El recién nombrado papa Francisco, fue citado por la justicia argentina en 2011 y le faltó informar lo que sabe sobre la apropiación de hijos de desaparecidos nacidos en cautiverio
El periódico La Jornada en su edición web señala que en mayo del 2011, el nuevo papa argentino Jorge Bergoglio, fue citado a declarar como testigo en la causa que juzga a los responsables del plan sistemático de apropiación de menores hijos de desaparecidos durante la pasada dictadura militar (1976-1983).
En ese año Bergoglio declaró en la causa que procesa a los responsables de crímenes de lesa humanidad cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma) y por el caso de un sacerdote sobreviviente que lo señaló como cómplice de los exdictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Benito Bignone, y por no haber impedido su secuestro y tortura.
Sin embargo, según el diario mexicano al nuevo papa latinoamericano le faltó informar lo que sabe sobre la apropiación de hijos de desaparecidos nacidos en cautiverio, después de que Estela de la Cuadra, hermana de Ana de la Cuadra -cuya madre Alicia fue la primera presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo- presentó en el tribunal una serie de cartas que su padre le envió a Bergoglio -cuando este dirigía a los jesuitas- para que lo ayudara en la búsqueda de su hija desaparecida y de su nieta.
En ese año Bergoglio declaró en la causa que procesa a los responsables de crímenes de lesa humanidad cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma) y por el caso de un sacerdote sobreviviente que lo señaló como cómplice de los exdictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Benito Bignone, y por no haber impedido su secuestro y tortura.
Sin embargo, según el diario mexicano al nuevo papa latinoamericano le faltó informar lo que sabe sobre la apropiación de hijos de desaparecidos nacidos en cautiverio, después de que Estela de la Cuadra, hermana de Ana de la Cuadra -cuya madre Alicia fue la primera presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo- presentó en el tribunal una serie de cartas que su padre le envió a Bergoglio -cuando este dirigía a los jesuitas- para que lo ayudara en la búsqueda de su hija desaparecida y de su nieta.