Las casas en Corea del Norte son norcoreanas por fuera pero surcoreanas por dentro. Es un fenómeno bastante simple de lograr: a la mayoría les basta un objeto secreto para conseguirlo.
Un objeto que en teoría no está ahí, porque si se demuestra que está, sus dueños serían severamente castigados. Jung Young-chul, un norcoreano de 34 años que abandonó su país en 2012, recuerda muy bien el suyo.
Estaba escondido en la cocina, dentro de un contenedor que usaba para hacer arroz. Era una radio de onda corta con la que él y su familia escuchaban, en secreto, retransmisiones provenientes de Corea del Sur.
Un bloque de apartamentos en el centro de Pyongyang, Corea del Norte, el 10 de abril del 2013.
Un norcoreano maneja un pequeño tractor en el centro de la capital, Pyongyang, el 10 de abril del 2013.
Un soldado norcoreano arroja una piedra a un barco turistico chino.
Soldados norcoreanos en un bote en el río Yalu.
Propaganda del regimen.
Fotografía disponible hoy,muestra a artistas norcoreanos actuando durante las celebraciones del martes 9 de abril de 2013, en Pyongyang (Corea del Norte), que conmemoran el aniversario del ascenso del líder Kim Jong-il al poder tras la muerte de su padre Kim Il-sung en 1994.
Un perro militar norcoreano ataca muñeco con el rostro del ministro de defensa surcoreano.
Norcoreanos trabajando en una de las fábricas surcoreanas, en el parque binacional Kaesong.
Soldados lavando su ropa en el rio.
Agencia de Noticias Central de Corea del Norte (KCNA), que muestra a un grupo de estudiantes de primaria en el inicio de clases, en un colegio en Corea del Norte el, 2 de abril de 2012.
Ciudadanos norcoreanos en el interior de un bus de servicio público en Pyongyang, este 9 de abril.
Fotos del 3 de abril de 2012 de varias mujeres norcoreanas cargando palas de madera para la nieve, mientras recorren el monte Paektu, cerca de Samjiyon, Corea del Norte.
Agencia de Noticias Central de Corea del Norte (KCNA), que muestra a un grupo de estudiantes de primaria durante la bienvenida que les hacen estudiantes de secundaria en un colegio en Corea del Norte el, 2 de abril de 2012.
Una mujer norcoreana lee un libro mientras espera en una calle de la capital.
Miles de ciudadanos asisten a la inauguración de dos mosaicos con los retratos de los fallecidos líderes norconreanos Kim Jong Il y Kim Il Sung, como parte de la conmemoración de los 100 años del nacimiento de Il Sung, este 9 de abril en Pyongyang, Corea del Norte.
Delegados de las zonas rurales caminan al lado de un cartel que les da la bienvenida, a su llegada a la capital Pyongyang, donde participarán en la Conferencia del Partido de los Trabajadores, este 9 de abril.
Foto del 3 de abril de un estudiante que opera un simulador de conducción de tractores en el colegio de Samjiyon, en la ciudad de Samjiyon, Corea del Norte. Este edificio fue construido para que los niños tomen clases extracurriculares en artes, ciencias, deportes, computación y entrenamiento vocacional.
Un par de hombres, empleados de un hotel, cocinan papas al estilo tradicional sobre un fuego al aire libre, en Samjiyon, Corea del Norte.
Foto de este 3 de abril de dos jóvenes tocando el acordeón en el colegio de Samjiyon, en la ciudad de Samjiyon, Corea del Norte. Este edificio fue construido para que los niños tomen clases extracurriculares en artes, ciencias, deportes, computación y entrenamiento vocacional.
Un grupo de personas juega a los bolos en los Golden Lanes, de Pyongyang, Corea del Norte, el 6 de abril.
Vista general de los asistentes a una exhibición de patinaje artístico en un coliseo de Pyongyang, este 7 de abril. El espectáculo hace parte de las celebraciones en todo el país, del 100 aniversario del nacimiento del fallecido líder Kim Il Sung.
Vista general de un grupo de campesinos, cuya mayoría trabaja la tierra directamente con sus manos, o bien con una carreta tirada por un buey. La imagen fue tomada desde un tren que viajaba a la localidad de Sinuiju, este 8 de abril.
"Una vez, un amigo me contó una historia que había oído la noche anterior en un programa surcoreano",
recuerda hoy. "Se lo comenté una noche de copas y me confesó que él
también tenía una radio de esas. Nos reímos juntos. En cada casa
norcoreana hay al menos un objeto secreto de esos".
En un país de normas tan estrictas, donde todos los ciudadanos están obligados a ser fieles solo a la familia Kim, es fácil que el gesto más pequeño se considere una insubordinación y tenga que ser guardado en el más riguroso de los secretos.
En el caso de Kim Hee-Young, oriunda de Chonglin y también desertora de su país en 2012, eran varios objetos secretos mucho más efímeros: DVDs con programa de la televisión surcoreana.
"Los intercambiábamos en los mercados y siempre se agotaban con mucha
rapidez", narra. "Nos quedábamos sin copias casi todos los días".
Según ella, la mayoría de los ciudadanos de Corea del Norte obedecen
con celo las restricciones culturales que les son impuestas. Pero solo cuando están fuera de casa. Dentro, añade, todo es diferente. "Donde vivía, imagino que todo el mundo tenía un programa de televisión surcoreana en su casa.
No puedes tomar prestado lo que quieres ver si no tienes algo que
ofrecer a cambio, así que todo el mundo intentaba guardar al menos un
programa en casa".