No hay peor sensación al levantarte a la mañana, habiendo descansado bien toda la noche, que mirar el reloj y darte cuenta que te quedaste dormido.
Mucha gente, sabiendo que llega tarde al trabajo, se pone nerviosa y comienza a prepararse como si tuviera fuego bajo sus pies. En medio del apuro y el aturdimiento, guarda las cosas con desesperación y sale de su casa desarreglada con tal de llegar a tiempo a la oficina.
Pero existe un pequeño grupo de personas que, sabiendo que está llegando tarde al trabajo, estimula con tranquilidad su imaginación para reinventar la última excusa.
El veinte por ciento de los trabajadores reconoce llegar tarde al trabajo al menos una vez por semana, según la encuesta de CareerBuilder.com de febrero de 2009, realizada sobre 8000 casos. El doce por ciento dice que al menos le sucede dos veces a la semana.
Un tercio (33 por ciento) de los trabajadores responsabiliza por la demora al tráfico y el 24 por ciento a la falta de sueño. El diez por ciento presenta como causa haber tenido que preparar a los niños para la escuela o la guardería. Otros motivos comunes son el transporte público, problemas con la vestimenta o con las mascotas.
"Aunque muchos empleadores tienden a ser tolerantes con la puntualidad del personal, el 30 por ciento dice haber despedido a un empleado por sus tardanzas", dice Rosemary Haefner, Vicepresidente de Recursos Humanos de CareerBuilder.com. "Los empleados deben conocer la política de puntualidad de la compañía y, si llegan tarde, comunicarse francamente con sus superiores. Los empleadores ya deben haber escuchado todas las excusas existentes, por ello ser honesto es la mejor política".
Usa tu imaginación
Si decidiste que ser honesto no es la mejor política para ti, evita utilizar las siguientes excusas por una simple razón: ya fueron expuestas anteriormente.
He aquí 12 de las más extravagantes excusas que se han escuchado:
1. La calefacción se apagó y tuve que quedarme en casa para mantener caldeada mi serpiente.
2. Mi mujer cree que es gracioso esconder las llaves de mi auto antes de irse a su trabajo.
3. Camino a la salida me llevé por delante una telaraña y como no pude encontrar la araña me tuve que volver a dar una ducha.
4. Mi hijo me dejó encerrado en el maletero.
5. Mi señal de giro a la izquierda está rota de modo que tuve que llegar haciendo solamente giros a la derecha.
6. Se cayó una camilla de una ambulancia y eso demoró el tráfico.
7. Fui atacado por un mapache y tuve que ir a un hospital para asegurarme de que no estuviera rabioso.
8. Si llego temprano, siento como si estuviera molestando a todos.
9. Mi papá no me despertó.
10. Una marmota mordió la rueda de mi bicicleta y la pinchó.
11. Mi entrada de autos quedó arrasada por la lluvia de la otra noche.
12. Tuve que ir al bingo.
13. Se me rompió una uña.
Ya saben aqui unas cuantas para que ustedes puedan utilizar.
Consejo: No utilicen siempre la misma escusa
no pongo imagenes porque de tinypic no las aceptan y no se otra web parecida
Mucha gente, sabiendo que llega tarde al trabajo, se pone nerviosa y comienza a prepararse como si tuviera fuego bajo sus pies. En medio del apuro y el aturdimiento, guarda las cosas con desesperación y sale de su casa desarreglada con tal de llegar a tiempo a la oficina.
Pero existe un pequeño grupo de personas que, sabiendo que está llegando tarde al trabajo, estimula con tranquilidad su imaginación para reinventar la última excusa.
El veinte por ciento de los trabajadores reconoce llegar tarde al trabajo al menos una vez por semana, según la encuesta de CareerBuilder.com de febrero de 2009, realizada sobre 8000 casos. El doce por ciento dice que al menos le sucede dos veces a la semana.
Un tercio (33 por ciento) de los trabajadores responsabiliza por la demora al tráfico y el 24 por ciento a la falta de sueño. El diez por ciento presenta como causa haber tenido que preparar a los niños para la escuela o la guardería. Otros motivos comunes son el transporte público, problemas con la vestimenta o con las mascotas.
"Aunque muchos empleadores tienden a ser tolerantes con la puntualidad del personal, el 30 por ciento dice haber despedido a un empleado por sus tardanzas", dice Rosemary Haefner, Vicepresidente de Recursos Humanos de CareerBuilder.com. "Los empleados deben conocer la política de puntualidad de la compañía y, si llegan tarde, comunicarse francamente con sus superiores. Los empleadores ya deben haber escuchado todas las excusas existentes, por ello ser honesto es la mejor política".
Usa tu imaginación
Si decidiste que ser honesto no es la mejor política para ti, evita utilizar las siguientes excusas por una simple razón: ya fueron expuestas anteriormente.
He aquí 12 de las más extravagantes excusas que se han escuchado:
1. La calefacción se apagó y tuve que quedarme en casa para mantener caldeada mi serpiente.
2. Mi mujer cree que es gracioso esconder las llaves de mi auto antes de irse a su trabajo.
3. Camino a la salida me llevé por delante una telaraña y como no pude encontrar la araña me tuve que volver a dar una ducha.
4. Mi hijo me dejó encerrado en el maletero.
5. Mi señal de giro a la izquierda está rota de modo que tuve que llegar haciendo solamente giros a la derecha.
6. Se cayó una camilla de una ambulancia y eso demoró el tráfico.
7. Fui atacado por un mapache y tuve que ir a un hospital para asegurarme de que no estuviera rabioso.
8. Si llego temprano, siento como si estuviera molestando a todos.
9. Mi papá no me despertó.
10. Una marmota mordió la rueda de mi bicicleta y la pinchó.
11. Mi entrada de autos quedó arrasada por la lluvia de la otra noche.
12. Tuve que ir al bingo.
13. Se me rompió una uña.
Ya saben aqui unas cuantas para que ustedes puedan utilizar.
Consejo: No utilicen siempre la misma escusa

no pongo imagenes porque de tinypic no las aceptan y no se otra web parecida