carnearon un burro para vender la carne y comprar droga
El propietario del asno lo había dejado atado frente a su casa. Al otro día halló los restos. Detuvieron a dos jóvenes por el caso.
Omar Coronel, reconocido en Villa Mercedes por ayudar a chicos de la calle, tenía un burro con el que hacía changas y recolectaba ropa para los más necesitados. Pero la semana pasada el animal se le perdió. Se lo habían robado y carneado. Los ladrones vendieron la carne del asno como si fuera de vaca y “usaron la plata para comprar droga”, aseguró Coronel.
Dos jóvenes del barrio San Antonio, de apellidos Jaime y Juárez, fueron detenidos por la Brigada Rural de la Unidad Regional II de Policía, acusados de ser los autores del hurto y descuartizamiento del animal.
El suceso ocurrió el lunes de la semana pasada a la noche.
Coronel, que rescata a chicos en situación de riesgo y los lleva a su escuela de boxeo “Horacio Acabalo y los chicos de la calle” –por esa actividad fue destacado en 2010 por El Diario de la República– había dejado atado el animal a un enrejado, en su casa de calle Pueyrredón 34 extremo sur.
El martes a la mañana, cuando fue a buscarlo, comprobó que no estaba.
Al día siguiente de su desaparición, el burro fue hallado por su dueño y vecinos, descuartizado, a metros de la casa de Coronel.
La víctima del robo denunció el hecho ante la Brigada Rural, ubicada en la Costanera Río Quinto.
El jefe de esa unidad policial, oficial principal Silvio Pereyra, detalló que hicieron una investigación en el vecindario que les permitió llegar a los supuestos autores del hecho, Jaime y Juárez.
Los policías incluso lograron testimonios de que Jaime andaba por la zona ofreciendo carne. Sospechan que es la del burro hurtado a Coronel.
En un allanamiento realizado en la calle Almafuerte, extremo sur, los efectivos de la Brigada Rural encontraron las pruebas que incriminaron a los sospechosos: allí hallaron un trozo del cuero del animal, el cable con el que el dueño lo había tenido atado y el hacha utilizada para sacrificarlo, manchada con sangre.
El dueño del animal muerto corroboró la información policial con testimonios que llegaron a sus oídos. Según esos comentarios, los jóvenes ahora arrestados vendían la carne con el propósito de obtener dinero para comprar drogas.
Coronel usaba su burro para tirar un carro y realizar changas con las que se gana la vida: trasladar ripio, limpiar lotes, repartir pan. A su vez, aprovecha esos trajines para recolectar ropa que la gente le da y él reparte entre los vecinos necesitados.
La ayuda para el hombre que tanto ayuda a los demás no tardó en llegar: ayer recibió una llamada de la localidad de San Francisco. Alguien le prometió regalarle un burro y hasta se va a hacer cargo de llevárselo a Villa Mercedes.