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Estos sueños tan experimentados por los hombres, no son solo para ellos. Las chicas comparten esta misma experiencia a distintas edades, y con la misma intensidad que un hombre, hasta con los mismos resultados, pues como final de uno de estos sueños puede llegarse fácilmente a un orgasmo.
Muchas chicas piensan que los sueños eróticos que parecieran reales y que producen sensaciones como si se estuviera viviendo, solo lo presentan los hombres, pero a las mujeres también les pasa y es adecuado pensar que la cama no es el único lugar para llevar a cabo parte de sus fantasías, porque hasta en los sueños se puede hacer realidad.Según investigaciones, las mujeres y hombres sueñas con cosas de tipo erótico frecuentemente y con la misma intensidad, pero lo que diferencia a un genero de otro es:
Las mujeres sueñan con sus parejas actuales o tal vez pasadas, pero los hombres generalmente lo hacen con chicas que desean o que son inventadas por su mente. Algunas, pero en porcentaje bajo, tienden a experimentar muchas sensaciones con celebridades, cosa que a los hombres poco les pasa.Los sueños de las mujeres son solo con una persona, los de los hombres pueden tener más de una chica.Deseos que no dan espera
Cuando una mujer se acuesta con deseo sexual, es común que mantenga imágenes eróticas en su mente y después las configure en un sueño que la hace vivir lo que siente en medio de una relación sexual real.Algunos son solo eróticos, otro llegan a ser húmedos.Generalmente las chicas se despiertan después de haber tenido un orgasmo, pero solo un 4% logra llegar a ese punto. Hay un punto que tal vez sería desconcertante para la persona, pues así como se puede soñar con el sexo opuesto, también se pueden tener experiencias homosexuales y así llegar a un grado de excitación alto y no quiere decir que los intereses por esto estén despiertos, solo que como son sueños, puede pasar cualquier cosa, como cuando se sueña que se puede volar o caminar en el aire.
Este tipo de sueños puede presentarse en cualquier momento de la vida, pero se modifican de acuerdo a la edad y la llegada de la adultez. Por ejemplo, es común que en una mujer adulta, durante la vivencia del sueño, se experimenten gemidos, caricias, roces y movimientos pélvicos, obviamente inconsciente, pero con una naturalidad tal, que pareciera que si estuviera teniendo relaciones.
Es común que ahora se hable de este tema, pues los cambios sociales y cultuales han hecho que la mujer poco a poco se desenvuelva con naturalidad en temas eróticos y sexuales, cosa que antes atemorizaba o apenaba, por ello solo se tenía conocimiento de los sueños húmedos masculinos.
Las causas varían pues depende de necesidades fisiológicas como el hecho de no tener relaciones hace mucho tiempo, y por medio de los sueños de desahogan estas necesidades, también por causas sicológicas normales ya que teniendo pareja estable o no estable se pueden presentar, o hasta las chicas ninfómanas por su adicción al sexo los presentarlos frecuentemente. De una u otra manera el tipo de sueño y actividadespecifica que se haga, representa algún carencia o anhelo, no necesariamente sexual, sino también personal y/o relaciones sociales, laborales o familiares.
Las mujeres y el sexo
Descubrimos las claves del orgasmo femeninoaquí. Respondemos las seis preguntas clave que todas las mujeres deberían conocer para disfrutar al máximo de sus relaciones íntimas
1. ¿Qué es el orgasmo femenino?
Según explica Jesús Ramos Brieva en ‘Sexualidad femenina, mitos y realidades’ (página 179), “el orgasmo es siempre la percepción subjetivamente placentera de las rítmicas contracciones musculares perivaginales ocasionadas por la acción de la oxitocina segregada de un modo abrupto y reflejo por la sumación de los estímulos neurológicos que proporciona el clítoris”.
2. ¿Cuántos tipos de orgasmos femeninos existen?
A pesar de que tradicionalmente se ha tendido a creer que dos, el vaginal y el que se produce por la estimulación del clítoris, estudios de expertos como Helen Kaplan, Seymur Fisher o Shere Hite aseguran que en la mayoría de los casos (con porcentajes que oscilan entre el 70 y el 90%) el primero solo se consigue de manera indirecta tras alcanzar el segundo.
3. ¿Cómo llegan las mujeres al orgasmo?
Por la estimulación directa del clítoris de forma manual u oral; por la estimulación indirecta de este a través de los bulbos internos que rodean la parte interior de la vagina; o, en casos menos frecuentes, por la penetración vaginal.
4. ¿Existe la eyaculación femenina?
Sí, y se conoce como ‘squirting’, tal y como os contábamos en un artículo de Mujerhoy.com en el que afirmábamos que “según los médicos que han estudiado este fenómeno sexual femenino, la manera de experimentarlo durante el orgasmo se consigue estimulando el punto de Gräfenberg, más conocido como ‘punto G’ pues, cuando la mujer está excitada, las glándulas de Skene se llenan de líquido y, como con el orgasmo, la pelvis se contrae y aprieta los diferentes órganos de la zona, entre los que se encuentran estas glándulas, produciéndose el rebosamiento y posterior salida de la consabida sustancia líquida”.
5. ¿Todas las mujeres llegan al orgasmo?
Según refería la colaboradora de Mujerhoy.com Karelia Vázquez en su artículo ‘Haga músculo para conseguir un orgasmo’: “el 60% de las mujeres no consiguen un orgasmo a causa de la debilidad muscular del perineo producida por el parto, la menopausia o la edad”.
6. ¿Qué pasa en el cerebro de una mujer cuando alcanza el orgasmo?
¿Por qué las mujeres hablan más que los hombres?
Investigadores de la Universidad de Maryland (EE.UU.) han publicado en una edición especial de la revistacientífica ‘Journal of Science’ un estudio que pretende dar respuesta a la cuestión de por qué las mujeres hablan más que los hombres.
El estudio señala que creencias populares como que las niñas aprenden a hablar antes que los niños, tienen ahora una explicación científica: “Las mujeres tienen, en general, mayores niveles de la proteína Foxp2 ”.
Esta proteína, también denominada ‘gen del habla’, es una de las sustancia responsables de la competencia humana del lenguaje.
Mientras que las mujeres pronuncian unas 20.000 palabras por día, los hombres no llegan a 7.000, según señala un estudio previo con cuyas conclusiones sorprendía el ‘Daily Telegraph’ a sus lectores recientemente.
Aunque las investigaciones comenzaron analizando las partes del cerebro responsables del habla en ratas, una fase posterior del estudio se centró en el análisis de diez niños y diez niñas de entre tres y cinco años de edad.
Las pruebas señalaron que las niñas tenían un 30% más de proteína Foxp2 que los chicos en un área del cerebro clave para el desarrollo del lenguaje en los seres humanos.
Los estudios concluyen que la pasión de las féminas por charlar comienza a una edad muy temprana. Las niñas aprenden a hablar antes y mucho más rápido que los niños, tienen un vocabulario más amplio y una variedad de frases hechas mucho mayor que los chicos de su misma edad.
TRUCOS PARA HACERLE EL AMOR A UN HOMBRE
Si deseas saber cómo hacer el amor a un hombre y aumentar su placer. ¡sigue estos consejos sexuales, pues te daremos las clavespara que el nunca olvide vuestra noche de amor y pasión!
En las relaciones sexuales ante todo es muy importante que haya una relación basada en la confianza y en el respeto mutuo además de que haya unas vivencias asentadas en el amor para que los dos podáis disfrutar de vuestra relación amorosa al máximo y sin restricciones. Para aumentar el placer en un hombre hay diversos trucos que te encantará conocer.
Ayúdate de los preliminares (recuerda aquello que dicen de que el hombre es un “animal visual”) si lo “provocas” levemente con juegos pícaros de mesa, relatos eróticos o si os atrevéis a realizar una ronda de streptease como si fuera un campeonato cuyo premio será una vivencia espectacular, lograrás despertar en tu chico la mayor de las curiosidades y el disfrute comenzará a gestarse en él.
Después pasa a la acción lentamente ofreciéndole primero un masaje, para ciertas religiones como el hinduísmo (de donde está escrito el arte de amar como el libro del Kamasutra, hablan de la necesidad de conocerse, de entenderse antes de llegar al clímax y al propio acto sexual, de hacer una comunión entre hombre y mujer que os hará divinos pues el placer será lento pero intenso) Par aumentar el placer en el hombre, céntrate en sus zonas erógenas como la boca (esta zona sensible del cuerpo posee muchas terminaciones nerviosas que podrás activar si le das besos juguetones y pícaros cambiando la presión y la forma de besar), el lóbulo de las orejas (qué podrás lamer o soplar), la zona baja del vientre (qué podrás masajear justo después de darle un masaje en la espalda), las nalgas o los testículos (que siempre podrás acariciar con cuidado para no dañarlos).
Si durante el coito aprietas delicadamente con los dedos índice y el corazón la zona genital que queda entre el escroto y el ano de tu chico lograrás que se prolongue el momento de excitación antes de la eyaculaciónlo que os permitirá mayor placer y disfrute en vuestras relaciones sexuales. ¡Hacer el amor a un hombre nunca fue tan fácil!
COSAS QUE LAS MUJERES ODIAN DE LOS HOMBRES EN LA CAMA
Sabemos que las chicas están cansadas de tener que aguantar todos estos descuidos por parte de los hombres, así que hemos decidido reunirlos todos,
a ver si se ponen las pilas y no vuelven a sorprendernos con estas perlas.
Las mujeres somos muy buenas actrices, porque después de todos los disparates que vemos y experimentamos en la cama, logramos, al día siguiente, hacer como si no hubiese pasado nada. Aunque por dentro estemos sintiendo una gran vergüenza ajena.
Y es que a ellos parece que no les importe pero incluso nosotras tenemos ciertos cuidados en la cama, llevemos o no con ellos ya algunos años. Seguro que sea tu pareja o sea un rollo de una noche, tú irás perfectamente depilada, olerás como una rosa y habrás elegido uno de los mejores modelitos de la tienda de lencería.
En cambio, ellos parece que no tienen esa percepción. Parece que acostarse con una mujer solamente conlleve eso. Y no sea importante el cuidado o la delicadeza del proceso, del cómo. A raíz de esto, es obvio que sintamos, a veces, esta vergüenza ajena de la que hablábamos.
1. Se duerme inmediatamente después del sexo
Y, además, ronca. O sea, no es bastante que le hables y no te conteste. Es que también lo hace evidente. Y de momento tú le estás hablando, cuando oyes un ronquido espectacular que te hace saltar de la cama.
2. Que su estilismo sea de lo más ridículo
Ejemplos como calcetines, camisetas o calzoncillos desagradables, feos o anticuados. Esto no solo lo odiamos, sino que nos da mucho corte.
3. Estar entrando en materia mientras él mira la tele
¿Es más interesante ver el fútbol que estar con tu novia con las manos en la masa? Al parecer, para ellos, sí.
4. Confunde su nombre con el de otra mujer
…
5. Que siempre tengamos que encargarnos nosotras de todo
No solo el preservativo, sino también los juguetes sexuales… Ah por no olvidarnos de que siempre tenemos que ser nosotras las activas. Es decir, que las que se encargan de todo son las mujeres. ¡Ya podrían poner más de su parte!
LOS MANDAMIENTOS SEXUALES
1) Aceptarás tu cuerpo
Todas tenemos nuestros pequeños o grandes complejos, pero no por ello vamos a recordarlos permanentemente.Nada menos excitante para unhombre
que una mujer que en el momento crucial dice: “¡No mires mi celulitis! O… ya se que mi pecho es pequeño, menos mal que existe el Wonderbra… “.
2) Aprenderás a excitar
De lo que se trata es de aumentar el deseo y eso está al alcance de todas: un escote de vértigo, una mirada pícara y seguro que se derrite a tus pies. Tómate tu tiempo y no olvides que cuando te haces de rogar el deseo aumenta aún más. No cedas a tu deseo desde el principio, pero demuéstrale que estás interesada.
3) Dejarás que mire
A los hombres les gusta mirar y su deseo pasa por la mirada. Así que ¿Por qué privarle de ese placer? No apagues la luz (¡sólo se aceptan algunas velas!) y déjate ver, concédele el placer de mirarte.
4) Conocerás sus zonas erógenas
Al igual que la mujer, el hombre no se limita a su sexo y posee numerosas zonas erógenas (puntos anatómicos que una vez estimulados, provocan una excitación sexual). De hecho se suele quejar que no nos ocupamos lo suficiente de ellos. Aprende a conocerlos para explorarlos mejor. No olvides poner en práctica ciertos verbos para excitarle: besar, acariciar, mordisquear, chupar, lamer.
5) Explora su punto G
Su apelación divide a los especialistas, ¡pero para poder diferenciarlo del famoso punto G femenino, nos quedaremos con la letra H de Hombre! Situado cerca de la uretra y de la próstata, al interior del recto, sobre la parte que separa el cuerpo del pene y el ano. No siempre resulta fácil de alcanzar, pero con un poco de entrenamiento y lubricante sexual, nada es imposible.
Para conseguirlo, introduce un dedo en el ano de tu pareja y remonta delicadamente la pared rectal. Si sientes una pequeña parte prominente de la talla de una avellana habrás dado en con él. Hay que manipular con precaución esta zona, que promete el orgasmo al masajearla delicadamente pero con firmeza hacia abajo.
6) Expresarás tus deseos
Es cuestión de expresar los deseos y el placer. Una estimulación que anime a tu pareja y que le llevará también hacia el camino de tu éxtasis. Para las más tímidas, los suspiros de satisfacción y los susurros con las indicaciones: “por aquí, un poco más abajo, más arriba, si ahí…” ya supondrán un gran paso. Las más atrevidas serán más específicas con sus indicaciones: “Me gusta cuando me acaricias el pecho, me vuelve loca cuando me besas entre las piernas…”
7) Harás que sienta confianza
Al contrario de la imagen que pueden dar algunas veces, todos los hombres tienen dudas sobre su comportamiento en la cama y pueden quedarse bloqueados ante una experta sexual. Necesitan sentirse en confianza.
Demuéstrale que él es el único objeto de tu deseo y es el único ser en la Tierra que te excita hasta ese punto. Dile cómo te gustan sus caricias y ciertas partes de su cuerpo. ¡Le costará dejar a una mujer que sepa valorarlo tanto!
8) Tomarás la iniciativa
Los hombres se quejan a menudo que suelen tener que dar el primer paso cuando se trata de relaciones sexuales. Les gustaría que las mujeres tomasen más a menudo la iniciativa. Así que lánzate ydale a entender que te apetece hacer el amor. A veces una mirada y una sonrisa cómplice es suficiente para pasar el mensaje.
¿Porque las mujeres mejoran sexualmente después de los 40?
Berta habla pausadamente, tomándose un buen vino en una terraza del centro. Tiene un trabajo de responsabilidad y bien pagado que se ha ganado a pulso luchando en un mundo de hombres cuando la igualdad aún era un sueño lejano. Posee aspecto de no haber pasado aún la barrera de los cuarenta, algo que hizo, sin embargo, cinco años atrás. En cuanto a su sexualidad, lo tiene claro: Para ella el gran cambio de su generación es, curiosamente, que nada ha cambiado. “Todo sigue igual porque los cuarenta de ahora son como los treinta de antes”, afirma.
La revolución, según ella, consiste en que esa complicada época que antes era el tránsito de objeto de deseo a matrona invisible ahora no es más que una llanura donde “el deseo permanece” y donde tal permanencia “no tiene por qué ocultarse”. Berta está soltera aunque ha mantenido varias relaciones largas, alguna de las cuales “casi” equipara a un matrimonio, y acaba de tener una hija que es, a día de hoy, el centro de su vida.
Marina se sienta al otro lado de la mesa. Al igual que Berta lleva desde los veintipocos –más de dos décadas- sobreviviendo en un entorno de trabajo híper exigente, aunque de cariz más creativo, y también permanece soltera, sin hijos. Coincide en lo expuesto, aunque con matices: Ella considera que el cambio se debe a que “somos una generación puente, y creo que con elementos muy favorables. No tenemos la represión de nuestras madres ni la absoluta libertad de nuestras hijas. Hay un cierto tabú, no exagerado, que hace que el sexo sea algo que se cuida, a lo que se le da importancia”. Y es que ella no cree que una liberación total sea lo óptimo, y aboga por mantener determinados obstáculos, aunque sea como juego e incentivo: “Creo que cuando algo tiene un cierto punto de ‘prohibido’ tiene más morbo y hace que se disfrute más”.
“En rasgos generales”, afirma el sexólogo y director del master de Sexología de la UCJC Carlos De La Cruz, “los 40 de ahora no son como pensábamos que eran los de hace 20, 30 o 40 años. El terreno de juego de la sexualidad se ha extendido a una franja mucho mayor y los cuarenta son más visibles. Que la gente de esa edad sea deseable y tenga deseos es algo aceptado, aunque eso no significa que en otrasc épocas no los tuviesen”. Permanencia, visibilidad y aceptación. Esos parecen ser los tres vértices del triángulo del sexo en los cuarenta.
Eso sí, el disfrute del sexo sí cambia, y a mejor. Marina piensa que “las mujeres a partir de los 40 mejoramos sexualmente. Por una parte, es una edad en la que los complejos que se pueden tener a los 20 se han evadido, una tiene más seguridad en si misma. Por otra, normalmente a esa edad ya se ha tenido una relación larga en alguna etapa de la vida y eso hace que una explore mejor su sexualidad, se puede experimentar con más libertad que en relaciones esporádicas porque la confianza ayuda a desinhibirse”.
En el punto de la desinhibición está de acuerdo Berta, aunque no oculta que echa de menos que su adolescencia hubiese podido ser como una de ahora. “Los chavales de ahora tienen más relaciones y las tienen antes, disponen de más información y lo ven como algo más natural. Eso está bien, no creo que nadie en sus cabales lo pueda dudar”.
En su nueva posición de “cuarentonas” activas, ellas mismas aprecian una serie de cambios con respecto a otras épocas. Uno de ellos es, sin duda, el cuidado de una misma. “Mira”, dice Berta, “yo tengo amigas de casi sesenta años de las que se puede decir perfectamente que son mujeres muy sexys. Eso, de por sí, refleja una actitud ante el sexo”. Marina añade que “eso podría parecer una esclavitud y a veces lo es, pero a menudo es simplemente canalizar una preocupación que ya existía para bien. Se trata de cuidarse, no de machacarse. Yo no he pisado un gimnasio en mi vida. Hay muchas maneras de cuidarse y no creo que esa sea la mejor…”.
El ajuste erótico
Otro de los cambios se centra en lo que se pide y el juicio que se realiza sobre sus “partenaires”. “La valoración de los hombres varía”, dice Berta. “Aunque parezca tópico, aprecias más cosas que antes no apreciabas en el otro, realizas una valoración de la persona en su conjunto, no tan cegada por lo físico. También es realidad que, haciendo esto, la cantidad de gente que te puede interesar se reduce. Estamos muy dedicados a nuestra vida como para estar todo el día pensando en ligar, y la mayor parte de la gente no te interesa”. Un primer obstáculo. El segundo es el nivel de exigencia puramente sexual en una época en que la cantidad importa bastante poco y la calidad lo es todo. “Hay muchos tíos con los que antes te hubieses acostado y con los que ahora no lo harías jamás, porque tampoco son gente que te guste de verdad, sexualmente hablando, así que no pierdes el tiempo”. Es lo que Carlos de la Cruz llama “ajuste erótico”, y plantea como uno de los (pocos y leves) problemas de la sexualidad en los cuarenta. Se pide más, mejor, más concreto. Y no todo el mundo está ya para darlo. El encontrar una pareja que “encaje” perfectamente puede ser más laborioso.
“Cada vez es todo más rápido”, sigue Berta, “en todo, no solo en las relaciones. Si te metes, te metes a fondo, y si pasas, pasas rápidamente. No tienes tiempo que perder, aunque eso suene un poco mal, y tienes menos miedos… En todo caso,gente interesante y libre hay poquísima, y desde luego los sitios donde se liga principalmente ya no son los bares”.
¿Dónde se liga, entonces, cuando ya se han pasado los cuarenta? La lista parece ser la siguiente: redes sociales, los locales específicos (“no necesariamente cutres, ¿eh?”), los entornos (amigos, amigos de amigos trabajo, etc), y sobre todo con “gente que ya conoces”, ese ambiguo cajón de sastre por el que es mejor no preguntar.
Unas horas después Juan, informático de 48 años, lo resumirá así mientras se bebe un whisky en la barra de uno de esos “bares donde ya no se liga”: “Hombre, creo que las de mi edad piden más pero también dan más. Si no ofreces lo que demandan te mandan a paseo, pero si lo ofreces puedes estar seguro de que lo apreciarán. Y ese ‘más’ tampoco se refiere a que seas Tarzán, ¿eh?, que si no… Y se bebe un whisky de un trago, con una sonrisa escéptica.
Pero quizá el mayor tabú y la frontera más compleja a priori sea la que conforman la línea matrimonio-hijos-aburrimiento.
Marina apunta en esa dirección cuando afirma que “El único inconveniente a esa edad pueden ser los hijos. Cuando una es madre se convierte más en madre que en pareja y eso es un peligro, aunque suele suceder cuando son pequeños y a esa edad lo niños ya pueden rondar normalmente los 8 años y ya no hay esa sensación tan fuerte. Pero sí, la maternidad puede durante un tiempo tapar la sexualidad, incluso para la pareja que nos ve más como madres que como pareja sexual”. Coincide ahí con De La Cruz, que afirma que “lo que sucede con muchas mujeres de cuarenta y tantos que han tenido hijos y ya los han criado es que comienzan a recuperar el rol de mujer-compañera-amante, sin dejar de ser madres, claro”.
En cuanto a otros tabús colindantes, Berta los desestima con autoridad: “Durante el embarazo”, cuenta “el sexo me apetecía más de lo habitual, y después no he notado ningún cambio, de hecho tengo amigas que han tenido embarazos complicados y que después estaban deseando poder recuperarse para volver a tener relaciones sexuales”.
Queda, cómo no, el matrimonio. Ambas confirman que sus amigos casados tienden a estar “más apalancados” que los solteros. Y ahí interviene una tercera amiga, Lía, que se ha unido al ‘pack’ y aporta su granito de arena. Dice que dejó de apetecerle acostarse con su marido hace años, pero afirma que “era por él, no por el sexo”. Y cuenta como terminó liada con su abogado y el sexo volvió a ser perfectamente libre (y salvaje). “Era aburrimiento, porque me casé joven, tuve hijos, y la cosa se enfrió. Creo que en la mayor parte de los casos es por eso. Pero la gente ya no se casa tan joven como yo (23)”.
Matrimonio y dinero versus deseo
La visión de Marina es contemporizadora en todo esto. “Si se lleva en una misma relación durante muchos años, lógicamente ahí entra el hastío”, comenta, “pero si nos referimos a la sexualidad propiamente dicha, es mucho más satisfactoria. E incluso ese temor al hastío hace que una, para salvarlo, explore tipos de sexualidad que quizá no hubiera intentado de otra forma”.
Antes de levantar el campamento, Berta hace un último apunte: “Todo esto cambia según el tipo de vida y por tanto según el corte social. Si curras todo el día y luego la casa y tienes siete hijos puede que no te apetezca el sexo, claro… ni el sexo ni nada.El dinero influye y al deseo le afecta el entorno”.
El sexólogo de La Cruz no afirma que exista una influencia socioeconómica tan directa, pero sí que “es indudable es que cuanto más tenga o recupere la mujer las riendas de su vida mejor será su sexualidad, aunque esas riendas no hayan de entenderse estrictamente de manera económica”. Y luego advierte “No todas las mujeres son como las de sexo en NY”. ¿Existe una presión a ese respecto? Para él, cualquiera que haya, será mala: “la exigencia siempre va mal con la palabra deseo.
¡INCREIBLE! CADA UNO DE SUS SENOS PESA 9 KILOS (19,8 Lb)
Beshine ya es muy famosa por interpretar a personajes muy salvajes en el entretenimiento para adultos.
Pero también es bastante famosa por la sorprendente talla de su busto, puesto que cada uno de sus senos pesan 9 kilos, 3 kilogramos menos que los senos de su rival Chelsea Charms.
De acuerdo con Dailymotion, Charms es la mujer que hasta el momento ostenta este peculiar récord Guinness, y no piensa ceder tan fácilmente su reconocimiento. Beshine asegura que se hará varias cirugías para desplazar a Chelsea y así ver su nombre en el libro de los récords: “Amo todo lo abundante. Por eso me opero regularmente para llegar a tener el busto más grande del mundo. Mis fans me dicen de todo por Internet. Cosas muy subidas de tono y eso me prende”.
Agregó la actriz que: “Los hombres quieren cumplir todas sus fantasías y conmigo lo pueden hacer. Los tríos me vuelven loca. La mujer es mucho más suave y sensible, pero siempre necesito la dureza de un hombre para terminar con el acto amatorio”
¿EL TAMAÑO LES IMPORTA A LAS MUJERES?
¿Crees que el tamaño realmente importa? Estamos cansados de escuchar y ver esa frase por todas partes, el tamaño del miembro que una mujer prefiere depende a menudo de su situación actual o de la actividad sexual que ella esté pensando.Aquí te aclaramos todo.
Si piensa en el coito vaginal por primera vez, probablemente cualquier pene le va a parecer grande e intimidatorio, si la mujer está previendo sexo anal, puede tomar su decisión de practicarlo, basada en el tamaño del pene de su compañero. Si ella quiere estimular oralmente a su pareja puede preferir un miembro pequeño porque uno grande puede causarle ahogo o ganas de vomitar.
Muchas mujeres se fascinan con los penes, no porque necesariamente quieran uno, sino porque no tienen uno propio. A menudo la fascinación no tiene nada que ver con el tamaño. Algunas disfrutan ver y sentir el pene de su pareja poniéndose erecto en su mano o en su boca.
Un pene grande puede causar que una mujer experimente incomodidad al practicar sexo oral, coito vaginal o anal. La incomodidad física a veces, pesa más que el placer emocional. Como puede verse, más grande no siempre es mejor.
La respuesta de más de alguna actriz del cine pornográfico frente a la pregunta: ¿cómo te gustaría que fuese el miembro de tu pareja? Más de una ha respondido uno normal, no muy grande.
Muchos chicos se sienten mal cuando ven escenas de sexo, en la cual salen varones con miembros descomunales y bestiales; amigo, el cine porno es un espectáculo, y para ello hacen un gran casting. Acaso cuando ves este tipo de cine y observas mujeres con un rostro angelical y un cuerpo de infarto, piensa ¿todas las mujeres son así de preciosas? Pues no, no todas las mujeres son así, antes de realizar este film han seleccionado de 100 mujeres por ejemplo, a 2 de las mejores, son gente escogida, lo mismo pasa con los chicos, de 100 chicos que se hayan presentado para dichas pruebas, sólo escogerán a los más dotados.
La mayoría de varones se preocupada por el tamaño. Este problema podría causar mas de algún trastorno psicológico. Nunca va a haber una respuesta apropiada a la pregunta: ¿importa el tamaño? Sin duda, el tamaño importa, cuando le importa a un individuo, y no tiene sentido decir que no le importa a todos. Es una necesidad psicológica y no biológica con grandes influencias culturales y raciales.
Muchos de ellos consideran que esta supuesta falta de tamaño les ha generado los siguientes problemas:
Estar solteros y sin novia..No poder disfrutar de una buena erección.Ser eyaculadores precocesNo consiguen gustar demasiado a las mujeres.Haber fracasado en la vidaNo poder cambiarse en los vestuarios con comodidad.No haber debutado hasta ahora y muchas cosas más.Si estás solo es porque quieres o no lo intentas, si eres eyaculador precoz no tiene nada que ver si tienes un pene de 5cm o de 20 cm, cuando una mujer quiere intimar contigo no te ha visto el miembro aún, ella quiere estar contigo porque le has parecido interesante, divertido o por lo que sea pero no por que la tengas de a metro; cuando lo quieren lo quieren y punto; si aún no has debutado es porque no tienes las herramientas adecuadas o no tienes mucho confianza en ti mismo.
Resumiendo el tamaño de tu miembro: nunca te debe echar para atrás. Las únicas personas a quienes les preocupa si el tamaño importa son los chicos, a la mayoría de las mujeres no les preocupa el tema.
LOS SIETE PASOS QUE SIGUEN LAS MUJERES INFIELES
Al menos esa es la tesis que defiende Michelle Langley, autora del libro Women’s Infidelity. Según ella, el patrón que siguen las mujeres infieles es común a la mayoría y, si sus parejas supieran reconocerlo, podrían atajar sus problemas sentimentales a tiempo, quizá, de evitar una ruptura.
Ese comportamiento lo divide Langley en siete etapas:
1- Las mujeres ‘empujan’ a los hombres hacia el compromiso.
2- Lo consiguen.
3- Pierden el interés por el sexo.
4- Se sienten atraídas por alguien más.
5- Empiezan a engañar a su pareja.
6- Cuando están con ella, aparece el mal humor y se vuelven resentidas.
7- Empiezan a decirle a su pareja que necesitan tiempo para ellas.
La autora asegura que, después de investigar durante más de diez años el comportamiento femenino, está convencida de que las creencias generales de la sociedad están mal encaminadas y, si no cambian, cada vez será mayor el número de mujeres infieles y de matrimonios infelices. “Actualmente, son las mujeres las que dan el primer paso en un 70 – 75% de los divorcios”, afirma.
Según Langley las mujeres más propensas a dar ese paso son las que tienen alrededor de treinta años y llevan cuatro de matrimonio. “Es muy común que estas mujeres experimenten una crisis de madurez similar a la crisis de los 40 masculina”, explica.
Esa crisis de identidad suele comenzar con la pérdida del deseo sexual. Mujeres que, supuestamente, tienen todo lo necesario en la vida (un marido, una casa, un trabajo y expectativas cercanas de tener hijos) comienzan a sentirse vacías y no encuentran sentido a esa vida. La crisis de identidad que arrastra el descenso del deseo sexual provoca que muchas vean las relaciones con sus maridos más como untrabajo que como un placer, lo cual no hace otra cosa que aumentar la frustración.
En estas circunstancias las mujeres son mucho más vulnerables a volcarse con una relación nueva, incluso aunque sean el tipo de persona que siempre ha renegado de la infidelidad. El hecho de involucrarse con otra persona (lo que suele conllevar un alto apego emocional, aunque la relación sea exclusivamente sexual) les proporciona una ilusión renovada. Sin embargo, en la otra cara de la moneda se encuentra la culpabilidad, que provoca que una gran mayoría de las mujeres que ha comenzado una relación extra matrimonial intente volcarse más en su pareja, en un vano intento de mitigar un sentimiento de culpa que las atormenta.
Sin embargo, muchas no son capaces de cortar con su amante y de ahí vienen las frecuentes justificaciones que se dan a ellas mismas del tipo “mi marido no sabe valorarme” o “no me trata como merezco”.
En opinión de la psicóloga Eva Solanas este tipo de justificaciones son más bien el intento de encontrar un motivo para continuar con la aventura extra matrimonial. “Con el ‘no me ha llamado’ o ‘se ha olvidado de San Valentín’ se reafirman precisamente en lo que quieren hacer, continuar la relación con su amante”, explica. “Es como si buscaran razones donde a veces no las hay para seguir haciéndolo”, añade.
¿Me quedo o me voy?
Si la relación infiel continúa adelante, las mujeres se ven atrapadas en un dolor desconocido y difícilmente mitigable: la necesidad de elegir entre su marido y su amante.
‘Dopadas’ por los efectos químicos que produce el enamoramiento y los primeros meses de relación con una persona, estas mujeres suelen pensar que han encontrado en su amante a su alma gemela, pero a la vez les resulta difícil y doloroso renunciar a su marido y al proyecto de vida que han construido junto a él. Aun siendo conscientes de lo injusta que es su actitud para con su pareja, muchas son capaces de alargar esta situación, este ‘limbo’, durante años. Con frecuencia piensan que la confusión desaparecerá un día como por arte de magia pero, por lo general, el milagro no ocurre, explica Langley.
Para Solanas no se trata tanto de no poder decidirse, si no “de querer tenerlo todo”. “Estas mujeres quieren conservar la estabilidad de su matrimonio pero también quieren recuperar de alguna forma la ilusión que tenían en los primeros años de relación”, explica.
Pero postergar la decisión eternamente no siempre sirve. “Hacemos esto en muchos aspectos de la vida (cuando hay que elegir entre dos trabajos, cuando sopesamos si mudarnos…) porque es la postura más cómoda”, asegura la sexóloga. Esta actitud, continúa, “está directamente relacionada con el miedo, el miedo a perder alguna de las dos opciones -marido o amante, en este caso- o el miedo a elegir y equivocarse”, amplía. “Pero la vida consiste en tomar decisiones”, recuerda.
Finalmente, o la decisión de la mujer o alguna circunstancia externa (que se descubra la infidelidad, que el amante se canse y se vaya) provocan o bien el divorcio o bien la vuelta de la oveja al redil.
En el primer caso, la mujer que decide divorciarse lo hace concienzudamente de que necesita (y puede llegar a tener) algo que su marido no puede darle. Independientemente de que continúe o no con su amante, esta nueva mujer sabrá exigir aquello que la hace feliz, pero también convivirá con el dolor y el remordimiento de haber abandonado al marido.
Si la infiel decide, por el contrario, dejar al amante de lado e intentar salvar su matrimonio, se encontrarán con frecuencia con que la relación extra marital le ha servido para reavivar la llama de su matrimonio. Quizá porque han aprendido a valorar aspectos de su marido que antes no apreciaban tanto, o quizá porque el ‘separarse’ emocionalmente de él la ha hecho ver cuánto le añora.
“Cuando estás un poco hastiado, en cualquier campo, no sólo en el amor, un factor externo que te ilusione -como un nuevo proyecto laboral o un viaje- siempre sirve para recargar las pilas y ‘volver’ con mayor energía y con más ganas”, zanja Solanas.
10 CONSEJOS PARA TENER SEXO ATREVIDO Y SALIRSE DE LA RUTINA
Si vives en pareja y tu forma de tener sexo es siempre la misma, te dejamos 10 ideas para experimentar más sin tener que buscar en otra parte
1) Hacerlo de forma inesperada para cortar con la monotonía de la rutina.
2) Elegir un buen ambiente para darle mayor romanticismo a la relación. Algunos ejemplos pueden ser prender velas, perfumar el lugar, o bien poner música suave.
3) Se aconseja vestirse cómodo pero con ropa interior provocativa. Con esto se intentará ganar en la propia confianza, al resaltar algunas características favorables, dejando de lado aquellas que provocan cierta inseguridad.
4) Pensar qué cosas le provoca placer a la otra persona. Preocuparse por los deseos de la pareja y demostrar interés en ello investigando cómo hacerlo mejor, son dos buenas medidas para reavivar la pasión y fortalecer la relación.
5) Se aconseja a las mujeres concentrarse solo en lo que desean. Está confirmado que cuanto más placer siente la mujer, más y mejor sexo puede ofrecerle a la otra persona.
6) Hacer el amor en un nuevo lugar y no tanto en la cama. Este punto, al igual que el primero, ayudan a romper con la rutina del acto sexual, poniéndole más entusiasmo a la relación. Algunos ejemplos podrían ser hacerlo en un lugar diferente de la casa, al aire libre, en una playa desierta, en una terraza, etc.
7) Tomar a la pareja sin hablar y hacerle el amor. El silencio actúa muchas veces como factor erotizante. Un buen momento para ponerlo en práctica es cuando la pareja apenas entra a la casa.
8) No reprimir las emociones. Si bien nunca es bueno callar los sentimientos, a la hora del acto sexual mucho menos, inclusive puede ayudar a generar mayor pasión en la otra persona.
9) Intentar usar accesorios sexuales. Esto puede incluir desde los llamados juguetes sexuales, hasta lareproducción de películas eróticas, siempre y cuando ambos estén de acuerdo.
10) Compartir con la pareja por lo menos una hora de caricias estimulantes, sin tener relaciones sexuales. Esto aumentará en gran medida el deseo y mejorará la calidad de la vida amorosa.
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