LOS GRANDES FILÓSOFOS DE LA ATLÁNTIDA
Portadores de un sello de nobleza
que los hacía distintos
a todas las razas y a todos los credos.
Antorchas de luz que en la Noche del Alma
inauguraron una Nueva Era
de convivencia entre los Hombres.
Simientes de Mundos Avanzados
que intentaron hacer de la Tierra
una analogía Solar y Galáctica.
Intermediarios de los Dioses
que concedieron al Mundo
la Doctrina Solar.
Embajadores
que iniciaron a la Humanidad
en la Diplomacia Planetaria.
Eslabones que quedaron en la Tierra
como el germen de las futuras generaciones.
Portales Dimensionales
que se constituyeron
en las Llaves Vivientes del Reino.
Ellos trajeron el Pasado Etérico de la Creación
y dejaron las claves por las cuales debía circular
la Vida del Nuevo Día.
Ellos crearon una civilización
que era una Puerta Abierta al Edén,
sabiendo anticipadamente
que su logro no era definitivo.
Ellos tuvieron la inmensa piedad
de situarse entre la Divinidad y el Hombre,
y los comunicaron.
Ellos crearon formas de gobierno
que respondían a premisas
de Mundos Avanzados.
Ellos sabían que el Plano Etérico
era la proyección de un sueño
y que el precisarlo iría definiendo
la Obra de la Creación.
Ellos tenían la prudencia de lo atemporal
y la Vida les significaba
Igualdad, Fraternidad y Amor.
Ellos crearon el Oráculo de la Naturaleza
deseosos de vincular los Cielos y la Tierra.
Ellos hicieron de ese Oráculo
el Ejercicio de la Consulta Divina
y legaron los Misterios a la misma posteridad.
Ellos forjaron un esquema dimensional
que esperaría en el Tiempo,
verificaría la adultez de la humanidad
y los haría Ciudadanos del Espacio.
Ellos plasmaron en los Planos Causales
la Matriz del Nuevo Mundo.
Ellos escribieron en el Espacio
la futura Evolución del Hombre
y crearon los equivalentes
de una relación Humano-Divina.
Ellos fueron el amparo de todas las humanidades,
la guía inalterable de todas las Edades
y todos los gestos de Libertad que el Mundo conoció.
Fueron ellos y aún lo son,
los defensores de la Raza Humana.
Los Intermediarios ante el Altísimo.
Los que asumieron la responsabilidad
de disolver el karma del mundo;
los que prometieron devolver
la Era de la Convivencia con los Dioses.
Ellos forjarán
los Nuevos Templos de la Naturaleza,
las Embajadas Planetarias
y los Senderos Dimensionales.
Ellos harán visible el Libro de la Vida.
Ellos acercarán el Plan de Dios,
vincularán la Arterias Planetarias y Solares
y consagrarán finalmente la Tierra.
Ellos forjarán las Escuelas de las Bodas Internas
y los primeros gobiernos
surgidos a la luz de la Trinidad.
Ellos serán los encargados
de reivindicar la Tierra y el Espacio.
Ellos devolverán la Memoria de la Creación
y forjarán una raza de seres despiertos.
Ellos se unirán a los Ángeles del Destino
y renovarán la Promesa de Dios.
Ellos harán retornar el Paraíso Olvidado.
Y ellos finalmente prepararán la Tierra
para su Nueva Dimensión.

Portadores de un sello de nobleza
que los hacía distintos
a todas las razas y a todos los credos.
Antorchas de luz que en la Noche del Alma
inauguraron una Nueva Era
de convivencia entre los Hombres.
Simientes de Mundos Avanzados
que intentaron hacer de la Tierra
una analogía Solar y Galáctica.
Intermediarios de los Dioses
que concedieron al Mundo
la Doctrina Solar.
Embajadores
que iniciaron a la Humanidad
en la Diplomacia Planetaria.
Eslabones que quedaron en la Tierra
como el germen de las futuras generaciones.
Portales Dimensionales
que se constituyeron
en las Llaves Vivientes del Reino.
Ellos trajeron el Pasado Etérico de la Creación
y dejaron las claves por las cuales debía circular
la Vida del Nuevo Día.
Ellos crearon una civilización
que era una Puerta Abierta al Edén,
sabiendo anticipadamente
que su logro no era definitivo.
Ellos tuvieron la inmensa piedad
de situarse entre la Divinidad y el Hombre,
y los comunicaron.
Ellos crearon formas de gobierno
que respondían a premisas
de Mundos Avanzados.
Ellos sabían que el Plano Etérico
era la proyección de un sueño
y que el precisarlo iría definiendo
la Obra de la Creación.
Ellos tenían la prudencia de lo atemporal
y la Vida les significaba
Igualdad, Fraternidad y Amor.
Ellos crearon el Oráculo de la Naturaleza
deseosos de vincular los Cielos y la Tierra.
Ellos hicieron de ese Oráculo
el Ejercicio de la Consulta Divina
y legaron los Misterios a la misma posteridad.
Ellos forjaron un esquema dimensional
que esperaría en el Tiempo,
verificaría la adultez de la humanidad
y los haría Ciudadanos del Espacio.
Ellos plasmaron en los Planos Causales
la Matriz del Nuevo Mundo.
Ellos escribieron en el Espacio
la futura Evolución del Hombre
y crearon los equivalentes
de una relación Humano-Divina.
Ellos fueron el amparo de todas las humanidades,
la guía inalterable de todas las Edades
y todos los gestos de Libertad que el Mundo conoció.
Fueron ellos y aún lo son,
los defensores de la Raza Humana.
Los Intermediarios ante el Altísimo.
Los que asumieron la responsabilidad
de disolver el karma del mundo;
los que prometieron devolver
la Era de la Convivencia con los Dioses.
Ellos forjarán
los Nuevos Templos de la Naturaleza,
las Embajadas Planetarias
y los Senderos Dimensionales.
Ellos harán visible el Libro de la Vida.
Ellos acercarán el Plan de Dios,
vincularán la Arterias Planetarias y Solares
y consagrarán finalmente la Tierra.
Ellos forjarán las Escuelas de las Bodas Internas
y los primeros gobiernos
surgidos a la luz de la Trinidad.
Ellos serán los encargados
de reivindicar la Tierra y el Espacio.
Ellos devolverán la Memoria de la Creación
y forjarán una raza de seres despiertos.
Ellos se unirán a los Ángeles del Destino
y renovarán la Promesa de Dios.
Ellos harán retornar el Paraíso Olvidado.
Y ellos finalmente prepararán la Tierra
para su Nueva Dimensión.