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Incendio del Supermercado Ycuá Bolaños

Info3/1/2013

Incendio del supermercado Ycuá Bolaños






Tipo de accidente Incendio
Origen Grasa acumulada en la chimenea del Patio de comidas
Tipo de establecimientoSupermercado
Nombre Ycuá Bolaños - Sucursal IV Botanico - Barrio Trinidad
Propietario Juan Pío Paiva
Arquitecto de la obra Bernardo Ismachowiez
Ciudad Asunción
País Paraguay
Muertos 430
Heridos 500
Imputados Juan Pío Paiva, Víctor Daniel Paiva, Daniel Areco, Humberto Casaccia





El incendio del supermercado Ycuá Bolaños es la tragedia civil más grande sucedida en Paraguay; ocurrida el domingo 1 de agosto de 2004 en la ciudad capital Asunción. El domingo, 1 de agosto de 2004, aproximadamente a las 11:25 (hora local) se produjeron dos grandes explosiones al interior del recinto comercial que albergaba, entre varias cosas, el supermercado, un estacionamiento para vehículos, oficinas comerciales y un restaurante. En las cocinas de este último lugar hubo una explosión que provocó un gigantesco incendio.
Según informes policiales, al momento de producirse el accidente, los guardias de seguridad cerraron las puertas del recinto para evitar que las personas, que colmaban el centro comercial, escaparan con bienes que no hubieran pagado. Como resultado 430 personas murieron (la mitad de ellas niños) y dejando a más de 500 con heridas de diversa consideración, incluyendo a 56 personas con quemaduras de tercer grado.1
El juicio seguido contra el dueño de la cadena Juan Pío Paiva, su hijo Víctor Daniel Paiva y al guardia Daniel Areco, que duró más de cuatro meses, culminó en primera instancia el martes 5 de diciembre de 2006, cuando el tribunal, con los votos de dos de sus tres jueces, los condenó como responsables de "homicidio culposo" con una pena de 5 años de prisión, en vez de los 25 años que solicitaban los querellantes y la fiscalía como autores del delito de "homicidio doloso agravado". Esta decisión provocó graves incidentes en la capital de Paraguay,2 al considerarse que las penas eran muy bajas. Mientras el último juez leía los fundamentos de su decisión, las víctimas saltaron de sus asientos y tiraron las sillas contra los jueces, viéndose interrumpida la lectura de la sentencia. Este hecho ha sido argumentado por diversas instancias judiciales y por querellantes para sostener que en este juicio no hubo sentencia, puesto que no se leyó completamente la decisión de los jueces y el proceso quedó interrumpido antes de su conclusión.



El edificio

El edificio donde se produjo el incendio había sido inaugurado tres años antes y abarcaba una superficie de 12.000 metros cuadrados. Contaba con estacionamientos para más de 350 vehículos, además de oficinas y un restaurante. Había sido autorizado para su funcionamiento por las autoridades del municipio de Asunción, pese a que informes periciales lo calificaron con posterioridad como "una bomba de tiempo".3 Según esos informes y declaraciones a la prensa de uno de los abogados defensores de los dueños de la firma, se estableció que "Tres de los ductos de la parrilla, de la panadería, de la confitería y la rotisería, no salían al exterior. Lo que significa que había una gran cantidad de humo y gases que desde la misma inauguración del supermercado se iban acumulando en la cámara que se formó entre el cielo raso y el techo del edificio que permitió una acumulación de gases de 9.000 metros cúbicos".1
Al no contar con medidas de extracción del material altamente inflamable acumulado en el recinto, este terminó convirtiéndose en una trampa mortal. Pese a lo anterior, la municipalidad afirma que en los planos el recinto contaba con alarmas de humo (que no se activaron), extintores, irrigadores, señalética y otras medidas preventivas en caso de incendios o tragedias.





El incendio


El incendio se inició a las 11:25 (hora local), cuando el recinto se encontraba abarrotado por más de 800 personas. Según los primeros informes de los bomberos, se produjo una explosión en el sistema de gas de la cocina, que se propagó hacia la cafetería y arrasó con las dos plantas del edificio, incluyendo el estacionamiento. Según informes de supervivientes, eso provocó una estampida hacia las salidas durante la cual el recinto se llenó de humo y se produjo un apagón. Al llegar a las puertas, los compradores descubrieron que estas se encontraban cerradas, por lo que no pudieron huir, quedando todos encerrados en una gran pira funeraria. Según la prensa y las declaraciones vertidas durante el proceso criminal, las puertas fueron cerradas por órdenes de los superiores, con el fin de no dejar que nadie saliera sin pagar por los bienes del supermercado.



Para extinguirlo fue necesaria la presencia de más de cincuenta carros bomba y más de 1.000 bomberos, que fueron ayudados a su vez por miembros del ejército y de la policía.5 La extinción completa tomó cerca de cuatro horas, durante las cuales los primeros heridos fueron derivados a distintos hospitales de la capital, los cuales se vieron superados por la magnitud de la tragedia. A solicitud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el presidente de Brasil, Lula da Silva, ordenó la donación de 30 a 50 respiradores mecánicos, mientras que Argentina por orden del presidente Néstor Kirchner ordenó el envío de un avión Hércules con insumos, suminitros, y personal médico pocas horas después del desastre, de la misma manera que puso a disposición de Paraguay de 50 camas UTI y 200 camas de internación clínica, para superar la sobredemanda.7 Chile, por su parte, por orden del presidente Ricardo Lagos, puso a disposición un hospital de campaña, suministros médicos y médicos y enfermeras especialistas en quemaduras de COANIQUEM (Corporación de Ayuda al Niño Quemado).

Sentencia


Tanto la prensa nacional como internacional se reunió para conocer el fallo en el caso.36 La lectura de la sentencia se inició a las 9:00, hora de Paraguay (13:00 UTC) de la mañana de la fecha indicada.37 38 Luego de la exposición de los argumentos de rigor, en la que algunas familiares de víctimas se desmayaron,39 el Tribunal determinó que los acusados principales: Víctor Daniel Paiva, Juan Pío Paiva y Daniel Areco, eran culpables de "homicidio doloso simple" por dolo eventual,40 "homicidio doloso en grado de tentativa agravada" y "exposición de personas a lugares de trabajo peligroso" (los dos primeros delitos relacionados jurídicamente y el tercero en referencia a las condiciones del edificio siniestrado), lo cual significab una pena de 5 a 15 años de prisión según el Código Penal Paraguayo. Humberto Casaccia fue el único miembro del directorio de la empresa, a parte de los Paiva, que fue condenado.41 Los antes mencionados fueron condenados a las siguientes penas:



Juan Pío Paiva: 12 años de cárcel, a compurgarse en el año 2017
Víctor Daniel Paiva: 10 años de cárcel, a compurgarse en el año 2015.
Daniel Areco: 5 años de cárcel, a compurgarse en el año 2010.
Humberto Casaccia: 2 años y 6 meses, a compurgarse en el año 2010.

Por otro lado, la sentencia dispuso expresamente que los condenados no irán a la cárcel hasta que quede firme la sentencia (hecho que puede tardar meses ya que la misma sería apelada).43 Las víctimas si bien admitieron que fue una victoria que se haya logrado la condena por homicidio doloso (algo obtenido por la presión que ejercieron según ellos) expresaron su total decepción y rechazo por las leves condenas y los beneficios que obtuvieron los condenados.42 44 45 46 47 Incluso algunas víctimas, en arrebatos de rabia, expresaron que harían justicia por mano propia



Actualmente todos se encuentran en libertad



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