En el Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague
Teletransportan información a 50 centímetros de distancia.

17 de junio, 2013
Un grupo internacional de científicos ha encontrado un método estable de teletransporte cuántico entre dos nubes de átomos, un paso importante hacia una red de comunicación cuántica del futuro.
Científicos del Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague junto con colegas españoles y británicos afirman haber transportado información entre dos nubes de átomos a través de un haz de luz láser a 50 centímetros de distancia.
En ese experimento las nubes de miles de millones de átomos de gas cesio estaban contenidas en dos recipientes de vidrio dentro de una cámara en campo magnético.
En cuanto la luz láser, con una longitud de onda específica, incide en los átomos de gas, los electrones más externos de los átomos reaccionan como agujas magnéticas apuntando en la misma dirección, arriba o abajo. Es esta dirección la que compone la información cuántica, igual que la información de un ordenador se compone de los números 0 y 1.
El gas después emite fotones, unidades de luz indivisibles, que contienen la información cuántica. La información sobre el posicionamiento de los electrones de los átomos en un recipiente es grabado en el fotón. Enviado al otro recipiente y descifrado a través de un detector, el fotón sincroniza los átomos del segundo recipiente con los del primero.
Una de las dificultades encontradas en tales experimentos era que los átomos perdían el posicionamiento de electrones grabado cada vez que colisionaban contra la pared de vidrio.
Para resolver el problema, los investigadores recubrieron el interior de cada contenedor con una capa de tipo parafina, evitando así que los átomos de gas perdieran su codificación.
Eugene Polzik, profesor y director del centro de investigación en el Instituto Niels Bohr, dijo: "Podríamos aumentar el alcance [del teletransporte] si tuviéramos más espacio y, en principio, se podría teletransportar información, por ejemplo a un satélite".
Los resultados se publicaron en la revista científica 'Nature Physics'.
Científicos del Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague junto con colegas españoles y británicos afirman haber transportado información entre dos nubes de átomos a través de un haz de luz láser a 50 centímetros de distancia.
En ese experimento las nubes de miles de millones de átomos de gas cesio estaban contenidas en dos recipientes de vidrio dentro de una cámara en campo magnético.
En cuanto la luz láser, con una longitud de onda específica, incide en los átomos de gas, los electrones más externos de los átomos reaccionan como agujas magnéticas apuntando en la misma dirección, arriba o abajo. Es esta dirección la que compone la información cuántica, igual que la información de un ordenador se compone de los números 0 y 1.
El gas después emite fotones, unidades de luz indivisibles, que contienen la información cuántica. La información sobre el posicionamiento de los electrones de los átomos en un recipiente es grabado en el fotón. Enviado al otro recipiente y descifrado a través de un detector, el fotón sincroniza los átomos del segundo recipiente con los del primero.
Una de las dificultades encontradas en tales experimentos era que los átomos perdían el posicionamiento de electrones grabado cada vez que colisionaban contra la pared de vidrio.
Para resolver el problema, los investigadores recubrieron el interior de cada contenedor con una capa de tipo parafina, evitando así que los átomos de gas perdieran su codificación.
Eugene Polzik, profesor y director del centro de investigación en el Instituto Niels Bohr, dijo: "Podríamos aumentar el alcance [del teletransporte] si tuviéramos más espacio y, en principio, se podría teletransportar información, por ejemplo a un satélite".
Los resultados se publicaron en la revista científica 'Nature Physics'.

EN POCAS PALABRAS: tenían dos recipientes de vidrio separados 50 cm, con sendas nubes de átomos de Cesio, dentro de un campo magnético. Usando excitación LASER, alienearon los electrones más externos de los átomos de uno de los recipientes, en la misma dirección (la cual sería el dígito binario de información, el 0 o 1 binario). El gas entonces emite fotones, los cuales tienen "grabados" dicha información de posición, enviados al otro recipiente, detectados y los electrones de este segundo recipiente son alineados usando la información que se termina de recibir.
MI COMENTARIO: atención: esta teleportación NO ES INSTANTÁNEA, como en las películas. La velocidad máxima sería la velocidad de la luz. Así que, al enviar información con esta técnica, por ejemplo a Marte, la misma llegaría con un retraso de 3 a 22 minutos, dependiendo de la distancia Tierra-Marte para el momento de la transmisión.
MI COMENTARIO: atención: esta teleportación NO ES INSTANTÁNEA, como en las películas. La velocidad máxima sería la velocidad de la luz. Así que, al enviar información con esta técnica, por ejemplo a Marte, la misma llegaría con un retraso de 3 a 22 minutos, dependiendo de la distancia Tierra-Marte para el momento de la transmisión.