Durante casi 70 años, Erwin Rommel, el legendario mariscal de campo, gozó el honor de ser el máximo representante de un reducido grupo de oficiales de la Wehrmacht que nunca se manchó las manos con sangre de inocentes y que proyectó una imagen de guerrero elegante, un genio de la estrategia militar y la de una víctima de la dictadura nazi, que pagó con su vida la osadía de hacerle ver al Führer, tras la invasión de las costas de Normandia por los aliados, que la guerra estaba perdida. Otra imagen del mariscal, bastante distinta y bastante más oscura, ofrece la película Rommel, que se acaba de proyectar en la primera cadena de televisión pública, ARD, y que ha desatado nuevas polémicas sobre el general. (Abajo podéis ver un trailer de la película)
La leyenda de Rommel, el famoso zorro del desierto comenzó cuando Winston Churchill lo convirtió en héroe y mártir de la resistencia contra Hitler cuando dijo que el mariscal había participado en el intento de asesinato de Hitler. "Lo pagó con su vida", dijo Churchill.
Erwin Rommel, es cierto que fue el general más famoso de Alemania y el único oficial del Ejército de Hitler que tuvo el honor de ser un militar admirado y respetado por enemigos y aliados y que, gracias a sus habilidades de estratega, su valor personal y una posición no demasiado clara con respecto al régimen nazi, terminó convirtiéndose en un mito del capítulo más oscuro de la historia reciente de Alemania. No en vano, más de una docena de calles llevan su nombre y dos cuarteles del nuevo ejército alemán lucen con orgullo a Rommel en sus emblemas.
Todo esto cambió con la proyección del filme que fue difundido en "prime time" por la ARD. Rommel muestra al famoso militar como un hombre débil, desgarrado por su lealtad a Hitler y consciente de que, al mismo tiempo, estaba sacrificando la vida de sus soldados para servir a un demonio que había perdido todo el contacto con la realidad que vivía su país y su ejército.
El film enfadó al hijo y a la nieta de Rommel, que denunciaron que la película minimiza el papel de Rommel en la resistencia contra Hitler. La proyección de la película se convirtió en un evento político nacional después de que el semanario Der Spiegel dedicara la portada de su último número al famoso mariscal bajo un título sugerente y provocativo: "El Mariscal de Campo del diablo. Ayudante de Hitler, víctima de Hitler".
"La fama de Erwin Rommel eclipsó, incluso cuando vivía, a todos los demás oficiales de la Wehrmacht. Después de su suicidio, el Zorro del desierto se convirtió en un mártir. Ahora la ARD muestra una imagen realista de un hombre repleto de contradicciones", señala Der Spiegel, que califica al mariscal como un producto de la fuerza de la maldad.
Su fama comenzó a gestarse en 1940, cuando, al mando de la Séptima División Panzer, atravesó sin problemas la famosa Línea Maginot y logró que sus tanques fueron los primeros en alcanzar las costas francesas del Canal de La mancha.
El general se convirtió en leyenda y en héroe del régimen de Hitler en 1941 cuando fue enviado a África como Comandante del Afrika Korps. Rommel se convirtió en un mito y también en un mártir cuando fue obligado a suicidarse. Aunque nunca participó en el complot destinado a asesinar a Hitler, su nombre fue mencionado en varias confesiones arrancadas con la tortura.
Rommel a los dos generales que le visitaron en su casa para ofrecerle una cápsula de cianuro:
Lo amé y sigo amándolo y soy inocente de cualquier intento de asesinato. Serví a mi patria lo mejor que pude y siempre volvería a hacer lo mismo.
Al abandonar su casa para sucidarse, se despidió de su esposa y le dijo:
En quince minutos estaré muerto.
La cinta Rommel fue vista por 6,32 millones de personas. La difusión de la cinta, aparte de cuestionar la leyenda del mariscal, también dejó al desnudo que tanto Rommel, como los héroes militares que intentaron acabar con la vida del dictador, el 20 de abril de 1944, habían arriesgado sus vidas como soldados para defender un régimen asesino.