El gran diseño (en inglés The Grand Design) es un libro de divulgación científica escrito por los físicos Stephen Hawking y Leonard Mlodinow

Veamos a continuación algunas de las cosas impactantes que podemos aprender desde el trabajo de Hawking y Mlodinow.
El pasado es una posibilidad

Según los físicos, como consecuencia de las leyes de la teoría de la mecánica cuántica, los acontecimientos del pasado que no han sido observados directamente no puede decirse de manera certera que hayan sucedido.
Científicamente se supone que un hecho pasado ha ocurrido de todas las maneras posibles. Esto está relacionado con la naturaleza probabilística de la materia y la energía revelada por la mecánica cuántica: a menos que los objetos sean obligados a elegir un estado en particular por la interferencia directa de la observación exterior están suspendidos en estado de incertidumbre.
Teoría del todo
Hawking y Mlodinow señalan que si hay una “teoría del todo” pudiera describir el universo por completo, sería la Teoría M. Se trata de una variante de la teoría de cuerdas que señala que en los mínimos niveles todas las partículas son fundamentalmente pequeños bucles de cuerdas que vibran a diferentes frecuencias.
Si esto es cierto, toda la materia y energía de todas las cosas seguirían reglas derivadas de la naturaleza de esas cuerdas.
Los físicos señalan que de la teoría M también se desprende la idea de que un número incalculable de universos paralelos existen con diferentes leyes y propiedades físicas, por lo que nuestro universo no es el único.
Relatividad general

Cuando pensamos en la relatividad general de Einstein pensamos en una idea muy amplia que se aplica a objetos muy grandes, más bien a super-objetos que están completamente fuera del ámbito de la vida cotidiana, como galaxias o agujeros negros.
Sin embargo los autores sostienen que la deformación del tiempo y del espacio afecta a todas las cosas que conocemos y que usamos todos los días.
Pitágoras robó el Teorema de Pitágoras

Como si se tratase de un dato común y corriente, los autores expresan en un momento que en realidad el famoso y antiguo matemático griego Pitágoras no inventó el Teorema de Pitágoras.
Al parecer, si se analiza la fórmula en el tiempo: a^2 + b^2 = c^2, es una fórmula de la cual se tenía conocimiento previo a Pitágoras. Esta describe la relación entre los tres lados un triángulo rectángulo y en realidad se sabe que los babilonios tenían documentada la idea básica de la misma en tabletas matemáticas antes de un Pitágoras del 570 a.C.
El universo es su propio creador
Dios no creó el universo y no se necesita la invención de un dios para explicar la creación del universo. Esta es una de las afirmaciones más destacadas y de las que más habla el libro.
Los autores sostienen: “It is not necessary to invoke God to light the blue touch paper and set the universe going” algo así como que “no es necesario invocar a Dios para encender la mecha y poner al universo en marcha.”
Por el contrario, las leyes de la ciencia pueden explicar por qué comenzó el universo. La concepción de la época moderna sugiere que se trata de otra de tantas dimensiones, como el espacio y que por ende no tiene un principio.
“Como existe una ley de gravedad, el universo puede y se va a crear de la nada.” “La creación espontánea es la razón por la que hay algo en lugar de nada, por la que existe el universo y por la que existimos todos.”
Para los quieren leer el libro:
https://docs.google.com/file/d/0B8pjeBE6bbDQR1dGcDdMbkVLVlk/edit