InicioInfoLa Barbie humana está cucú en serio

La increíble historia de una chica que nació en un país comunista... que no existe, transformó su cuerpo para lucir como una muñeca, pretende alimentarse de la energía solar y asegura venir de otro universo.

Uno de los símbolos más contundentes de que, en este siglo XXI que recién empieza, la humanidad sigue superándose en su insensatez y locura, es el fenómeno de las "Barbies humanas", mujeres que a base de cirugías, maquillaje, accesorios y dietas que son un atajo hacia la muerte, adquieren una apariencia similar a la de una muñeca de plástico.



Tal es el caso de Valeria Lukyanova, cuya historia es tan o más extraña que su apariencia y su salud mental parece estar en franco retroceso. Todo en ella es una mezcla grotesca de fantasías y absurdidades, desde su cuerpo hasta su biografía.



Por empezar, nació en Tiráspol, capital del territorio separatista de Transnitria, enclave ruso en la República de Moldavia. Esta es una de las zonas más peculiares del mundo, dado que se autoproclaman un país independiente que, para colmo, es el único sobreviviente de la URSS.



Así es, aunque Transnistria no es internacionalmente reconocido, es en efecto, un Estado independiente, organizado como una República presidencial, con su propio Gobierno, Parlamento, ejército, policía, sistema postal y moneda. Sus autoridades también adoptaron una Constitución, bandera, himno nacional, y un escudo. Y, esto es lo más curioso, viven en el más férreo comunismo soviético en pleno 2013.



Pero volvamos a la flaca en cuestión. No contenta de nacer en una especie de burbúja en el tiempo, sus padres eran un obrero de la construcción, que también oficiaba de DJ, y una empleada del ejército. ¿Cómo una chica nacida en el último país verdaderamente comunista, criada por los símbolos máximos de este sistema (un proletario y un militar), termina convirtiéndose en una versión humana de un ícono del capitalismo?

La raíz puede venir del hecho de que a Lera (tal su diminutivo) le fascinan las muñecas desde su infancia, y recolectó una colección de más de 50 ejemplares. Esto no es algo raro entre millones de niñas de todo el mundo, pero, poco a poco, su fijación con estos perfectos ídolos de juguete se fue diluyendo y empezó a moldearse a sí misma a imagen y semejanza de ellos.

Sin embargo, tuvo un paréntesis de cordura y disfrutó de una adolescencia normal (intento de suicidio a los 14, incluido), período en el que estaba menos interesada en convertirse en una Barbie humana que en beber y fumar. "Lo que más me gustaba era la bebida blanca. Podía tomarme varios shots al mismo tiempo. A la mañana siguiente no me acordaba de nada. Por suerte, el alcohol no arruinó mi apariencia", relata.


Lera antes de que se le fundiera el coco y se arruinara la jeta.



Tras esta etapa de sano bardo juvenil, todo parecía correr por carriles normales para esta eslava, que se graduó con una maestría en arquitectura y planificación urbana de la Academia Estatal de Construcción de Odessa en 2007 (lo cual delata su edad, dado que, aunque asegure tener 23, los números indican que tiene 27). Pero en algún punto el bocho le hizo "click" y desarrolló su obsesión de convertirse en una caricatura andante.



Lograr ese cuerpo no es nada fácil... ni sano. Según ella misma explicó, alcanzó su objetivo a base de entrenar diariamente en el gimnasio, matarse de hambre y hacerse cirugía. "Estoy a dieta líquida desde hace cuatro meses y luego pienso beber sólo agua. Seguí durante muchos años una dieta crudívora, pero para una práctica espiritual más profunda tengo que mejorar", comentaba en una entrevista, mientras bebía su único alimento (jugo de melón y frambuesa) y aseguraba que la única vez que pasó por el quirófano, fue "para aumentar mi busto dos talles. Estoy muy contenta, aunque lamento no haberme agregado más. Salvo los pechos, el resto es natural. No me hice extensión de pestañas".


La dieta también adelgaza la nariz, parece.


Todo esto ya es bastante insano, pero las cosas se tornan francamente demenciales cuando Lera adelanta que el próximo paso en su dieta es "vivir sólo del prana (la fuerza vital según la tradición hindú)" y que "con el tiempo, voy a aprender a ajustar el peso con mi mente".

Para dejarnos bien en claro el estado de su psiquis, Lera nos revela su presunta autobiografía: "venimos de la constelación de las Pléyades. Ahí todos son como nosotras". El plural es porque incluye a su compañera de colifatez, Olga "Dominica" Oleynik, otra chica Barbie. "La primera vez que vi a Dominica, inmediatamente la reconocí de nuestras vidas pasadas", asegura.


Vidas pasadas... de cirugías y maquillaje


Resulta que, a pesar de las locuras que hace por su cuerpo, Lera cree que la verdadera belleza es interior, y por eso se interesa tanto en su costado cósmico. Así lo explica: "Si una se dedica sólo a mejorar su apariencia y se olvida de su yo interior, a la gente no le va a interesar, porque no sentirá nada. Muchas personas creen que lo único que hace falta para tener éxito es belleza, pero es mentira: sólo el trabajo espiritual puede dar resultados tangibles".


Será por eso que realizó un pacto con Satán para tener su cuerpo actual.


Según ella, su objetivo final es que el sol sea su "única fuente de energía", además de clamar haber dominado el arte del viaje astral a través del espacio. "Le enseño a la gente a abandonar su cuerpo físico y a viajar por el universo infinito", asegura.



A pesar de lucir como una muñeca inflable de las caras y estar como una cabra, Lukyanova se las arregló para conseguir marido. Dimitri Shkrabov es el ¿afortunado? cónyuge de esta muñeca extraterrestre tamaño real. "Dimitri siempre está de mi lado. Me quiere y me apoya. Me ama con maquillaje y sin maquillaje. Él se hizo vegetariano estricto mucho antes que yo. Le gustan las montañas y escaló el Monte Elbrus. Fuimos al Everest, fuimos a Nepal y al Himalaya. En general, estamos a favor de una relación abierta". Sin embargo, la maternidad no entra en sus planes, porque "soy de otro universo. Allá, todos son asexuales. En mi dimensión, no existen los niños".


Shkrabov: "Tengo tanta guita que me puedo comprar una muñeca viva".


Como si con esa última declaración no alcanzara, Lera comparte su visión sobre el amor: "O uno está acá, o disfruta de los placeres humanos. No tengo necesidades animales. A algunas personas lo que más les gusta es comer. A otras el sexo. Sólo voy a decir una cosa: cuanto menos hagan eso que llaman amor, mucho mejor".



Claro que sí, rusita. Claro que sí...


Datos archivados del Taringa! original
28puntos
7,909visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

N
NathanAdler🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts80
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.