

hola a todos, hoy les quiero dejar esta info sobre como ser un buen padre gamer, porque muchos ya tenemos hijos y no podemos dejar de jugar cada vez que tenemos un ratito.
como ya soy padre quiero compartir con mi hija algun dia ( aunque sea mujer no importa) todo lo que viví y me divertí con los videojuegos, viejos o nuevos dá igual. asi que debajo de esto les dejo unos consejos para ser un buen padre gamer..

La paternidad es una de las experiencias más maravillosas de la vida, y cuando ésta le llega a un gamer su mundo cambia por completo. Algunos lo verán como “el final de su afición” ya que el tiempo, los recursos y la dedicación que necesita el cuidado de una criatura es muy grande. Esto es cierto hasta cierto punto.

Evidentemente no podremos dedicar las horas que antes dedicábamos a nuestro juego favorito y miraremos hasta el último centavo de la billetera antes de comprar nada que no sea de extrema necesidad. pero esto hace que los momentos que podamos dedicarnos a los videojuegos vuelvan a ser tan especiales y los esperemos con tantas ganas como cuando nuestros padres nos limitaban las horas que podíamos jugar (solo que ahora será nuestro hijo/a quien nos las limitará)
Tranquilos, un padre gamer siempre encuentra el hueco para continuar su partida.
También el hecho de comprarnos un nuevo juego vuelve a ser un acontecimiento ya que seremos mucho más selectivos por tema económico y por la dedicación que les podremos dar con lo que en cierto modo, aún reduciendo drásticamente nuestras horas gamers, estas serán mucho más valiosas que antes de ser padres.

Pero la parte más importante (siempre en el ámbito del que estamos hablando) es la responsabilidad que adquirimos respecto a la educación gamer de nuestro hijo cuando este pueda sostener un mando en sus manos.
No estamos haciendo ningún favor a nuestros hijos comprandoles los juegos que pidan sin interesarnos lo más mínimo por qué estamos comprando y qué es lo que nuestro hijo encontrará en ese juego.
Nuestra responsabilidad como padres gamers es hacer entender a nuestros hijos que esos juegos no son adecuados para su edad y hemos de aprovechar la ventaja que tenemos sobre padres “no gamers” y es que nosotros SI sabemos qué alternativas ofrecer a nuestros hijos.

Nuestra responsabilidad como padres gamers es hacer entender a nuestros hijos que esos juegos no son adecuados para su edad y hemos de aprovechar la ventaja que tenemos sobre padres “no gamers” y es que nosotros SI sabemos qué alternativas ofrecer a nuestros hijos.
Hay monstruos… y monstruos. Tu verás si te quieres gastar un dineral en psicologos
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Los videojuegos, deberían ser una forma de estimular a nuestro hijo de forma beneficiosa de la misma forma que leer un libro o ver una película pero ¿a alguien se le ocurriría poner a un niño de 8 años a ver el exorcista o el juego del miedo ? ¿Entonces por qué los ponemos a jugar Call of Duty o Assassin’s Creed ? Son buenas películas y buenos juegos…. pero pensados para un público más maduro ya que a un niño lo estimularán de forma negativa.
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No hablo solo de juegos violentos si no de facetas que no necesitan ser estimuladas en un niño de temprana edad ya que pueden herir su sensibilidad y sí, la violencia es una, pero también están los juegos ambientados en el terror, juegos con marcado contenido sexual o juegos que fomenten las conductas delictivas. En edades en las que el carácter de un niño aún no está formado y son esponjas ansiosas de absorber conocimientos y conductas esto puede ser peligroso.
Hay multitud de juegos que pueden estimular beneficiosamente a nuestros hijos en facetas que necesitan desarrollarse a esas edades. Los juegos de plataformas fomentan su coordinación dedos-ojos y sus reflejos, los juegos deportivos fomentan su competitividad y su concepción del trabajo (o juego) en equipo, los juegos de velocidad fomentan sus reflejos, su precisión, su percepción de la profundidad respecto a la velocidad y su afán de superación y los juegos con elementos creativos fomentan el uso de su imaginación y de su creatividad.
No es gracioso ver a un niño de 6 o 8 años planeando asesinatos en Assassin’s Creed, pegando tiros y machetazos en Call of Duty o asaltando gente en GTA . Ellos los pedirán, ya que otros niños de su clase con padres irresponsables que utilizan los videojuegos como herramientas para tener al niño callado se los compran, y se los compran porque estos juegos son los que más incidencia mediática tienen por sus campañas publicitarias en televisión, en revistas, en internet…. en definitiva, son los juegos “que suenan”, pero no olvidemos que no están destinados para todos los públicos y hay que saber lo que se compra.


No hablo solo de juegos violentos si no de facetas que no necesitan ser estimuladas en un niño de temprana edad ya que pueden herir su sensibilidad y sí, la violencia es una, pero también están los juegos ambientados en el terror, juegos con marcado contenido sexual o juegos que fomenten las conductas delictivas. En edades en las que el carácter de un niño aún no está formado y son esponjas ansiosas de absorber conocimientos y conductas esto puede ser peligroso.



Hay multitud de juegos que pueden estimular beneficiosamente a nuestros hijos en facetas que necesitan desarrollarse a esas edades. Los juegos de plataformas fomentan su coordinación dedos-ojos y sus reflejos, los juegos deportivos fomentan su competitividad y su concepción del trabajo (o juego) en equipo, los juegos de velocidad fomentan sus reflejos, su precisión, su percepción de la profundidad respecto a la velocidad y su afán de superación y los juegos con elementos creativos fomentan el uso de su imaginación y de su creatividad.



Por otra parte, debemos recordar que el contenido inapropiado no es el único riesgo que nuestros hijos encontrarán en los videojuegos, de hecho es de los menos graves a mi parecer.
Deberemos estar muy atentos a la conducta de nuestros hijos ya que el abuso de los videojuegos puede llevar a la adicción. El aislamiento social derivado del abuso puede llegar a afectar a la vida social de nuestros hijos si se de dejan absorber tanto por sus juegos que pierden interés por su entorno.
También existen amenazas a la privacidad especialmente si los juegos se conectan a plataformas online o nuestros hijos utilizan chats o foros asociados a los juegos. Hemos de hacer hincapié en que los niños entiendan la importancia de no facilitar datos personales a través de la red y que sean conocedores de los riesgos que implican las descargas de contenido no oficial (virus, troyanos…) o el registro en según que sitios web (spam, suplantación de personalidad…).
En el extremo, los juegos que incluyen comunicación con otros jugadores siempre tienen inherente el riesgo de cyberbulling (acoso por parte de otros jugadores) en incluso de grooming (adultos pedófilos que se hacen pasar por menores para ganarse la confianza de los niños generalmente para intentar obtener imágenes de ellos o incluso concertar citas). Los niños deben conocer estos riesgos para que puedan identificar la amenaza si se presenta y la puedan denunciar a sus padres o a los moderadores del juego en cuestión.




No es gracioso ver a un niño de 6 o 8 años planeando asesinatos en Assassin’s Creed, pegando tiros y machetazos en Call of Duty o asaltando gente en GTA . Ellos los pedirán, ya que otros niños de su clase con padres irresponsables que utilizan los videojuegos como herramientas para tener al niño callado se los compran, y se los compran porque estos juegos son los que más incidencia mediática tienen por sus campañas publicitarias en televisión, en revistas, en internet…. en definitiva, son los juegos “que suenan”, pero no olvidemos que no están destinados para todos los públicos y hay que saber lo que se compra.

La mejor forma de “controlar” a qué juega nuestro hijo (al menos mientras sea pequeño) , es la más simple. Juguemos con ellos. Convirtámonos en sus Players 2 y escojamos títulos a los que podamos jugar juntos ya sea de forma cooperativa o compitiendo, de esa forma no solo ganan ellos, también ganamos nosotros ya que recuperaremos “horas gamers” que sin duda echamos de menos y compartimos un rato y una afición con nuestros hijos.
Ahora dile que relajadamente apague la consola y a dormir, ¡jaja, imposible, te hace acordar a vos?



