Conocer a otras personas es una actividad típica de cada día de nuestra vida diaria. Incluso si puedes relacionarte bien con las personas, hay momentos en los que no sabes qué decir o hacia dónde llevar la conversación. Tener una lista mental de temas de conversación implica que nunca sentirás miedo por no saber qué decir a continuación. Todo lo que tienes que hacer es tomar uno de esos temas y seguir conversando.
Parte 1: Inicios de conversación básicos
Habla sobre la otra persona. El secreto más grande para ser conversacional es simplemente permitir a la otra persona que hable sobre ella misma. ¿Por qué? Es algo acerca de lo que saben bastante y con lo que se sienten cómodos hablando. Pruebas con lo siguiente:
*Pregúntale su opinión. Puedes unirlo a lo que esté pasando en el lugar donde se encuentran, eventos de actualidad o lo que sea que sientas ganas de discutir.
*Averigua más sobre su historia de vida. Por ejemplo, de dónde es esa persona, cómo creció y todo lo demás.
Ten diferentes inicios de conversación para personas que conoces y también para desconocidos
Muchos de los pasos anteriores apuntan a conocer a alguien de quien sabes poco y nada. Aquí tienes algunos otros inicios de conversación para otro tipo de personas con los que puedes tener que conversar:
Gente que conoces bien: pregúntales cómo están, si les ha pasado algo interesante la última semana, cómo marcha su trabajo o sus estudios, cómo están sus hijos o si ha ido al cine o visto una buena película últimamente.
Gente que conoces pero hace tiempo que no ves: pregúntales qué ha pasado en su vida desde la última vez que se vieron, averigua si sigue trabajando en el mismo lugar, si vive en la misma casa, cómo están sus hijos y si ha tenido más y puede ser interesante preguntarle si ha visto a algún amigo/a en común últimamente.
Sabes qué temas evitar
Conoces la vieja regla: nunca hables de religión, política, dinero, relaciones, problemas familiares, problemas de salud o sobre sexo con gente que no conoces realmente bien. El riesgo de decir algo ofensivo es muy alto, por lo que es mejor mantenerse a salvo.
Averigua sobre sus intereses o hobbies
Aquí la conversación empieza a tomar un tono más personal. Depende de ti el llevar la conversación más allá de estas preguntas de manera apropiada:
¿Juegas o sigues algún deporte?
¿Te gusta navegar por Internet?
¿Qué te gusta leer?
¿Qué haces en tu tiempo libre?
¿Qué tipo de música te gusta escuchar?
¿Qué clase de películas disfrutas mirar?
¿Cuáles son tus series de televisión favoritas?
¿Cuál es tu juego de mesa predilecto?
¿Te gustan los animales? ¿Cuál es tu animal favorito?
Incluye a la familia.
Tu movimiento más seguro es hablar sobre sus hermanos y obtener cierta información de contexto (como por ejemplo dónde crecieron). Hablar de los padres puede ser complicado para personas que tuvieron una infancia difícil, sus padres están separados o han fallecido recientemente. El tema de los niños puede ser incómodo para parejas que está teniendo dificultades para tener un embarazo o si no están de acuerdo acerca de la idea de tener hijos, o para alguien que quiere tener hijos pero todavía no ha encontrado la persona apropiada ni el momento indicado.
¿Tienes hermanos? ¿Cuántos?
¿Cómo se llaman?
¿Cuántos años tienen?
¿Qué hacen tus hermanos? (Modifica la pregunta según la edad que tengan. ¿Van a la escuela/universidad/trabajan?)
¿Son parecidos a ti?
¿Tienen personalidades similares?
¿Dónde crecieron?
Pregúntales sobre sus viajes
Pregúntale a la persona dónde ha viajado. Incluso si nunca han salido de la ciudad en que nacieron, probablemente se entusiasmen hablando sobre dónde les gustaría ir.
¿Si tuvieras la posibilidad de irte a vivir a otro país, a cuál te irías?
¿De todas las ciudades que visitaste, cuál fue tu favorita?
¿Dónde pasaste tus últimas vacaciones? La pasaste bien?
¿Cuáles fueron las peores/mejores vacaciones o el viaje que alguna vez has tenido?
Pregunta sobre comer y beber
Es un poco mejor hablar sobre comida porque siempre existe la chance de cruzarse a alguien que ha tenido problemas con el alcohol o que no bebe. Se cuidadoso de que la conversación no derive en preguntas sobre la dieta que la persona está haciendo o cómo está intentando perder peso. Esto puede afectar la conversación negativamente.
¿Si sólo pudieras comer una sola cosa por el resto de tu vida, qué sería?
¿A dónde te gusta salir a comer?
¿Te gusta cocinar?
¿Cuál es tu golosina favorita?
¿Qué fue lo peor que te pasó comiendo en un restaurant?
Pregúntales sobre su trabajo.
Este tema puede ser un poco engañoso porque la conversación podría transformarse en una especie de entrevista de trabajo. Sin embargo, si puedes manejar la situación y mantener la conversación por encima, puede llevar a discusiones interesantes. No olvides que la persona puede estar estudiando, jubilada o cambiando de empleo. Algunas sugerencias:
¿De qué trabajas? ¿Dónde trabajas/estudias?
¿Cuál fue tu primer trabajo?
¿Quién fue tu mejor jefe?
¿Cuando eras niño qué querías ser cuando fueras grande?
¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
¿Si no fuera por el dinero, qué trabajo elegirías?
¿Si te enteras de que no están trabajando y tienes un contacto que podría ayudarle, no dejes de mencionarlo. Muy probablemente estén muy interesados en escuchar acerca de eso.
Averigua cuál es el motivo por el que se encuentran en ese lugar.
Si nunca se han conocido, hay muchos datos ignorados por conocer, empezando por el hecho de que están en el mismo lugar por alguna razón. Haz preguntas como:
¿Conoces al anfitrión?
¿Cómo te involucraste con este evento?
¿Cómo encuentras tiempo para involucrarte en eventos como este?
Haz un cumplido sincero.
Intenta que sea un cumplido por algo que hicieron más que por algo que sean. Esto te ayudará a llevar la conversación hacia adelante preguntándole más sobre ese talento. Si le dices a alguien que tienes unos ojos hermosos, te lo agradecerá pero la conversación seguramente termine ahí, a menos que seas lo suficientemente despierto como para preguntarle qué hace para aprovecharlos tan bien. Aquí tienes algunas buenas frases para usar:
Me encantó cómo tocaste el piano. ¿Cuánto hace que tocas?
Parecías muy seguro mientras hablabas. ¿Cómo aprendiste a manejar tan bien los tiempos y las palabras?
Corriste de manera impresionante. ¿Con qué frecuencia entrenas?
Parte 1: Inicios de conversación básicos
Habla sobre la otra persona. El secreto más grande para ser conversacional es simplemente permitir a la otra persona que hable sobre ella misma. ¿Por qué? Es algo acerca de lo que saben bastante y con lo que se sienten cómodos hablando. Pruebas con lo siguiente:
*Pregúntale su opinión. Puedes unirlo a lo que esté pasando en el lugar donde se encuentran, eventos de actualidad o lo que sea que sientas ganas de discutir.
*Averigua más sobre su historia de vida. Por ejemplo, de dónde es esa persona, cómo creció y todo lo demás.
Ten diferentes inicios de conversación para personas que conoces y también para desconocidos
Muchos de los pasos anteriores apuntan a conocer a alguien de quien sabes poco y nada. Aquí tienes algunos otros inicios de conversación para otro tipo de personas con los que puedes tener que conversar:
Gente que conoces bien: pregúntales cómo están, si les ha pasado algo interesante la última semana, cómo marcha su trabajo o sus estudios, cómo están sus hijos o si ha ido al cine o visto una buena película últimamente.
Gente que conoces pero hace tiempo que no ves: pregúntales qué ha pasado en su vida desde la última vez que se vieron, averigua si sigue trabajando en el mismo lugar, si vive en la misma casa, cómo están sus hijos y si ha tenido más y puede ser interesante preguntarle si ha visto a algún amigo/a en común últimamente.
Sabes qué temas evitar
Conoces la vieja regla: nunca hables de religión, política, dinero, relaciones, problemas familiares, problemas de salud o sobre sexo con gente que no conoces realmente bien. El riesgo de decir algo ofensivo es muy alto, por lo que es mejor mantenerse a salvo.
Averigua sobre sus intereses o hobbies
Aquí la conversación empieza a tomar un tono más personal. Depende de ti el llevar la conversación más allá de estas preguntas de manera apropiada:
¿Juegas o sigues algún deporte?
¿Te gusta navegar por Internet?
¿Qué te gusta leer?
¿Qué haces en tu tiempo libre?
¿Qué tipo de música te gusta escuchar?
¿Qué clase de películas disfrutas mirar?
¿Cuáles son tus series de televisión favoritas?
¿Cuál es tu juego de mesa predilecto?
¿Te gustan los animales? ¿Cuál es tu animal favorito?
Incluye a la familia.
Tu movimiento más seguro es hablar sobre sus hermanos y obtener cierta información de contexto (como por ejemplo dónde crecieron). Hablar de los padres puede ser complicado para personas que tuvieron una infancia difícil, sus padres están separados o han fallecido recientemente. El tema de los niños puede ser incómodo para parejas que está teniendo dificultades para tener un embarazo o si no están de acuerdo acerca de la idea de tener hijos, o para alguien que quiere tener hijos pero todavía no ha encontrado la persona apropiada ni el momento indicado.
¿Tienes hermanos? ¿Cuántos?
¿Cómo se llaman?
¿Cuántos años tienen?
¿Qué hacen tus hermanos? (Modifica la pregunta según la edad que tengan. ¿Van a la escuela/universidad/trabajan?)
¿Son parecidos a ti?
¿Tienen personalidades similares?
¿Dónde crecieron?
Pregúntales sobre sus viajes
Pregúntale a la persona dónde ha viajado. Incluso si nunca han salido de la ciudad en que nacieron, probablemente se entusiasmen hablando sobre dónde les gustaría ir.
¿Si tuvieras la posibilidad de irte a vivir a otro país, a cuál te irías?
¿De todas las ciudades que visitaste, cuál fue tu favorita?
¿Dónde pasaste tus últimas vacaciones? La pasaste bien?
¿Cuáles fueron las peores/mejores vacaciones o el viaje que alguna vez has tenido?
Pregunta sobre comer y beber
Es un poco mejor hablar sobre comida porque siempre existe la chance de cruzarse a alguien que ha tenido problemas con el alcohol o que no bebe. Se cuidadoso de que la conversación no derive en preguntas sobre la dieta que la persona está haciendo o cómo está intentando perder peso. Esto puede afectar la conversación negativamente.
¿Si sólo pudieras comer una sola cosa por el resto de tu vida, qué sería?
¿A dónde te gusta salir a comer?
¿Te gusta cocinar?
¿Cuál es tu golosina favorita?
¿Qué fue lo peor que te pasó comiendo en un restaurant?
Pregúntales sobre su trabajo.
Este tema puede ser un poco engañoso porque la conversación podría transformarse en una especie de entrevista de trabajo. Sin embargo, si puedes manejar la situación y mantener la conversación por encima, puede llevar a discusiones interesantes. No olvides que la persona puede estar estudiando, jubilada o cambiando de empleo. Algunas sugerencias:
¿De qué trabajas? ¿Dónde trabajas/estudias?
¿Cuál fue tu primer trabajo?
¿Quién fue tu mejor jefe?
¿Cuando eras niño qué querías ser cuando fueras grande?
¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
¿Si no fuera por el dinero, qué trabajo elegirías?
¿Si te enteras de que no están trabajando y tienes un contacto que podría ayudarle, no dejes de mencionarlo. Muy probablemente estén muy interesados en escuchar acerca de eso.
Averigua cuál es el motivo por el que se encuentran en ese lugar.
Si nunca se han conocido, hay muchos datos ignorados por conocer, empezando por el hecho de que están en el mismo lugar por alguna razón. Haz preguntas como:
¿Conoces al anfitrión?
¿Cómo te involucraste con este evento?
¿Cómo encuentras tiempo para involucrarte en eventos como este?
Haz un cumplido sincero.
Intenta que sea un cumplido por algo que hicieron más que por algo que sean. Esto te ayudará a llevar la conversación hacia adelante preguntándole más sobre ese talento. Si le dices a alguien que tienes unos ojos hermosos, te lo agradecerá pero la conversación seguramente termine ahí, a menos que seas lo suficientemente despierto como para preguntarle qué hace para aprovecharlos tan bien. Aquí tienes algunas buenas frases para usar:
Me encantó cómo tocaste el piano. ¿Cuánto hace que tocas?
Parecías muy seguro mientras hablabas. ¿Cómo aprendiste a manejar tan bien los tiempos y las palabras?
Corriste de manera impresionante. ¿Con qué frecuencia entrenas?