La cosa está muy malita y esta crisis económica quer nos amordaza desde hace dos largos años no respecta ni a los héroes más laureados, incluso el mismísimo Master Chief ha tenido que dejar a un lado los combates épicos y se ha puesto a trabajar como el resto de los mortales. Seguramente pensaréis que su nuevo curro está relacionado con la estrategia militar o con la formación de soldados de élite, pero os equivocáis. El bueno de John ha tenido que rebajar su caché y aceptar su nuevo rol como limpiador de coches, el problema es que los buenos hábitos nos se olvidan y la diferencia entre un vehículo reluciente y la destrucción total no la tiene muy definida que digamos. Demasiadas horas al Street Fighter, supongo.
