De todos los compuestos modelos de resortes existentes, los resortes de extensión son los mayormente utilizados, y se aplican en variados puntos. Existen dos tipos de resortes de extension. El principal es el resorte con caracol unido y el segundo forma un hélice alejado.
Un resorte de extensión está diseñado con una fuerza inicial. Si se alarga el resorte con la igual fuerza que la preliminar, el resorte empezará a estirarse iniciando una reacción adversa para adentro. Una primera propiedad del resorte de extensión es su espiral, habitualmente junta, aunque existen también alejados con menos fuerza preliminar, y los ganchos en cada final que pueden diseñar de demasiadas formas y acomodarse y asirse adonde se pretenda.
Los resortes ondulados son, por definición, resortes de presión. Es decir, son resortes que generan una fuerza a una presión y engendran una potencia para ampliarse. Contrapuesta a un resorte de extensión. La diferencia con el resorte ondulado y un resorte tradicional está en que, la apariencia ondulada carga mayor empuje en unas partes del resorte. Así que, admite ofrecer la idéntica fuerza que un resorte tradicional, sin embargo con menor de magnitud. Eso le guarda mucho espacio.
Los resortes de extensión pueden encontrarse en brincolines, entradas de garajes, autos, bicicletas, aparatos para cosecha, maquinaria para ganaderías, motores.
Los resortes ondulados, en cambio, se alcanzan hallar en los mismos mecanismos en los que se emplean resortes de compresión, pero, al deber fabricarse a la forma de cada artefacto, sólo se observan en los lugares en que su instalación es compleja o su lugar es muy pequeño.