¿Por qué es tan lenta la conexión a Internet?
Independientemente de la velocidad de su conexión, hay momentos en los que puede volverse muy lenta. Este artículo le ayudará a determinar qué es lo que puede estar fallando, aprender qué puede hacer al respecto y encontrar la forma de aprovechar al máximo la conexión a Internet.
El tipo de conexión que posea es fundamental
El tipo de conexión a Internet que utilice es el factor más importante a la hora de determinar la velocidad de la conexión. Las tres formas más habituales de conectarse a Internet desde el hogar son mediante acceso telefónico, línea ADSL o cable. Si puede elegir, el cable suele ser más rápido, pero tanto el cable como el ADSL son más rápidos que el acceso telefónico.
Muchos proveedores de Internet también ofrecen un servicio de fibra óptica (FiOS) que se conecta a Internet usando luz sobre una red óptica. En el hogar, sigue conectándose al equipo a través de cables de cobre. La ventaja de FiOS es que puede proporcionar velocidades más altas que las conexiones tradicionales de cable de cobre, como ADSL o cable. Algunos proveedores de Internet ofrecen varias opciones, según el área en la que se encuentren. Es más probable que las áreas más pobladas tengan disponible el servicio FiOS. Póngase en contacto con la empresa telefónica o con el proveedor de Internet para obtener más información.
Si usa una conexión de acceso telefónico, hay algunas formas de optimizar la velocidad de Internet. En primer lugar, use un módem lo más rápido posible. El módem más rápido que hay envía y recibe información a una velocidad de 56 kilobits por segundo (Kbps). La mayor parte de las veces no alcanzará la velocidad de 56 Kbps, pero con una buena línea telefónica puede oscilar entre los 45 y los 50 Kbps.
En segundo lugar, asegúrese de que la línea telefónica esté en buenas condiciones. Si los cables telefónicos de su hogar u oficina son viejos o están deteriorados, puede tener una señal presente mala calidad o interferencias con otras líneas telefónicas. Estos problemas ralentizarán su conexión a Internet, ya que el módem tendrá que enviar la misma información una y otra vez hasta que se transmita sin interrupciones. Compruebe los cables telefónicos para asegurarse de que no estén dañados, deshilachados o enrollados alrededor de otros cables eléctricos o de teléfono. Si nota ruidos entrecortados en el teléfono, es aconsejable que se ponga en contacto con su proveedor de servicio telefónico para que compruebe las líneas dentro y fuera de su domicilio a fin de determinar si se encuentran en buenas condiciones.
Sugerencias para los usuarios de redes inalámbricas
Al conectarse a una red inalámbrica (Wi-Fi), la velocidad de conexión a Internet puede verse afectada por el lugar donde se encuentra su equipo y la existencia de otros dispositivos inalámbricos en la misma zona. Las redes inalámbricas operan en frecuencias similares a las de otros dispositivos, como los hornos microondas o los teléfonos inalámbricos. Usar un teléfono inalámbrico de 2,4 gigahercios (GHz) cerca de un equipo portátil inalámbrico de 2,4 GHz puede causar interferencias o bloquear completamente la conexión a la red inalámbrica. Si desea realizar llamadas telefónicas mientras explora la Web, use un teléfono tradicional con cable o un teléfono inalámbrico que funcione a una frecuencia distinta a la de la red inalámbrica.
La proximidad al enrutador o punto de acceso inalámbrico, así como otras obstrucciones físicas, pueden afectar a la calidad de la conexión a Internet. Para mejorar la velocidad de conexión, acérquese al punto de acceso y asegúrese de que no existan obstrucciones físicas entre el equipo y el punto de acceso.
Problemas del equipo: spyware, virus y otros programas
El mantenimiento del equipo puede afectar a la conexión a Internet. El spyware y los virus pueden causar problemas, pero la conexión a Internet también puede verse afectada por los programas complementarios, la cantidad de memoria del equipo, el espacio y estado del disco duro y los programas que se estén ejecutando.
Dos de las causas más frecuentes de que la velocidad de Internet sea baja son el spyware y los virus. El spyware puede ralentizar el sistema interfiriendo con el explorador y monopolizando la conexión a Internet. El spyware controla su uso de Internet, además de las pulsaciones de teclas, lo que supone un retraso. El problema se acentúa cuando hay varios programas de spyware ejecutándose a la vez. El problema puede llegar a ser lo bastante grave como para perder totalmente la conectividad. Para recuperar la velocidad de la conexión a Internet, es recomendable que ejecute con regularidad un programa anti spyware para limpiar las infecciones de spyware. Para obtener más información, consulte Buscar spyware y otro software potencialmente no deseado.
Los virus también pueden disminuir la velocidad de Internet. Cuando un virus infecta un equipo, instala código que intenta propagarse a sí mismo, normalmente enviando copias suyas a través del correo electrónico. Algunos virus pueden multiplicarse a un ritmo de varios cientos de mensajes de correo electrónico por minuto, lo que deja muy poca capacidad de proceso y ancho de banda de Internet para cualquier otra tarea. Los virus no ofrecen ninguna indicación evidente de que se están ejecutando, por lo que es preferible ejecutar el software antivirus en todo momento. Para obtener más información acerca de la forma de combatir los virus, consulte Virus: preguntas más frecuentes.
Los complementos del explorador también pueden causar problemas. Los complementos del explorador son programas como, por ejemplo, complementos multimedia, barras de búsqueda u otro tipo de programas que aparecen normalmente en la barra de herramientas del explorador. Muchos complementos del explorador pueden mejorar la experiencia de exploración y permiten visualizar documentos multimedia o especializados. Sin embargo, otros pueden ralentizar la conexión a Internet. Si sospecha que los complementos están reduciendo la velocidad de la conexión, intente iniciar Internet Explorer con los complementos deshabilitados. Los complementos sólo se deshabilitarán para esa sesión, pero si descubre que la velocidad mejora, puede usar Administrar complementos para desactivar permanentemente los complementos. Para obtener acceso a Administrar complementos desde Internet Explorer, haga clic en Herramientas y, a continuación, en Administrar complementos. Para obtener más información, consulte ¿Cómo afectan los complementos del explorador a mi equipo?
Al igual que todos los programas, Internet Explorer requiere una cierta capacidad de proceso, memoria y espacio en disco para ejecutarse con eficacia. Cada página web que ve se descarga primero en la memoria y luego se guarda en archivos temporales en el disco. Si ejecuta otro programa que use una gran cantidad de memoria y capacidad del proceso, puede competir con Internet Explorer y producir retrasos. Si nota que su conexión a Internet es lenta y está ejecutando otros programas, ciérrelos. Si desea ejecutar varios programas, considere la posibilidad de incrementar la cantidad de memoria del equipo. La falta de espacio en disco también puede causar problemas de rendimiento. Puede aumentar el espacio en disco eliminando los archivos temporales de Internet Explorer. Para aprender a eliminar los archivos temporales, consulte Eliminar el historial de páginas web.
En ocasiones, se cambia la configuración en Internet Explorer que puede afectar su funcionamiento. Es posible restablecer la configuración predeterminada de Internet Explorer. Para obtener más información, consulte el tema sobre cómo restablecer la configuración de Internet Explorer. El restablecimiento de Internet Explorer es irreversible. Por este motivo, debe leer la lista de opciones de configuración que se verán afectadas antes de restablecer.
Factores externos que afectan a la velocidad de conexión
Desafortunadamente, hay eventos y situaciones que están fuera del control de los usuarios. Incluso con una conexión rápida, hay factores externos, como los sitios web ocupados o la propagación de virus informáticos, que pueden ralentizar toda la red. Los sitios web más populares pueden verse desbordados por las visitas de usuarios. Por ejemplo, cuando se menciona un sitio web en un anuncio de televisión, puede ocurrir que todo el mundo intente visitarlo al mismo tiempo. Si el sitio web no está preparado para aceptar todo ese tráfico, pueden producirse retrasos.
En momentos de gran difusión de virus, la conexión a Internet puede ralentizarse. Para extenderse, muchos virus hacen que los equipos envíen cientos o miles de copias del virus. Esto puede ralentizar notablemente Internet. Puede consultar las principales infecciones que se están produciendo en la actualidad visitando el sitio web del fabricante del antivirus o en el sitio web de seguridad doméstica (puede estar en inglés).
La congestión local de Internet también puede dar lugar a velocidades de conexión más lentas de lo habitual. Esos descensos de velocidad se producen cuando muchas personas intentan conectarse a Internet al mismo tiempo y suelen producirse en momentos de máxima actividad, como después de las horas de clase, cuando los estudiantes van a casa y se conectan a Internet.
Si se encuentra en una red corporativa, el uso de la red general y el servidor proxy pueden afectar a la velocidad de Internet. Muchos administradores de red supervisan el uso de Internet e intentan impedir que los usuarios realicen ciertas operaciones, como descargar archivos grandes en horas de máxima actividad. Si observa que hay ocasiones en las que su acceso a Internet es lento, puede ponerse en contacto con el administrador de la red.
Independientemente de la velocidad de su conexión, hay momentos en los que puede volverse muy lenta. Este artículo le ayudará a determinar qué es lo que puede estar fallando, aprender qué puede hacer al respecto y encontrar la forma de aprovechar al máximo la conexión a Internet.
El tipo de conexión que posea es fundamental
El tipo de conexión a Internet que utilice es el factor más importante a la hora de determinar la velocidad de la conexión. Las tres formas más habituales de conectarse a Internet desde el hogar son mediante acceso telefónico, línea ADSL o cable. Si puede elegir, el cable suele ser más rápido, pero tanto el cable como el ADSL son más rápidos que el acceso telefónico.
Muchos proveedores de Internet también ofrecen un servicio de fibra óptica (FiOS) que se conecta a Internet usando luz sobre una red óptica. En el hogar, sigue conectándose al equipo a través de cables de cobre. La ventaja de FiOS es que puede proporcionar velocidades más altas que las conexiones tradicionales de cable de cobre, como ADSL o cable. Algunos proveedores de Internet ofrecen varias opciones, según el área en la que se encuentren. Es más probable que las áreas más pobladas tengan disponible el servicio FiOS. Póngase en contacto con la empresa telefónica o con el proveedor de Internet para obtener más información.
Si usa una conexión de acceso telefónico, hay algunas formas de optimizar la velocidad de Internet. En primer lugar, use un módem lo más rápido posible. El módem más rápido que hay envía y recibe información a una velocidad de 56 kilobits por segundo (Kbps). La mayor parte de las veces no alcanzará la velocidad de 56 Kbps, pero con una buena línea telefónica puede oscilar entre los 45 y los 50 Kbps.
En segundo lugar, asegúrese de que la línea telefónica esté en buenas condiciones. Si los cables telefónicos de su hogar u oficina son viejos o están deteriorados, puede tener una señal presente mala calidad o interferencias con otras líneas telefónicas. Estos problemas ralentizarán su conexión a Internet, ya que el módem tendrá que enviar la misma información una y otra vez hasta que se transmita sin interrupciones. Compruebe los cables telefónicos para asegurarse de que no estén dañados, deshilachados o enrollados alrededor de otros cables eléctricos o de teléfono. Si nota ruidos entrecortados en el teléfono, es aconsejable que se ponga en contacto con su proveedor de servicio telefónico para que compruebe las líneas dentro y fuera de su domicilio a fin de determinar si se encuentran en buenas condiciones.
Sugerencias para los usuarios de redes inalámbricas
Al conectarse a una red inalámbrica (Wi-Fi), la velocidad de conexión a Internet puede verse afectada por el lugar donde se encuentra su equipo y la existencia de otros dispositivos inalámbricos en la misma zona. Las redes inalámbricas operan en frecuencias similares a las de otros dispositivos, como los hornos microondas o los teléfonos inalámbricos. Usar un teléfono inalámbrico de 2,4 gigahercios (GHz) cerca de un equipo portátil inalámbrico de 2,4 GHz puede causar interferencias o bloquear completamente la conexión a la red inalámbrica. Si desea realizar llamadas telefónicas mientras explora la Web, use un teléfono tradicional con cable o un teléfono inalámbrico que funcione a una frecuencia distinta a la de la red inalámbrica.
La proximidad al enrutador o punto de acceso inalámbrico, así como otras obstrucciones físicas, pueden afectar a la calidad de la conexión a Internet. Para mejorar la velocidad de conexión, acérquese al punto de acceso y asegúrese de que no existan obstrucciones físicas entre el equipo y el punto de acceso.
Problemas del equipo: spyware, virus y otros programas
El mantenimiento del equipo puede afectar a la conexión a Internet. El spyware y los virus pueden causar problemas, pero la conexión a Internet también puede verse afectada por los programas complementarios, la cantidad de memoria del equipo, el espacio y estado del disco duro y los programas que se estén ejecutando.
Dos de las causas más frecuentes de que la velocidad de Internet sea baja son el spyware y los virus. El spyware puede ralentizar el sistema interfiriendo con el explorador y monopolizando la conexión a Internet. El spyware controla su uso de Internet, además de las pulsaciones de teclas, lo que supone un retraso. El problema se acentúa cuando hay varios programas de spyware ejecutándose a la vez. El problema puede llegar a ser lo bastante grave como para perder totalmente la conectividad. Para recuperar la velocidad de la conexión a Internet, es recomendable que ejecute con regularidad un programa anti spyware para limpiar las infecciones de spyware. Para obtener más información, consulte Buscar spyware y otro software potencialmente no deseado.
Los virus también pueden disminuir la velocidad de Internet. Cuando un virus infecta un equipo, instala código que intenta propagarse a sí mismo, normalmente enviando copias suyas a través del correo electrónico. Algunos virus pueden multiplicarse a un ritmo de varios cientos de mensajes de correo electrónico por minuto, lo que deja muy poca capacidad de proceso y ancho de banda de Internet para cualquier otra tarea. Los virus no ofrecen ninguna indicación evidente de que se están ejecutando, por lo que es preferible ejecutar el software antivirus en todo momento. Para obtener más información acerca de la forma de combatir los virus, consulte Virus: preguntas más frecuentes.
Los complementos del explorador también pueden causar problemas. Los complementos del explorador son programas como, por ejemplo, complementos multimedia, barras de búsqueda u otro tipo de programas que aparecen normalmente en la barra de herramientas del explorador. Muchos complementos del explorador pueden mejorar la experiencia de exploración y permiten visualizar documentos multimedia o especializados. Sin embargo, otros pueden ralentizar la conexión a Internet. Si sospecha que los complementos están reduciendo la velocidad de la conexión, intente iniciar Internet Explorer con los complementos deshabilitados. Los complementos sólo se deshabilitarán para esa sesión, pero si descubre que la velocidad mejora, puede usar Administrar complementos para desactivar permanentemente los complementos. Para obtener acceso a Administrar complementos desde Internet Explorer, haga clic en Herramientas y, a continuación, en Administrar complementos. Para obtener más información, consulte ¿Cómo afectan los complementos del explorador a mi equipo?
Al igual que todos los programas, Internet Explorer requiere una cierta capacidad de proceso, memoria y espacio en disco para ejecutarse con eficacia. Cada página web que ve se descarga primero en la memoria y luego se guarda en archivos temporales en el disco. Si ejecuta otro programa que use una gran cantidad de memoria y capacidad del proceso, puede competir con Internet Explorer y producir retrasos. Si nota que su conexión a Internet es lenta y está ejecutando otros programas, ciérrelos. Si desea ejecutar varios programas, considere la posibilidad de incrementar la cantidad de memoria del equipo. La falta de espacio en disco también puede causar problemas de rendimiento. Puede aumentar el espacio en disco eliminando los archivos temporales de Internet Explorer. Para aprender a eliminar los archivos temporales, consulte Eliminar el historial de páginas web.
En ocasiones, se cambia la configuración en Internet Explorer que puede afectar su funcionamiento. Es posible restablecer la configuración predeterminada de Internet Explorer. Para obtener más información, consulte el tema sobre cómo restablecer la configuración de Internet Explorer. El restablecimiento de Internet Explorer es irreversible. Por este motivo, debe leer la lista de opciones de configuración que se verán afectadas antes de restablecer.
Factores externos que afectan a la velocidad de conexión
Desafortunadamente, hay eventos y situaciones que están fuera del control de los usuarios. Incluso con una conexión rápida, hay factores externos, como los sitios web ocupados o la propagación de virus informáticos, que pueden ralentizar toda la red. Los sitios web más populares pueden verse desbordados por las visitas de usuarios. Por ejemplo, cuando se menciona un sitio web en un anuncio de televisión, puede ocurrir que todo el mundo intente visitarlo al mismo tiempo. Si el sitio web no está preparado para aceptar todo ese tráfico, pueden producirse retrasos.
En momentos de gran difusión de virus, la conexión a Internet puede ralentizarse. Para extenderse, muchos virus hacen que los equipos envíen cientos o miles de copias del virus. Esto puede ralentizar notablemente Internet. Puede consultar las principales infecciones que se están produciendo en la actualidad visitando el sitio web del fabricante del antivirus o en el sitio web de seguridad doméstica (puede estar en inglés).
La congestión local de Internet también puede dar lugar a velocidades de conexión más lentas de lo habitual. Esos descensos de velocidad se producen cuando muchas personas intentan conectarse a Internet al mismo tiempo y suelen producirse en momentos de máxima actividad, como después de las horas de clase, cuando los estudiantes van a casa y se conectan a Internet.
Si se encuentra en una red corporativa, el uso de la red general y el servidor proxy pueden afectar a la velocidad de Internet. Muchos administradores de red supervisan el uso de Internet e intentan impedir que los usuarios realicen ciertas operaciones, como descargar archivos grandes en horas de máxima actividad. Si observa que hay ocasiones en las que su acceso a Internet es lento, puede ponerse en contacto con el administrador de la red.