La agricultura es plenamente posible sin utilizar agroquímicos ni semillas transgénicas. Los agroquímicos dañan el medioambiente, intoxican las personas y aumentan la dependencia de los países.
Los transgénicos modifican el medioambiente contaminando a las variedades naturales de plantas y la relación entre ellas y con los animales que dependen de ellas. Una planta transgénica tiene una producción sensiblemente más alta que una planta natural pero el transgénico toma del suelo mayores cantidades de sustancias como el plomo y el aluminio y entonces se vuelven nocivos para la salud de los seres humanos y de los animales que los consumen.
En todo el mundo se ha venido incrementando el interés por investigar formas de agricultura más amables con el medioambiente y en ello se han logrado enormes progresos. Hay países como Cuba que se vieron forzados por la carencia de petróleo y de recursos a desarrollar formas de agricultura orgánica muy notables.
En Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia hay comunidades que se han dedicado a recuperar las variedades tradicionales de plantas nativas no transgénicas para su cultivo. Se han rescatado plantas de alto valor nutritivo como la kinua y el bledo que eran cultivadas por los indígenas así como variedades de papa, yuca y maíz.
Los transgénicos modifican el medioambiente contaminando a las variedades naturales de plantas y la relación entre ellas y con los animales que dependen de ellas. Una planta transgénica tiene una producción sensiblemente más alta que una planta natural pero el transgénico toma del suelo mayores cantidades de sustancias como el plomo y el aluminio y entonces se vuelven nocivos para la salud de los seres humanos y de los animales que los consumen.
En todo el mundo se ha venido incrementando el interés por investigar formas de agricultura más amables con el medioambiente y en ello se han logrado enormes progresos. Hay países como Cuba que se vieron forzados por la carencia de petróleo y de recursos a desarrollar formas de agricultura orgánica muy notables.
En Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia hay comunidades que se han dedicado a recuperar las variedades tradicionales de plantas nativas no transgénicas para su cultivo. Se han rescatado plantas de alto valor nutritivo como la kinua y el bledo que eran cultivadas por los indígenas así como variedades de papa, yuca y maíz.