
En 1983 el presidente de EE.UU. Ronald Reagan un día 23 de marzo propuso un sistema de defensa llamado “Iniciativa de Defensa Estratégica” (IDE) que la prensa llamo inmediatamente al conflicto como “Guerra de las Galaxias” inspirada en la película de ciencia ficción de la época. Constaba de utilizar sistemas basados en la tierra y en el espacio a fin de defender a Estados Unidos contra un ataque nuclear con misiles balísticos intercontinentales.
Aunque esta iniciativa nunca fue completamente desarrollada ni desplegada en su totalidad, fue la que puso los cimientos de los actuales sistemas antimisiles.
Los sistemas que se utilizarían eran los de los RAYOS-X, los cuales consistían en un rallo de propiedades que detonarían el misil dirigido y destruirlo ante de que llegara a su destino. Mientras este proyecto era probado en un complejo subterráneo de Nevada al detonar el misil desde cierta distancia el detector fue destruido y no s pudieron concretar los experimentos ni los resultados de este.
Otros métodos eran los Láser Químicos, El Rayo de Partículas Neutras y los Experimentos con Láser y Espejo, los cuales tuvieron mejores resultados que los Láser de RAYOS-X.
Láser de rayos X
Un objetivo inicial del proyecto fue la creación de una cortina de láser de Rayos-X generados por explosiones nucleares. Tal cortina debería desplegarse por una serie de misiles lanzados desde submarinos durante los críticos segundos posteriores a un ataque soviético, y posteriormente por cabezas nucleares montadas en satélites. En teoría, la energía generada por la detonación de la cabeza de combate produciría una serie de pulsaciones láser desde el misil o el satélite generando una barrera impenetrable para las cabezas de combate en reentrada. El 26 de marzo de 1983 se produjo la primera prueba de la teoría, el Evento Cabra (Cabra Event en inglés), realizado en un complejo subterráneo de Nevada, el cual ofreció lecturas tan marginales que se encontraban dentro de los parámetros de error del detector empleado. Ya que la fuente de energía era una explosión nuclear, el detector fue destruido durante el experimento, por lo que los resultados no pudieron confirmarse. Los críticos suelen citar el sistema de láser por Rayos-X como un de los principales puntales de IDE, por lo que su aparente fallo se convirtió en uno de los principales argumentos para oponerse a la Iniciativa. De todas formas el láser de Rayos-X nunca fue más que uno de los múltiples sistemas investigados para una defensa contra los misiles balísticos
Pese al aparente fallo del Evento Cabra, el legado a largo plazo del Láser de Rayos-X fue el conocimiento que se consiguió durante su investigación. A citar entre los numerosos beneficios indirectos se encuentran el Laboratorio Láser de Rayos-X para imaginaria biológica y la creación de hologramas tridimensionales de organismos vivos, la creación de materiales avanzados como el SEAgel y el aerogel, el centro EBIT o Trampa de Iones mediante corriente de electrones para investigación en el campo de la física, y técnicas avanzadas para la detección precoz del cáncer de mama.
Láser químico
A principios de 1985 la Fuerza aérea de Estados Unidos probó un láser de fluorido de deuterio, conocido como Láser Químico Avanzado Semi-Infrarrojo (o MIRACL en inglés). El acontecimiento tuvo lugar en el campo de pruebas de misiles de White Sands, en el desierto de Nuevo México y fue subvencionado por la IDE. Durante una simulación, el láser alcanzó a destruir un lanzador de misiles Titán y sucesivamente fue utilizado contra blancos aéreos dirigidos que simulaban misiles de crucero de la Marina de EE.UU. Tras la terminación de la IDE, el MIRACL fue probado con resultados controvertidos contra un satélite anticuado de las Fuerzas aéreas con el objetivo de identificar un posible uso como arma antisatélite. La misma tecnología también se ha empleado en el desarrollo del Láser táctico de alta energía (o THEL en inglés), el cual está siendo examinado contra proyectiles de artillería.