Vaticano: cardenal argentino en la lista negra
Pedofilia en el cónclave
Doce cardenales que se encuentran como posibles candidatos para suceder a Benedicto XVI están acusados de encubrir o participar en casos de pederastía. Entre ellos, el argentino Leonardo Sandri.
Las polémicas y denuncias en torno a la elección del próximo Papa siguen en aumento. La estadounidense Red de Sobrevivientes de Abusados por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés), publicó una lista negra de cardenales que participarán en el cónclave, que están implicados en casos de pederastia denominada "Dirty Dozen".
Entre ellos figura el argentino Leonardo Sandri, que junto con Bergoglio, se encuentran entre los nominados para suceder a Ratzinger como cabeza de la Iglesia mundial.
Sandri tiene gran influencia en las decisiones del Vaticano ya que fue muy cercano al fallecido Juan Pablo II. De hecho, fue quien anunció en italiano su muerte en la plaza San Pedro, el 2 de abril de 2005.
Los medios locales presentan al cardenal Sandri como personaje clave dentro de la Iglesia y con ideas renovadoras, como su anuncio de hace pocos días atrás en el que afirmó que desea más participación de las mujeres dentro de la Iglesia Católica.
A su lado, está el cardenal Jorge Mario Bergoglio, otro personaje que también pisa fuerte dentro de la institución. Bergoglio estuvo envuelto en polémicas también por su cercana relación con los militares durante la última dictadura en el país y por pronunciarse contrario al matrimonio igualitario.
Más allá del aviso del SNAP hacia la Iglesia sobre estos doce cardenales que fueron investigados por la organización, el vocero del Vaticano esquivó las acusaciones este miércoles en la conferencia de prensa diaria que se realiza para dar informacione sobre la marcha de la organización del cónclave y donde fue requerido por la prensa a dar explicaciones sobre las acusaciones de SNAP..
"Las posiciones de SNAP las conocemos desde hace tiempo y creemos que no le toca a SNAP decir quién debe entrar al cónclave", contesto Federico Lombardi, ignorando las investigaciones y el aviso de los abusados por sacerdotes.