Microdrones mortíferos a semejanza de insectos, proyecto en desarrollo en EE.UU.
Los diseñadores estadounidenses de aviones no tripulados han presentado su proyecto para construir microdrones, aviones no tripulados invisibles, penetrantes y mortíferos.
Los aparatos serán parecidos a aves e insectos que contarán con funciones semejantes: volar, estar suspendido en el aire, arrastrarse, entrar en viviendas y 'picar'.
La Dirección de Vehículos Aéreos, una rama investigadora de la Fuerza Aérea, ha emitido un vídeo de animación computerizada que describe las facultades del futuro ejército de microdrones.
El proyecto, que se desarrolla en la base aérea en Dayton, en el estado de Ohio, puede revolucionar los métodos de combate mediante la reducción del tamaño de estos instrumentos.
Los funcionarios de la Fuerza Aérea informaron a 'National Geographic' que ya han fabricado prototipos controlados a distancia capaces de batir las alas 30 veces por segundo.
Actualmente este microdrone tiene tan solo unos minutos de autonomía. Según los investigadores, hasta que no se logren avances en la tecnología de los acumuladores, y se espera que sean unos cuantos años, el proyecto no será viable.
Sin embargo, los militares ya tienen un concepto claro de lo que deben alcanzar.
Una 'bandada' de microdrones dispersados desde un avión podrá ensamblar la imagen del campo de batalla, determinar los objetivos y hasta eliminarlos.
Uno de los prototipos es parecido a una paloma para poder posarse en una línea del tendido eléctrico y quedarse vigilando un objeto.
Los investigadores se están fijando en una tecnología que les permita cargar el microdrone a través de cable eléctrico o baterías solares para que la operación se pueda prolongar días o semanas.
Los sensores de tecnología avanzada proporcionarán 'flujo óptico' para que los controladores de los drones los guíen, a diferencia del GPS, que resulta inefectivo dentro de los edificios.
También los microdrones podrán ejecutar funciones de ataque directo al estar dotados de sustancias químicas incapacitantes o explosivos.
Con la mosca y el drone en la oreja
Ese mosquito que nos zumba en la oreja puede ser ahora mucho más que un insecto molesto. Podrían tratarse de aviones no tripulados o drones, espías voladores de tamaño de insectos.
En los últimos años una serie de aviones en miniatura o microvehículos aéreos (MAV, por sus siglas en inglés), basados en la misma física utilizada por los insectos voladores, han sido presentados al público.
Un laboratorio de la Universidad de Pennsylvania mostró recientemente un tipo de drones programado para comportarse como un enjambre, una red de 20 'nano-quadrotors' (minúsculos helicópteros propulsados por cuatro rotores) que vuelan en formaciones sincronizadas.
El temor se desató en 2007 cuando los informes sobre extraños objetos voladores flotando por encima de las protestas en contra de la guerra despertaron acusaciones de que el Gobierno de EE. UU. estaba desarrollando en secreto estos insectos robóticos espías.
En 2008 la Fuerza Aérea de EE. UU. mostró espías del tamaño de insectos, pequeños como abejorros, que no se detectan en los edificios, y que son capaces de "fotografiar, grabar, e incluso atacar a insurgentes y terroristas".
Cabe recordar que en 2008 la agencia de investigación militar DARPA llevó a cabo un simposio para discutir sobre insectos, robots y armas biológicas.
Y EE. UU. no es el único país que ha invertido dinero en la miniaturización de aviones no tripulados para usarlos como espías. Países como Francia, Holanda e Israel han desarrollado drones que simulan el aleteo de aves.
Según opinan expertos como el zoólogo Richard Bomphrey, de la Universidad de Oxford, la naturaleza ha resuelto el problema de crear máquinas voladoras en miniatura, y asegura que si aprendemos de los insectos “lograremos crear una nueva serie de vehículos de vigilancia que, debido a su tamaño y su capacidad de volar como insectos, se podrán camuflar completamente en nuestro entorno”.