He aqui la info:
Un total de 117 atentados desde 2011
El asesinato el martes de un reputado abogado de Córcega, Antoine Sollacaro, a plena luz del día y en una gasolinera, reaviva la polémica sobre la criminalización de esta isla y la aparente impunidad de los delincuentes. Córcega, no en vano, ha sido calificada como una de las zonas más delictivas de Europa.
Mientras está en marcha una investigación sobre el asesinato del letrado Antoine Sollacaro, de 63 años, que recibió al menos seis balas cuando estaba en una gasolinera de la ciudad de Ajaccio, políticos, policía y vecinos lamentan el aumento del crimen en esta no tan paradisiaca isla de la Costa Azul.
Para el Fiscal general de la república, Xavier Bonhomme, "el modus operandi hace pensar, de forma evidente, en un ajuste de cuentas". Los investigadores trabajan con las imágenes grabadas por dos cámaras de seguridad de la gasolinera, en las que se ve a dos hombres, el motorista y el que disparó. La cámara grabó tanto el asesinato como la huída de los asesinos.
Sollacaro, la víctima, se encargó hasta 2011 de la defensa de Yvan Colonna, condenado a cadena perpetua por el asesinato, en 1998, del gobernador de Córcega, Claude Erignac.
Este caso ha levantado un gran revuelo en toda Francia, donde el presidente François Hollande y el primer ministro Jean-Marc Ayrault han manifestado que tienen intención de acabar con la criminalización en Córcega.
Ayrault ha anunciado hoy mismo que el Gobierno adoptará una política penal específica para la isla, donde se vive "una situación insoportable" ante el aumento de los asesinatos.
Según ha indicado Ayrault, al término del consejo de ministros hoy, entre 2011 y lo que va de 2012 ha habido 37 asesinatos en la isla, el último de ellos el del abogado Antoine Sollacaro este martes en Ajaccio, y un total de 117 atentados o tentativas de atentado.
En este sentido, ha anunciado que el Gobierno se dispone a elaborar una "directiva de política penal" específica para Córcega, como la adoptada recientemente para combatir la delincuencia en la ciudad de Marsella.
Manuel Valls, ministro de Interior, que visitará Córcega en noviembre junto a la titular de Justicia, Christine Taubira, ha manifestado que el asesinato "es un atentado contra el Estado de Derecho". Se trata del decimoquinto asesinato en lo que va de año.
Más allá del impacto de este crimen, la opinión pública cree cada menos en la eficacia de la seguridad en Córcega, donde los delincuentes suelen actuar a plena luz del día y en lugares muy frecuentados.
"Lo que mata es la impunidad de la que parecen beneficiarse todos los que tiene un arma y que resuelven así cualquier conflicto", resume el director del periódico regional, 'Corse-Martin', Roger Antech, lamentado que el Estado francés "haya caído en el fracaso".
"Sólo somos 30.000 habitantes y decenas de ellos son abatidos cada año, a pesar de la presencia policial. Valls habla mucho pero no hará nada", suspira, un hombre mayor que toma el sol cerca del lugar del crimen. Córcega cuenta con uno de os dispositivos de seguridad más contundentes de toda Francia, con mil guardias y centenares de agentes desplegados por la isla.
Un total de 117 atentados desde 2011
El asesinato el martes de un reputado abogado de Córcega, Antoine Sollacaro, a plena luz del día y en una gasolinera, reaviva la polémica sobre la criminalización de esta isla y la aparente impunidad de los delincuentes. Córcega, no en vano, ha sido calificada como una de las zonas más delictivas de Europa.
Mientras está en marcha una investigación sobre el asesinato del letrado Antoine Sollacaro, de 63 años, que recibió al menos seis balas cuando estaba en una gasolinera de la ciudad de Ajaccio, políticos, policía y vecinos lamentan el aumento del crimen en esta no tan paradisiaca isla de la Costa Azul.
Para el Fiscal general de la república, Xavier Bonhomme, "el modus operandi hace pensar, de forma evidente, en un ajuste de cuentas". Los investigadores trabajan con las imágenes grabadas por dos cámaras de seguridad de la gasolinera, en las que se ve a dos hombres, el motorista y el que disparó. La cámara grabó tanto el asesinato como la huída de los asesinos.
Sollacaro, la víctima, se encargó hasta 2011 de la defensa de Yvan Colonna, condenado a cadena perpetua por el asesinato, en 1998, del gobernador de Córcega, Claude Erignac.
Una política penal específica para la isla
Este caso ha levantado un gran revuelo en toda Francia, donde el presidente François Hollande y el primer ministro Jean-Marc Ayrault han manifestado que tienen intención de acabar con la criminalización en Córcega.
Ayrault ha anunciado hoy mismo que el Gobierno adoptará una política penal específica para la isla, donde se vive "una situación insoportable" ante el aumento de los asesinatos.
Según ha indicado Ayrault, al término del consejo de ministros hoy, entre 2011 y lo que va de 2012 ha habido 37 asesinatos en la isla, el último de ellos el del abogado Antoine Sollacaro este martes en Ajaccio, y un total de 117 atentados o tentativas de atentado.
En este sentido, ha anunciado que el Gobierno se dispone a elaborar una "directiva de política penal" específica para Córcega, como la adoptada recientemente para combatir la delincuencia en la ciudad de Marsella.
Manuel Valls, ministro de Interior, que visitará Córcega en noviembre junto a la titular de Justicia, Christine Taubira, ha manifestado que el asesinato "es un atentado contra el Estado de Derecho". Se trata del decimoquinto asesinato en lo que va de año.
La opinión pública critica la impunidad en la isla
Más allá del impacto de este crimen, la opinión pública cree cada menos en la eficacia de la seguridad en Córcega, donde los delincuentes suelen actuar a plena luz del día y en lugares muy frecuentados.
"Lo que mata es la impunidad de la que parecen beneficiarse todos los que tiene un arma y que resuelven así cualquier conflicto", resume el director del periódico regional, 'Corse-Martin', Roger Antech, lamentado que el Estado francés "haya caído en el fracaso".
"Sólo somos 30.000 habitantes y decenas de ellos son abatidos cada año, a pesar de la presencia policial. Valls habla mucho pero no hará nada", suspira, un hombre mayor que toma el sol cerca del lugar del crimen. Córcega cuenta con uno de os dispositivos de seguridad más contundentes de toda Francia, con mil guardias y centenares de agentes desplegados por la isla.