parte de algunos expertos argumentando que era de Italia o de Arabia, se ha acabado. Los arqueólogos descubrieron en la región de Lajia, al noroeste del país y junto al río Amarillo, un pequeño bol enterrado en el barro que contenía unos fideos delgados y amarillos, con un espesor de tres milímetros y 50 centímetros de largo. Estos fideos tienen nada menos que 4.000 años de antigüedad y se elaboraron con mijo. Hoy en día se siguen haciendo estos delicados fideos a mano en la zona de La-Mian, estirando la masa con la mano. A la espera de nuevos descubrimientos, se deberá atribuir el honor de la invención de la pasta a los chinos.
La creacion del helado
Comencemos por el principio, cuando el helado era una mezcla de zumo de frutas con nieve y hielo. Este refresco que los turcos llamaban "chorbet" y los árabes "charat" nació, según la historia, en Oriente, antes de la era cristiana. Entró luego a Europa por el sur de Italia, donde cocineros expertos lo enriquecieron con miel, elaborándolo con nieve del Etna. Los italianos lo llamaron "sorbete". Según parece, fue un tal Francisco Procopio quien, en el siglo XVII, inventó una máquina que dio nacimiento al verdadero helado, ya que homogeneizaba frutas, hielo y azúcar dándole una consistencia desconocida hasta entonces. Procopio abrió una heladería en París, la primera en la historia del helado, y muy pronto el sorbete estuvo de moda. En nuestro país, la historia del helado se enlaza con la del hielo. Hasta 1855 no se fabricaba hielo en la Argentina. Era un artículo de lujo que se importaba en grandes barras envueltas en aserrín desde Inglaterra y los Estados Unidos. Los primeros en servir refrescos utilizando este hielo importado fueron el "Café de París", el de "Las Armas", el de "Los Catalanes" y el bar "Del Plata", hoy ya desaparecidos. A partir de aquí, surgieron las heladerías tipo confitería, que servían el helado en altas copas de metal con una galletita tentadora, la "lengüita de gato", y que subsistieron hasta entrados los años '50 de este siglo. Luego llegaron las heladerías "al paso" y finalmente, con el desarrollo de las heladeras y las cadenas de frío, los polvos para preparar helados y los helados industriales.
El debate por el dulce de leche
Para los argentinos, el dulce de leche es un producto cotidiano, de esos que pensamos que ha existido siempre. No me había puesto a pensar es sus origines hasta que me llegó una PPT que cuenta la leyenda de cómo surgió este delicioso manjar dorado. Según dicen, todo comenzó el 24 de junio de 1829 cuando el general Juan Lavalle y el general Juan Manuel de Rosas firmaron el "Tratado de Cañuelas" con el objetivo de terminar la sangrienta batalla entre hermanos y compatriotas. El 17 de julio, Lavalle llegó a la estancia de su antiguo enemigo Rosas, para terminar de arreglar cuestiones pendientes. Cansado por la larga cabalgata, Lavalle se tiró a descansar cerca de la cocina donde las mujeres de servicios estaban preparando "lechada" (leche con azúcar caliente para el mate). Al cabo de un rato, una de las sirvientas se asustó por el fuerte ronquido del general y dejó la "lechada" desatendida para avisarle a Rosas que el enemigo dormía en su territorio. Cuando llegó Rosas con sus hombres preparados con palos y machetes para atacar al intruso, cuenta la leyenda que Rosas se echó a reír y ordenó que dejaran dormir tranquilo a Lavalle. Dada la orden, todos se retiraron, incluyendo la cocinera. Una vez que Lavalle se despertó, notaron que la "lechada" se había convertido en un espeso potaje que emanaba un agradable dulzor. Alguien lo probó, le encantó y lo convidó al resto de los presentes. Y así se dice que surgió el dulce de leche, que actualmente utilizamos para endulzar manzanas, rellenar milhojas, panqueques, bombones, arrollados, cañones o rogeles, para preparar helados y budines, decorar flanes, o cualquier cosa que se nos pueda ocurrir. Más allá de esta leyenda, seguramente el dulce de leche debe tener más de un origen dado que existen versiones similares en Colombia (manjar blanco), en Venezuela (arequipe) y en México (conocido como cajeta, aunque el sabor es diferente ya que está hehco a base de leche de cabra), entre otros países de Latinoamérica.
La verdad de la milanesa... napolitana
Son muchos los que creen que este plato procede de Italia, debido a que su nombre parece evocar las ciudades de Milán y Nápoles. Pero no. La famosa milanesa a la napolitana, hija del azar, es tan Argentina como alambre de púa, la lapicera o el registro de las huellas dactilares El cliente llegaba a un restaurante ubicado frente al Luna Park apenas pasada la medianoche y pedía una milanesa. El mozo lo atendía –el mismo siempre cumplía la comanda con la cordialidad acostumbrada, sin hacerle notar que ya había anticipado la orden a la cocina con sólo verlo llegar. La escena se repetía, alla por los años 50, noche tras noche sin mayores sobresaltos hasta que un imprevisto modificó la secuencia y dió un giro sabroso a la historia de la milanesa. Cierta noche el habitual comensal llegó más tarde de lo que acostumbraba, hizo su pedido y se entretuvo desmigajando un pancito. Un asistente, mas voluntarioso que hábil, tomó el lugar del cocinero que ya había concluído su servicio, con tan mala suerte que pasó de punto la fritura de la única milanesa disponible en el restaurante. Medio asustado y con ánimo de encontrar una solución rápida al asunto, consultó a don José Nápoli, el dueño, quien le respondió: “No te preocupes lo vamos a arreglar. Tapa la milanesa con jamón, queso, salsa de tomate y luego la gratinás.” Mientras el asistente ponía esmero en disfrazar la milanesa en la cocina, don José en el salón, se acercó al cliente y lo predispuso a probar algo nuevo y especial. En minutos el mozo llegó a la mesa con la fuente humeante, que provocó un placer inmediato en el comensal. Así en tanto lo veía devorar su más reciente creación, Nápoli se sentó en una de las mesas libres con el menú original, que por entonces se reproducía con gel en letras azules, y agregó al final de la lista, de puño y letra el nombre de su creación: Milanesa a la Nápoli. Con el tiempo, y esa habilidad que tiene la lengua para esculpir nuevas palabras, el plato fue rebautizado como “ milanesa a la napolitana”, se hizo popular y todavía hoy sigue presente en la carta de los bodegones bohemios y no tanto, en los restaurantes porteños y en los bares que ofrecen minutas. Para Dereck Foster, titular de la cátedra de Alimentos y Bebidas de la Escuela de Turismo de la Universidad Del Salvador, que nos brindó la historia, el nombre desvirtúa el origen del plato, y sugiere una procedencia equivocada. Las palabras Milán y Nápoli presentes en el nombre remiten a muchos a considerar este hito de la cocina porteña como a un plato de procedencia italiano. Pero la verdad de la milanesa es otra. ¿ A quién se le ocurre, además, que Milán y Nápoles –enemigos declarados en guerra cultural y económica que divide al norte rico y al sur pobre de Italia-podrían prescindir de sus diferencias- para confraternizar en un plato....? Sólo a don José . A Don José Nápoli.
El revuelto del Coronel Gramajo
El revuelto gramajo fue creado por el Coronel Artemio Gramajo, edecán del general Julio A. Roca a quien asistió durante la campaña al desierto. Su creación se impuso en todos los restaurantes de Buenos Aires y se expandió por todos los restaurantes del país. Gramajo, nació en Santiago del Estero en 1838 y murió en Buenos Aires en 1904. Siguió la carrera de militar y se destacó en todas sus funciones. En 1867 conoce a Roca -una de las figuras más polémicas de la historia argentina- con el que establecería una larga amistad. La historia de la invención del platillo nos remite al año 1879 en una tienda de Campaña durante la expedición al desierto. Gramajo sabía que no tenían muchos víveres e improvisó con los elementos a su alcance. En medio de los cañonazos, Roca le preguntó secamente a Gramajo: -¿Que comemos? -Mi revuelto General, contestó el edecán formalmente. Roca un poco sordo por los cañonazos preguntó: -¿Revuelto Gramajo, Coronel? A lo que Gramajo concluyó: -Sí, mi General, habrá de gustarle tanto, como ganar esta batalla. Hoy ganaremos sobre un enemigo que no tendrá el higado satisfecho de trabajar tanto, para darnos un grande y buen provecho.
Las empanadas de exportacion
Pocas cosas son tan típicamente argentinas como el asado y las empanadas. Sin embargo, la historia de estas hay que rastrearla varios siglos antes de Cristo, en la antigua Persia (hoy Irán). Posiblemente la prolongada ocupación de los moros en tierra española las haya popularizado en la Madre Patria, y posteriormente los colonizadores y conquistadores las trajeron a América. Las empanadas son conocidas y degustadas en todos los países latinoamericanos, en distintas variaciones y gustos: secas, jugosas, picantes, horneadas, fritas, etc., con el repulgue en la parte superior o al costado, con ají, comino, aceitunas, pasas de uva, etc. En Argentina, cada provincia le agrega sus productos autóctonos y de allí que existan empanadas para todos los gustos. Una cuna árabe: Sabemos que las empanadas son originarias del Mundo Árabe y que llagaron a España en las alforjas de los invasores moros. Tarig, precisamente quien diera su nombre a Gibraltar, las llevó junto a los almíbares, los hojaldres, los alfajores, las almohadas y las álgebras. Los árabes, las preparaban con carne de cordero y trigo. Estos "pasteles" muy similares a las empanadas que conocemos en la actualidad, se llamaban "esfiha" y "fatay". ¿Pero de dónde proviene el nombre empanada?. Es netamente español. Este pueblo, que estuvo bajo el dominio árabe, lo adoptó. En sus comienzos, según cuenta la historia de la empanada, el relleno era dispuesto sobre una masa de pan con levadura, ésta era envuelta y cocida. Al estar envuelta en masa de pan, su nombre resultó obvio. Recuperada Granada durante la “Reconquista” española, la empanada se nacionalizó y conoció versiones hispánicas muy similares a las nuestras, solo que más chicas, llamadas “empanadillas”. Precisamente fueron los españoles quienes trajeron las empanadas a América. A partir de 1492, este exquisito alimento cruzó el mar hasta llegar a tierras americanas. Si bien se encuentran en todo el continente, en los diferentes países de Latinoamérica la empanada presenta distintas variantes, es más o menos jugosa, más o menos picante, horneada en horno común o de barro, o frita.
La firmeza del flan
El flan se encuentra entre las recetas que datan de la época de los emperadores romanos. Fue durante este período que las gallinas fueron domesticadas y criadas para poner huevos. Los romanos, con una exagerada cantidad de huevos a su disposición decidieron consultar a al griego para poder desarrollaron nuevas recetas, entre las cuales surgió el popular postre hoy conocido por la mayoría de nosotros como flan. El Imperio romano cayó y sobre sus ruinas surgió la sociedad medieval. Sin embargo la transición entre estos periodos – aunque a bastante tumultuosa – fue algo contigua. El flan resurgió como un plato dulce pero aún basado en la antigua receta basada en la mezcla de crema y huevos. Curiosamente, la palabra “flan” deriva de la palabra latina “flado” (que significa dulce plano), y luego se convirtió en “flaon” en francés antiguo. De hecho el flan se hizo especialmente popular en España, donde se convirtió en crema dulce generalmente preparada con azúcar caramelizada. Aparte de la influencia romana, los moros introdujeron cítricos y almendras adicionales a este postre. Cuando Cristóbal Colón llegó a América, también trajo la receta de flan con él. Casi todos los habitantes de América Central y Sudamérica encuentran el flan un postre irresistible en sus diversas maneras. Es frecuentemente asociado especialmente con México donde se prepara en las cocinas de los ricos y pobres por igual.
La compania de las papas fritas
La invención de las Papas Fritas está envuelta por una curiosa y divertida historia que se remonta al año 1853 en la ciudad de New York. En un conocido restaurante llamado Moon Lake Lodge's que estaba ubicado en Saratoga Springs, Nueva York, se presentó un cliente muy exigente, se trataba de un magnate ferroviario llamado Cornelius Vanderbilt, quien ordenó unas papas asadas. El cocinero a cargo era George Crum y por supuesto preparó las papas asadas que había pedido el magnate. Cuando las papas fueron llevadas a la mesa del cliente, este ordenó inmediatamente que las devolvieran ya que estaban muy gruesas y no le gustaban así. George, nuevamente preparó las papas, esta vez las picó un poco más finas con la intención de complacer el gusto del cliente. Las papas fueron servidas, pero para sorpresa de todos, el magnate las devolvió, esto lo hizo un par de veces más, ya la paciencia de George estaba al límite. Estando en la cocina y de muy mal humor, George, decidió picar las papas extremadamente finas, de manera que el magnate ni siquiera las pudiera pinchar con el tenedor. El magnate quedó tan maravillado con las Papas que preparó el cocinero, que decidió regresar siempre a ese restaurante a comer las deliciosas Papas Fritas de George Crum.
El asado de la amistad
Uno de los platos patentados por la cocina argentina y que mayor cantidad de adeptos suma alrededor del mundo, el asado, esta cumpliendo 200 años desde que fue creado, que prácticamente nació con la patria. El folclore del asado también tiene en cuenta los momentos anteriores a la comida. Por eso, en la década del '50 también nació "la picada" tal como la conocemos en la actualidad: una combinación de quesos, fiambres y aceitunas que sirven de antesala para la gran cita. La historia de la gastronomía argentina cuenta que fueron los peones quienes comenzaron con la tradición de la carne asada. Las estacas servían como sostén para las reses desentrañadas, dando origen al asado con cuero. El primer registro de ingreso de carne vacuna al territorio argentino data de 1.556 cuando Juan de Salazar y Espinosa trajeron desde Brasil a Asunción, que integraba el Virreynato del Río de la Plata, un toro y siete vacas. Hacia el siglo XVIII había ya en nuestro territorio unas 40.000.000 de cabezas de ganado debido a que el gaucho no comía su carne y los animales vagaban libres por la geografía nacional. El asado es una técnica de cocción en donde los alimentos son expuestos al calor de fuego o brasas con el objetivo de cocinarlos lentamente. Con frecuencia se prefiere como fuente de calor las brasas de una hoguera de madera. El calor se transmite gradualmente al alimento, que generalmente está suspendido sobre ó cerca de las brasas ardientes. Las brasas se obtienen a partir de carbón vegetal o de la quema directa de madera. Las maderas más usadas para asado son las maderas duras, tales como las de roble, mezquite, quebracho o coronilla, que arden a temperaturas altas y por un tiempo prolongado. En Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela se entiende por asado no sólo al método de cocción, sino también a la parrillada, el acto social de comer carnes (blancas y rojas) o choripanes. En varios de estos países las parrilladas o asados no solamente incluyen carnes, sino también achuras y embutidos. En nuestro país es un clásico de los domingos, cuando toda la familia se reune alrededor de la parrilla mientras emanan de las brasas los aromas de los cortes y las achuras que hacen agua las bocas de más de uno mientras se cocinan
Bueno, espero que les haya resultado interesante la informacion, un cordial saludo!
Fuentes:
http://www.saberesysabores.com.ar/2006/saberes/feb/01004.htm